Ars longa, vita brevis

El poder en la sombra

2 de January de 2013

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Autor: Robert Harris. Género: Intriga política. Versión para iBooks de Apple (aquí, en su versión para Kindle). Editorial Grijalbo. 352 páginas.

—Hubo una época —empezó a decir Kate tras lo que me pareció un interminable silencio— en que se suponía que el príncipe que llevaba a su pueblo a la guerra debía estar dispuesto a arriesgar su vida en la batalla. Ya sabes, a enseñar con el ejemplo. Sin embargo, los príncipes de ahora viajan en coches blindados, acompañados por guardaespaldas armados hasta los dientes, y ganan fortunas a cinco mil kilómetros de distancia mientras el resto de nosotros nos tenemos que enfrentar con las consecuencias de sus decisiones. […]

Nos venden los viajes como un acto de libertad, pero allí éramos tan libres como ratas de laboratorio enjauladas. «Así es como organizarán el próximo holocausto —me dije mientras avanzaba arrastrando los calcetines—. Se limitarán a darnos un billete de avión, y nosotros haremos todo lo que nos digan.»

El término «negro» designa en castellano a un escritor que realiza un trabajo que saldrá bajo la autoría oficial de otro. A veces eso ocurre con escritores de éxito, a quienes su editorial demanda una frecuencia de publicación imposible para suplir la demanda del público —se rumoreó durante un tiempo que, por ese motivo, Stephen King contrató a un negro—; otras, como en el caso de la historia de esta novela, es algún personaje público sin aptitudes literarias quien lo contrata para escribir sus memorias. En inglés, el término empleado es ghost-writer («escritor fantasma»). La gran diferencia entre los términos en una y otra lengua hace que se pierdan en la traducción un par de juegos de palabras, nada grave (como cuando el narrador dice, en castellano, que va a ser «el negro de un fantasma»).

La primera vez que me topé con esta historia de Robert Harris fue al ver la película de Roman Polanski, que me pareció muy buena —como casi todo lo que hace—, y lo cierto es que cuando empecé a leerla ni siquiera sabía que se trataba de la fuente original del filme. Luego no me importó, porque recuerdo que la trama de la película me había parecido muy interesante y bien montada, y además la novela está bastante bien escrita.

Y a partir de aquí, si sigues leyendo, te desvelaré detalles de la historia que no te gustará saber por anticipado si tienes pensado leer el libro o ver la película, y garantizo que algunos giros de la trama son muy interesantes y sorprendentes, así que sigue asumiendo tu propio riesgo.

El relato empieza con el encargo que un editor hace a uno de sus escritores especializados en hacer de negro (el nombre del negro se oculta durante toda la historia, y no llega a conocerse; un detalle curioso y muy bien traído). El trabajo consiste en retocar las memorias de un ex primer ministro británico, Adam Lang; un colaborador de este ya había concluido un manuscrito con la autobiografía de Lang, pero su lectura resultaba farragosa y aburrida, y además, a este primer negro lo habían encontrado muerto hacía pocos días en circunstancias, cuanto menos, peculiares. El negro se muestra reacio en un principio, y más sabiendo que solo le dan un mes de plazo para concluir la reescritura, pero finalmente una oferta de 250.000 dólares por cuatro semanas de trabajo lo obliga a aceptar. Las condiciones son bastante draconianas: debe trasladarse a los Estados Unidos, concretamente a la isla de Martha’s Vineyard, cerca de Boston, donde se encuentra en ese momento Lang de vacaciones, a escribir. El manuscrito no debe salir de la residencia donde se aloja Lang, y además el escritor debe firmar un acuerdo de confidencialidad que le impide prácticamente decir palabra sobre lo que está haciendo. Los motivos no se los aclaran, pero acabamos sabiendo que el gobierno de los Estados Unidos considera que en sus páginas se encuentra información que puede poner en peligro la seguridad nacional. Además, la alocada agenda de Adam Lang le obliga a llevar unas jornadas de trabajo bastante irregulares.

Por si fuera poco, en ese momento estalla una noticia: un ex ministro de Lang le acusa ante el Tribunal Penal Internacional de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, por una sospecha provocada por unos documentos desclasificados. Al parecer, Lang colaboró con el arresto por parte de la CIA de cuatro ciudadanos británicos en Pakistán, que fueron torturados, y uno de los cuales murió de un ataque al corazón durante la tortura conocida como waterboarding o «tabla de agua», en que los reos son sometidos a sesiones en las que se simula su ahogamiento, y que prácticamente ninguno suele aguantar más que unos segundos antes de hablar.

