Ars longa, vita brevis

Conspiración

29 de August de 2009

cerdo
Imagen: Wikipedia.

Ayer, durante un desayuno clandestino —uno de mis amigos es un no creyente de familia musulmana, y esta ciudad es tan intolerante que mucha gente se cree con derecho a opinar sobre si uno practica el ayuno de Ramadán o no— estuvimos hablando sobre una de las teorías del impresionante documental Zeitgeist, aquella que dice que los atentados del World Trade Center fueron preparados y ejecutados por el gobierno de los Estados Unidos. Mi amigo me preguntaba con incredulidad: «¿Pero tú crees que de verdad los Estados Unidos le harían eso a su gente?»

Yo me acordé entonces de alguna de las clases de mi antiguo profesor de Historia don José Luis Alcalá, que no sé dónde anda, por cierto, cuando nos contaba que el imperio hundió el acorazado Maine para echar la culpa a España e iniciar una guerra para acabar con la situación colonial de la isla caribeña y de paso convertirla en un inmenso prostíbulo.

Pero ¿de verdad un gobierno haría eso a su gente? ¿Y por qué? La respuesta, en mi opinión, depende de nuestra percepción de las cosas. Nuestra percepción del mundo, por ejemplo, es que se mantiene en un delicado equilibrio entre quizás un par de cientos de naciones.

Sin embargo, el equilibrio mundial no es un malabarismo de naciones, ni de religiones, ni nada de eso, sino de otras cosas. Las naciones, las banderas, los credos, son una especie de entretenimiento que nos han buscado a los que mantenemos la situación de predominio de las verdaderas fuerzas motrices. Cuando es necesario, nos convencen en televisión de que tenemos que ser muy amigos de tal o cual país, o muy enemigos de tal o cual otro. Marear la perdiz. Mientras tanto, la familia Bush hace negocios con la familia Bin Laden. El equilibrio no se reparte entre naciones, sino entre concentraciones de capital y fuerzas económicas tan complicadas y tan pantagruélicas que es difícil realmente hacerse una idea de lo que significan.

Puede ser que sea difícil de creer que un gobierno asesine a casi 3.000 de sus ciudadanos, pero también lo sería que la especie humana deje de morir a cientos de miles de personas diariamente de hambre en varios continentes. Y eso también pasa. ¿Y por qué pasa? Porque es necesario mantener un statu quo. Es necesario mantener a una gran parte de la población mundial en la hambruna para que en esta parte del mundo sigamos disfrutando de la sobreabundancia. No sé si os habéis preguntado alguna vez de dónde proceden todos esos tesoros que hacen funcionar la economía mundial, como el coltán, el petróleo, los diamantes o el oro. Efectivamente, de países donde por una u otra razón la gente muere de hambre o se ve obligada a desplazarse en masa por las guerras; de países donde existe la esclavitud, sea religiosa o puramente económica. Son países donde, si vendieran a occidente la materia prima a un precio algo más justo que el que pagamos por ella, podría vivir la población con un nivel de desahogo considerable. Sin embargo, si hicieran eso, deberíamos pagar más cara la gasolina y los anillos de compromiso, por lo que es necesario que en esos países existan guerras, dictaduras teocráticas, «democracias» como la iraquí o la afgana, etc.

