Ars longa, vita brevis

Tildes

4 de November de 2008

Internet me va a volver loco. No, lo digo en serio. La forma de escribir de la gente es demencial, y además, lo peor es que no hay una regularidad. Si al menos todo el mundo se pusiera de acuerdo en escribir mal, pero de la misma forma, sería un alivio. Pero hay veces en que una misma palabra la escriben de n formas distintas, y uno, un serio profesional de la docencia lingüística, ve tambalear sus propios conocimientos.

A ver cuándo quedamos.
*Haber cuándo quedamos.
*Ha ver cuándo quedamos.
*Aver cuándo quedamos.
Etc., etc., etc.

Para un verdugo de la ortografía, que otorga aprobados y suspensos por la corrección al escribir, pasar tanto tiempo delante de un ordenador es perjudicial para su trabajo. A veces, sentado en la soledad del verdugo con mi letal bolígrafo rojo en la mano, llego a vacilar al encontrarme una palabra dudosa escrita por un alumno. Normalmente, cuando leo en Internet, tiendo a engañar al cerebro. Cuando me encuentro con alguna palabra que puede llevar tilde o no llevarla, suelo leerla como si estuviese escrita de la otra forma. Esto es: si encuentro escrito “No se cuando volverá», mi cerebro interpreta automáticamente «No sé cuándo volverá», es decir, lo engaño para que lo lea correctamente. Tiene una desventaja. Cuando leo algo así, pero bien escrito, mi primera interpretación es leerlo incorrectamente, quitando las tildes. Pensaréis que es una idiotez. Pero no lo es. Sigo la norma de leerlo todo al revés, y creedme, la mayor parte de las veces acierto, porque casi nadie sabe escribir con corrección. Y todos tienen el título de la ESO, por supuesto, que para eso se han sacado de la manga una ley que permite obtener el título con dos asignaturas suspensas.

Quien quiera conocer algunos de mis pensamientos sobre la ortografía, que ciertamente son algo heterodoxos para un profesor de Lengua castellana y literatura, puede visitar este post. Hoy, sin embargo, vamos a dar unos consejos sobre la tilde diacrítica.

La tilde diacrítica es una tilde, o acento ortográfico, que se pone encima de palabras que, según las normas académicas básicas de acentuación, no deberían llevarla, pero se utiliza para evitar la confusión con otras palabras que se escriben de la misma forma. A modo de breve repaso: las palabras agudas se acentúan cuando acaban en n, s o vocal; las llanas (o graves, aunque ya ningún libro de Secundaria las llama así, supongo que lo políticamente correcto ha transformado ese adjetivo en tabú) al contrario, cuando no acaban en ninguno de los casos anteriores. Las esdrújulas y sobreesdrújulas se acentúan siempre. Ejemplos de los tres tipos: ratón, compás, volvió; césped, lápiz, estéril; lámpara, relámpago, estudiándomelo. Las palabras monosílabas no se acentúan, como norma general, nunca, dado que al tener una única sílaba no hay confusión sobre dónde se deben acentuar.

Ejemplos de palabras que llevan tilde diacrítica son: «cuándo», cuando es un adverbio interrogativo o exclamativo, y no cuando es un simple nexo temporal: «¿Cuándo empiezan las clases?»; «¡Cuándo aprenderás!» «Más», cuando es adverbio de cantidad, y no conjunción adversativa, por ejemplo: «Quiero más policías en las calles»; pero «Lo intentó, mas al final fracasó». Este último «mas» equivale siempre a «pero». «Sé», cuando es del verbo saber o de ser: «Sé responsable y acaba tus tareas»; «Yo no sé quién ha sido»; pero «No se han pasado por aquí».

Vale, muy bien, pero ¿quién es capaz de aprenderse todas estas normas y casos? Hay infinidad de palabras que pueden llevar tilde diacrítica: se, si, mi, tu, mas, quien, que, cuando, cuanto, donde, solo, estos, etc. Yo os confieso una cosa: soy profe de Lengua, y cuando llegamos a la parte del libro de la tilde diacrítica, tengo que leerlo en el texto, porque no me sé esas normas. De hecho, no creo que sea necesario saberlas para escribir con una correcta ortografía. Nunca he llegado a aprender este tipo de normas, y apostaría mi Fender Stratocaster a que cometo una falta por cada millón de palabras o algo así. Vale, vamos con los consejos.

