Ars longa, vita brevis

Si funciona, no lo toques

10 de May de 2009

«Si funciona, no lo toques.» Si todo el sentido común de la experiencia informática, al menos la mía, tuviera que resumirse en un solo consejo, sería este. Y es, además, el que doy a la gente que me rodea cuando comete el peligroso error de tomarme por un gurú de los bits. Puedo contar los discos duros que he perdido intentando mejorar algo que funcionaba razonablemente bien, incluso puedo hacer una estimación de las fotografías irrecuperables que he perdido por no seguir este consejo (unos cuantos miles). Lo que es incalculable es el número de horas perdidas intentando mejorar lo que no necesitaba mejorarse. Si valoráis en algo vuestros datos y, sobre todo, vuestro tiempo, hacedme caso: no intentéis mejorar lo que a fin de cuentas funciona, aunque sea con algún parche aquí o allá. Ah, y haced copias de seguridad semanales.

Hay dos aspectos de la sociedad española actual sobre los que casi todo el mundo parece coincidir en que están fatal: la educación y el descontrol de los menores. Yo no tengo pensamientos tan catastrofistas en ninguno de los dos temas, pero el debate existe, y por supuesto tiene un poso de razón. Pero lo curioso del asunto es que casi todas las personas con las que hablo suelen tener la causa del problema claramente identificada: dos leyes relativamente innovadoras, desarrolladas con muy buena voluntad, y que han cambiado el funcionamiento de nuestra sociedad poco a poco pero radicalmente. Una es la famosa y denostada LOGSE, la ley de educación que derogó la de 1970 y en la que se han inspirado las posteriores: la LOCE, que no llegó a estar vigente, y la actual LOE. La otra es la Ley del menor.

Todo el mundo achaca a la LOGSE —y a las leyes subsiguientes— el fracaso escolar en nuestro país, que crece cada año (el fracaso, no el país). Y también casi todo el mundo echa la culpa a la Ley del menor los terribles casos que vemos cada día en los telediarios: jóvenes que se divierten asesinando, madres en la cárcel por bofetones, que no palizas, y casos similares. Si bien no es cierto que lo de quemar a mendigos vivos como actividad de ocio sea ni mucho menos habitual, a pesar de que los telediarios están empeñados en que lo pensemos, es difícil sin embargo negar la evidencia del fracaso escolar.

Casi todos los adultos, excepto los pocos firmes defensores de las nuevas leyes (que parecen sordos ante lo que podría entenderse como un clamor popular), están de acuerdo en que el descenso en la exigencia de esfuerzo que han supuesto las nuevas leyes educativas es el principal responsable de los pésimos resultados académicos de nuestras nuevas generaciones. Asimismo, casi todos piensan que la Ley del menor entiende de manera perversa la protección a los menores de edad, y que eso contribuye a que muchas personas, entre ellas muchos menores, sean víctimas de los destinatarios de la Ley, algunos de los cuales creen, con parte de razón, que el sistema les otorga cierta impunidad.

El debate que quiero proponer, porque en este artículo no quiero dar respuestas, sino generar comentarios, es el siguiente: ¿funcionaba mal la enseñanza antes de la nueva y bienintencionada LOGSE? Aparte de algún temario anticuado, y de la escasa presencia de las nuevas tecnologías, y algún parche más, ¿era necesario realizar un cambio tan radical, que ya nadie puede cuestionar que ha originado un descenso sin precedentes en el rendimiento escolar? Por otra parte, ¿estaban los menores desprotegidos antes de la Ley del menor? ¿Morían diariamente chicos a manos de sus padres, como para que fuera necesaria una ley que puede poner entre rejas a un padre que, con la mejor de las intenciones, propina un cachete a su hijo? ¿El balance, a años vista, es positivo o negativo?

¿Habría sido mejor, tal vez, no tocar lo que parecía que funcionaba, y quedarnos con un sistema de enseñanza que no nos tenía en los puestos de cola de Europa, aunque hubiese sido creado durante la dictadura y no durante la democracia? ¿Habría sido mejor quedarnos con unas leyes que, quizás por omisión, permitían cierta violencia física de los padres hacia los hijos, pero impedía otra forma de violencia hacia los menores, como es la de no hacerles ver sus límites y permitir que se sientan invencibles e impunes? Vuestras opiniones, donde siempre.

