Ars longa, vita brevis

Visitante del futuro

25 de February de 2009

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Lo siento por lo reducido del texto. Si no lo leéis bien, aquí está la fuente, vía Digg.

Traducción:

Tipo del Pasado 1: ¿Dices que la gente «twiteará» lo que toma para desayunar?

TP2: ¿Y que «subirán» fotos de sus desayunos a un «Facebook»?

TP3: ¿Y otras personas mirarán sus desayunos y harán comentarios?

TP 4: No te ofendas, hombre del futuro, pero ¿todos los de tu época serán retrasados mentales?

Hombre del Futuro: Siento reventaros la burbuja, tíos, pero vosotros habéis preguntado. Sí, eso es el futuro.

Blogger in need

18 de February de 2009

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Necesito vuestra ayuda. Y si alguien sabe cómo hacer lo que necesito, estoy seguro de que muchos de vosotros también lo encontraréis útil.

Este es el caso: como muchos jóvenes adultos más o menos recientemente emancipados, de vez en cuando –en mi caso, una vez al menos por semana– visito la casa de mis padres con dos objetivos fundamentales. Primero, que me den de comer, y segundo, realizar las típicas tareas de mantenimiento necesarias en un ordenador manejado por personas nacidas en la era pre informática, cuando paradójicamente todo era bastante más fácil y rápido de hacer.

Cuando llego, recuerdo que he visto algún enlace en Menéame, o en Digg, o en Boing Boing que pienso que les haría ilusión ver. Normalmente suele ser algún vídeo de un gato que es amigo de un perro o de una rata, o unos patitos que siguen a su madre como en los dibujos animados, o cosas por el estilo. Y entonces lo busco, y si lo encuentro, se lo muestro, para regocijo general y para mi ego de buen hijo.

Pero últimamente hay cada vez más vídeos y fotografías graciosas por la red (sobre todo desde que he descubierto la web Lolcats), y es frecuente que el siguiente domingo no logre recordar todas las cosas graciosas que uno quiere enseñar a sus amados progenitores.

Ya, podría ir recopilando las direcciones web y enviándoselas por correo electrónico, pero mi madre no tiene, y creo que mi padre no lo consulta casi nunca.

Mi idea es que, cuando abran el navegador, se encuentren como página de inicio una especie de portada de periódico con todos los enlaces que, desde mi casa, yo he seleccionado para ellos. Entonces, cada vez que mi padre abra el Firefox para consultar la web de El País, o mi madre haga lo propio para jugar a Mahjong, les aparezca una página con las últimas chorradas entrañables que he encontrado, puedan avisarse y se alegren de ver que no todo en la vida son amarguras y de que tienen un hijo que es un pedazo de pan. Quién sabe, igual hasta acaban regalándome otra guitarra.

La idea es usar un suscriptor de noticias, al estilo de Bloglines. No quiero que sea un software aparte, sino que se vea en el mismo navegador, porque se olvidarían de abrir el programa. Pero utilizar Bloglines entrañaría un problema: yo tengo mi propia cuenta, con un montón de enlaces que a ellos no les interesan (aquí está la lista de mis suscripciones, por si alguien se siente curioso). Si quisiera añadir algún elemento a su cuenta, debería salir de la mía e ingresar en la suya cada vez que quiera hacerlo, y sería un fastidio. Además, no sé si los lectores de feeds permiten añadir un solo post de algún blog, o una página que no publica feeds.

Estoy casi seguro de que existe algún plugin para Firefox que permite, pulsando un simple botón, enviar la página que se está viendo a una lista que luego les aparezca a ellos cuando abran una página en su navegador. Sí, estoy casi seguro, pero no conozco ningún servicio semejante. ¿Alguien puede ayudarme, y de paso ayudar a otros lectores que se encuentren en una situación parecida? Estoy seguro de que serán muchos. Las respuestas, apreciadísimas, en los comentarios.