En el caso de «solo», en la mayoría de las ocasiones no es necesario ponerle tilde. Únicamente la lleva cuando es un adverbio que equivale a «solamente» y además puede confundirse con el adjetivo «solo». Por ejemplo: «Ha venido solo para hablar». En este caso, la oración es ambigua: puede equivaler a «Ha venido, él solo, sin compañía, para hablar»; o podría querer decir: «Ha venido solamente para hablar, y para nada más». Si nos referimos a lo segundo, es necesario escribir la palabra con tilde, para no confundirnos. En casos donde no haya ambigüedad, aunque equivalga a «solamente», no es necesario acentuarla, aunque tampoco está prohibido: «Solo quiero que seas feliz».

Con el caso de los determinantes (ahora llamados en la mayoría de los textos adjetivos determinativos) y los pronombres sucede otro tanto. Solo necesitan tilde cuando hay posibilidad de confusión. Por ejemplo: «Guárdate estos hechos para ti». ¿A qué nos referimos? ¿A que nos guardemos esos «hechos» (cosas que se han hecho o dicho, por ejemplo), o a que nos guardemos estos (estos «trabajos», p. ej.) que ya están «hechos»? Si nos referimos a lo primero, el demostrativo «estos» acompaña al sustantivo «hechos», sería un determinante y no sería necesario acentuarlo. Pero si queremos decir lo segundo, entonces «estos» no acompaña a ningún sustantivo, sino que lo sustituye («estos»=«estos trabajos»), así que es un pronombre, y «hechos» es el adjetivo que lo acompaña. Por lo tanto, aquí sería necesario usar la tilde. En otros casos, donde no hay ambigüedad, no es necesario acentuar el pronombre: «Estos no son buenos para ti».

Casi todos los demás casos son algo más difíciles de detectar, pero para eso os he preparado

el consejo

que os ayudará a libraros de las dudas y os ayudará a escribir correctamente según las normas académicas.

¿Cómo saber si como o si llevan tilde? Es más sencillo de lo que parece. Aunque las reglas de acentuación diacrítica de la Real Academia puedan parecernos caprichosas, no lo son tanto.

En la escuela nos han enseñado que todas las palabras llevan acento, pero no todas llevan tilde. Pero esto en realidad no es así. No todas las palabras van acentuadas en el discurso. Por ejemplo, en la oración «No hay quien te entienda, don Complicado», no todas las palabras llevan acento, esto es: no todas llevan una sílaba que se pronuncia con fuerza. Solo aquellas que voy a escribir en cursiva: No hay quien te entienda, don Complicado. No solo se pronuncian como átonas algunas palabras monosílabas, sino también otras que tienen más de una sílaba: Quedamos para cenar cuando quieras.

Probad a pronunciarlas en voz alta, o incluso mentalmente, y veréis que las sílabas escritas en romana no las acentuáis, y las que están en cursiva sí.

Y este truquito os puede resolver la duda en un porcentaje altísimo de las ocasiones. Por ejemplo: en la oración «Si a ti te parece bien, si me gustaría ir», ¿se acentúa alguno de los «si»? Pues sí. Pronunciémosla en alta voz:

Si a ti te parece bien, si me gustaa ir

Vemos que el primer «si» lo pronunciamos de corrido, y el primer apoyo acentual de la oración lo hacemos en la sílaba «ti». Sin embargo, el segundo «si» sí se pronuncia con fuerza. Pues a este le colocamos una tilde en todo lo alto, quiera o no:

Si a ti te parece bien, sí me gustaría ir

Mi libro de Lengua castellana y literatura de 2.º de la ESO aconseja a los alumnos que se pregunten si el «si» es conjunción condicional (no llevan tilde) o adverbio de afirmación o pronombre personal (sí llevan tilde), pero creo que mi método es más sencillo, y más intuitivo. Y no te obliga a estudiar la gramática, además. Sigamos.

No se si se encontrará bien en esta situación

Fácil, ¿no?: No sé si se encontrará bien en esta situación. Más:

Mi selección para los premios Goya ha sido una gran noticia para mi

¿Cuál de los dos «mi» lleva tilde? Sí, habéis acertado. Más aún:

Aun con todas las razones que me has dado, no me he decidido aun

¿Cuál de los «aun»? Sí, en efecto. Go on.

¿Que cuando volveré de París? Pues cuando me de la gana

¿Cuál de los «cuando» lleva tilde? ¿Cuál de los «de»? Para terminar:

El muy egoísta se lo ha quedado todo para el

¿A cuál de los «el» le vas a colocar la tilde?

¡Bien! Habéis acertado otra vez. El otro camino, el largo, es el de aprenderse la gramática, pero sé que la mayoría de vosotros no tenéis ni tiempo ni ganas. Espero que este consejo os sirva de ayuda.

