Ars longa, vita brevis

Un tema delicado (debates)

7 de March de 2009

Hoy toca debatir.

Ha tocado alguna que otra vez, también, en mi clase de Historia y cultura de las religiones, en 1.º de Bachillerato, con chavales de entre 15 y 18 años. Dediqué un par de sesiones a que expusieran sus posturas sobre temas que están candentes en una sociedad muy influida por la religión católica, como es la sociedad española, y, dentro de ella, otra muy influida por el Catolicismo y el Islam, como es la melillense.

Estoy recordando, y quiero que lo discutáis vosotros también es los comentarios, el día en que saqué a discusión el aborto. Porque jamás lo he visto tan claro como lo ven los extremistas de un lado –quienes piensan que desde el mismo momento de la concepción un aborto es un asesinato– y los del otro –quienes piensan que hasta el minuto anterior al nacimiento un feto es una simple parte del cuerpo de la mujer, como una uña o un pelo–. Curiosamente, entre mis alumnos había varios que mantenían la primera postura, pero ninguno la segunda.

A nadie le gusta ser un asesino. Y estoy convencido de que quienes defienden que el aborto debe ser libre durante todo el embarazo, no piensan que se acabe con la vida de una persona, sino que extirpan una especie de tumor.

Lo malo es que, al menos para mí, es muy difícil verlo tan claro. Mis conocimientos científicos no son sobresalientes, pero mi intuición me dice que un embrión fecundado hace unas horas no es un ser humano, y me dice también que un feto de ocho meses sí lo es (es lo que yo estuve en el cuerpo de mi madre). Ojo, digo que lo es, no que podría serlo, porque hay muchas cosas que podrían llegar a ser una persona, y si nos ponemos muy quisquillosos, lo que algunos hacéis en el cuarto de baño con esa revista de Jessica Alba sería algo así como un genocidio.

¿Se es persona desde el momento de la concepción? ¿Se empieza a serlo en el alumbramiento? Algunos dicen que no se debería abortar desde el momento en que el feto es viable fuera del cuerpo de la madre. Pero con los adelantos médicos, ese plazo podría ir cambiando progresivamente hasta aproximarse a cero. Hoy en día sobreviven bebés que han tenido un período de gestación brevísimo, gracias a las técnicas de la medicina moderna.

En España tenemos una ley de supuestos, que permite que se aborte cuando una mujer ha sido víctima de una violación de la que queda embarazada. Sin embargo, con el mismo tiempo de gestación, se prohíbe abortar a otras. En mi opinión, una ley de supuestos, en lugar de una de plazos, es una gran hipocresía, tanto desde la derecha como desde la izquierda, que ambas la apoyan. Vamos a ver: ¿un aborto es un asesinato? Entonces, con todo el dolor del corazón, no debe permitirse abortar ni a las mujeres violadas. Si no se mata al violador, ¿cómo podemos matar al fruto inocente? Entiéndase que utilizo el verbo «matar» de forma intencionada, ya que si no se deja a una mujer no violada abortar, es porque –supongo– se considera que el feto es un ser humano.

Si se deja abortar a la violada, debe dejarse abortar a la no violada. Y si no se deja a la segunda, tampoco debería dejarse a la primera.

Y, por último, un tema que me llama la atención que no se saque casi nunca a colación. Los defensores del aborto suelen insistir en que la decisión es de la mujer, y que solo la afecta a ella. También defienden que el feto no es una persona. En esto último no me meto ahora, pero las implicaciones de la primera cuestión van más allá de lo que parece. Veamos: si una mujer aborta, aparte del sufrimiento físico y moral que, sin duda, debe de sufrir, después de ello no hay más consecuencias. Sin embargo, quizás el padre sí quería tener al hijo. Pero no se le deja opinar. Pero pongámonos en el caso contrario: si hay aborto libre, imaginemos que un hombre no desea tener al hijo. Y la mujer sí, y como la decisión es suya, no aborta (desde luego, me parecería una brutalidad fuera de todo derecho el obligar a una mujer a someterse a esa operación). Según la ley, el padre biológico tiene el deber de asumir, junto con la madre, las responsabilidades de la paternidad, especialmente –aunque no únicamente– las económicas. Dicho de otro modo: se le impone una obligación económica durante prácticamente el resto de su vida. Si hubiese una ley de aborto libre, o al menos una de plazos (más coherente, en mi opinión, que una de supuestos), ¿debería el hombre poder decidir sobre el aborto? Yo creo que no. Pero, entonces, ¿debería seguir obligándoselo por ley a que mantuviese a su hijo?