Desde ese momento, Adam Lang sabe que no puede volver al Reino Unido por el peligro de ser arrestado, y debe permanecer en los Estados Unidos (este país, y otros pocos, como Corea del Norte, no reconoce al Tribunal Internacional de La Haya, pero Gran Bretaña sí).

Desde el momento en que el negro comienza a entrevistarse con Lang, se encuentra ante un enigma: un líder de una de las naciones más poderosas del mundo con poco nervio político e ideas poco definidas, poco más que un actor —como lo había sido en sus años universitarios— y un encantador de serpientes cuya popularidad ascendió como la espuma en un primer momento, aunque tras el apoyo a Estados Unidos en su «guerra contra el terror» el pueblo se le puso en contra.

Encontramos en la novela una segunda trama igual de interesante: la investigación por parte del negro de los últimos días de Mike McAra, su predecesor en la tarea de escribir las memorias del ex primer ministro. Esta investigación, corrida por su cuenta y riesgo, le hace descubrir algunos de los vericuetos más oscuros de la alta política, los tejemanejes criminales de organizaciones de inteligencia como la CIA o el MI6, y finalmente le llevará a un punto de no retorno que lo cambiará todo.

Resumiendo —y aquí debes dejar de leer, si no lo has hecho ya y aún no conoces la historia, lector—, descubre una trama de la CIA para dirigir desde suelo británico la política del Reino Unido, para lograr que sea fiel a los intereses estadounidenses a lo largo y ancho del globo. En este plan están inmiscuidos intelectuales de ambos lados del Atlántico, cuya labor es no solamente propagandística, sino de captación de posibles futuros líderes europeos. Y el gran misterio final lo dejo oculto; si estáis leyendo aquí, ya deberíais conocerlo.

No es necesario decir que Adam Lang es un trasunto del ex primer ministro Tony Blair, y gran parte de la historia se basa en su actitud rastrera y sumisa ante George W. Bush en la famosa «guerra contra el terror» que el presidente estadounidense inició tras los ataques al World Trade Center, tarea en la que también contó con el vergonzoso apoyo de nuestro ex presidente José María Aznar, y cuyos resultados más visibles han sido un mundo más inseguro, con más odio y un fastidio permanente al pasar por cualquier aeropuerto. Ah, y dos países, Irak y Afganistán, inmersos en sendas guerras civiles cuyo final no parece vislumbrarse.

El relato me ha parecido muy ágil y envolvente. El uso del narrador en primera persona permite que conozcamos de primera mano todos los sarcasmos del negro, que es un escritor ingenioso y que conoce su trabajo, y siempre le ve el humor ácido a todas las situaciones. La historia va al grano, sin detenerse en detalles que no tengan la exclusiva función de empujar la trama hacia delante. Es, en una expresión popular que personalmente odio, un libro que «se lee rápido». Digamos que es el típico best seller, pero no digo esto para menospreciar la novela, ni mucho menos; al autor se le ve oficio y poderío narrativo. Si os interesan la historia reciente, los rincones oscuros de la política internacional y los relatos de intriga y misterio, os la recomiendo sin reservas.

Dicho todo esto, me parece una barbaridad el título traducido al castellano. El de la película (El escritor) tampoco es que sea exacto; pero esto de El poder en la sombra es una torpeza semejante a cuando tradujeron el título de la película Rosemary’s baby (también de Polanski) por La semilla del diablo.

2 comentarios en “El poder en la sombra”

  • # Penelope R. Riggs dice:
    10 de January de 2013 a las 20:54

    El peronismo expone memoria histórica, la grita y la reclama en el marco de una nueva opresión, en lo sórdido y lo siniestro de una crónica que lo prohíbe. Expone las tramas y manejos políticos y culturales de un poder oligárquico. Aparece como la posibilidad de respuesta a la pregunta tantas veces sin respuesta ¿cúal es la verdadera historia?. Esta, la popular, es la historia verdadera.

  • # alquiler casa terres de l'ebre dice:
    22 de April de 2013 a las 9:33

    La Lengua » El poder en la sombra, ¿Que mas nos puedes explicar?, me resulta didactico esta articulo. Saludos.

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