Pero volvamos al tema de los gobiernos atacando a su propia población. ¿Es lógico que un gobierno como el de los EEUU mate a 3.000 personas para gastar dinero en una guerra, más dinero del que teóricamente va a obtener en beneficios comerciales? Aquí es donde entran el equilibrio real y el imaginario. En la situación imaginaria, en que el mundo se divide en países y esta división conforma la política, no, no es lógico. Pero en la situación real sí. El déficit económico de los Estados Unidos, agravado de forma espectacular por los gastos militares, ha rendido beneficios ingentes en otras parcelas. Por ejemplo, en los billonarios contratos de reconstrucción de Iraq; en la investigación, desarrollo y venta de material bélico; en el abaratamiento del petróleo para las grandes compañías, con efecto mínimo o nulo para los consumidores —nosotros—; etc. Tal vez los gobiernos no necesitaban un atentado, pero a muchos consorcios empresariales (que están metidos en todo: energía, armas, farmacia, por citar solo tres lucrativos ejemplos) les venía bien un petardazo que acabase con 3.000 vidas si eso les permitía controlar unos cuantos pozos petrolíferos y monopolizar el gas de Afganistán. Conviene incluso que nunca se encuentre a Bin Laden, ni con esos satélites que son capaces de encontrar a un jilguero en un área de 10.000 kilómetros cuadrados. Nunca se sabe cuándo vamos a necesitar que se caiga otro rascacielos. Y pensar que la policía española encontró a Roldán en una isla a tomar por viento. ¿No es capaz la CIA de encontrar a un fanático enfermo? Quizás sea porque ellos mismos lo han escondido demasiado bien. Es vox populi que el AK-47 que luce Osama en sus éxitos de YouTube fue comprado seguramente con dinero yanqui.

¿Puede un gobierno doblegarse realmente a unos intereses económicos? Pues es suficiente con que los intereses sean lo suficientemente grandes y que la población esté lo suficientemente idiotizada. Tomemos el ejemplo de la gripe A, que tiene una tasa de mortalidad unos cuantos miles de veces menor que la gripe estacional —esa que has padecido este invierno, o el pasado— y que os tiene a todos muertos de miedo. Vamos a comprar unos cuantos millones de vacunas a alguna farmacéutica, para vacunaros y que estéis tranquilos. Estas vacunas, por supuesto, procederán de algún laboratorio privado y serán pagadas con dinero público. Quizás sería más fácil simplemente emitir en Informe Semanal un documental explicando qué es de verdad esta gripe, el escaso riesgo que tiene para la población en comparación con la gripe común —a pesar de que se contagia con mayor facilidad— y transmitir un mensaje de tranquilidad. Pero esto acarrearía dos consecuencias nefastas para todo gobierno que se precie. La primera, que la gente estaría más informada, sabría más. Y eso, en un votante, es algo desastroso. Desastroso para el que manda, claro. La segunda consecuencia es que la gente no tendría miedo. Y sin miedo es muy difícil controlarte, amigo.

¿Y si un gobierno tiene un arranque de decencia y decide informar bien a la gente y no comprar las vacunas? No, eso no pasará. Si vamos ascendiendo en la pirámide económica, veremos cuatro o cinco grandes fuerzas que en realidad controlan todo el cotarro económico internacional. ¿Te has fijado en que cada vez hay menos tiendas originales y más franquicias? Parece que hoy en día no puedes montar una tiendecita de ropa, sino que es más fácil abrir una franquicia de Zara, Pull&Bear, Bershka, Stradivarius o Kiddy’s Class. ¿Adivinas qué? Todas estas franquicias, y alguna más… pertenecen a una sola persona. Imagina que un gobierno decente decide no comprar vacunas. En primer lugar, todas las televisiones se harían una sola voz y te intentarían hacer ver la irresponsabilidad del gobierno. En segundo lugar, el presidente de alguna farmacéutica llamaría por teléfono al presidente del Gobierno y le preguntaría si le apetece tener cada día 10.000 parados nuevos en la calle. Todo el dinero viene del mismo sitio, así que hacer esto es fácil. Con una medida como esta se cambia un gobierno en tres meses. Y a ver si se aplica el cuento el otro que entre, porque recuerda que esto no es una democracia donde se te pide que decidas: es un sistema donde se te da una monedita para que la tires, a ver si sale cara o cruz, mientras para ti el resultado es el mismo: te quedas sin la moneda.

