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La Lengua » Mujer: trabajadora

Ars longa, vita brevis

Mujer: trabajadora

29 de July de 2008

Vamos a sembrar un poco de polémica, que os noto como dormidos.

Cada vez que oigo a una mujer decir que se siente realizada en su trabajo –y me sucede bastante a menudo–, no puedo evitar sentir una mezcla de lástima e indignación.

Las mujeres, y el resto de los sexos, sean cuantos sean, para qué nos vamos a engañar, siguen agachando la cabeza y haciendo lo que se les dice. Hoy se les dice que, en lugar de cuidar de los hijos de un hombre (que casualmente también son suyos), deben trabajar. Así que obedecen. Pero como al ser humano no le gusta sentirse estúpido –aunque sí le gusta serlo–, se convencen de que lo hacen por voluntad propia, como un acto de liberación del yugo masculino. Y en realidad es otro acto de esclavitud, solo que cambiamos el amo: antes era el marido, ahora lo es la empresa.

(Llegados a este punto, debo añadir un paréntesis, aun a riesgo de perjudicar la polémica. No me parece mal –ni bien– que las mujeres trabajen. Sobre todo no me parece mal que trabajen siendo mujeres. Lo que me parece absurdo es que uno se sienta «realizado» dedicando la parte más preciosa del día a confeccionar zapatos, conseguir que unos pardillos firmen una hipoteca o, citando el caso que mejor conozco, adoctrinando a unos jóvenes y desprevenidos estudiantes. Comprendo, no obstante, que el trabajo femenino es un logro importante para que una mujer pueda dejar a su hombre cuando le dé la gana, que, dicho sin tapujos, es lo mejor y la única razón válida para que una mujer trabaje fuera de casa y no dentro.)

De hecho, siempre desconfío de la gente a la que le gusta trabajar. Trabajar es un castigo, y Dios lo dejó bien claro en el Génesis. ¡No nos tiene que gustar! Lo hacemos porque hemos sido malos y merecemos una represalia, porque tenemos hambre, por lo que sea, pero no es concebible (al menos en mi cabeza actualmente dopada de Coronitas) que uno asuma su trabajo como un fin, y no como un medio para conseguir otros fines como comida, alojamiento, drogas o en lo que se gaste cada uno su salario mensual.

Pero sigamos con el trabajo femenino. Ese «logro» que las hace sentirse tan «realizadas» tiene su origen, principalmente, en las necesidades de los hombres que guerreaban durante la Segunda Guerra Mundial. Dado el carácter de «guerra total» que rápidamente adquirió la contienda, Europa vio pronto que debía emplear todos sus esfuerzos si quería sobrevivir al fascismo. Por esta razón las mujeres se incorporaron a las cadenas de montaje, ya que los hombres que decidían los destinos del mundo necesitaban uniformes, enfermeras, balas y los demás tipos de juguetes, y la mayoría de los hombres válidos estaban muriendo en el frente, por lo que las féminas debieron ponerse manos a la obra.

Después de la victoria de los aliados en 1945, a muchas les había gustado la experiencia, y se pusieron a reivindicar su autonomía laboral.

Los ejes del mal –gobiernos y empresas de todo tipo– vieron rápidamente el beneficio que esto traería. El eje se alimenta fundamentalmente de dos cosas: dinero y miedo.

Aprovechando el 50% (aproximadamente) del capital esclavo que hasta entonces había estado desaprovechado podían hacer más grandes y poderosas a las empresas, además de aumentar los beneficios de los impuestos, que suelen repercutir de nuevo en las empresas (véase el plan actual del Gobierno de España para que todos los curritos les paguemos a los constructores los plazos del yate).

Y no acababan ahí las ventajas. Para facilitar que ambos cónyuges aportaran su granito de arena a la gran maquinaria esclava, se instauró la educación, no ya gratuita, sino obligatoria, para todos los jóvenes. No solamente se elimina la función educativa que han tenido las mujeres durante miles de años en el mundo entero; además se sustituye por la función adoctrinadora de zombies consumistas (y, por supuesto, trabajadores y trabajadoras «realizados» y «realizadas») necesaria para que el engranaje siga funcionando, engrasado con nuestra sangre y nuestro sudor.

