Ars longa, vita brevis

Una anécdota sencilla

18 de September de 2012

Hoy he terminado las clases a las 14.20, y, siguiendo mi ritual, he encendido un cigarrillo en cuanto he salido por la puerta del instituto mientras caminaba hacia el coche (*). Mi centro es bastante grande, tiene más de mil alumnos, muchísimos de los cuales estaban en la puerta charlando o esperando que los padres los recogieran.

Cuando había recorrido unos cincuenta metros, alguien me ha tocado el hombro. Me he girado y he visto a un chico de unos quince o dieciséis años que no conozco, aunque supongo alumno del centro. Le he preguntado qué quería, y me ha respondido: «Profesor, toma, se te han caído estos veinte euros cuando has sacado el paquete de tabaco del bolsillo».

Y me pregunto cuántos de los adultos que pasan la vida criticando a los jóvenes, inventando etiquetas para ellos (los ni-ni), preguntándose qué futuro nos espera con ellos, me pregunto, decía, cuántos de esos adultos habrían hecho lo mismo.

(Me he quedado tan desconcertado que no he sabido qué hacer. Al principio solo me ha salido darle las gracias y alabar su honradez. Se me ha pasado por la cabeza decirle que se los quedara, ya que, de todas formas, los tenía perdidos, pero he pensado que quizás a sus padres no les hubiese hecho gracia. Ahora lamento no haberle preguntado su nombre para buscar el teléfono de sus padres en la base de datos del instituto y contarles la anécdota, y de paso felicitarlos por poner tanto empeño en su obligación como todos deberíamos poner en las nuestras. Pero ya sabéis que la mejor reacción siempre se te ocurre a toro pasado.)

(*) No, la llamada Ley antitabaco no dice absolutamente nada sobre que esté prohibido fumar a menos de no sé cuántos metros de los centros educativos o de salud, y mucho menos sobre algo tan jurídicamente vago como «inmediaciones».

5 comentarios en “Una anécdota sencilla”

  • # manuti dice:
    18 de September de 2012 a las 17:12

    ¿en qué instituto ha sido?

  • # Elías dice:
    18 de September de 2012 a las 17:35

    En el Enrique Nieto.

  • # Ilias dice:
    18 de September de 2012 a las 20:53

    tienes toda la razón, se nos critica bastante por desgracia…

  • # Juvenal dice:
    19 de September de 2012 a las 0:39

    Por el contrario, de la sala de profes de aquel en el que trabajo (cuyo nombre ni localidad mencionaré) desapareció en diez minutos de descuido un roller Montblanc lacado de tres cifras. Paso vergüenza cada vez que aviso a un compañero nuevo de que no deje según qué cosas en según qué sitios, por muy aislado que sea ese incidente en quince años.

  • # Daniel Doblado. dice:
    29 de September de 2012 a las 16:51

    El otro día vi un adolescente que tropezó con un bote de zumo vacío. Sorprendentemente, aún sin pertenecerle, lo cogió y lo depositó en la papelera. Por desgracia, son anécdotas, pero nos ayudan a fundar esperanzas.

Escribe un comentario

Hay que comer

Archivos

Búsqueda

La Lengua en tu mail

Tu dirección de email:

FeedBlitz

Video

Más vídeos aquí

Fotos

www.flickr.com
Elementos de Elias.gomez Ir a la galería de Elias.gomez

Estadisticas


Ver estadísticas

La Lengua se publica con Wordpress | RSS de las entradas y de los comentarios | Diseño web: Dodepecho