Los nuevos MacBooks
Imagen: apple.comCualquiera que esté más o menos al tanto de las noticias tecnológicas sabrá que ayer la marca Apple renovó su línea de ordenadores portátiles, tanto los de gama media-baja (Macbook) como los de gama alta (MacBook Pro). Yo voy a hablar del MacBook, que es el que conozco, ya que manejo uno de los primeros modelos desde hace unos dos años y medio.
Primero, el diseño. Lo más destacable, aparte de lo feo que me parece (comparado con mi viejo y leal MacBook de primera generación) es la nueva forma de diseñar el cuerpo del portátil, hecho prácticamente de una pieza de aluminio, lo que tiene una ventaja principal: a menor número de piezas, menos piezas que pueden romperse. Personalmente, el acabado en aluminio no me vuelve loco, y me parece más bonito el plástico blanco, pero claro, eso ya depende del gusto de cada cual. Las teclas del nuevo son negras, y también me parecen más feas que las del modelo anterior. Este modelo, sin embargo, es algo más delgado que el MB clásico.
En cuanto a la potencia, aquí sí que hay mejoras destacables: una tarjeta de vídeo de nVidia, bastante mejor que la Intel que solían traer, y que –según Steve Jobs– tiene un rendimiento de hasta cinco veces mejor que la anterior tarjeta. Ello combinado con un bus de datos más eficiente, hace que el nuevo pequeño Mac portátil sea si no una bala, sí una flecha comparado con el anterior.
¿Justifica esto comprarse un portátil nuevo? Depende… yo creo que usar un portátil para jugar es tirar el dinero. Un ordenador es una herramienta, y quien elige un portátil lo hace por sus características específicas: portabilidad, comodidad, tamaño y duración de la batería. En una palabra, independencia respecto a los ordenadores de siempre, ligados a un lugar fijo, con todos sus cables y sus componentes y su gran peso. El portátil es para quien necesita tener herramientas informáticas disponibles en varios sitios: en el trabajo, en casa, en las vacaciones. Si lo que quieres es jugar, lo mejor es que te compres un iMac, o que te montes un ordenador clónico con piezas buenas, una tarjeta gráfica potente y un buen monitor de veinte pulgadas para arriba. O, como en mi caso, cómprate una consola, que es un trasto fabricado específicamente para juegos. De todas maneras, las únicas ocasiones en que he echado en falta algo más de potencia gráfica han sido viendo películas en Full HD (1.080 puntos de resolución vertical, una burrada), lo que no hago prácticamente nunca, y cuando activo la vista de edificios 3D en Google Earth (que lo hago más a menudo y sí que me fastidia un poquito).
Por lo demás, el nuevo MB incluye una salida de vídeo distinta de la tradicional, lo que hace que tus viejos monitores sean inservibles (a no ser que te compres el adaptador, por el módico precio de cinco lechugas), y ha perdido su entrada FireWire. Personalmente, creo que la de mi MacBook solo la he usado una vez, con una grabadora externa de DVD, pero leyendo los comentarios de los blogs norteamericanos parece que a ellos les supone una gran pérdida. No habría estado mal, sin embargo, que en lugar de simplemente cargarse la entrada FireWire hubiese sido sustituida por otro puerto USB, ya que los dos del MB a menudo se quedan cortos.
Por último tenemos su trackpad (ignoro si hay una palabra para esto en español). Al parecer es una gozada, no tiene botón, sino que todo él es el botón, y reconoce los gestos que hagas con uno, dos, tres o cuatro dedos simultáneos, lo que sin duda le da una gran versatilidad. Me gustaría probarlo. Sin embargo, esa tampoco es una razón para comprarme un nuevo cacharro, ya que normalmente el mío lo uso en casa conectado a un ratón.
Todo esto viene envuelto en un aumento de precio de unos doscientos euros, que teniendo en cuenta las mejoras (excepto la falta de FireWire, y añadiendo un gigabyte al modelo básico, que empieza en dos) no parece una locura. Sigue habiendo, supongo que por poco tiempo, la opción de comprar el modelo blanco unos cincuenta euros más barato que ayer por la mañana.
También se presentó ayer un nuevo Cinema Display, realmente bonito por fuera, y con cámara, micrófono y altavoces incorporados. Además, añade una mejora destacable: tiene un solo cable con tres salidas, una para el vídeo, otra para un puerto USB (conectándolo a tu ordenador tienes otros tres puertos en la parte de atrás del monitor) y un conector de corriente, para que el monitor le suministre energía a tu portátil. Esto es bastante innovador y útil… siempre que tengas un portátil de Apple; en caso contrario, el adaptador de corriente es otro cable suelto e inútil. El tamaño de la pantalla es de 24 pulgadas, bastante grande, y viene con tecnología LED, de menor consumo y mayor brillo que los monitores tradicionales. El acabado es brillante, como el de la pantalla de los MacBooks, cosa que a mucha gente le molesta pero que a mí, personalmente, me parece que le da gran viveza a la imagen. Será probablemente porque no sé apreciar la verdadera calidad… pero eso es lo que hay, amigos. De todas maneras, a unos 900 euros que lo van a poner, yo sé de alguien a quien no le van a colocar uno de estos flamantes Cinema Displays.
Total, que no me lo compro, esperaré a ver si mejora mi economía, que quiero comprarme un iMac como ordenador principal y dejar el MB para uso exclusivamente portátil. Aun así, aunque solo sea por curiosidad…
¿Cuánto pagaríais por un MacBook blanco de segunda mano, con 2 gigabytes de RAM, 200 gigabytes de disco duro, procesador Intel Core Duo a 1,83 gigahercios, unidad combo –lector de DVD y grabador de CD– y un mando a distancia original de Apple (con los nuevos modelos tienes que comprártelo aparte)? Regalaría tres adaptadores, para poder enchufar el MacBook a un monitor VGA o DVI, o a un televisor mediante conexión RCA. Va incluido, por supuesto, el sistema operativo Mac OS X Tiger (versión justo anterior a la actual, y de todas maneras muy superior a Windows XP y Vista y, según algunos, incluso a Leopard), y la suite de ofimática iWork ‘06 original y en su cajita, que, no quiero engañaros, me parece caca de la vaca. Ah, y una batería prácticamente nueva (la que tengo conectada ahora funciona perfectamente, solo que tiene un problema: se apaga cuando quiere si la desconectas de la corriente, pero para mantenerlo conectado va de maravilla).
Solo por preguntar, claro.








