Ars longa, vita brevis

Blogger in need

18 de February de 2009

funny-pictures-kitten-asks-cow-for-milk

Necesito vuestra ayuda. Y si alguien sabe cómo hacer lo que necesito, estoy seguro de que muchos de vosotros también lo encontraréis útil.

Este es el caso: como muchos jóvenes adultos más o menos recientemente emancipados, de vez en cuando –en mi caso, una vez al menos por semana– visito la casa de mis padres con dos objetivos fundamentales. Primero, que me den de comer, y segundo, realizar las típicas tareas de mantenimiento necesarias en un ordenador manejado por personas nacidas en la era pre informática, cuando paradójicamente todo era bastante más fácil y rápido de hacer.

Cuando llego, recuerdo que he visto algún enlace en Menéame, o en Digg, o en Boing Boing que pienso que les haría ilusión ver. Normalmente suele ser algún vídeo de un gato que es amigo de un perro o de una rata, o unos patitos que siguen a su madre como en los dibujos animados, o cosas por el estilo. Y entonces lo busco, y si lo encuentro, se lo muestro, para regocijo general y para mi ego de buen hijo.

Pero últimamente hay cada vez más vídeos y fotografías graciosas por la red (sobre todo desde que he descubierto la web Lolcats), y es frecuente que el siguiente domingo no logre recordar todas las cosas graciosas que uno quiere enseñar a sus amados progenitores.

Ya, podría ir recopilando las direcciones web y enviándoselas por correo electrónico, pero mi madre no tiene, y creo que mi padre no lo consulta casi nunca.

Mi idea es que, cuando abran el navegador, se encuentren como página de inicio una especie de portada de periódico con todos los enlaces que, desde mi casa, yo he seleccionado para ellos. Entonces, cada vez que mi padre abra el Firefox para consultar la web de El País, o mi madre haga lo propio para jugar a Mahjong, les aparezca una página con las últimas chorradas entrañables que he encontrado, puedan avisarse y se alegren de ver que no todo en la vida son amarguras y de que tienen un hijo que es un pedazo de pan. Quién sabe, igual hasta acaban regalándome otra guitarra.

La idea es usar un suscriptor de noticias, al estilo de Bloglines. No quiero que sea un software aparte, sino que se vea en el mismo navegador, porque se olvidarían de abrir el programa. Pero utilizar Bloglines entrañaría un problema: yo tengo mi propia cuenta, con un montón de enlaces que a ellos no les interesan (aquí está la lista de mis suscripciones, por si alguien se siente curioso). Si quisiera añadir algún elemento a su cuenta, debería salir de la mía e ingresar en la suya cada vez que quiera hacerlo, y sería un fastidio. Además, no sé si los lectores de feeds permiten añadir un solo post de algún blog, o una página que no publica feeds.

Estoy casi seguro de que existe algún plugin para Firefox que permite, pulsando un simple botón, enviar la página que se está viendo a una lista que luego les aparezca a ellos cuando abran una página en su navegador. Sí, estoy casi seguro, pero no conozco ningún servicio semejante. ¿Alguien puede ayudarme, y de paso ayudar a otros lectores que se encuentren en una situación parecida? Estoy seguro de que serán muchos. Las respuestas, apreciadísimas, en los comentarios.

Araña ataca a artista

22 de July de 2008

(Estoy intentando batir el récord en la categoría «Título de post con mayor número de aes»)

Resulta que a un artista estadounidense llamado Matthew Woodson le ha picado una araña venenosa. La picadura le ha provocado, aparte de las molestias lógicas causadas por el veneno, una infección que tiene que tratarse cada pocos días. Según cuenta en su blog, la inflamación le hace sufrir el dolor más terrible que ha tenido que soportar en su vida, y además cuando visita al doctor este tiene que sajarle para extraerle el líquido inflamante (o como se diga).

