Ars longa, vita brevis

Qué follón

24 de October de 2009

Quien esté un poco interesado en el tema, o quien vea la tele regularmente, estará enterado de que hace unos días el Follonero vino a Melilla a grabar un programa de televisión. Podéis ver el programa en YouTube, en cinco partes (en el minuto 2.33 de la quinta parte creo que se ve mi coche dando vueltas por el Paseo Marítimo). Como siempre que alguien viene a rodar a Melilla, han sucedido dos cosas: 1) el programa ha sacado solo una parte de la ciudad, la más pintoresca, que no suele ser la más favorecedora, y 2) políticos, periodistas, empresarios y gente de a pie han montado en cólera y piden, figuradamente hablando, la cabeza del humorista.

Las críticas se centran en que ha ofrecido una imagen sesgada y negativa de la ciudad: uno de los puestos fronterizos con Marruecos, donde se realiza diariamente un comercio, llamado atípico, entre los dos países; el flamante campo de golf, situado entre la valla fronteriza y el Centro de acogida temporal de inmigrantes; la estatua que retrata al dictador Franco cuando aún no lo era, que se levanta a la entrada del puerto; algún que otro freak no representativo de la ciudadanía de esta plaza, si es que tal ciudadanía existe; cosas así. El freak en cuestión es un ex legionario convertido al Islam, que antes era español y ahora es musulmán (sic, lo explicaré algo más adelante), que despotrica contra España, Marruecos y el Hinduismo y que es bastante conocido en la ciudad por haber sido el líder, según él, de la ultraderecha en Melilla, y también por haber representado el papel de Comandante Zeta, una especie de esperpéntico revolucionario que nos proporcionó agradables momentos televisivos hace algunos años.

El caso es que no veo yo tanto motivo de ofensa. En primer lugar, porque las cosas hay que verlas desde el punto de vista adecuado. Salvados es un programa de humor, y como tal, su objetivo no es realizar un reportaje periodístico objetivo ni mucho menos propagandístico de la ciudad —que es lo que parece que a algunos les habría gustado—, sino hacer reír. Y aunque el humor es algo bastante subjetivo, yo me reí a ratos con el programa, aunque no soy aficionado al humor progre ni a ningún tipo de humor ideológico en general. En segundo lugar, porque aunque haya cosas que, como melillense, le puedan doler a uno, no por ello puede dejarse de admitir que tiene razón, aunque quizás algunas de las posturas que adoptase para la crítica no fuesen las más felices.

Estaría bien, para empezar, aclarar una serie de conceptos que para los compatriotas peninsulares es posible que no estén demasiado claros. La conciencia de vivir en un sitio tan peculiar como Melilla hace que tengas presente una serie de asuntos que no todo el mundo tiene igual de presente. Está, por una parte, el asunto de la confusión entre ciudadanía y religión. El ex legionario converso decía que ya no era español, sino musulmán, y esas palabras, a veces, se utilizan con un significado distinto al que denotativamente tienen. Durante años, los propios melillenses (tanto los descendientes de europeos como los rifeños) han usado esta diferenciación, que funciona pragmáticamente pero que es necesario aclarar. Durante décadas se han usado esos vocablos para diferenciar las dos etnias mayoritarias de la ciudad: la de los ciudadanos descendientes de españoles peninsulares, como yo, de apellidos castellanos, o a veces catalanes, vascos o gallegos y religión católica (practicantes, no practicantes, o agnósticos, aunque conserven las tradiciones cristianas, como es el caso de un servidor); y la de los ciudadanos descendientes de habitantes del Rif, de tipo étnico algo distinto (piel algo más oscura en general y pelo rizado), apellidos árabes y religión musulmana, aunque dentro de estos, aunque no lo creáis, también hay creyentes no practicantes y agnósticos. Así que, aunque «español» aluda a una nacionalidad y «musulmán» a una religión, en esta ciudad se suelen usar ambos términos de forma coloquial para referirse a grupos étnicos que no necesariamente diferencian ciudadanía política ni religión.