Ya os he dicho en el título que era un tema muy delicado, y yo no tengo casi ninguna certeza sobre el asunto. Pero me gustaría leer vuestras opiniones, donde siempre.

11 comentarios en “Un tema delicado (debates)”

  • # Ensimismado dice:
    7 de March de 2009 a las 22:40

    Yo tampoco tengo certezas. Quizás por eso mi actitud ante este tema es una actitud “pasiva”: dejo hacer (o sea, que si una mujer decide abortar, no la critico; es su vida y no me entrometo).

    Te apoyo en que la legislación del aborto mediante los supuestos es algo a reflexionar más a fondo (y quizás subjetivo, quién sabe si inapropiado). Eso sí, cito un fragmento de lo que dices para comentar un matiz; dices:

    [cita] Vamos a ver: ¿un aborto es un asesinato? Entonces, con todo el dolor del corazón, no debe permitirse abortar ni a las mujeres violadas. Si no se mata al violador, ¿cómo podemos matar al fruto inocente? Entiéndase que utilizo el verbo «matar» de forma intencionada, ya que si no se deja a una mujer no violada abortar, es porque –supongo– se considera que el feto es un ser humano. [/cita]

    Esto podría defenderse alegando que se considera el feto como vida pero no como vida humana. Imagina la vida animal. No veríamos bien que se mate caprichosamente a un animal, pero si hay un fuerte motivo (de perjuicio para una persona humana), entonces es plausible contemplar la posibilidad de sacrificar al animal.

    No quiero ser malinterpretado: no digo que un feto sea como un animal, sólo digo que si no se le considera vida humana pero sí como vida, entonces quizás por eso se le respeta, pero no tanto (como a la madre).

    Personalmente no me declaro firme partidario del aborto ni de lo contrario. Aunque en la práctica supongo que soy “pro-abortista”, pues mi actitud pasiva unida a mi poca certeza, hace que me parezca bien dejar tal tema en manos de la madre. Y eso sí, te apoyo también en la reflexión que haces de que si el padre se opone y la madre sigue adelante, habría que considerar en tales casos si el padre debería o no tener responsabilidad económica.

    Saludos.

  • # MrBlonde dice:
    8 de March de 2009 a las 0:47

    Yo creo que este problema se reduce a la pregunta de ¿qué es la vida? Y como esa pregunta no tiene respuesta, y es probable que nunca la tenga, pues el problema quedará como irresoluble.

    Y ante un problema, una cuestión irresoluble las posturas que se pueden adoptar no son más que conjeturas y creencias, así que todo queda como una cuestión de “fe”. Y ante esa fe yo me posiciono como agnóstico. Y como no me gusta prohibir, pues que cada uno haga lo que quiera.

  • # A.H.Lippincott dice:
    8 de March de 2009 a las 14:52

    Yo creo que antes que considerar que es un problema de legislación tendríamos que ponernos de acuerdo en que es un problema de actitud.

    El régimen no hace más que meternos en la cabeza (quién sabe por qué intereses) que el aborto es un logro social y un derecho que la mujer ha adquirido tras una larga lucha. Y creo que deberíamos sacudirnos esa visión política para considerar el aborto como lo que es, un drama, una tragedia y un trauma para la mujer.

    El aborto representa el éxito de valores más que dudosos, o mejor dicho, indudablemente patéticos:

    – el hijo puta que deja embarazada a una chica y dice ‘yo no quiero saber nada’, y la chica no encuentra otra salida que abortar porque para lo único que la echa una mano la Administración es para eso.

    – Los que la niña se les queda embarazada y ‘por Dios, qué van a pensar los vecinos. Hale, triunfo de la gentuza del ‘además de ser bueno hay que parecerlo’.