El caso es que en Estados Unidos no hay una Seguridad Social al estilo europeo, y parece ser que la cosa es más o menos así: si tienes dinero, vas al médico, y si no lo tienes pues te aguantas o inventas algún remedio casero –lo que supongo que tiene un efecto adverso en la mayoría de los casos–. Tanto es así que dice tener un miedo real a morir de la infección, o bien de hambre, al no tener dinero suficiente para pagar todas las visitas necesarias al doctor que está tratándole su picadura.


Fotografía original de
James McCauley bajo licencia Creative Commons.

Así que está empezando a aceptar encargos para ayudarse con su tratamiento. Lo cierto es que como artista me parece bastante bueno, aquí podéis juzgar por vosotros mismos. Además, el precio de los dibujos es bastante ajustado (entre 20 y 30 dólares estadounidenses, por debajo de los 20 euros). Yo, desde que estoy enfadado con la SGAE y su canon, he decidido no volver a gastar dinero en arte –excepto los videojuegos–, pero tal vez a vosotros os interese.

En cualquier caso, me alegro de poder decir por fin dos cosas buenas del país en el que he nacido:

1. Existe una Seguridad Social que, tarde y mal, pero tiene una cobertura universal para todos los ciudadanos.

2. No hay arañas asesinas.

Ayuda

13 de June de 2008

Cuando empezasteis a leer La Lengua, ya os dije que al principio no os cobraría nada, pero que en algún momento era posible que yo necesitara algo de vosotros y que en ese momento deberíais devolverme el favor. El momento ha llegado.

En unos días tengo que entregar una programación didáctica al tribunal de las oposiciones al Cuerpo de profesores de enseñanza secundaria, y en estos últimos días estoy puliendo fundamentalmente cuestiones de estilo y de presentación.

La Duda:

¿Aún es una norma de estilo mayoritaria/correcta/aceptable la sangría en los párrafos? Esto es, el espacio que se deja a la izquierda de la primera línea de cada párrafo, para facilitar la identificación de un párrafo como nuevo y no como parte del anterior. Esta sangría se ha venido considerando necesaria no solo por razones estéticas, sino también porque si el párrafo anterior acababa al final del renglón, la sangría servía para saber que lo que empezabas a leer era un párrafo nuevo y no la continuación del precedente. Yo siempre he tenido entendido que debía emplearse, pero últimamente me han llegado algunas informaciones indicando lo contrario, y quiero que la presentación visual de mi programación sea lo mejor posible.

Duda secundaria: ¿Dejaríais una línea en blanco entre párrafo y párrafo o simplemente seguiríais escribiendo tras un retorno de carro (retorno o intro).

Vuestras respuestas, en los comentarios, y yo muy agradecido.

En obras

17 de April de 2008

Acabo de actualizar el software WordPress a la última versión (2.5). Es posible que encontréis algo que no funciona como debe mientras voy cazando fallos, aunque en principio parece haber salido todo bien. Si veis alguna pega por ahí, avisad en los comentarios, por favor.

Por cierto, necesito vuestra opinión y ayuda legal, si alguien está capacitado para darla. Tengo este comentario en la cola de moderación del post El último día de Adolf Hitler:

hola soy pablo hablan de hitler como un demente pero genicidas podemos hablar de potencias que el lucho y que tienen las manos manchadas de sangre mas que el como inglaterra y eeuu osea de 20 millones de esclavos y millones de indigenas ¿quien habla me pregunto? el fue un genio un adelantado de su epoca un visionario que levanto alemania de las cenizas un hombre que modernizo el arte del ataque de la guerra y armas actuales copiadas y robadas de su pais ,sobre el tema judio mas alla que esta cuestionado la existencia del holocausto ,esta recontra comprobado que la economia mata mas que cualquier genocidio de quienes son las organizaciones ya sae FMI ,banco mundial,bolsas y bancos
si el no hacia algo hoy poserian el mundo economica de hoy ¿quien habla de genocida?