Epílogo

Un par de cositas. O tres. La primera, es que la razón principal de que mis faltas de ortografía sean casos anecdóticos y casi inexistentes es que he leído mucho, no tanto como me gustaría ni cuanto debería haber leído, pero mucho más que la mayoría de la gente. Esto es muy útil. La mayoría de los libros están relativamente bien impresos, si atendemos a la corrección ortográfica, y cuando lees las palabras bien escritas miles de veces, en cuanto ves una mal escrita te pega un puñetazo entre los dos ojos. Esto no vale para Internet, claro, pero sí para los libros. Pero cuidado: me estoy leyendo ahora mismo ¿Está usted de broma, señor Feynman?, libro editado hace poco –al menos la versión que yo manejo–, y las faltas de ortografía son tan abundantes y vergonzosas que parece redactado por un becario de algún periódico gratuito. Así que no os fiéis mucho.

Segundo: hay veces en que, para dar énfasis expresivo a algunas de nuestras oraciones, acentuamos en el discurso palabras que normalmente se pronunciarían como átonas. Por ejemplo: «Puede que no se haya ocupado de ti en la vida, pero sigue siendo tu padre». Si queremos resaltar el hecho de la paternidad, puede que lo pronunciemos así: «Puede que no se haya ocupado de ti en la vida, pero sigue siendo padre». También: «Esa no es obligación, es obligación». En estos casos, debemos intentar pronunciar las oraciones sin énfasis, y veremos que ninguno de los «tu» se acentúan en una pronunciación normal, ni tampoco el «mi». Por lo tanto, no debemos acentuarlas. Si queremos resaltar el posesivo en la escritura, como hacemos oralmente, podemos subrayar la palabra si estamos escribiendo a mano, o ponerla en cursiva si estamos en un procesador de textos: «Esa no es mi obligación, es tu obligación».

Por último: ni «ti», ni «fe», ni «fue», ni «es» llevan tilde. Jamás de los jamases.

12 comentarios en “Tildes”

  • # Jose Angel F. dice:
    4 de November de 2008 a las 22:44

    “¿Está usted de broma, señor Feynman?”… Uno de los libros con los que más me he reído en mi vida y del que he aprendido más lecciones acerca de cómo (acentuado, creo) y cómo no razonar, si bien no es tan reciente: leí ese libro en mis tiempos de estudiante de físicas, hace ya como 20 años. La edición que aún tengo es la de Luis Bou Alianza Editorial ¿hablamos de la misma?

  • # Elías dice:
    4 de November de 2008 a las 23:29

    Curioso, la edición que acabo de comprar (y que en la librería me hicieron esperar, diciendo que no lo habían recibido aún) es la misma: traducción de Luis Bou, Alianza editorial, octava reimpresión del año 2007; la edición es de 1987, así que coincide con tus cifras. Pero por el tipo de letra y la calidad de la impresión yo diría que se ha preparado la impresión de nuevo. No sé cómo funciona esto del mundo editorial, pero supongo que para reimprimir ahora un libro de hace 20 años no usarían las mismas “planchas” o lo que sea… Además, sobre todo las faltas de ortografía me parecen muy de ahora, y demasiado numerosas. Hace veinte años, al menos según mi experiencia, un libro con ese número de erratas no habría sido publicado por una editorial tan importante.

    En cuanto al texto, lo estoy encontrando muy divertido, aunque me carga un poco el monotema “hay que ver lo listo que soy, diantre, que soy listo de la leche, y lo idiota que es el resto del mundo por no entender la relatividad especial a los seis años”.

    Me parece una falta de delicadeza, sobre todo en un caso como el de Feynman, cuya inteligencia creo que tiene bastante de genético. Es como si yo midiera 1,90 y escribiera un libro presumiendo de lo alto que soy y menospreciando a los demás por ser bajitos. No sé si me explico. Pero vamos, lo dicho, que lo estoy disfrutando bastante.

    P. S.: Muy bien acentuados esos «cómos». ¿Has usado El Método (TM)?

  • # Pablo dice:
    5 de November de 2008 a las 0:09

    Me ha parecido un post muy recomendable, susbcribo totalmente lo que dices en el primer párrafo.

    La mayoría de la gente no valora una escritura correcta y clara, simplemente la tratan como una herramienta accesoria y que puede aportar una comunicación primaria y poco pulida (“bueno, esto del proyecto ya te lo diré cuando nos veamos mañana), pero para los que la entendemos como algo esencial es, como ya has dicho, una verdadera tortura.

    En cuanto a la tilde diacrítica, yo las pongo a base de fijarme mientras leo y de haber desarrollado alguna especie de “regla” propia en los casos que más me costaban, aunque creo que tovía hay varias cosas que no controlo demasiado.