Tan simple como esto

1 de February de 2009

Carta al director de un Carlos Fernández Sanz en El País:

Si se anunciase una ley que permitiese y/o obligase a Correos a leer toda nuestra correspondencia y abrir todos nuestros paquetes por si alguien en algún sitio está mandando algo ilegal, ¿diríamos que el Gobierno se ha vuelto loco? ¿Cómo es posible que se pretenda que los proveedores vigilen el uso que sus usuarios hacen de Internet para poder “avisar” a los que se descargan cosas que no deben? Este Gobierno de izquierdas debe poner los derechos de los ciudadanos por encima de la avaricia de algunos, aceptar que las comunicaciones por Internet deben ser tan privadas como las comunicaciones telefónicas o el correo postal, y prohibir taxativamente -en lugar de plantear- la vigilancia preventiva.

Amén.

Twitter

22 de December de 2008

He encontrado en el blog de Sonia Blanco este vídeo explicativo sobre lo que es Twitter:


Enlace al vídeo en YouTube

Y después de verlo explicado tan clarito, sigo pensando que no tiene ninguna utilidad, al menos para mí. Es, cómo decirlo, una especie de blog capado. Posts más cortos. Y ya. Puedes hacer comentarios (twitteando sobre los anuncios de otros), te puedes suscribir al rss, todo igual, pero con posts más cortos y sin imágenes ni vídeos y todo eso. Llevo en esto de la blogosfera, bien lo sabéis, ya varios años (echad un ojo a los archivos, a la derecha abajo) y siempre han proliferado, sobre todo al principio, los blogs de gente que te contaba que se estaba lavando las manos o que había hecho un viaje a Cuenca sin haber visto nada interesante. Que conste que yo una vez fui a Cuenca y quedé enamorado de la ciudad, así que no se me ofendan, era sólo un ejemplo. Pero creo que la idea se capta. A nadie le interesa que te has ido de viaje a Cuenca.

Pero, aparte de la indiferencia que me produce, hay algo más, algo que me irrita de Twitter. ¿Por qué necesita la gente saber lo que estoy haciendo y dónde estoy? ¿Para qué necesito decirlo? En contra de lo que la mayoría de los políticos piensan, creo que la red tiene muy pocas posibilidades de anonimato. Y el anonimato, como tantas cosas, no es algo malo per se; sólo está mal si se usa para hacer algo malo. Es como los cuchillos y los discos vírgenes. Yo adoro el anonimato como un derecho, igual que adoro todos los derechos. ¿A qué viene esa obligación de dejar acuse de recibo en cada cosa que uno haga? Y, al mismo tiempo que nos quejamos de que en España y en otros países las leyes permiten que todo lo que hagamos por la red deje un rastro judicial, nos damos de alta en una página para contar que estamos comprando camisas en el centro, que vamos en taxi a no sé qué aeropuerto (¿a qué persona en todo el mundo puede interesarle que alguien vaya en un taxi a un aeropuerto, Dios bendito?), que estamos comiendo merluza. No, no le veo sentido.

En el vídeo que he puesto más arriba se nos explica que Twitter es una forma de informar sobre lo que estamos haciendo entre un post de nuestro blog y otro, entre un correo enviado y otro. Pues bueno, si realmente necesito que se sepa (recordad que un blog es, fundamentalmente, una paja) escribo otro post. O envío otro correo.

Sin embargo, el fenómeno Twitter sirve para demostrar una verdad antigua como el mundo: en este planeta tan extraño, para forrarse lo único necesario es estar en el sitio adecuado en el momento justo.

Salidos de internet 0, Jesús 1

17 de May de 2008

En mi paso por el mundo de las modelos de adultos he visto mucho dolor… mucho desengaño. Muchas chicas perdidas meterse en este negocio solo por un poco de dinero extra… para ayudarse a pagar sus estudios… para mantenerse a ellas o incluso a sus hijos como madres solteras. «Es solo algo temporal.» Solo durante un tiempo… unas pocas fotos.