    – El fracaso estrepitoso de la política de educación sexual. La constatación de que todos esos chismes de látex que anuncian como la panacea quizá no lo sean tanto y deban compaginarse a veces con dejar el pajarito y las braguitas en sus sitio o recurrir a los trabajos manuales. (Un día la sacas y ‘¿por qué está esto tan mojado?. Ahí va que se ha roto. Pero si esto no fallaba ¿no? Oye pero no estarás en un día malo. ¿por qué me miras así? No es un día malo ¿no?. Glubs. ¿Estarían caducados? Pues no’ etc.)

    – El fracaso del estado del bienestar, que lo único que le puede ofrecer a una chica que se ha quedado embarazada y quiere seguir adelante es deshacerse del problema por la vía quirúrgica.

    Triunfo de los machistas, de los meapilas, fracaso de la educación sexual y del estado del bienestar. Qué bonito. Y el Gobierno lo sigue vendiendo como un avance en los derechos de las mujeres. Si hay quien se lo crea es que estamos ante unos genios del marketing y ante una sociedad adormilada.

  • # Dr. Brodsky dice:
    8 de March de 2009 a las 16:33

    Hay un aspecto que me resulta particularmente abyecto en este anteproyecto, y es el establecimiento de una ley de plazos, se entiende que prácticamente inmutables hasta la próxima reforma de la ley, que será cuando reine Froilán, para dirimir la legitimidad o no del aborto. Aceptar que se puede privar de la vida a un ente, llamémoslo así aunque cuente con ADN de homo sapiens desde el primer segundo, con órganos funcionales desde la cuarta semana y con sinapsis cerebral desde antes de la vigésima, independientemente de los avances de una técnica que dentro de no mucho podrá hacer viable ya no un feto, sino una mórula, y sólamente porque al no haber transcurrido un cierto período de tiempo (tan vago, orientativo y discutido como pudiera ser el de la mayoría de edad) establecido por unos ministros, unos empresarios o unos agitadores no se le puede considerar humano, abre la puerta en la práctica a establecer una cota semejante a partir de, digamos, los 80 años, a partir de los cuales uno vuelve a ser poco menos que un animal disfuncional e irracional, por lo que se le puede aplicar esa cosa tan cínica, en todos los sentidos de la palabra, de la muerte digna. Coño, espera, eso ya lo han hecho en Leganés…

  • # A.H.Lippincott dice:
    8 de March de 2009 a las 21:22

    Vuelvo a dar la paliza, que me he dejado cosas en el tintero.

    Lo que quería hacer ver con el rollo anterior es que si nos empecinamos en verlo desde el punto de vista estrictamente jurídico invariablemente terminaremos hablando de si hay vida o no hay vida humana en un embrión, repuesta que de momento la ciencia no puede solucionar por lo que invariablemente también acabaremos en el campo de las creencias personales y religiosas. Muy mal asunto, porque podremos estar discutiendo sobre el tema horas y horas y será como discutir de fútbol, yo seguiré siendo del Madrid y tú del Barça y ninguno convencerá al otro ni aunque estuviéramos discutiendo años.

    Hay que salir, por tanto, de ese encuadre, y lo que contaba antes (que el aborto es un drama personal gigantesco para cualquier mujer) creo que es algo que no costaría mucho que asumiera la inmensa mayoría de la población (todos despojados de marketing político, prejuicios y consignas, lo cual es mucho pedir, pensad que ahora mismo hay una plantilla ministerial que vive casi de eso).

    Si se percibiera así el aborto no costaría deducir que éste debería ser el último recurso, y por lo tanto algo se deberían habilitar todos los medios para que así fuera, algo residual, un ‘ultima ratio’ para cuando todo lo demás falla, como las penas de privación de libertad o el subsidio de desempleo (vale, éste último no es un buen ejemplo).

  • # julifos dice:
    8 de March de 2009 a las 21:31

    Yo lo tengo muy claro: si me quedase preñado, haría que me sacasen “eso” cuanto antes y a cualquier precio. Me niego categóricamente a tener señores pequeñitos dentro del cuerpo. Mi mujer, sin embargo, está loca. Ha dado a luz dos veces… Y voluntariamente (!)

  • # Maldito Friki dice:
    9 de March de 2009 a las 0:20

    Me ha gustado mucho tu planteamiento sobre cuando un feto se convierte en persona.

