Ars longa, vita brevis

A trabajar

2 de February de 2010


Fuente de la imagen: Wikipedia.

Bueno, ya os habréis enterado todos de que no podréis jubilaros hasta los 67 años. En el ámbito político, lo de siempre: el Gobierno hecho una piña, la oposición oponiéndose a la medida, más que nada por la inercia del no-a-todo, ya que imagino que los populares se habrán alegrado de que nos joroben la vejez más incluso que los socialistas (la cursiva es intencionada en ambos casos). Los sindicatos, por lo que se ve, han montado una campaña informativa (sic) «de rechazo a que la edad de jubilación se incremente en dos años». A veces me da la sensación de que me comporto con los sindicatos como con los vendedores de enciclopedias: me da cosa ir a darme de baja o dar orden al banco de que no les paguen más cuotas, por el interrogatorio indefinido al que me pueden someter, haciéndome sentir culpable de delito contra mi clase… No sé. Solo se me ocurre pensar que sin jubilación hasta los 67, con la mitad de parados y sin inyecciones a los bancos le montaron a Aznar una huelga general. Ya, ya sé que todos estáis pensando lo mismo, pero lo cierto es que la culpa es nuestra: no vamos a darnos de baja, y siguen haciendo de las suyas. Como me repiten mucho últimamente por cuestiones que no vienen al caso, más vale una vez colorado que ciento amarillo.

Creo que en las próximas elecciones el Partido Popular no presentará candidatura. No, no me he vuelto loco, creo que es lo lógico. Después de todo, la derecha liberal (en un mundo tan hipócrita como este, es necesario usar la cursiva constantemente), ¿qué es lo que pretende? Que el mercado se mueva a su antojo, obteniendo un máximo de beneficios, sin reparar en la situación de la masa trabajadora ni lindezas por el estilo. Eso ya lo está haciendo el Partido Socialista Obrero Español: inyecciones a los bancos, trabajar hasta más tarde, recorte de gasto social, contención de sueldos, rebaja de impuestos —menos para los de abajo, claro—, las SICAV intocables, aprobar EREs por un tubo, la necesaria reforma del mercado laboral, o dicho sin eufemismos: despido más barato y mayor inseguridad en un puesto de trabajo. Si la derecha consigue todo lo que necesita estando en la oposición, ¿para qué van a invertir el dinero y el esfuerzo necesario en unas elecciones? A no ser por cierto narcisismo, del que nunca están libres los políticos, no le veo sentido. Así que creo que avanzamos hacia un sistema democrático de partido único. Sí, el consabido PPSOE.

He insistido varias veces en que el gran triunfo de los poderes no democráticos, esto es, los ajenos a la voluntad de la gente, como grandes empresas, religiones y partidos políticos, es el hacer que la gente crea que decide. Nos han convencido a casi todos de que la democracia consiste en depositar un papel en una urna una vez cada cuatro años y el resto preparar nuestros orificios para que sean profanados, intentando paliar el dolor en medida de lo posible. Eso creemos: ponemos el voto en la urna, aguantamos cuatro años contemplando cómo menguan nuestros derechos, y a los cuatro años volvemos a poner el voto en la urna (normalmente, ¡ja!, al mismo partido, qué miedo, no vayan a salir los otros).

Dicen que el que no vota no tiene derecho a protestar ni opinar. Y yo les digo, con perdón de los palabros: que os den por donde amargan los pepinos. Vosotros, que votáis, y que votáis siempre al mismo partido (sea con unas siglas o con las otras), vosotros que me estáis convirtiendo este país en una dictadura que ríete tú del tío Paco, vosotros sois los que no tenéis derecho a quejaros, yo sí. Vosotros votáis al partido del Gobierno o al principal partido de la oposición, manteniendo la misma situación de siempre, lo hacéis a conciencia y además sabiendo que tanto uno como otro nos va a amargar la existencia, no solo a vosotros, sino también a los que no les hemos votado ni lo haremos, probablemente, nunca. Vosotros, mentecatos, idiotas, palurdos, vosotros sois los que no tenéis derecho a opinar. Yo sí, que yo pago con mi dinero y con mis derechos la imbecilidad que os empuja a colocar en el Congreso siempre a los mismos.

Pero retomemos el tema del principio, que uno empieza a insultar y no acaba. Ya he leído a varios blogueros sembrando el sentido común, apartándonos a nosotros, pobres mortales, de la demagogia y haciéndonos ver que no hay remedio, que tendremos que trabajar hasta los 67 años y que si no el mundo se derrumba. Sus argumentos no parecen rebatibles: cada vez vivimos más y en mejores condiciones (es decir, nuestro período de cobro de pensiones es mayor y además estamos más años en condiciones de trabajar), y además un grupo de iluminados chiripitifláuticos ha dicho que dentro de veinte o treinta años habrá no sé cuántos viejos y no sé cuántos niños a los que será necesario mantener. Hechas las matemáticas, la cosa está muy clara: o trabajamos hasta caer muertos, como en Auschwitz, o moriremos todos de hambre, enfermedades y tsunamis.