Esto viene de un período de nuestra historia posterior a la transición, en que los melillenses de ascendencia rifeña no tenían plenamente reconocidos sus derechos de ciudadanía española, situación que se resolvió, no sin polémica, en los años ochenta. En la actualidad no hay prácticamente problemas con esto, ya que todos los melillenses, sean de la etnia que sean, tienen la ciudadanía española, igual que yo y que la mayoría de los que estéis leyendo esto, con plenitud de derechos (aunque esto tampoco está exento de polémica y roces, pero eso sería un asunto para otro artículo).

Es curioso que a menudo he notado, entre compatriotas peninsulares no muy informados de la situación local, esta misma confusión. Un español de la Península, cuando se topa con un musulmán de etnia rifeña, en la mayoría de los casos se está encontrando con un inmigrante. Una persona que, dependiendo de los prejuicios concretos del español en cuestión, puede tener algo de malo o nada, pero en cualquier caso no es un español. En Melilla, sin embargo, cuando un melillense europeo se cruza con un melillense rifeño sabe que se está cruzando con un conciudadano, una persona en cuyo DNI aparece el mismo país que en el suyo, y que tiene los mismos derechos y las mismas obligaciones que él. Cuando un peninsular viene a Melilla, le choca, y es normal, encontrar que el 50% aproximadamente de la población tiene otro color de piel, otra religión y en ocasiones otra lengua materna. Para nosotros es normal, es tan vecino Abdelkader Mohamed como Juan Pérez.

Sí, hay roces, por supuesto, como los hay en todas las comunidades. Pero los seres humanos somos así. Tenemos prejuicios contra los catalanes, o contra los castellanos, o contra los pobres, o contra los gitanos, o contra los homosexuales, o contra las mujeres, o contra los melillenses, contra los de derecha o contra los de izquierda. La mayoría de las veces esto no se puede evitar, pero por suerte, la mayoría de las veces sí se puede marginar este sentimiento para que la convivencia sea posible. Durante años, por ejemplo, me llamó la atención que, la misma gente que tachaba a la mitad de los melillenses de racistas (curiosa denominación, pues tanto europeos como rifeños somos caucásicos), a la primera de cambio se ponía a despotricar contra los gitanos, que por lo visto en la península tienen bastante mala prensa, mientras en Melilla constituyen una pequeña fracción de la población dedicada mayoritariamente al comercio y a los servicios y de los que casi nunca se oye hablar en términos negativos.

Hay roces, como digo. Pero suelen venir de todos los frentes. Hay europeos que tienen prejuicios contra los rifeños, pero también hay rifeños que tienen prejuicios contra los europeos, así como contra los judíos (que constituyen la tercera población en importancia demográfica de la ciudad). Esto, para el peninsular no muy reflexivo, puede resultar chocante. La persona que es racista sin saberlo suele pensar que solo los europeos blancos pueden ser racistas, como si los de otras etnias no fuesen capaces de tener prejuicios; como si no pudiesen tener, al tiempo que las mismas virtudes, los mismos defectos que nosotros.

En cuanto a lo del campo de golf, yo, como el Follonero, también considero que es una vergüenza, pero por distintos motivos. A él le llamaba la atención que estuviese colocado justo al lado de la frontera (la frontera con mayor desnivel económico del mundo, por cierto), y no paraba de incitar al presidente del Club de golf para que dijese que era vergonzoso, guiado, aparentemente, por la idea equivocada de que en Melilla los europeos somos unos ricos terratenientes que emplean como esclavos a los melillenses rifeños, que son marroquíes y no españoles (he explicado en el párrafo anterior por qué esa idea es equivocada). En mi opinión, sí, el que el campo de golf esté ahí es una vergüenza. Pero pienso que no debe serlo para nosotros, sino para el gobierno marroquí, que es quien mantiene a su población en un régimen dictatorial que difícilmente puede ser competitivo e igualitario. En Marruecos, como en cualquier país, hay potencialmente mucha riqueza, pero es difícil su distribución equitativa cuando no existe posibilidad de cambiar el poder mediante el voto. ¿Vergüenza? Sí, pero para los mandatarios del otro lado de la valla, no para los ciudadanos de este. Y una vergüenza aún mayor: que con dinero europeo, con impuestos que han salido de los bolsillos de todos los trabajadores europeos, se haya construido un campo de golf donde jamás, en todo el tiempo que lleva, he visto a nadie jugando (y eso que paso frecuentemente por ahí). ¿No puede emplearse mejor el dinero de los impuestos de todo un continente? ¿No hay asuntos más importantes a los que atender? Aquí, los políticos nos han vendido lo del campo de golf intentando convencernos de que va a suponer un atractivo turístico, como cada vez que se gastan una millonada en alguna chorrada —como las regatas—, pero en fin, eso no hay ciudadano con dos dedos de frente que se lo crea.