Aparte de que me parece una estupidez seguir con lo de que el holocausto está cuestionado a estas alturas de la película, ¿creéis que con la legislación española actual puedo meterme en un lío si lo publico? Espero vuestras respuestas.

Lengua impresa

4 de December de 2007

Últimamente tengo poco tiempo para escribir, así que, cuando me pongo, me entra una hemorragia dialéctica difícil de contener. Es normal que muchos de vosotros, que tal vez accedáis al blog desde vuestro lugar de trabajo, no entréis todos los días con el tiempo suficiente para leer de una sentada todos los artículos.

La única con la confianza y falta de tacto suficientes para decírmelo ha sido Priscila, que me ha sugerido que incluya una opción en los posts que permita imprimirlos, para que así cada uno pueda sacarlos por la impresora y leerlos cuando buenamente pueda (o bien darle algún otro de los usos que tiene el papel impreso, y ya sabéis a lo que me refiero).

He instalado el plugin WP-Print 2.20, mediante el cual podéis imprimir cada artículo pulsando en el enlace correspondiente, que aparece debajo del título del post. Si tenéis dudas sobre su uso (o recomendaciones sobre su utilidad), podéis dejarlas en los comentarios.

Consejos vendo (II)

8 de November de 2007

Como saben mis lectores fieles, hace unas semanas el disco duro de mi MacBook dijo “hasta aquí hemos llegado” y pereció llevándose miles de canciones, documentos y -lo peor de todo- fotografías irrecuperables. Os pedí consejo y amablemente me lo disteis, indicándome que había varias empresas que se dedicaban a recuperar los datos de discos duros en apariencia perdidos para el mundo de los vivos.

Hablé con varias de esas empresas, pero finalmente desistí de usar sus servicios al comprobar que me costaba menos volver a irme a Mallorca y hacer las fotografías que pagar por una recuperación de datos que, sin garantizarme un porcentaje de éxito, me iba a costar entre 1.000 y 2.000 euros (y el precio estaba más cerca de la segunda cifra que de la primera). Así que lo que he hecho es pedir a Optize un disco duro exactamente igual que el que falló, y cuando llegue intentaré cambiar el disco de platino de la unidad muerta por el de la nueva, a ver si puedo recuperar algo (también aquí admito consejos sobre esterilización y todo eso).

El caso es que ayer en The Unofficial Apple Weblog publicaron un post donde desvelan que los discos duros de la marca Seagate (como el mío) tienen una grave tendencia a fallar en portátiles Mac (como el mío). En concreto, los problemas suelen presentarse en las unidades con firmware 7.01, y aunque el del mío es el 3.06, hay ya decenas de comentarios, incluidos algunos escritos por trabajadores de servicios técnicos de Apple (¡la infalible marca Apple!), que confirman que el problema es muy frecuente (y ya han tardado en darse cuenta, canastos). Por desgracia, alguno de estos comentaristas cuentan que han intentado recobrar los datos de los discos fallidos y no han podido hacerlo.

Así que mientras esperáis el tercer, y espero que felizmente definitivo, post sobre este problema, si tenéis un portátil Apple os doy un consejo gratis: haced copias de seguridad como muy poco semanalmente. Y si tenéis montado un disco duro Seagate, cambiadlo cuando podáis. Luego no digáis que no os avisé.

Consejos vendo

7 de October de 2007

¡Y para mí no tengo!

Aunque sea de letras, y entienda más de sintagmas y paradigmas que de bits, mi vicio -que no puede llamarse de otra manera- con los ordenadores hace que yo sea el amigo al que llaman mis conocidos cuando tienen cualquier problema informático.

Tantos años de prueba y error (más errores que pruebas, casi), varios discos duros fundidos, y mucha información perdida, hacen que yo sepa arreglar la mayoría de los problemas simples que tienen mis amigos con sus ordenadores. Virus, necesidad de formateo y reinstalación, problemas con la red, “el ordenador no se enciende”, etc. En fin, cosa nimia para cualquiera que entienda un poquito, pero una odisea para quien utilice el ordenador como una herramienta y no lo tenga como centro de su vida, como hacemos los viciosos.