11 comentarios en “Si funciona, no lo toques”

  • # julifos dice:
    10 de May de 2009 a las 23:22

    Compararse con Europa es lo que no hay que hacer, porque compararse con algo o con alguien es nefasto. Casi siempre sale uno perdiendo y casi nunca es válida la comparación por una serie de circunstancias. Se puede comparar para experimentar nuevas sensaciones, pero no para buscar la verdad o para saber si uno lo está haciendo bien o menos mal, ya que el de enfrente está en nuestra misma posición (es decir, dilema) y por tanto la verdad se nos escurre entre los dedos de las manos.

    Yo soy de la última generación de la EGB, BUP y COU. Al margen de la Educación, que supongo que seguirá siendo igual de irrelevante (los intríngulis, quiero decir) que lo era antes, en aquellos tiempos estaba por ahí pululando lo que dieron en llamar “generación X”, que después coexistió con la “generación Y”. Es decir: había muchos cambios sociales *globales* que no surgían en España pero sí tenían aquí repercusión, aquí y en muchos sitios. En aquellos tiempos empezó a ser moneda de cambio el uso masivo y fiestero de pastillas, coca, marihuana y de todo, accesibles para el adolescente medio a un módico precio. Aquí teníamos a Mañas y sus historias del Kronen, y otros dos o tres más (jóvenes rebeldes de chupa de cuero aunque ya algo reveníos porque llevaban diez años repitiendo curso por copiar el realismo sucio americano y otros más tardíos como Bukowski) y en otras partes tenían Trainspotting y el Jaco de Linda Yablonsky.

    O sea que, para mí, con o sin leyes educativas, transiciones a la democracia y demás, los niños de mi generación estábamos llamados a mamar los pechos peludos de los grupos punk españoles, que aún hoy, después de 30 años, siguen gritando (literalmente, me refiero a un martes cualquiera de hace dos semanas, a las nueve de la mañana en una plazoleta madrileña) “yo me cago, yo me cago, yo me cago en la puta sociedad”.

    Mis votos (u opiniones), concretando: la enseñanza funcionaba mal antes de la LOGSE y subsiguientes, y dicen que ahora peor (aunque gracias a Dios no voy a tener la oportunidad de saberlo, fuera de los cuatro comentarios siempre tremendistas de la televisión). La Ley del Menor… Ni idea, desconozco qué significa, aunque también hace tiempo que se habla en los telediarios de esas cosas que dices; pero también se habla de la gripe nosecuántos, el cáncer de piel en verano por tomar mucho el sol, los perros de raza nosecuántos que matan niños de vez en cuando, las dioxinas, los pollos belgas, lo de prohibir el chuletón, el anisaki (o como se diga), los condones usados en las botellas de pepsi… Por ahora no conozco ni de cerca a ningún adolescente quemador de mendigos ni padre en la cárcel ni nada semejante, fuera de la pequeña pantalla. Los cuatro pijos a los que sus padres les compran todos los juegos de ordenador con independencia de sus notas y los jinchos de barrio llamados a currar de persianistas o camellos… Son los de siempre. Los pastilleros, trapicheros, zarrapastrosillos y suspendedores de 8… Ya estaban en mi clase hace unos pocos de años.

  • # Zascandil dice:
    11 de May de 2009 a las 1:02

    Cuando yo era pequeño, los de clases superiores decían de nosotros que estábamos desbocados, que hacíamos cosas que a ellos ni se les ocurría (no lo decían como piropos precisamente) y bla bla bla.

    Años después éramos nosotros los que nos fijábamos en los cursos más pequeños y pronunciábamos el discurso catastrofista pronosticando “la juventud se va a la mierda”.

    Ahora ellos pensarán lo mismo de los que les siguen los pasos.

    Hace unos días, un amigo (un par de años mayor) al ver a un chavalín un tanto inculto me dijo “se nota que es un hijo de la Logse” a lo que yo, ante su asombro, le dije “yo también lo soy”.

    Respecto a la violencia juvenil, estaría bien que pusieras datos objetivos que realmente se ha producido un aumento en el número de delitos realizados por menores de edad.

    De todas formas, uno nunca sabe hasta que punto son las leyes o la evolución (entiéndase como un cambio, no como una mejora) de la sociedad.

    Un saludo y felicitarte por el blog, que me parece muy interesante.

  • # eduideas dice:
    11 de May de 2009 a las 8:54

    No funcionaba el sistema anterior: el fracaso era similar al de ahora (en mi zona un 50% no graduaban y hablamos de dos años menos), hay muchos temas que ni se tocaban, nada de idiomas o informática, la FP era la gran cenicienta (ahora la superior está mucho mejor, falta mejorar la de grado medio) a la que iban solamente los tontos y eso que era un sistema elitista, que echaba de las aulas a un gran número de adolescentes

  • # Crul dice:
    11 de May de 2009 a las 11:42

    Estoy bastante de acuerdo con Zascandil. Es muy difícil (por no decir imposible) que desde nuestra posición podamos valorar algo así. Y sobre todo diferenciar qué es causa, qué es efecto y qué está correlacionado de otra manera (me da que esto último no está muy bien dicho).

