Ars longa, vita brevis

Timeo danaos et dona ferentes

8 de June de 2009

Timeo danaos et dona ferentes

«Desconfío de los griegos hasta cuando traen regalos.»

Virgilio, Eneida, II, 49.

Los hechos:

1. En octubre de 2004, si no recuerdo mal, contraté con mi banco (ja, como si fuera mío) una hipoteca para pagar la casa que me compré a medias con mi media naranja. Como la casa tiene unas cuantas décadas ya, nadie la quería comprar, así que estaba prácticamente regalada de precio: 36.000 euros, o, dicho a lo antiguo, 6 millones de pesetas. Enfrente de mi bloque, algunos amigos míos han comprado casas como la mía (unos 70 metros cuadrados) o más pequeñas por precios que oscilan entre 120.000 y 180.000 euros (entre veinte y treinta millones). Cuando discutía con ellos, me decían que preferían comprarse una casa nueva, que una casa tan antigua no la querían ni por ese precio. A lo que yo respondía, tan jovial como siempre, que a) probablemente, dentro de veinte o veinticinco años, cuando está previsto que saldemos nuestra deuda con el banco, ni ellos ni yo viviremos ahí, sino en otra casa, quizás incluso en otra provincia; y b) mientras ellos pagan entre tres y cinco veces al mes, durante veinticinco años, lo que yo, me iré gastando la diferencia en ron, guitarras y videojuegos. Y algunos zapatos de vez en cuando, que uno es muy coqueto.

2. Firmé una hipoteca de unos 50.000 euros, con lo que tenía para el precio de la casa, la minuta del notario, y para las reformas y muebles que, de facto, hacían que el interior de mi casa (que es donde vivo, y no en la fachada) quedase más bonita y de más calidad que las de mis amigos. Contraté la hipoteca a interés variable, dependiendo del Euribor. Comencé pagando una cuota de unos 280 euros al mes, lo que, sinceramente, me da vergüenza llamar hipoteca.

3. Desde el momento en que firmé el contrato, el Euribor no paró de subir, lo que provocó que unos tres años y medio después de firmarlo, mi cuota se incrementara hasta unos 333 euros (¡53 euros más que la cuota inicial!).

4. El 10 de abril del año pasado, mi banco me envió una carta proponiéndome un trato: pasara lo que pasara con el Euribor, mi cuota no subiría. En esos momentos, el Euribor llevaba años subiendo sin parar, como atestiguaban mis recibos. Os lo conté en un post. Lo lógico era pensar que seguiría subiendo quién sabe hasta dónde.

Entonces pensé una cosa: todo el mundo sabe que el banco es muy bueno y que siempre mira por tu interés, pero… ¿tan bueno? ¿Me va a proponer que mantenga mi cuota durante tres o cinco años, perdiendo dinero él? Aquí hay gato encerrado… Así que los mandé a paseo.

5. Durante los meses siguientes, el Euribor siguió subiendo, por no hacer mudanza en su costumbre. El último recibo que he pagado asciende a 347 euros, 67 euros más que la cuota inicial.

¿Debería haber hecho caso al banco? ¿Debería haberle escuchado, cuando me hablaba únicamente por mi bien? ¿Debería haber aceptado la cuota fija, para que no siguiera subiendo mi hipoteca?

6. Hoy abro el extracto del banco que ha llegado a mi buzón. Próxima cuota a pagar, 272 euros. Una bajada, de un mes a otro, de 75 euros. Visto así, no parece gran cosa, pero no está de más recordar que, en mi barata hipoteca, esto constituye una bajada de más de un 20% en la cuota de un mes a otro.

Moraleja: si gana el banco, pierdes tú. Y viceversa. Si te regala un caballo, hazle una buena inspección dental.

5 comentarios en “Timeo danaos et dona ferentes”

  • # Mi realidad dice:
    9 de June de 2009 a las 13:41

    Muy bueno el post y el análisis crítico.

    El día que yo decida comprar una casa quizá ya te hayas jubilado, pero habrá que tener en cuenta decisiones así, prácticas e inteligentes. No deja usted de sorprenderme, profesor.

  • # antonio molina dice:
    9 de June de 2009 a las 15:22

    Estoy deseando que llegue el ansiado día 14…

  • # Hispa dice:
    9 de June de 2009 a las 23:31

    La última vez que leí el latinajo fue en un cómic de Asterix. Muy bien traído, por cierto.

    Lo de no aceptar nada que ofrezca un banco en su publicidad es de cajón de madera. Como bien dices, si ellos ganan, tú pierdes.

    A mí me hicieron la hipoteca en base al IRPH en lugar del Euribor. Me pilló novatillo y no me di ni cuenta de que me la estaban colando bien. Ahora me dicen que para pasarla a Euribor hay unos gastos del copón… ¡Qué hijos de puta!

    Un consejo: donde mejor está el dinero y donde más rinde es escondido dentro de un calcetín o debajo de una loseta de la casa. Así nadie te lo roba.

  • # satch dice:
    13 de June de 2009 a las 11:38

    Si, si mejor una loseta de la casa, porque como sea debajo del colchón, te puedes llevar una buena sorpresa como esta buena mujer, a quien la hija decidió renovarselo, tirando el antiguo.

    Zas, un millon de dolares al vertedero y una grandisima sorpresa, si señor.

    http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2009/06/090610_1710_israel_dinero_colchon.shtml

  • # Curro dice:
    13 de October de 2009 a las 11:20

    Sólo un detalle… ¿al comprar la casa y al hacer la hipoteca, cómo te las apañaste para NO PAGAR IMPUESTOS?
    pORQUE DICES QUE PAGASTE PRECIO, NOTARIO Y MUEBles…
    ¿Y los impuestos?
    Un abrazo

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