Nadie recuerda ya, o se hacen los olvidadizos, de que hace unos veinte años nos salieron con la misma historia: para 2000, ó 2010, ó 2015, no habría gente trabajando en España, esto sería un inmenso y desolado páramo geriátrico donde el único sonido en los parques iba a ser el de los bastones y no el de los balones. Temblad, decían, poneos a procrear como conejos o caerá un meteorito sobre vuestras cabezas.

¿Sabéis qué? Se equivocaron. De repente la inmigración se convirtió en el principal fenómeno social del mundo. Los hambrientos vinieron por millones, literalmente, no hubo más remedio que dar papeles a casi todos ellos en toda Europa, y ocuparon un montón de puestos de trabajo que nadie quería, y se pusieron a cotizar a la Seguridad Social. Este hecho, con el que nadie contaba, hizo que las predicciones de los iluminados tuviesen el mismo valor que las de Aramís Fuster. ¿Quién sabe qué pasará dentro de veinte años? ¿Hace veinte años pensábamos que más del 10% de la población española tendría origen extranjero, y que todos los colegios estarían colmados de sus hijos? Claro que no. ¿Qué pasará dentro de veinte años? ¿Quizá el mundo será un modelo matemático fijo y calmado, donde no hay más que hacer tres o cuatro sumas y ya sabemos qué pirámide de población vamos a tener? ¿O pasará algo inesperado? Tal vez el cambio climático nos convierta a todos los europeos en emigrantes, quién sabe. Tal vez se empiece a arreglar y a democratizar el tercer mundo, ya que el primero avanza con paso firme hacia la pérdida de libertades y derechos. Tal vez Arabia Saudí compre Europa y nos pague la jubilación a todos a cambio de no sé qué. ¿Quién puede saberlo?

Tal vez el Gobierno de España, sea el que sea, y si no dejáis de hacer el tonto cada cuatro años seguirá siendo el mismo (PPSOE), decida articular un estado algo más racional, donde los gastos administrativos no se vean duplicados o triplicados por las ansias de poder y de figurar de cuatro gerifaltes autonómicos; tal vez despidan a los chorrocientos altos cargos que nos cuestan tantos millones y no parecen hacer nada; tal vez las SICAV comiencen a cotizar a, digamos el 50% que les corresponde, y no al 1% actual, y tengamos superávit en las cuentas del Estado; tal vez se decida actuar firmemente contra el fraude fiscal y entre dinero a espuertas en Hacienda, en lugar de destinar tantos recursos a inspeccionar mi declaración (yo, funcionario, que soy de sota, caballo y rey) del derecho y del revés; tal vez implementen un sistema impositivo más razonable y todo el mundo pague lo que debe; tal vez… tal vez dejen de decirnos de una puñetera vez que nos hagamos a la idea de que cada vez iremos perdiendo más derechos, y nos cuenten que la idea es otra, que la idea que tenemos de que el mundo progrese es que nuestra calidad de vida y de trabajo vayan avanzando en lugar de retroceder. Tal vez abandonemos la idea de que estamos en el mundo para entregar nuestros mejores años a Zara, BBVA, General Motors, Telepizza, y nos hagamos a la idea de que son ellos los que nos tienen que pedir permiso para dar un paso, y que la política, la economía y las vidas de la gente no tienen que moverse al albur de sus capitales, no, que son ellos los que tienen que adaptarse a la vida de la gente, y no la vida de la gente a sus necesidades depredadoras.

No, yo tampoco creo que ocurra el párrafo anterior.

8 comentarios en “A trabajar”

  • # Dave dice:
    2 de February de 2010 a las 21:37

    Gris es el futuro que nos espera a nosotros, la siguiente generación, si no hacemos nada. Me gustaría pedirte consejo, Elías, de profesor a alumno. ¿Qué podemos hacer los pocos jóvenes que aún creemos en la sociedad?

    En mi opinión, a la democracia se le ha acabado el fuelle, las goteras escapan por los cimientos, es decir, la educación. Y no lo digo como gañán del todo, soy estudiante universitario y quizá acabe siendo profesor.