El Follonero acudió también al manido asunto de la valla “tercermundista”. Aquí entra en juego algo a lo que he hecho mención anteriormente: la mentalidad y la forma de ver las cosas de alguien que vive aquí frente a la de alguien que vive en la Península, en suelo no solo política sino también geográficamente europeo. Un peninsular tiene dos fronteras: la de Portugal y la de Francia, dos países modernos, europeos, dos democracias donde no es necesario enseñar el pasaporte para entrar, ni obtener permisos especiales para trabajar. Lo que tenemos nosotros al otro lado es África: no solo Marruecos, que, después de todo, dentro de los países africanos no está tan mal, sino Sierra Leona, Senegal, Mali, Nigeria, Argelia, etc. Hay millones de seres humanos desesperados por el hambre y las guerras intentando meterse en Melilla, que es territorio democrático y europeo, esa Europa edénica donde no dejamos a nadie morir de hambre ni de enfermedad y donde a nadie se asesina por sus creencias o por su etnia. Donde hay paz, libertad y dinero. Al otro lado de la valla hay millones de personas anhelando entrar. Yo nunca he tenido problema alguno con ningún inmigrante, pero cuando se habla de la valla hay que tener en cuenta ciertos aspectos. Si no hubiera valla (que, por cierto, no está electrificada ni nada de eso, como mucha gente cree), habría probablemente cada día 100.000 inmigrantes nuevos en la ciudad, que no solo no caben aquí, sino que no quieren quedarse aquí, sino ir a trabajar al continente europeo. Sería necesario establecer un gigantesco sistema de transporte hacia la Península, y de ahí adonde quisieran ir, porque, repito, aquí difícilmente cabemos los 65.000 habitantes oficiales más los pocos miles que cada día entran desde Marruecos a ejercer su trabajo. Entonces, primero hay que establecer el sistema. Luego votar a algún partido político que abogue por la entrada totalmente libre de quien sea en España (creo que hasta ahora, ninguno lo hace, al menos ninguno de los partidos serios), teniendo en cuenta que todo el que esté en territorio español, está en territorio europeo, y teóricamente puede moverse por todo él con libertad. No voy a suponer que toda la gente que critica la valla fuera a preocuparse de que, en pocas semanas, el aumento de la población inmigrante en su barrio fuese de un 5.000%; les supondré una tolerancia extrema, como a los soldados el valor. Pero, aun contando con que no se arrepintiesen cuando viesen que la valla no está para que Melilla no se vea desbordada por una crisis humanitaria, sino para que Europa, incluyendo su barrio y su escalera, no lo haga, todos estos criticones vallarios deben explicarme cómo se arregla logísticamente esto de buscar sitio, quizá, a cincuenta o cien millones de personas en un año. Porque, si no hubiera valla, pasarían, que el hambre empuja muy fuerte, y aquí no caben. Cuando un peninsular dice que no caben más inmigrantes, seguramente está siendo intolerante y demagogo. Cuando lo dice un melillense, lo dice porque estamos en un territorio de unos pocos kilómetros cuadrados, no hay más tierra que la que se ve y al otro lado está el mar. Y repito —una sola vez más para que esto no parezca una excusatio non petita—, que nunca he tenido ningún problema con ningún inmigrante de ninguna de las decenas de nacionalidades con los que me he encontrado.