Cada vez que un amigo pierde sus valiosos documentos por no hacer copias de seguridad, lo miro con cara de condescendencia y le suelto “Pues si no me haces caso, ¿qué quieres que yo haga? Ahora te fastidias.”

Es lo que acaba de pasarme a mí. Mi disco duro principal ha muerto. Estaba trabajando con un documento, cuando el incolgable Mac se quedó colgado. Después de esperar unos momentos, apagué el ordenador por las bravas. Después lo encendí. Pantalla en azul (no es la misma que la de Windows, ésta da menos miedito) y un casi imperceptible clic que se repetía varias veces. Después el silencio. Intento por varios procedimientos que el ordenador reconozca el disco (por ejemplo, arrancando el sistema desde otra unidad) y nada. Nada, aparte de las conocidas gotas de sudor frío por la sien.

Tras varios intentos y una búsqueda por los foros de alguien que hubiese sufrido el mismo problema que yo, el diagnóstico está claro: fallo físico en el disco duro. Información perdida irremediablemente. El disco duro, a la basura.

Mis documentos del instituto, mis 18 gigabytes de música, mis 3.000 fotos de los últimos dos años, mis correos electrónicos… Todo al traste. La mayoría de esos documentos son irrecuperables.

La música la puedo pasar otra vez del iPod al ordenador, pero perdiendo la información sobre el número de reproducciones, las notas que he dado a mis canciones preferidas, las listas de reproducción… Las fotos, en su mayoría, se han perdido para siempre, porque no existía otra copia que la del disco duro. Los documentos, sobre todo los del instituto, mal que bien, pueden recuperarse o rehacerse (casi siempre me envío una copia de los documentos importantes al correo, por si se pierden por el camino).

Pero sobre todo las fotos, todas, perdidas por siempre jamás.

¿O tal vez no? En mi desesperada investigación, he descubierto que hay empresas que se dedican a recuperar información de discos duros aparentemente muertos. Trabajan en un entorno limpio, casi de ciencia ficción, como los laboratorios donde se fabrican los microprocesadores, y todos van con mascarilla, gorrito, guantes, etc. Dicen que en muchos de los casos simplemente hay que sustituir la pieza dañada (porque un disco duro, por supuesto, son miles de piezas, y muchas de las que suelen fallar, mecánicas) o meter los discos de platino en otra carcasa de disco, y a volar. Aseguran un porcentaje de datos recuperados de alrededor del 80%, aunque admiten que hay discos que son irrecuperables. Yo no creo que el mío lo sea, puesto que no ha recibido golpes ni nada, simplemente lo apagué cuando estaba escribiendo o leyendo, y después de eso lo he intentado arrancar tres o cuatro veces y ya está. Y no huele a quemado. Esto último es broma. Creo.

La broma no sale barata: en una página de los Estados Unidos, me calculan un precio de unos 300 dólares (algo más de 200 euros). Aquí en España, en la única página donde he podido encontrar un precio orientativo, la cosa se acerca más a los 400. Pero no me hace gracia enviarlo a los EEUU, principalmente porque entre las cláusulas que tienes que aceptar se encuentra una que dice que van a revisar tu disco duro en busca de pornografía infantil, por si tienen que informar al FBI. Yo hay dos cosas que no tengo: ni pornografía infantil, ni miedo al FBI (al menos mientras yo esté aquí y ellos allí), pero mi disco está lleno de documentos privados en los que no me hace gracia que nadie fisgonee.

De momento he pedido información y presupuestos a dos empresas: Recovery Labs y Serman. Ambas parecen serias y dan bastante información sobre cómo funciona el proceso de recuperación en sus páginas web. Pero aún tengo mis dudas.