    En todo caso, un gran post.

    P.S: Espero no haber metido ninguna falta de bulto…

  • # Pedro dice:
    5 de November de 2008 a las 0:47

    Creo que, modestia aparte, controlo bastante bien lo de las tildes. Pero tengo una duda, y es con los diptongos. Un diptogo es una silaba con una vocal fuerte y otra débil (suelo tener problemas con la ortografía de esta palabra, y es por que la confundo con el diablo inglés, “devil”). Y cuando el acento cae sobre la débil, se rompe el diptongo, hay dos sílabas y se coloca la tilde sobre la vocal débil.
    Pero, ¿qué pasa cuando tenemos una sílaba con las dos vocales déviles?, ¿es diptongo, o no?. Si además la palabra sólo tiene esa sílaba/s, ¿sería monosilaba, se podría romper el diptongo y entonces se tendría que colocar la tilde?
    Las palabras en cuestión son:
    Luis, Ruiz

  • # Reset Reboot dice:
    5 de November de 2008 a las 9:21

    Bueno, Elías, ¿qué esperas del españolito medio, cuando le cuesta aprender a escribir tildes en el teclado? (Esa ominosa combinación de pulsa el acento y después la letra acentuada) Y no contemos con el famoso lenguaje SMS… que ha logrado que la gente ponga banners bastante agresivos y ácidos contra este método de escritura.

    Y digo yo, ¿tan mal esta la cosa que ni un simple corrector ortográfico (como el que lleva Firefox) es capaz de ayudarnos a subsanar estos problemas? Si ya ni una simple herramienta como esa es capaz de ayudarnos, mal lo llevamos…

  • # pitufo dice:
    5 de November de 2008 a las 10:20

    Comparto el horror ortográfico de un profe de lengua, pero desgraciadamente a según qué ya me he acostumbrado. Yo leo automáticamente como correctas según qué barbaridades de mis alumnos

  • # Pedro dice:
    5 de November de 2008 a las 17:19

    Repasando lo que escribí ayer, he visto una falta de ortografía. una de las veces he escrito “déviles”.Palabra que no lo he hecho a caso hecho.

  • # Septem Trionis dice:
    6 de November de 2008 a las 19:20

    ¡Muy buen post! No sabes lo que me hacen sangrar los ojos muchos “haber” mal puestos que se ven por ahí, además de otras lindezas…

  • # Ortografía « Bienvenido al infinito, tonto dice:
    9 de November de 2008 a las 18:23

    […] by anita under General | Etiquetas: lengua, ortografía, profesores, tildes |   Leyendo esto he recordado algo: Tengo una prima, Eli, que es licenciada en filología hispánica y desde hace […]

  • # rafagames dice:
    16 de November de 2008 a las 22:54

    Hola, soy estudiante de bachillerato y he empezado a leer tu blog esta misma tarde, y te aseguro que me está encantando. Sería genial tener un profesor como tú :D
    Respecto al tema del post, considero que soy correcto ortográficamente y a veces que me asombro cuando veo algunos errores de compañeros. Cada vez que leo un cuaderno ajeno comienzo a ver horripilantes faltas que supuse que cualquiera tiene más que superadas, desde falta de diéresis hasta falta de tilde en esdrújulas. Y es cierto que el mundo de hoy en día favorece el analfabetismo ortográfico, cada vez menos respetan las normas básicas llegando a ver carteles publicitarios mal escritos por las calles.
    Supongo que tendrá que ver la falta de lectura, en los 4 años de ESO hemos leído… 4 libros, y más de uno no a podido acabarlos todos.
    Por otro lado tenemos los que sí ayudan en la labor, como tú con éste post. Es más fácil de recordar un truco “casero” que estudiar estúpidas normas, a veces más bien confusas, que sólo valdrán para el examen del tema.
    Felicidades por tu blog y que sepas que tienes un nuevo lector ;)
    ¡Un saludo!

  • # EFE dice:
    17 de November de 2008 a las 0:25

    El librito de Feynman también lo leí en mis años universitarios y es muy divertido. También, como insinúas, el tipo tenía pinta de ser un gilipollas insufrible, pero seguro que era amigo de sus amigos.

    Ejhem.

    Y, macho, yo sí me aprendí todas esas normas. Me las sé mejor que las tablas de multiplicar, para que te hagas una idea. (La culpa, claro, de aquel matrimonio tan majo que se empecinó en enseñárnoslas en el cole.)

  • # Daniela dice:
    25 de May de 2009 a las 20:28

    necesito sola mente palabras contilde para una tarea

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