No, tal vez un gobierno no mate a su propia población para obtener un beneficio económico. Pero es que los países del mundo no están controlados por los gobiernos, sino por otros entes. Y para que todo siga así es necesario que todo siga igual: que la educación esté cada vez peor, que haya países que se mueran de hambre, que veamos la realidad estancada en banderitas y símbolos religiosos y que no te pierdas en la tele Gran Hermano y la liga de fútbol, que me han dicho que empieza hoy.

11 comentarios en “Conspiración”

  • # "¿Pero tú crees que de verdad los Estados Unidos le harían eso a su gente?" dice:
    29 de August de 2009 a las 19:28

    […] "¿Pero tú crees que de verdad los Estados Unidos le harían eso a su gente?"lalengua.info/2009/08/conspiracion/ por DZPM hace pocos segundos […]

  • # Pezones rojos | Los dos minutos de odio dice:
    29 de August de 2009 a las 19:42

    […] Del blog “La Lengua”. […]

  • # J dice:
    29 de August de 2009 a las 20:21

    Joder, macho, qué nivelón. Con estos mimbres, me echo a temblar pensando en lo que les puedas enseñar a los chavales en clase.

  • # Elías dice:
    29 de August de 2009 a las 20:42

    J: les enseño Lengua y literatura, y a reflexionar y dudar de todo lo que les dice todo el mundo, empezando por mí.

  • # Jacobo dice:
    29 de August de 2009 a las 21:06

    Lo cierto es que leyendo esto uno no se siente tan sólo en un mundo con cosas a mi parecer tan evidentes pero que mucha gente no aprecia o no quiere apreciar… Gracias por este post 😀

  • # julifos dice:
    29 de August de 2009 a las 23:31

    Ahora andaban diciendo lo mismo de los devastadores incendios en Grecia.

    Creo que los profesores al final os vacunáis, ¿no? ¿O se puede objetar de conciencia? 😉

    –> Retomando el tema principal del desayuno clandestino, ¿la cosa se extiende de igual modo y por los mismos motivos a Inglaterra y España?

    Y, derivando de todo esto, ¿los del populacho somos más justos, democráticos y desinteresados que los ricos, porque sí o porque no somos ricos? (así, en general)

  • # Suso dice:
    30 de August de 2009 a las 16:00

    Hola Elías,

    Sigo tu blog desde hace un par de meses. Llegué a él a través de alguno de tus posts sobre Educación, ya que me parecen muy interesantes. En más de una ocasión he pensado en comentarte, pero al final lo dejé por pereza. Sin embargo, ayer me decidí a ver Zeitgeist y no he podido resistirme a aprovechar la coincidencia como excusa para decidirme a escribir.

    Como te digo, aun he visto ayer el documental y creo que necesitaré unos días para digerirlo y decidir qué creer y qué tachar de paranoia. En general no me gustan demasiado las teorías conspiratorias, supongo que en parte por el instinto pragmático de pensar que la explicación más simple es a menudo la más acertada. Sin embargo, hay cosas que cuesta asimilar.

    Para mí, la respuesta a la pregunta de tu post “¿Pero tú crees que de verdad los Estados Unidos le harían eso a su gente?” es muy sencilla: Si me creo Bin Laden está dispuesto a matar a toda esa gente sólo para… Eso no lo tengo aún muy claro ¿para qué realmente? ¿para acabar con los herejes en el mundo? Bueno, para lo que sea. O si me creo también que ETA es capaz de matar a guardias civiles para conseguir la independencia… ¿por qué no voy a creerme que un gobierno va a organizar un atentado para justificar una guerra? Es más, bien pensado, de los tres ejemplos que pongo, me parece que el gobierno es, de lejos, el que más posibilidades tiene de lograr su objetivo con un atentado. Pero, ¿por qué aceptamos tranquilamente que los terroristas están dispuestos a matar inocentes por sus ideales y los gobiernos no por sus intereses? ¿Porque viven en el mismo país que nosotros? ¿Y qué? Como decía Rockefeller en este mismo documental: “¿por qué te preocupas por la gente? Preocúpate de ti mismo y de tu familia”. Y no creo que en el World Trade Center hubiese ningún familiar de Bush.

