Ars longa, vita brevis

Happy New Gear

22 de February de 2009

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Resulta que tengo unos amigos que han montado un estudio de grabación aquí, en Melilla, y uno de ellos es un febril adicto al bricolaje y siempre está montando alguna guitarra o cualquier otra cosa personalizada. Casi todos los sábados voy al estudio a tocar con ellos, y como al manitas le había comentado que estaba pensando en comprarme o hacerme una Telecaster, mi diseño preferido de guitarra eléctrica de todos los tiempos, me comentó que él se había hecho una hacía unos meses y que si me interesaba me la podía vender.

Esto de construirte tu propia guitarra no es tan difícil, en primer lugar porque en realidad no es construirla tú, sino comprar las piezas y montarla, si tienes un poco de habilidad con las herramientas. En esta página, por ejemplo, puedes comprar las piezas para casi cualquier modelo clásico de guitarra eléctrica y montarte una a medida, con materiales de calidad. Desde la madera (cuerpo y mástil) hasta la más pequeña pieza de hardware, puedes comprarla enterita, y la mayor dificultad que puedes encontrar es posible que sea la de encontrar a alguien que sepa darle un barniz adecuado a la madera. Todas las guitarras necesitan una buena capa de barniz para protegerlas de arañazos, y es todo un arte: hay cientos o miles de clases de barnices y de técnicas de barnizado, y cada una puede hacer que la misma madera luzca un aspecto totalmente diferente.

Si echas cuentas, montarte una guitarra tú mismo puede que no te salga demasiado rentable, en estos tiempos de crisis. Hoy en día puedes comprar una Fender Telecaster fabricada en México por unos 500 euros, lo cual es un precio muy razonable para una guitarra legendaria con la calidad que te da la marca. Pero… Fender, al contrario que Martin o Gibson, ha sido una marca que siempre ha fabricado la mayor parte de sus guitarras en serie, mientras que las otras grandes marcas lo hacen en un proceso artesanal, a mano y revisado por un sinnúmero de inspectores de calidad. Esto tiene dos consecuencias: la primera, es que la calidad de acabado de las Fender está a años luz de las de las otras dos marcas citadas. Puedes encontrar defectos de lacado, algún tornillo desajustado, o incluso fallos más graves, aunque casi cualquiera de los fallos mecánicos puedes arreglarlos visitando a un luthier, o si eres habilidoso, puedes incluso arreglarlo tú. La segunda consecuencia es que el precio de las Fender es bastante más bajo que el de las marcas rivales.

Esto no quiere decir que las guitarras Fender sean malas, ni mucho menos: yo soy el orgulloso poseedor de una Fender Stratocaster Plus fabricada en los Estados Unidos desde 1993, casi dieciséis años ya, y es una guitarra que no me ha dado más que satisfacciones, y hasta ahora no ha necesitado ni un solo ajuste. Ni cambio de herrajes, ni enderezado del mástil –operación delicada donde las haya, ¡no lo hagáis si no sabéis dónde os estáis metiendo!–, ni sustitución de trastes, nada. Y suena y se siente como el primer día, o mejor. Y que conste que uno de mis principios es que la guitarra existe para mí, y no yo para ellas, así que les hago bastantes perrerías (las golpeo, les doblo el mástil para simular un vibrato, y las toco de formas poco usuales, soy un pervertido). En fin, como decía, la calidad de esta marca está suficientemente acreditada, y guitarristas que se llaman Eric Clapton, Jimi Hendrix, Ritchie Blackmore, Eric Johnson, Yngwie Malmsteen y Robben Ford, entre otros, son o han sido incondicionales de las viejas hachas paridas por Leo Fender en los años 50 del siglo pasado.

Sin embargo, si compras las piezas a una tienda especializada, te garantizas que cada una de las piezas será de gran calidad, que para eso lo pagas, y si pones cuidado en la construcción, el resultado puede ser una guitarra de primera línea, y por otra parte puedes decidir qué aspecto y material tendrá todo, pudiendo elegir entre decenas de clases de madera y piezas electrónicas y mecánicas. Además, hay otra ventaja: es posible que tu guitarra sea única en el mundo, y no tendrá marcas por ningún lado, a no ser que tú quieras añadir algún logo personalizado.

La guitarra que tenéis en las fotos es una Telecaster Thinline, modelo de 1969 (me gusta más que el de 1972). Este modelo de Telecaster, al contrario que la típica, tiene el cuerpo ahuecado y un elegante agujero en forma de f en la tapa del cuerpo. A diferencia de las guitarras de cuerpo sólido, la Thinline tiene un peso reducidísimo, y además la oquedad del cuerpo le da un sonido diferente. Su peso hace que sea una guitarra muy cómoda de tocar, si obviamos el detalle de que las Telecaster, al contrario de las Stratocaster, por ejemplo, tienen unas formas demasiado angulosas, y te pueden jorobar un poco el antebrazo derecho. Pero, por lo demás, ayer estuve tocando más de dos horas de pie con la guitarra y ni me enteré. Después agarré mi Stratocaster y ay, madre, pesaba un quintal.