Y la valla, por cierto, tiene poca cosa que ver con el muro de Berlín. Aquí, al menos desde España, no se ha demostrado que se haya disparado a nadie por intentar entrar, y si hubiese sospechas, se abriría una investigación; además, si habéis viajado, por ejemplo, al Reino Unido (país hermano comunitario), ¿os han pedido la identificación para entrar? ¿Os han preguntado de dónde veníais? ¿Había un estricto control de la gente que entraba y salía? Yo me he encontrado con estas situaciones, y era un ciudadano europeo moviéndome por territorio europeo. Entre dos países cualesquiera siempre hay controles fronterizos. Lo feo aquí no es que haya uno, como lo hay en cualquier aeropuerto o frontera del mundo; lo feo es que el otro país es pobre, cosa por la que, como he dicho, no se nos puede pedir demasiada responsabilidad a los melillenses (más bien la existencia de este territorio aquí es un alivio para miles de familias que pueden beneficiarse económicamente de puestos de trabajo, de mercancías más baratas, como la gasolina o los medicamentos, etc.).

La gran crítica, en fin, que ha provocado, ridículamente, incluso declaraciones cuasi institucionales, ha sido que «cuando vienen a Melilla solo sacan lo feo». ¿Qué se puede decir ante esto? Es un programa de humor. Hay que tomarse las cosas con más calma. La línea editorial de La Sexta no se le oculta a nadie, y ya se sabe que si vienen a una ciudad gobernada por el Partido Popular donde hay un campo de golf al lado del Centro de acogida —que no «detención»— de inmigrantes, pues van a intentar hacer sangre ahí. Pero primero hay que preguntarse si tienen razón, y en algunos casos la llevaban. Además, cualquier persona con dos dedos y medio de frente se sabrá hacer una idea de que esta ciudad no son las tres cosas que salen en el programa; es imposible retratar una ciudad en un espacio de una hora, ni siquiera una tan pequeña como esta. Pero es normal que si vienen de otro lado a grabar aquí, se fijen en lo que esta ciudad tiene de peculiar: una diversidad cultural como no tiene ninguna otra del país, y quizás de Europa —y que produce una convivencia no perfecta, pero sí envidiable por cualquiera—, la frontera económica más importante del planeta, una de las últimas estatuas que quedan en pie del dictador Franco, cosas por el estilo. Todo lo demás de esta ciudad es lo mismo que tenéis en la Península: nuestros comercios, nuestras instituciones, nuestros barrios, nuestros parques, nuestros centros educativos, nuestra fiesta los fines de semana por la noche, y otras cosas que ya no tenéis todos pero que tampoco han enseñado, como tres playas y un inmenso y curioso país a un tiro de piedra, que se puede visitar a diario.

Como melillense no me siento ofendido, pero supongo que mi opinión no es representativa porque no soy nada nacionalista. Aun así, creo que objetivamente no hay motivo para montar la que se ha montado. ¿Que el programa es sesgado, que no muestra la realidad, que va a lo feo y lo morboso? Almas de cántaro, es la tele, ¿qué esperabais? Quien quiera una visión algo más objetiva, ya sabe dónde están Google Maps y la Wikipedia.

6 comentarios en “Qué follón”

  • # agus dice:
    24 de October de 2009 a las 17:44

    Desde luego has dado en el clavo. Hace escasos minutos leía esto sobre discusiones en Internet y al menos el punto 2 es perfectamente aplicable.

    Copio-pego:

    # Ley de Poe: Enunciada por Nathan Poe en 2005, durante una discusión sobre la evolución con fundamentalistas cristianos.

    Si no se utiliza un smiley, o alguna otra demostración obvia de la intención humorística del texto, es imposible crear una parodia del fundamentalismo que alguien no confunda con fundamentalismo de verdad.

    Lo que para mi viene a significar en este caso que el que quiere ver la afrenta la ve.

    Coincido contigo plenamente en eso. Solo es un programa de humor y la tele es como es, buscaban hacer ruido y lo consiguen gracias a la gente que no ve, o no quiere ver el “smiley”.

    PD: punto 3: Ley 34 de 4Chan: “Si existe, hay porno sobre ello” … Melilla existe, ergo … ¡Venga, todo el mundo a buscar! 😀

  • # Reset Reboot dice:
    24 de October de 2009 a las 18:51

    Lo peor de todo es que asi consiguen que más gente lo vea. Curioso, no?

    De todas formas, creo que este pequeño paseo por Melilla que has hecho es bastante interesante.