Yo también me metí en esto para ganar algo de dinero extra y ayudarme a pagar mis estudios. Prácticamente nunca acaba donde tú creías que iba a acabar… el camino sigue… el agujero se hace más hondo… (sic) y el camino más oscuro. La mayor parte del tiempo las chicas ni siquiera se dan cuenta. Un día ves a una preciosa chica haciéndose unas inofensivas fotos desnuda… y al día siguiente están firmando en la línea de puntos un contrato con una compañía de porno duro. Perdidas. Destrozadas. Solas.
[…]
He tomado la decisión de abandonar el mundo del porno… y seguir al Señor. He aceptado a Jesucristo como mi Señor y Salvador y voy a dedicar mi vida entera a sus designios. He encontrado la única cosa que puede llenar y llenará ese vacío… y esa cosa es DIOS.

La modelo de internet Erica Campbell deja el mundillo para seguir a Jesús. Y lo cuenta en su página personal. Dios, sin duda, es todopoderoso. ¡Su poder llega hasta internet!

Twitter y Facebook

14 de May de 2008

Todo el mundo debe de saberlo a estas alturas: Twitter es una página web en que la gente puede ir posteando lo que hace en cada momento concreto. Una idea tan sencilla y, aparentemente, absurda como esa se ha alzado como uno de los mayores éxitos de la red en los últimos años.

Por su parte, Facebook sirve, según el mensaje en su página de inicio, para

Mantenerte en contacto con tus amigos y tu familia
Compartir fotos y vídeos
Controlar tu privacidad en línea
Volver a contactarte con antiguos compañeros de clase

Hace unos meses me registré en Twitter, animado por Sonia Blanco y Kialaya. Pero sólo he posteado una o dos veces. Ni siquiera recuerdo cuál es la página de mi cuenta, aunque hay gente que la ha encontrado, porque de vez en cuando recibo un correo electrónico avisándome de que alguien me está siguiendo (qué grima, ¿verdad?).

En este tiempo no he sido capaz de encontrarle una utilidad. No digo que no la tenga, ojo. Gente como Enrique Dans parece sacarle mucho partido, pero yo no. No sé a quién puede interesarle qué estoy haciendo en cada momento. Actualmente mi rutina es bastante, y perdonad la redundancia, rutinaria: consiste en levantarme a las 6.30, poner la cafetera, mirar el correo electrónico, quitar la cafetera del fuego y servirme el café, mirar un rato internet (fundamentalmente mis suscripciones de Bloglines), preparar mi ropa, ducharme e ir a las 8.30 al instituto a trabajar. A las 14.25 salgo del trabajo, vuelvo a casa, almuerzo, me calzo una siestecita de unos 15 minutos, me tomo un café y me voy a la biblioteca de la UNED de Melilla a estudiar (16.40). Entre las 20.00 y las 20.30 regreso a casa, doy un paseo con el perro, ceno, preparo exámenes o clases, o consulto algo de información para los temas de las oposiciones, miro algo por internet y a las 23.30 aproximadamente me acuesto con un libro en las garras. Sobre las 0.00 quedo dormido y otra vez a la rueda. Los fines de semana se producen escasas variaciones. Martes, jueves y domingos hago algo más de media hora de footing con mis amigos.

No, no suelo ser tan aburrido: esto solo durará hasta que acaben las oposiciones. Normalmente las horas de estudio son sustituidas por sesiones de guitarra, mucho internet, mucha lectura, algún paseo y alguna compra. Pero este año es lo que toca.

En vacaciones es distinto, claro, sobre todo si salgo de viaje; pero tampoco le encuentro mucha gracia a que la gente sepa dónde estoy haciendo qué en cada momento del día (sobre todo porque no sé a quién demonios puede interesarle).

Melilla es pequeña, y si alguien necesita encontrarse conmigo, me llama por teléfono y en diez minutos, si estoy disponible, puedo estar con esa persona frente a frente. Cuando estoy fuera, si voy a tener tiempo para quedar con alguien de la ciudad que voy a visitar, cruzamos unos mensajes de correo o un par de llamadas y lo arreglamos.