Esta guitarra tiene montadas las pastillas Noiseless de Fender, que te dan un sonido de grandísima calidad, además de eliminar por completo el ruido que suelen tener las pastillas de bobinado simple, a diferencia de las de doble bobinado o humbucking. La madera del cuerpo es de arce, en concreto de la modalidad ojo de pájaro, una madera con una veta realmente bonita:

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Mi amigo usa el calibre 0.09 en las guitarras eléctricas, que para mi gusto son demasiado finas (yo uso 0.10, y estoy pensando subir a 0.11, y de paso comprar muchas tiritas para mis doloridos dedos). Si me construyo una, pediré la cejuela del mástil adecuada para que admita calibres de 0.10 para arriba. Me gusta el cuerpo que tiene el sonido de las cuerdas de calibres gruesos (quien haya oído a Stevie Ray Vaughan sabrá por dónde voy).

¿Qué decís? ¿Se la compro? ¿Me construyo una yo mismo? ¿Qué haríais vosotros? Os pongo una fotografía de la tapa trasera de la guitarra para ayudaros en vuestro consejo:

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Junto con la guitarra, me ha prestado otro par de cacharros, también por si me decido por comprar. El primero es un amplificador con una relación calidad precio totalmente increíble. Es un Harley Benton GA5, un amplificador de cinco vatios totalmente a válvulas clase A –lo que produce un sonido mucho más cálido que los de los amplis a transistores–, que tiene un sonido viejo y caliente y es una copia china casi exacta de este modelo de Epiphone. El sonido de este amplificador, para el precio que tiene, es absolutamente magnífico, y además tiene un tamaño y una potencia ideales para guardar y usar en casa y deshacerme de mi viejo y pesado Marshall. Apto para tocar blues y cosas así, si lo tuyo es el metal no debes ir por esta maravilla. Este es el pequeñín:

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Dos potenciómetros: volumen y tono. A mí me gusta enchufar y tocar, y no pelearme con miles de botones. Todavía, si me apuras, me sobra uno.

También me he traído un pedal Tube Screamer montado por mi amigo. El Tube Screamer es un modelo clásico que te emula la saturación de los amplificadores de válvulas, y que da un sonido bluesy adorable y templado. Lo he estado probando y da un resultado genial. El pedal es feo, pero total, es para pisarlo, así que no me importa demasiado.

¿Qué me decís? A los comentarios, chavalotes. Y, antes de comentar a mala idea, recordad: él nunca lo haría.

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6 comentarios en “Happy New Gear”

  • # julifos dice:
    22 de February de 2009 a las 21:10

    Yo me quedaba con el ampli, aunque no tuviera qué enchufar en él.

    La guitarra tiene buena pinta, pero si no te hace falta (creo que no) y lo haces por capricho… Yo me la montaría por piezas, que es mucho más caprichoso y da más satisfacciones (no lo he hecho con guitarras pero sí con otras cosas y si tienes paciencia y tiempo y pasta… dónde va a parar). Además, el “arce ojo de pájaro” no me pone mucho y la parte trasera del mástil es algo rara (?)

  • # MrBlonde dice:
    22 de February de 2009 a las 21:10

    Yo no sé nada de guitarras, solo sé que hay gente que las toca muy bien y a mí me gusta escucharles y que esa guitarra es bonita.

  • # erre dice:
    23 de February de 2009 a las 11:13

    Pues yo creo que las guitarras que suenan bien son las hechas por luthiers o de fábrica. Desconozco la habilidad de tu amigo… pero soy más de la opción de comprarme una. Y de quedarme con una de “hacerte tú mismo”, me la haría yo mismo, ya puestos… y si tiene fallos son mis fallos, tendrán mi toque y no el de otro.

  • # Reset Reboot dice:
    23 de February de 2009 a las 21:08

    Bueno, yo soy el amigo de “Do It Yourself”, aunque he de reconocer que tu amigo ha hecho un buen trabajo.

    Yo consideraría que si no puedes “guarrear” una zona de tu casa durante un tiempo prudente, me compraría esta guitarra, si no… bricoguitarra!

  • # Tobal dice:
    26 de February de 2009 a las 13:44

    Opino similar algunos comentarios, si no se trata de una necesidad y te gusta la idea de una guitarra artesanal, te animo a que la hagas a tu manera.

    Como dicen por ahí arriba, si es tu “obra de arte” sonará mucho mejor (al menos para el autor jeje).

    Yo estoy intentando ahorra para comprar una Epiphone Black Beauty.. no tengo madera de manitas 😀

  • # La Lengua » Más New Gear dice:
    28 de April de 2009 a las 22:14

    […] unos meses os comenté que estaba pensando en comprarme otro amplificador, ¿os acordáis? Pues bien… lo he hecho. Sólo que al final no me he decidido por el modesto pero resultón […]

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