Hasta ahora todo les ha salido de perlas. Hay algún pequeño inconveniente. Cuando las mujeres educaban a los niños, a estos no se les ocurría quemar vivo entre cuatro o cinco a un pordiosero para grabarlo con el móvil y subirlo a YouTube. Pero, ante todo, estas pequeñas muestras de psicopatía producida por la falta de educación humana y su sustitución por un adoctrinamiento en serie son algo con lo que el eje del mal puede vivir. La máquina sigue funcionando, y el engranaje gira cada vez con más suavidad.

(Algunos argumentarán que antes los chicos no pegaban palizas a los pordioseros para grabarlas con el móvil y subirlas a YouTube porque no existían ni los móviles ni YouTube. Solo tengo una palabra que argumentar: «ya».)

He dicho que la segunda razón era el miedo. El miedo, junto con el dolor, son dos de las herramientas evolutivas más características de los seres evolucionados (y aceptamos al hombre como «ser evolucionado» porque el Scattergories es mío).

Con el miedo los gobiernos consiguen muchas cosas. Lo consiguen todo. Con el miedo a los terroristas se inicia una guerra que ya ha segado la vida de unos cien mil civiles en Irak. Con el miedo a los pedófilos aceptamos que violen nuestra privacidad en la red. Con el miedo a la pérdida de derechos sociales se logra que se vote al PSOE. Con el miedo a los catalanes se consigue que se vote al PP.

Y, por encima de todo, con el miedo a perder el trabajo se consigue lo que sea. El miedo es la herramienta perfecta para el eje del mal (recordemos: gobiernos y empresas, que son una especie de Santísima Dualidad). Antes, en una familia, había una persona con miedo a quedarse sin trabajo. Ahora hay dos. Dos personas que tienen miedo (nótese cómo el avance en los «logros» laborales femeninos ha ido parejo al retroceso en derechos laborales). Dos personas que votarán lo que sea y que tragarán lo que sea con tal de no perder su trabajo.

La herramienta perfecta para la dominación: no requiere fusiles, tanques, templos ni cualquier otra clase de parafernalia. Como la espada de Damocles, es simplemente un trozo de hierro oscilando sobre la cabeza para mantenerla siempre agachada. Vuestras opiniones, en los comentarios. Que sé que vuestros cerebros, a diferencia del mío, no están de vacaciones.

Mañana, por cierto, es posible que haya notición.

29 comentarios en “Mujer: trabajadora”

  • # MrBlonde dice:
    29 de July de 2008 a las 22:53

    Lo siento, pero no puedo compartir contigo esa opinión de que la mujer estaría mejor en casa educando a los niños (que no se dice explícitamente, pero lo das a entender).

    Yo creo que la solución para una mejor educación de los chavales es que cambien los horarios de trabajo de los padres, que a las 3 o las 4 un trabajador quede libre para dedicar a sus hijos el tiempo que necesitan, y no con dos horas para comer como se viene haciendo hasta ahora en España.

    Pero con lo que se huele por Bruselas, estamos lejos de conseguirlo.

  • # julifos dice:
    29 de July de 2008 a las 23:59

    Al margen de las divagaciones varias, creo que el asunto es la “realización de la mujer en el trabajo”.

    Estoy de acuerdo en que muy pocos deberían “realizarse” en el trabajo. Casi nadie. Es prácticamente imposible. La propia rutina de trabajar, la repetición de actos, aburre al más pintado. Sólo se me ocurre que un loco o un psicópata puedan disfrutar de esa manera. Ni operar a corazón abierto ni salvar niños en el África ni ná: repetir aburre. Uno mismo va cambiando sus actividades y manera de ser a lo largo del tiempo. No conozco a nadie que se haya hecho una casa y la siga teniendo igual, y siguiendo las mismas costumbres a diario, después de cincuenta años. Sólo los “locos”.