Así que me siento halagado por la gente que se ha puesto a seguirme en Twitter, pero es muy improbable que llegue a escribir algo, por lo menos de momento. Si la cosa cambia en un futuro próximo, ya avisaré.

En cuanto a Facebook, pasa un poco tres cuartos de lo mismo. Casi toda la información personal que quiero compartir con el mundo se encuentra a golpe de Google: si buscáis “elias gomez” (al menos desde la web española) aparece en primer lugar un jesuita en la Wikipedia, pero de los Elías Gómez que estamos vivos, este blog que estáis leyendo es el primer resultado, y el segundo mi página de fotos en Flickr (un par de resultados más abajo aparece una web donde hay publicados algunos relatos de mi padre, que no os aconsejo perderos).

Creo que si alguien quisiera encontrarme y dedicara un par de minutos, sería capaz de hacerlo, con saber mi nombre y mi primer apellido (o mi nombre de pila y la ciudad donde vivo). Y, aparte de eso, no le encuentro mucha más chicha a Facebook en estos momentos.

Así que gracias por hacerme sentir un poquito importante, pero de momento no le encuentro la gracia a estos dos bombazos de la web 2.0. Más adelante, como digo, ya veremos. Y hablando de esto, ¿alguien tiene una opinión distinta? Pues a comentar como cosacos.

Lingo Number Five!

23 de April de 2008

¡Se dice pronto, amigos! Hoy hace cinco años que empecé a escribir este blog. A ver, esperad que cuente… 1.335 artículos (240 más que el año pasado), de comentarios ni se sabe (hace un año eran 2.143, pero no encuentro la cuenta en esta nueva versión de WordPress), una media de visitas diarias cercana al millar y este quinto cumpleaños del blog me pilla en mi momento álgido de lucidez maníaco-paranoica, no se puede pedir más…

Y sobre todo, la inmensa e histórica grandeza de ser uno de los pocos blogs españoles que lleva cinco años ininterrumpidos en antena, y creo que los otros se pueden contar con los dedos de las manos (y los dedos de los pies, los c****** y la p****, todos suman veintitrés). ¡Perdonad el chiste zafio, pero es que estamos de celebración!

Quiero a todo el mundo, soy tan feliz, te quiero, hombre de hojalata, te quiero, león llorica, oh, espantapájaros, a ti te echaré de menos más que a ningún otro…

A los que me leen desde el principio, o casi: Pris, Reset (y Loli), el gran Satch (y Esther); a mis lectores fieles: Rodolfo, Maki, ¿Horderio?, Manuel, Megalegen, Josep, J. Constantine, Motagirl, Tobal, Scirius, EVG, Uno que pasaba por aquí, Lady Jekyll, MrBlonde, Susana, José Ángel F., Truman; a mis lectores bloggers: erre, Jaime, Vailima, Dani, Byron Arístides, ¿José Carlos?, Troy; a mis alumnos, aunque me tiren de las orejas: Javi, Juanjo, Nasiba; a mis amigos de carne y hueso, con la piel color carne: V., Macu, Antonio Molina, Carlos, Pedri, a todos… seguid brillando, pequeños padawans, pequeña gente brillante, dejad un comentario de una maldita vez, todos los nombrados, los no nombrados (aunque sea para recriminarme la omisión) y los innombrables… Bailad el Lingo Number Five, feliz gente esplendorosa: ¡Fiesta!


Enlace al vídeo en YouTube

Meet me in the crowd,
people, people,
throw your love around,
love me, love me.

Cartoon Wars

24 de March de 2008

cartoonwars.jpg

Nunca, NUNCA me compares con Padre de familia, ¿me oyes, Kyle? ¡Compárame con Padre de familia y te juro que te mataré donde te encuentres! ¿Tienes idea de cómo sienta eso? Vaya donde vaya: «Oye, Cartman, a ti tiene que gustarte Padre de familia, ¿a que sí?» «¡Hey, tu sentido del humor me recuerda a Padre de familia, Cartman!» ¡No me parezco en nada a Padre de familia! ¡Cuando hago alguna gracia, es inherente a la historia! ¡Profundas bromas de situación y emocionales basadas en lo que es relevante y tiene sentido, no simplemente una broma aleatoria intercambiable detrás de otra!