¿Alguien ha utilizado alguna vez los servicios de cualquiera de estas empresas? ¿Son fiables, efectivas? ¿Qué nivel de privacidad puedo esperar? ¿Habéis recuperado algún disco duro muerto, aunque sea por otros métodos o confiando en otras empresas?

Vuestras respuestas lo valen todo para mí en estos momentos.

Conexión a Internet con Yoigo, Mac OS X y el teléfono Toshiba TS705

30 de July de 2007

Hace unos días llamé a Yoigo para pedir un teléfono con tarjeta, dado que en España (que yo sepa) es el único operador que ofrece conexión a Internet de duración y tráfico de datos ilimitados por 1,20 euros al día. Los demás operadores te permiten un máximo de tráfico diario (creo que unos 10 MB), y a partir de esa cantidad empiezan a cobrarte precios abusivos, con lo que no te sale a cuenta. Y a mí me interesa una conexión para la semana que voy a pasar en Málaga y la que voy a pasar en Mallorca, sin tener que estar buscando WiFis por ahí, que no son tan abundantes como me gustaría.

Así que pregunté si con el teléfono que ofrecían, un Toshiba TS705 (con un coste de 49 euros, con 20 euros en llamadas), era posible conectarse a Internet con Mac OS X. Me dijeron que sí, con una voz que no me inspiraba demasiada confianza. Esta mañana me ha llegado el teléfono y me he puesto a buscar información, encontrándome con la desagradable sorpresa de que había miles de personas buscando la misma información que yo, y ninguna ofreciéndola. Me he puesto a investigar y al final he dado con la solución.

(Primero lo he intentado con el servicio de atención al cliente de Yoigo, y he descubierto que es tan malo como el de los demás operadores. Después de contarle mis penas, el señor que me atendía no parecía conocer el sistema operativo Mac OS X, y no dejaba de repetir OS/2… ¿todavía funciona eso? Y al final me ha dicho que llamase a Toshiba y le pidiese los drivers para mi SO. Total, que me buscara la vida, que ellos no pensaban ayudarme, a pesar de haberme dicho que no tendría problemas para conectarme con ese teléfono y ese sistema operativo concretos.)

La solución que he encontrado es híbrida, y de momento creo que no funciona al 100%, pero al menos permite navegar, utilizar el correo, programas de mensajería instantánea, etc.

Lo primero que tenéis que hacer es ir a la web de idAbi y descargar el archivo guia_conf_k610i_yoigo_mac.zip (enlace). No vamos a utilizar su script, pero sí el archivo PDF que nos servirá de guía. Ahora vamos a la página de Ross Barkman y nos descargamos los drivers genéricos para teléfonos GPRS 3G (enlace directo). Los descomprimimos y copiamos los seis archivos a la carpeta Modem Scripts de nuestro Mac (en mi caso, un MacBook).

Cuando hayamos hecho esto, seguimos fielmente las instrucciones de idAbi con una sola diferencia: en lugar de seleccionar el script que aparece (Sony Ericsson 3G CID3), seleccionamos cualquiera de los scripts genéricos que hemos descargado antes.

Siguiendo estas indicaciones, he podido conectarme sin problemas. Bueno, mejor que sigas leyendo.

Preactualización: De momento sólo he conseguido conectarme a una velocidad máxima de 5 k/s, lo cual es aceptable para navegar, aunque sólo aceptable, y sé que con Yoigo es posible alcanzar velocidades mayores. Es posible que el fallo esté en que he usado los scripts GPRS y no los 3G. Ahora mismo no estoy en casa y no puedo probarlo, pero es bastante posible que si pruebo los scripts genéricos 3G (enlace directo) la cosa funcione de forma un poco más decente. En unas pocas horas, cuando lo haya probado, actualizaré la entrada. ¡Suerte!

Actualización: Como indiqué en la preactualización, al usar los scripts genéricos 3G la cosa ha mejorado algo, aunque no espectacularmente. Si alguien consigue que el asunto funcione como debería, puede si es tan amable indicar cómo en los comentarios.