    Mire por donde mire, no dejo de ver fallos: generación ni-ni, bo-bos por todos lados de todas las edades, corrupción, PPSOE, gente que mete la cabeza en el culo para recordar la guerra civil y defender la “nueva” dictadura, socialistas de plástico que no existen, de derechas españolitos que aburren a las palomas, enemigos de los españolitos, nacionalistas extremistas, dictaduras lingüísticas, ausencia de respeto hacia ancianos o figuras como el profesorado….y así podría seguir durante lo poco que queda de tarde, continuar por la noche y acabar mañana a mediodía.

    ¿Qué podemos hacer, Elías, además de quejarnos? ¿Qué hacer cuando, “gracias” a la masa de borregos, acabamos cayendo en los mismos agujeros de los que habíamos salido hace una década?

    Te escribo esto humildemente, perdona si hay más de una barbaridad ahí, pero como bien dices, cuando se habla de la mierda se nos va la lengua. Un abrazo

  • # julifos dice:
    3 de February de 2010 a las 1:04

    El que tenga una respuesta, que la diga, y luego la criticamos y pasamos a la siguiente. Y así hasta que demos con la buena.

    Venga, empiezo yo: convocamos una huelga de medios de comunicación en tiempo libre, que consiste en que nadie consume tele, radio, periódicos, internet, teléfono, etc. En su tiempo libre. Si es para trabajo o emergencias, vale (así es una huelga más racional). Reivindicaciones: 67 años y reivindicación anti-sgae (por ejemplo), para empezar con lo básico. Segundo paso: huelga general de 7 días. Reivindicación única: que el gobierno reflexione. Tercer paso: todos al mismo tiempo nos damos de baja en internet y teléfono (porque es muy fácil y supongo que, a gran escala, es un desastre a nivel nacional). Reivindicación definitiva: una enmienda a la democracia, que consiste en que el pueblo pueda, realmente, votar cada ley, quien quiera (vía teléfono, internet y terminales en todos los centros oficiales); ya que está claro que todos tenemos queja por uno u otro motivo, vamos a exponer nuestra opinión en una base de datos, que es lo más democrático del mundo. Se pueden votar tres opciones, por ejemplo: sí, no y “otros”. Si gana “otros” pero dentro del “otros” no hay una postura dominante, se vuelve a votar (que la gente se informe y tome una decisión). Y así sucesivamente.

  • # Manuel dice:
    3 de February de 2010 a las 12:20

    Esto es una tomadura de pelo… cuando tú contribuyes al fondo de pensiones, lo que haces es dar dinero al Estado para que lo guarde e invierta de forma sabia, a condición de que el día de mañana te lo devuelva en forma de renta mensual.

    Así que nosotros, que vamos a cotizar TOOOOODA nuestra vida, no deberíamos tener ningún problema para cobrar nuestras pensiones.

    ¿Qué pasa entonces?… pues que aquí hace años se empezó a pagar pensiones a personas que nunca habían contribuido, o lo habían hecho mucho menos de lo necesario. Pero bueno, como decía Summers ‘To er mundo e güeno’ y como somos muy solidarios y buenas personas, dejamos que esto sea así para no dejar a esas personas sin sustento.

    Pero los distintos Gobiernos, nunca se plantearon el compensar esos gastos extras para equilibrar el tema (vía Impuestos por ejemplo o dedicando parte de la recaudación del IVA a tapar ese agujero de partida), y por ello ahora nos encontramos con el chiste de que siendo los que más vamos a contribuir, vamos a ser los que más problemas tengamos para cobrar… o no.

    Porque como bien dices, a saber cómo es la situación dentro de 20 años.

    Igual, soñando en algo mejor, para entonces el resto de la UE ha metido mano, ha visto toda la corruptela que hay en España, los miles de millones de € malgastados en estatuas gilipollescas, obras innecesarias cuyos presupuestos estaban inflados para llevarse la pasta bajo cuerda entre políticos y constructores de medio pelo.
    Y el Gobierno ‘democrático’ se ha ido a tomar por saco, los grandes de Europa se han repartido el país y han nombrado un equipo gestor para limpiar el país y volvernos europeos de verdad.

    O, aún más improbable, este país ha despertado de su semi-eterno letargo, se ha quitado la venda de los ojos, se ha dado cuenta de que todo este enfrentamiento (de más de un siglo de duración) es artificial y orquestado por poderes que buscan manejar el cotarro, y hemos impuesto una auténtica democracia.

    Y sí… las SICAV pasan a tributar por lo que deben, se persiguen las cuentas de las empresas y los ricos, en lugar de las de los asalariados (que poco pueden estafar), salen a la luz esos millones de € en forma de billetes morados que están escondidos bajo ladrillos… etc, etc…

    Dave, perdona que me entrometa, yo quiero recordar una frase de ‘Terminator 2’:

    “The future is not set. There is no fate but what we make for ourselves.”