    Precisamente por eso, creo que las condiciones que se deben dar para poder abortar no es algo que tenga que decidir un comité de políticos y juristas, sino un comité de médicos.

    El aborto debe ser una opción, eso lo tengo muy claro, pero hay que establecer en qué casos esa opción es aceptable y en cuáles no.

  • # Leonor dice:
    9 de March de 2009 a las 14:46

    NO al aborto. Es una aberración.
    Nos maravillamos de la brutalidad del mundo animal cuando el grande se come al pequeño, y lo aceptamos como una crueldad natural de la que nos creemos ajenos.
    Sin embargo, juzgamos moralmente aceptable matar una vida que se está formando en las entrañas humanas, que se alimenta de nuestra vida y que, en un periodo muy corto de tiempo, será como nosotros, con nuestros sentimientos y capacidades.
    Legalmente, no será un asesinato. Pero moralmente, para mí lo es en toda regla. Y como mujer, jamás me podría perdonar el haber matado dentro de mí un ser que, además, no tiene escapatoria ni por dónde huir, negándole la posibilidad que a todos nos dieron: ver la luz, nadar en el mar y comerse una buena paella un domingo.
    La muerte es algo muy serio. No es un tema para hacer corrillo. Para colmo, los abortistas suelen estar en contra de la pena de muerte. Que no se carguen al Rafita, que es un niño víctima de su entorno; pero sí a una larva humana concebida por obra y gracia, no del Espíritu Santo, sino de unos adultos insensatos.
    Yo y la Iglesia… ¡Estamos de acuerdo, al fin! (música de Telepizza).

  • # Manuel dice:
    10 de March de 2009 a las 16:05

    Tú no tienes la certeza, y yo tampoco… pero es que nadie la tiene.

    Por eso es aún más grave todos los disparates que dicen los radicales de uno y otro lado sobre este tema.

    Yo lo que puedo decir es que cosas como permitir que una chica menor de edad se vaya a abortar sin decir nada a sus padres, me parece una burrada.

    Sobre todo porque supone dar una ‘carta blanca’ a todos esos jovencillos con las hormonas revueltas que se creen que ‘la primera vez no te puedes quedar preñada’, o que no usan un condón porque ‘no les mola’.
    Lo que muchos verán con medidas así es… ‘oye, tú tranqui que si deja a la novia preñada no tiene porqué enterarse nadie y puede abortar sin problemas’.

    Además, hay medidas para evitar los embarazos no deseados… los preservativos, la píldora, la del día después, el diu… lo que hace falta es un poco más de educación sexual, y hacer ver a esos chavales que además de gustirrín el sexo también puede conllevar consecuencias.

    ¿Cuándo comienza la vida?… pues ni idea, sinceramente… tan solo puedo coincidir contigo en que no creo que podamos llamar vida a algo que tiene unas horas desde la concepción… y que en el tema de quién decide es difícil abogar por una parte u otra, y que deberían ser ambas partes las que llegasen a un acuerdo.
    Ahora bien, si una mujer decide seguir adelante, mientras el hombre no quiere… que sea eximiendo al hombre de responsabilidad si está a tiempo de abortar sin riesgos.

  • # Andrea dice:
    11 de March de 2009 a las 16:06

    Como casi siempre, el nivel científico de los hombres supera su nivel de amor y perdemos de vista lo importante. Como bien dijo el zorro al principito: “Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.” Me refiero a que todos en el fondo del corazón sabemos que una vida es una vida, sin importar si es más grande o más chiquita, si puede hablar o no, si tiene una célula o muchas. El asunto está en que hemos puesto por encima de esa certeza interior unos dictámenes científicos, pero nos olvidamos que la ciencia no es otra cosa que la respuesta a un constante afán de interpretar el mundo que somos y que nos rodea, y, claro, en el camino se comenten muchos errores, se toman por ciertas cosas absurdas que con el paso del tiempo nos permite ver lo atrasados que estábamos en esa época.
    Todo esto para decir que este tema dejará de ser delicado sólo cuando hagamos caso a las certezas interiores, a las que son invisibles a los ojos.

  • # La Lengua » ¿Y yo qué? dice:
    18 de March de 2009 a las 20:40

    […] Un tema delicado (debates) Categoría: Política | […]

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