Cosas que deberías dejar de hacer

11 de April de 2007

Bebé foca

La productividad no es sólo hacer cosas que le ayuden a uno a realizar su trabajo mejor y más rápido, sino también librarse de hábitos y tareas que no hacen sino entorpecernos. A través de Lifehacker llego a esta entrada en Productivity501, que paso a traducir libremente para deleite y aprovechamiento de los lectores. 17 cosas que deberías dejar de hacer:

  • 1. Depositar manualmente tu cheque nómina. Si pierdes quince minutos cada dos semanas (en el caso español, normalmente, cada mes), esto se convierte en 65 horas al cabo de 10 años. Emplea ese tiempo en algo mejor.
  • 2. Extender cheques para pagar facturas. Para eso están los servicios bancarios.
  • 3. Llenar el depósito de gasolina parcialmente. Sí, es posible que el precio baje tres céntimos la semana que viene, pero el tiempo que pierdes yendo tanto a la gasolinera realmente no merece la pena.
  • 4. Buscar las llaves o el teléfono móvil. ¡Déjalos siempre en el mismo sitio!
  • 5. Sacar de la bolsa el adaptador de corriente de tu ordenador. Si lo usas tanto en el trabajo como en tu casa, cómprate otro adaptador y ahorrarás mucho tiempo.
  • 6. Comprobar varios buzones de correo. Hazte con un programa que compruebe todas tus cuentas por ti.
  • 7. Ver anuncios de la tele. Aprende a usar el eMule (en el enlace en inglés recomiendan Tivo).
  • 8. Perder números de teléfono. Si alguien te llama, guarda en la guía su teléfono, aunque pienses que no te hará falta.
  • 9. Conducir hasta o desde la universidad. Asiste a clases en línea e invierte ese tiempo en estudiar.
  • 10. Conducir hasta o desde el trabajo. Convence a tu jefe para trabajar en casa, aunque sea parcialmente.
  • 11. Marcar el número de tu buzón de voz. Configúralo para que te envíe los mensajes como adjuntos a tu correo electrónico (pregunta para los lectores: ¿se puede hacer esto con los operadores españoles?).
  • 12. Hacer copias de seguridad en CD o disquetes. Compra un disco duro externo. Es más rápido, y harás más copias de seguridad en menos tiempo. Además, podrás tener una copia exacta del contenido de tu disco duro, en caso de que te roben el portátil.
  • 13. Visitar un montón de blogs. Usa un lector de noticias, como Google Reader o Bloglines. Suscribiéndote a tus blogs preferidos te ahorrarás la pérdida de tiempo de visitar diariamente un montón de sitios que no han cambiado desde tu última visita.
  • 14. Eliminar software espía. Usa un ordenador o un navegador que no se contagien (supongo que se refiere a un ordenador con Linux o Mac OS y a navegadores como Firefox u Opera).
  • 15. Perder tiempo en el coche. Suscríbete a podcasts y compra un adaptador para escuchar tu reproductor MP3 en la radio del coche. Invierte el tiempo en aprender (por ejemplo, inglés) en lugar de simplemente esperar.
  • 16. Perderte con el coche. Si vas a menudo por áreas que no conozcas, cómprate un GPS.
  • 17. Asesinar bebés de foca a palos. Que no se dé por aludido todo el mundo. Pero si tú lo haces, deberías dejar de hacerlo.

Me congratulo de comprobar que sigo al pie de la letra la mayoría de las recomendaciones. E incluso alguna escrupulosamente (jamás he apaleado un bebé de ningún mamífero marino).

De los comentarios al post de Lifehacker extraigo otros consejos añadidos bastante recomendables:

  • Compra sólo uno o dos tipos de calcetines. Así no perderás tiempo buscando sus parejas al hacer la colada (¡¡buenísimo!!).
  • Elige por la noche la ropa que te pondrás al día siguiente, y así no perderás tiempo por la mañana (mi recomendación: visita antes la página del Instituto Nacional de Meteorología, sobre todo si el tiempo en tu ciudad es tan loco como en Melilla). Añado: deja preparada la cafetera por la noche, y al amanecer sólo tendrás que encender la vitrocerámica o el hornillo.
  • Por supuesto: ¡no pases tanto tiempo enganchado a la red!