(Cartman a Kyle en «Cartoon Wars», primera parte, episodio de la serie de dibujos animados South Park.)

Los creadores de South Park acaban de poner a disposición del público la serie completa para verla por internet, gratis y de forma legal, por supuesto. Los episodios se pueden ver en alta calidad, aunque hay un inconveniente: están en inglés. Bueno, un inconveniente solo para quien no entienda el inglés. Yo considero que tengo un nivel medio alto y los entiendo perfectamente. De todas maneras, recordad que en España os podéis bajar los episodios legalmente con programas p2p y verlos en vuestra casa, mientras no ganéis dinero con ellos.

«Cartoon Wars» (enlace a la primera parte y a la segunda) es un episodio doble de esta serie, y he de decir que es probablemente el mejor episodio de cualquier serie de dibujos animados que he visto nunca. El argumento es como sigue: en un episodio de la serie Padre de familia (homenaje al típico recurso artístico del cine dentro del cine, o de la literatura dentro de la literatura, de lo que el primer genio fue Miguel de Cervantes) muestran una caricatura de Mahoma para ilustrar uno de los frecuentes flashbacks de Peter Griffin. Esto provoca una reacción mundial en contra de la serie, con protestas multitudinarias y violentas en varios países islámicos, e incluso un vídeo de Ayman al-Zawahiri diciendo que la serie no tiene gracia y amenazando con represalias si vuelve a producirse.
(more…)

aNobii: organiza tus libros en la web

17 de November de 2007

aNobii es un servicio web con el que puedes organizar todos tus libros en la red. El sistema de introducción de libros es muy sencillo (con el ISBN), y una vez has introducido el título puedes añadir comentarios, etiquetas, ver la opinión de otros usuarios, etc.

El sistema está disponible en varios idiomas, y aunque la traducción al castellano tiene algunos fallos, es bastante decente.

Las opciones para catalogar los libros son innumerables: puedes añadir etiquetas, introducir la fecha de compra (e incluso, si es un regalo, puedes escribir el nombre de la persona que te lo ha regalado), el precio, la fecha en que lo leíste, añadir comentarios que sólo puedes leer tú, e indicar si lo tienes prestado.

También puedes visitar las estanterías del resto de los usuarios (aquí está la mía) y poner tus libros en venta en el mismo servicio.

Normalmente, si el libro que estás catalogando no es muy raro, en la base de datos suelen tener ya la portada del libro. Si no es así, puedes añadirla tú, escaneándola o buscándola en la red. Una vez has añadido un nuevo título, te aparece a su lado el número de usuarios que tienen ese libro, además de ti.

Yo conocí la página hace como un par de semanas, y siempre que tengo un rato y me acuerdo añado algún libro. Tardaré bastante en catalogarlos todos, pero cuando has terminado de añadir todos tus libros, el único trabajo es ir metiendo los que te compras, y actualizarlos cuando los terminas de leer… poca cosa más.

Los comentarios están abiertos para que me contéis qué os parece el invento.

Consejos vendo

7 de October de 2007

¡Y para mí no tengo!

Aunque sea de letras, y entienda más de sintagmas y paradigmas que de bits, mi vicio -que no puede llamarse de otra manera- con los ordenadores hace que yo sea el amigo al que llaman mis conocidos cuando tienen cualquier problema informático.

Tantos años de prueba y error (más errores que pruebas, casi), varios discos duros fundidos, y mucha información perdida, hacen que yo sepa arreglar la mayoría de los problemas simples que tienen mis amigos con sus ordenadores. Virus, necesidad de formateo y reinstalación, problemas con la red, “el ordenador no se enciende”, etc. En fin, cosa nimia para cualquiera que entienda un poquito, pero una odisea para quien utilice el ordenador como una herramienta y no lo tenga como centro de su vida, como hacemos los viciosos.