    No es un ejercicio inútil el que propones, pero asumiendo que todo se puede mejorar, me gusta más seguir la línea de Steven Pinker (¡investigar! ¡profundizar!) que nos lleve a nuevos conocimientos que el revisionismo, aunque no son excluyentes.

    Sólo un comentario más; no estoy de acuerdo con Julifos, compararse no tiene por qué ser nefasto. Como decían en un capítulo de ‘Parker Lewis nunca pierde’: “- Si no sabes tocar la guitarra, no le eches la culpa a la guitarra.”
    Vamos, que a lo mejor lo que nos pasa es que tenemos que aprender a comparar de forma correcta, eso sí.

    Saludos.

  • # Rafa Fdez. dice:
    11 de May de 2009 a las 14:19

    Llevo tiempo tratando de encontrar en Internet datos sobre resultados de la EGB. En uno de los “informes del consejo escolar” que se publicaban en los años de implantación de la LOGSE me encontré con estos datos que dan número de titualados de la EGB.
    http://noteducacion.blogspot.com/2009/02/la-antigua-egb-daba-mejores-resultados.html

    En los mismos se puede ver cómo, año tras año, se mejoraba. Uno de los problemas actuales es que la proporción de titulados de ESO disminuye año tras año.
    Para mí las principales causas son muy simples:
    1º Una primaria que no prepara para Secundaria, en cuanto a comportamiento en clase y esfuerzo en el estudio.
    2º Una secundaria ESO que da a todos lo mismo hasta los 16 años. Con lo cual prepara mal para:
    – Los que se incorporarán al mundo laboral.
    – Los que estudiarán FP.
    – Los que estudiarán Bachillerato.
    Imaginemos que un fabricante de coches trata de ofrecer un modelo que sirviera, como coche familiar, vehículo de carga, deportivo, etc. seguramente no tendría mucho éxito.

  • # Manuel dice:
    11 de May de 2009 a las 14:57

    A ver… antes de nada creo que sería conveniente que cada uno dijésemos en qué fechas estudiamos, para que la perspectiva de cada uno quede situada en el tiempo.

    Yo hice la EGB, de la que salí en el año 88 que empecé BUP, que terminé en el 91 para hacer COU, en el 92 la tan temida Selectividad y empezar en la Universidad (del 92 al 95 que terminé).

    ¿Tan mal funcionaba la EGB o el BUP?… hombre, como tú dices estaba desfasada, las nuevas tecnologías brillaban por su ausencia (recuerdo un trabajo que expuse en el colegio sobre los primeros microordenadores y que fué un hito en todo el colegio, casi como si fuese un gurú), y seguramente era muy mejorable.

    Y ese es el tema… era muy mejorable, pero era mejor que lo que ha venido a continuación, y ahí está el auténtico problema.

    Yo, sinceramente, hubiese actualizado aquella EGB y el BUP que nos mandaba deberes y trabajos para hacer en casa, por algo con más contenido práctico tutelado porque aquellos trabajos faraónicos que nos mandaban hacer en casa se solían limitar a tirar de enciclopedia y copiar las cosa tal cual venían.
    Hubiese ido introduciendo la informática, pero con el fin práctico de que los alumnos fuesen conociendo las nuevas tecnologías y sus aplicaciones.
    Hubiese aligerado algunos temarios, pero más que en contenidos, en densidad, para que no fuesen materias tan duras y se tornasen más amenas.

    Por ejemplo, a mi Historia siempre me ha parecido un auténtico coñazo, porque se limitaba a escuchar al profesor hablando de datos históricos… ‘en el año XXX a.C. el emperador’…
    Y sin embargo a día de hoy me doy cuenta de que puede ser un tema apasionante cuando veo algunos de los reportajes del Canal de Historia que me cuentan lo mismo pero con datos + imágenes, e incluso recreaciones históricas.
    Así que darle un enfoque más lúdico, cambiando datos y más datos por algo más práctico e incluso recreaciones a realizar en clase por los alumnos, sin duda haría que resultara más ameno a todos.

    El problema, es que lo que se hizo fue tan radical que pasamos de un extremo al otro.