    El futuro no está escrito, lo escribimos todos y cada uno de nosotros en cada momento…
    Así que siempre hay algo que hacer… como dice Elías, empezar por dejar de votar a uno de esos dos malos actores que son PSOE y PP, luego escoger entre no votar, votar en blanco o buscar partidos pequeños que puedan suponer nichos de inestabilidad por lo que sería tener que poner de acuerdo a un montón de partidos pequeños para formar gobierno…
    Exigir a los dirigentes mayor transparencia, manifestarse, no seguir su juego presionando con aquello que esté a tu alcance, perseguir y no tolerar las pequeñas corruptelas que salen a la luz.

    Si hoy campan a sus anchas, es porque millones de españoles les siguen votando para mantenerlos donde están, y porque cuando se conoce algún caso de corrupción salen en su defensa.

  • # Ikima dice:
    3 de February de 2010 a las 13:16

    Yo lo que no entiendo es eso, que en lugar de luchar contra el fraude fiscal se nos ponga a trabajar dos años más a los curritos de siempre. Tú, por ejemplo, desde tu blog, intentas hacers algo. Instigas a las masas aborregadas, las insultas incluso si es necesario (yo soy una mentecata, una idiota, una palurda), y siempre que leo un post tuyo me dan ganas de salir a la calle a pegar gritos reivindicativos con una pancarta. Pero pronto vuelvo a verlo todo negro. Sí, estoy de acuerdo, tenemos que hacer algo, y los españoles de antes eran mejores que nosotros: salían a la calle a pegar esos cuatro gritos necesarios, se asociaban, se quejaban, se revolvían. Estaban dispuestos a darlo todo por un ideal, hasta la vida. Eran mejores, y nosotros somos una masa informe y sin ideología de ningún tipo, pero… ¿de verdad se puede luchar contra el Estado? ¿Se puede poner la masa de acuerdo para luchar a una? Porque la masa, al fin y al cabo, son individuos, y no todos vibran a la misma frecuencia aunque, desde lejos, parezcan borregos idénticos. Un símil químico: es como mirar un sólido, tan homogéneo en toda su superficie. Y sin embargo, si pudiéramos estudiarlo con un microscopio, veríamos que su superficie no es tan lisa como aparenta, y que cada uno de esos átomos, aun siendo del mismo elemento, tiene un estado cuántico distinto a cualquier otro. Eso pasa con las personas, y no creo que podamos ponernos de acuerdo.

    Y el enemigo siempre se ha fortalecido más con las tensiones internas del bando contrario que con sus propias proezas.

  • # Dave dice:
    3 de February de 2010 a las 23:00

    Yo voté en blanco, claro que lo hice, pero, ¿de qué sirve mi voto en blanco si el 96% de los borregos de España votó al Real Madrid o al Barça? La masa es estupida, perezosa, acomodada y conformista. Y claro, como buen ciudadano, tienes que respetar la decisión del resto de tu país, pero….y si sabes que se están equivocando? Y si podemos estar seguros al 100%, de que esto solo nos va a hacer caer más y más? Cómo decirle eso a la gente?

    Creo que en el único ámbito donde todos nos movilizaríamos al unísono es en el tema de Internet, canon, SGAE y derechos de la red, porque después de ver el caso del peluquero catalán…..en fin, es como dejar que te pisoteen la cara y después se rian de tí. Por favor, si alguien organiza un evento, manifestación contra SGAE, algo, que me avise.

  • # Ikima dice:
    4 de February de 2010 a las 15:59

    Yo considero que la clase política nos pisotea la cara y se ríe de nosotros mucho más que la SGAE, que ya es decir.

  • # Ikima dice:
    4 de February de 2010 a las 18:27

    http://rosamariaartal.wordpress.com/2010/02/03/¿nadie-se-cuestiona-el-sistema-2/

  • # Alber dice:
    13 de February de 2010 a las 13:02

    Pues yo no creo que una huelga general sea la solución. Al fin y al cabo lo que mantiene al país son las pequeñas empresas, que los dueños son un trabajador más y te conoce por tu nombre (no eres un número para él). Una huelga los golpea duro a ellos, no a las grandes empresas, que pueden recoger sus bartulos y largarse a China, Ucrania o cualquiera de éstos.

Escribe un comentario

Hay que comer

Archivos

Búsqueda

La Lengua en tu mail

Tu dirección de email:

FeedBlitz

Video

Más vídeos aquí

Fotos

www.flickr.com
Elementos de Elias.gomez Ir a la galería de Elias.gomez

Estadisticas


Ver estadísticas

La Lengua se publica con Wordpress | RSS de las entradas y de los comentarios | Diseño web: Dodepecho