Cada vez que un amigo pierde sus valiosos documentos por no hacer copias de seguridad, lo miro con cara de condescendencia y le suelto “Pues si no me haces caso, ¿qué quieres que yo haga? Ahora te fastidias.”

Es lo que acaba de pasarme a mí. Mi disco duro principal ha muerto. Estaba trabajando con un documento, cuando el incolgable Mac se quedó colgado. Después de esperar unos momentos, apagué el ordenador por las bravas. Después lo encendí. Pantalla en azul (no es la misma que la de Windows, ésta da menos miedito) y un casi imperceptible clic que se repetía varias veces. Después el silencio. Intento por varios procedimientos que el ordenador reconozca el disco (por ejemplo, arrancando el sistema desde otra unidad) y nada. Nada, aparte de las conocidas gotas de sudor frío por la sien.

Tras varios intentos y una búsqueda por los foros de alguien que hubiese sufrido el mismo problema que yo, el diagnóstico está claro: fallo físico en el disco duro. Información perdida irremediablemente. El disco duro, a la basura.

Mis documentos del instituto, mis 18 gigabytes de música, mis 3.000 fotos de los últimos dos años, mis correos electrónicos… Todo al traste. La mayoría de esos documentos son irrecuperables.

La música la puedo pasar otra vez del iPod al ordenador, pero perdiendo la información sobre el número de reproducciones, las notas que he dado a mis canciones preferidas, las listas de reproducción… Las fotos, en su mayoría, se han perdido para siempre, porque no existía otra copia que la del disco duro. Los documentos, sobre todo los del instituto, mal que bien, pueden recuperarse o rehacerse (casi siempre me envío una copia de los documentos importantes al correo, por si se pierden por el camino).

Pero sobre todo las fotos, todas, perdidas por siempre jamás.

¿O tal vez no? En mi desesperada investigación, he descubierto que hay empresas que se dedican a recuperar información de discos duros aparentemente muertos. Trabajan en un entorno limpio, casi de ciencia ficción, como los laboratorios donde se fabrican los microprocesadores, y todos van con mascarilla, gorrito, guantes, etc. Dicen que en muchos de los casos simplemente hay que sustituir la pieza dañada (porque un disco duro, por supuesto, son miles de piezas, y muchas de las que suelen fallar, mecánicas) o meter los discos de platino en otra carcasa de disco, y a volar. Aseguran un porcentaje de datos recuperados de alrededor del 80%, aunque admiten que hay discos que son irrecuperables. Yo no creo que el mío lo sea, puesto que no ha recibido golpes ni nada, simplemente lo apagué cuando estaba escribiendo o leyendo, y después de eso lo he intentado arrancar tres o cuatro veces y ya está. Y no huele a quemado. Esto último es broma. Creo.

La broma no sale barata: en una página de los Estados Unidos, me calculan un precio de unos 300 dólares (algo más de 200 euros). Aquí en España, en la única página donde he podido encontrar un precio orientativo, la cosa se acerca más a los 400. Pero no me hace gracia enviarlo a los EEUU, principalmente porque entre las cláusulas que tienes que aceptar se encuentra una que dice que van a revisar tu disco duro en busca de pornografía infantil, por si tienen que informar al FBI. Yo hay dos cosas que no tengo: ni pornografía infantil, ni miedo al FBI (al menos mientras yo esté aquí y ellos allí), pero mi disco está lleno de documentos privados en los que no me hace gracia que nadie fisgonee.

De momento he pedido información y presupuestos a dos empresas: Recovery Labs y Serman. Ambas parecen serias y dan bastante información sobre cómo funciona el proceso de recuperación en sus páginas web. Pero aún tengo mis dudas.

¿Alguien ha utilizado alguna vez los servicios de cualquiera de estas empresas? ¿Son fiables, efectivas? ¿Qué nivel de privacidad puedo esperar? ¿Habéis recuperado algún disco duro muerto, aunque sea por otros métodos o confiando en otras empresas?

Vuestras respuestas lo valen todo para mí en estos momentos.

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