    De aquellos temarios densos y soporíferos (de los que no veíamos aplicación práctica o interés alguno en conocer), se pasó al extremo de aligerar tanto el temario, y meter tanto tiempo en prácticas, que el esfuerzo casi desapareció.
    Recuerdo que a un amigo al que le pilló la LOGSE por muy poco, me comentaba que no daba ni chapa y que luego como mucho tenía que hacer un par de trabajos para clase.

    Y es que por desgracia aquí somos muy dados a los extremos… si algo no funciona, o creemos que no funciona, en lugar de buscar el porqué e ir haciendo algunas variaciones para ajustarlo, tiramos por la calle de enmedio y lo tiramos para poner lo contrario.

    Ahora, a eso habría que sumar otro factor muy importante… y era algo que ya me comentaba en su día mi hermano pequeño.
    Y es que después de años y años de estar entrando y saliendo alumnos en las Universidades, con un mercado laboral donde el tener un título universitario no valía más que para aspirar a una triste beca, opositor o ser un parado con título, los que venían detrás veían aquel panorama y literalmente te decían… ‘¿para qué voy a estudiar? ¿para acabar en el paro? para eso mejor dejo de estudiar y me pongo a trabajar’.

    Y sobre la desprotección del menor… la verdad, yo nunca me sentí desprotegido. Ni en el colegio ni en el Instituto.
    Sabía que si hacía alguna me llevaría mi consiguiente castigo, pero nunca temí que me fueran a dar una hostia, pero sí que temía que pudiesen llamar a mis padres y pasarme quince días castigado.
    Y las normas que había entonces funcionaban, tal y como comprobamos cuando 3 compañeros de clase fueron expulsados por enviar una carta con amenazas a una profesora.
    Tendríais que haberlos visto, cuando entró el Jefe de Estudios en clase (al que todos apodaban ‘el mariquita’ a sus espaldas) agacharon tanto la cabeza que dudo que pudiesen dar 3 pasos sin chocarse con algo, pidieron disculpas con tanta humildad a la profesora que alguno estuvo a punto de echarse a llorar (y hablo de chavales con 17 años), y aún así estuvieron expulsados 15 días, y a su vuelta su forma de estar/comportarse era bien distinta.

    Ahora, eso mismo supondría el aplauso de la mayoría por ‘machotes’, y salir de clase descojonados de risa por su ‘proeza’.

    Y sobre lo que comenta eduideas, que era un sistema elitista. La verdad… no entiendo el problema en premiar a los mejores, guste o no no todos somos iguales, ni tenemos el mismo talento, y con las políticas posteriores en materia de educación lo que han hecho es sustituir el ‘elitismo’ por un ‘todos somos iguales’ en el que da lo mismo que te mates a estudiar o hagas lo justo.

  • # rafagames dice:
    11 de May de 2009 a las 15:33

    No puedo comparar la ley actual con la anterior porque yo entré al sistema educativo estando vigente la actual, pero sí puedo asegurar una cosa, y seré breve: El sistema actual no funciona.

  • # Gutierrez dice:
    12 de May de 2009 a las 14:49

    Yo soy de BUP y COU, terminando en el 97. Ahora estoy de profesor visitante en EEUU.
    A mí la LOGSE me pareció una reforma con buenas intenciones pero mal ejecutada: aumentar la escolarización obligatoria hasta los 16 es un paso adelante pero; si para lograr esto hay que bajar la exigencia al alumnado, estamos dando dos pasos atras.
    El objetivo es reducir el fracaso escolar, y eso sólo se consigue con mas medidas de refuerzo para los peores, pero para eso hay que invertir más dinero correctamente. Desgraciadamente vende más dar un ordenador a cada alumno que pedir a alumnos, padres y profesores más esfuerzo.

  • # Cristina H.G. dice:
    12 de May de 2009 a las 20:13

    “Los jóvenes de hoy son unos tiranos: contradicen a sus padres, devoran su comida y le faltan al respeto a sus maestros”
    Esto ya lo decía SÓCRATES. Me parece que la situación no ha mejorado mucho desde entonces…

  • # SirDrake dice:
    13 de May de 2009 a las 17:26

    La EGB tenía que cambiar, porque los alumnos tienen que estar escolarizados hasta los 16 años, y antes estaban hasta los 14. ¿Alguien se imagina q nuestros compañeros pseudo delincuentes de 8º siguieran en clase hasta 2º de BUP? Cualquiera tiempo pasado no fue mejor.

  • # esteree dice:
    19 de August de 2010 a las 18:24

    yo digo siempre
    si no está roto, por qué arreglarlo?

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