Y hay otras opiniones más discutibles, como uno que aconseja apalear bebés de foca, para no perder tiempo apaleándolos cuando son adultos. Pero en fin, supongo que eso depende de las circunstancias personales de cada uno.

¿Algún consejo personal que aportar? A los comentarios.

  • Votemos » Como habréis comprobado los que habéis comentado hace poco por primera vez en La Lengua, cuando uno escribe su primer comentario en este blog dicho comentario queda pendiente de moderación. Pero una vez que el correo con el que se comenta tiene un comentario aprobado, el resto de aportaciones entra directamente a publicación, sin que yo tenga que aprobarlas. Tomé esa medida no como defensa contra los comentarios incómodos (no considero incómodo ningún comentario, por supuesto, aunque esté en contra de mis opiniones), sino para evitar a los spammers, porque el sistema de publicación WordPress tiene un problema serio con el filtrado de comentarios no deseados. También intento combatir el spam con el plugin Akismet, que es bastante eficiente. Así que si alguien ve que su comentario no es publicado inmediatamente, ya sabe que se debe únicamente a que es su primer comentario en este blog, y que una vez aprobado el primer comentario, los demás son publicados directamente. Desde que empecé a escribir La Lengua, hace ya casi tres años y medio, nada más que he borrado un par de comentarios, que se dedicaban a insultarme sin aportar nada más. No es que me moleste especialmente que me insulten, porque insultarme sin conocerme es perder el tiempo, pero creo que ese tipo de comportamientos, derivados seguramente de complejos de inferioridad o problemas más serios, o bien se deben ignorar, o bien tratar por correo electrónico. No creo que tenga mucho interés para los lectores la opinión de un mendrugo que piensa que soy feo, por ejemplo. Bien, hoy ha llegado a la cola de moderación el siguiente comentario (oculto el seudónimo y el correo electrónico del comentador):
    hooollaa.. tengo ganas de volverme bien putaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa quiero cogerme a todo el planetaaa y laburar de esto!! haceme sexo oralll… me vuelvo locaaa!… me encanta.. soy re sexy…. tocameee todaaaaa… =)
    Dicho comentario ha sido escrito en el post El Papa y el islam. Como puede verse, el comentario no tiene nada que ver con el asunto del post, ni con la temática general de La Lengua (que versa preferentemente sobre literatura e idiomas), y no aporta nada a la conversación, en opinión mía. Tampoco ofende a nadie, excepto al buen gusto. Es simplemente el deseo de alguien de realizarse sexualmente (“coger”, en casi toda Latinoamérica, significa “follar”), sirviéndose de su propio cuerpo, y tal vez también un grito desesperado para conseguir algún profesor particular de ortografía y gramática. Para lo cual, aprovecho para decir, no dispongo actualmente de tiempo. Aquí es donde tenéis que votar. ¿Debo publicar el comentario? ¿Debo impedir que el usuario escriba más mensajes, marcándolo como spam? ¿O debo borrar simplemente este comentario, permitiendo que escriba alguna otra vez en el futuro (situación que dudo que se produzca)? Sabéis que estoy firmemente en contra de la moderación a la ligera de comentarios, y escribí un artículo sobre el nuevo sistema de votación de los comentarios en Menéame que ha generado cierta controversia. Sin embargo, no pienso que en este caso pueda hablarse de censura, porque no creo que el comentario citado pueda considerarse una opinión. ¿Debo permitir a este sujeto -o sujeta- que siga colaborando, para poder presumir de que tengo mi propio troll en La Lengua? Espero vuestras sabias opiniones. De momento, el comentario conserva sobre su cabeza la prudente espada de Damocles. (16)

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