    Sin embargo, a mí lo que me chirría de estas teorías conspiratorias son, sobre todo, dos cosas. La primera es que si se montase semejante follón, tendría que saberlo mucha gente. No puedes preparar algo así con dos o tres personas. Tiene que haber mucha gente detrás. Y una cosa es que a los señores Bush, Rockefeller o quien sea no les importe tirar el WTC para justificar una guerra, pero otra cosa es que los agentes que tuvieron que poner las bombas o borrar las pruebas también participen de semejante atrocidad sin problema. Es mucha gente como para que nadie se vaya de la lengua, creo yo. Es más, si realmente fue algo amañado, ¿quién iba en los aviones? ¿Cómo convencen a alguien de que secuestre un avión y se suicide con el fin de invadir Afganistán? Bueno, tal vez fuese un terrorista suicida “de verdad”, aunque ayudado por el gobierno. Aún así, me parece un poco fantasioso pensar que se pueda hacer semejante teatro fácilmente.

    Y por último, la otra razón que me hace pensar que no hay conspiración es precisamente la existencia de “fallos” o cosas que no encajan. Por ejemplo, dicen que no es normal que un avión se estrelle y no queden restos de los motores. Vale, pero si todo fue un montaje, ¿de verdad alguien cree que los servicios secretos no pensaron en eso? ¿qué clase de chapuzas son?

    – “Oye, Michael, ¿te acordaste de dejar los restos del avión en el Pentágono?
    – Mierda… sabía que me olvidaba de algo…”

    ¿En serio? Es como lo de la llegada del hombre a la luna. Hay quien dice: “Se ve ondear la bandera y eso es imposible, porque en el espacio no hay aire”. ¿Y no crees que a lo mejor eso se lo ocurrió antes a alguien que estuviese detrás de la conspiración? No sé, yo creo que si vas a hacer algo tan grande, planificas todo al dedillo y piensas en todos los “peros” que te puedan poner, no te dedicas a improvisar. La realidad sí que tiene cosas inexplicables, las mentiras “bien diseñadas” no. Por lo tanto, los cabos sueltos son para mí una prueba de que no hubo conspiración.

    Peeeero he de reconocer que son demasiadas coincidencias…

    Bueno, siento el rollo, pero es que para una vez que me animo a escribir… jeje.

    Un saludo,
    Suso.

  • # Elías dice:
    30 de August de 2009 a las 16:29

    Gracias por vuestros comentarios.

    Suso, lo que unos cuantos mendrugos que (parece que) han leído el post no parecen haber comprendido es que en ningún caso digo que EEUU haya dirigido el atentado contra las Torres. Lo que digo es que precisamente no son los gobiernos los que dirigen el mundo, sino fuerzas económicas supranacionales.

    La culpa supongo que es nuestra, de los profes, digo, por no enseñar a leer. Luego encima se inventa Internet y te pasas la vida leyendo tonterías.

  • # Si dice:
    31 de August de 2009 a las 9:04

    Un artículo muy acertado, hacen falta mas profesores como tú. Solo un apunte. Zeitgeist está lleno de inexactitudes y verdades a medias. Digamos que es un buen documental para abrir los ojos, pero está lleno de informaciones mal documentadas, no se con que objetivo.

    Sigue así Elias.

    Un saludo!

  • # Truman dice:
    1 de September de 2009 a las 12:13

    Tu reflexión es idéntica a la reflejada en este documental:

    http://www.youtube.com/watch?v=gKwk8Kq8QXA&eurl=http%3A%2F%2Fpsicokillerdepravado.forosonline.es%2Fboard%2Foperacion-pandemia-t612.html&feature=player_embedded

    Muy de acuerdo contigo, como casi siempre.

    Encantado de volver por estos lares, Truman.

  • # MM dice:
    6 de October de 2009 a las 0:24

    […] Del blog “La Lengua”. […]

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