  • # Truman dice:
    26 de October de 2009 a las 10:09

    Creo que fue Callejeros la que vino a Cádiz, y ocurrió tres cuartos de lo mismo. Sacaron a un par de locos, a otro que plantaba marihuana en su casa, etc…y se montó la gorda con la Alcaldesa al frente porque Cuatro, o sea, Prisa, solo quería joder políticamente a una ciudad del PP.

    Por cierto, me alegro mucho de tu vuelta, ese post de STOP me había hecho pensar lo peor.

  • # Manuel dice:
    26 de October de 2009 a las 11:12

    Partidismo y más partidismo…

    Como bien dices, a la Sexta se le ven (y mucho) los colores, así que van a lo que van.

    Con lo de la valla, me recuerda a lo de la Integración social de minorías.

    A muchos ‘buenistas’ se les llena la boca hablando de integrar a las minorías, como los gitanos en Madrid, y por ello les dan pisos en bloques ‘sociales’ en los nuevos barrios.
    Claro, al que dice que no le mola, le ponen a parir.

    Pero mira tú, que curiosamente quienes abogan por esa integración nunca viven al lado de esos bloques.
    En Leganés, de hecho, viven en el otro extremo del pueblo, en barrios más ‘señoriales’ y exclusivos pese a ser ‘socialistas’.

    Yo coincido contigo, estos programas sacan lo que quieren sacar y punto. Y no hay que tomárselos más que como una visión nada objetiva.

  • # maki dice:
    27 de October de 2009 a las 0:36

    No conocia el programa porque apenas veo TV y si la viese, en mi casa no se ve esta cadena (tercermundismo madrileño, lo que me voy a reir cuando cierren el grifo analogico) pero en breve lo van a enlazar en wikipedia para ilustrar el articulo de manipulacion.

    Como sabes estuve en Melilla hace tiempo y mi visita se limito a la central de Rostrogordo, ademas estaba de resaca, por obra y gracia de la mala gente que vive en Melilla y lo mal que se portan con los visitantes.

    La unica conclusion que saco del “reportaje” es que en Melilla no gobierna ningun partido afin a la cadena en cuestion y/o al partido, y lo digo como apolitico convencido.

    No obstante, tampoco conviene olvidar que el tipo es un humorista y se debe a lo que vende.

  • # farid dice:
    11 de March de 2011 a las 12:01

    buenas es muy facil desde tu comodida llamar a una persona friki yo se lo diria en la cara que es de hombre pero creo que no seras capaz y te dire que tengo apellidos mas español que tu y servi a españa voluntariamente siempre sin pedir nada a cambio no como tu que te tuvieron que llevar obligado a la mili o a lo mejor te libraste con alguna excusa,yo desde los diesiseis años me fuy a sahara voluntario y no te parecio friki cuando funde el l.l.m en los 80 para defenderos cuando os cagavais de miedo cuando los musulmanes salieron a la calle ni hablaste cuando sali en cambio 16 en portada ni cuando sali encapuchado y la bandera del aguila en tvm entrevistado por bernando belmonte ni cuando hacia las barricadas en cuatro caminos para retener a los musulmanes de la cañada de la muerte y no decias nada porque eres un facha replimido con mente colonial que no tuvo valor de salir a la calle a defender a melilla cuando melilla lo nesesitaba yo el comandante zeta al que tu llamas friki si fue el primero que acudio a la llamada de la patria la grande y la pequeña y si gracias ALLAH=DIOS me convertid al ISLAM.
    melilla es de los nativos rifeños que estaban aqui antes que españa y marruecos pero tu mente colonial y retrogada no te deja ver el ocupar una tierra por la fuerza de las armas no te da el derecho de propiedad:ejemplo filipina,america,cuba,el rif,sahara etc etc.
    youtube legionario de allah=dios (al jazeera tv)
    youtube musulmanes piden respeto a la autoridad(telesurtv venezuela
    youtube comandante zeta convertido al islam(SEXTA)
    y las cosas de cara todos los pueblos son bravo cada nacion tiene fama de bravura pero aqui es presiso demostrar que pueblo es el mas valiente, me entiendes pues toma nota y dame coordenadas y nos veremos.

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