    Socialmente hablando… Si yo fuese una mujer (y no digo que no lo sea), no tendría un hijo ni jarto de vino. Ay qué dolor, qué miedo, qué cosa más rara llevar un señor pequeño en la tripa… ¡Que me lo quiten! Creo que las mujeres llevan un “chip” de serie donde dice que la posibilidad de tener un hijo existe, es real, para ellas. O eso, o una simple costumbre social. De resultas, una mujer asume que “puede parir” y cuando se queda preñada no pone el grito en el cielo: “¡DIOSSSSS! ¡QUÉ ES ESTOOOOO!”.

    No obstante, si yo fuese mujer (y no digo que no lo sea), por mi carácter podría inclinarme por no tener hijos ni cosas raras y llevar una vida “normal”, en la que una hace lo que puede para tener sus pelas, una casa con un jardín pequeño donde plantar tomates y quizá tener un gato o enamorarse de alguien o no, o pegarme todo el día tumbada jugando a la Play, rascándome el (píiiii…).

    Eso “antes” no era posible y ahora sí lo es, gracias a los últimos cambios. Poco importa que sean manipulaciones oligárquicas o los logros de las cuatro feministas de turno (que, por cierto, tendrían que ser unas pocas más). Siempre me acuerdo de que la madre de los niños que cuidaba Mary Poppins era una de esas feministas yankis que trataban de conseguir el voto y bla, bla, bla, y luego en casa era una sumisa (porque tenían niñera, que si no…).

    El caso es que ahora las mujeres “pueden” y antes no.

    Es idéntico al tema (muy telediariesco) de la inmigración: un tipo viene a ganarse el pan a España, pensando que va a hacer su “agosto”, y resulta que nadie le hace los papeles, tiene que trapichear, alquilar un colchó nosedónde, estar metido en las mafias, etc. Como los que íbamos antes a Alemania a ganar dineros, que unos lo hacían y otros no. Pero ahora, por lo menos, se puede intentar. Es una opción más que antes no existía.

    Y la suerte es que las mujeres no van engañadas. Si van, van directas a la mierda en que estamos todos metidos, a luchar por las migajas que nos dejan los que manejan el cotarro.

    Joder, qué mal rollo. Si no vuelvo a comentar por aquí, es que me he volado la tapa de los sesos.

  • # maeghith dice:
    30 de July de 2008 a las 1:04

    (Algunos argumentarán que antes los chicos no pegaban palizas a los pordioseros para grabarlas con el móvil y subirlas a YouTube porque no existían ni los móviles ni YouTube. Solo tengo una palabra que argumentar: «ya».)

    Y otros argumentaremos que antes los chicos sí pegaban palizas a los vecinos para que los juglares de turno hicieran el agosto (bueno, se apalizaban por que sí, que guerras, gestas y demás bla bla bla, siempre hubo, y luego los juglares aprovechaban y hacían caja).

    Trabajar es un castigo, y Dios lo dejó bien claro en el Génesis. ¡No nos tiene que gustar! Lo hacemos porque hemos sido malos y merecemos una represalia, porque tenemos hambre, por lo que sea, pero no es concebible

    ¿un castigo según la doctrina de quién?

    Por otro lado, ofreciendo dinero al trabajar hemos llegado a una paradoja: lo que se hace al trabajar ha perdido su valor intrínseco, y lo que es peor, si un trabajo parece que carece de valor intrínseco algunos se conforman con el dinero. ¿No se supone que estamos a medio camino de algo que empezó en 1789?, ¿no se supone que para evitar esos trabajos estamos haciendo cada vez más máquinas?, ¿por qué pones al mismo nivel el trabajo de un operario en una cadena de producción con el de un médico, profesor, bombero, futbolista o torero (esos oficios que todos hemos oído que quieren ser los niños, sin preocuparse por la recompensa en vil metal)?

  • # EVG dice:
    30 de July de 2008 a las 7:42

    Se te ha olvidado comentar que, el hecho de haber doble aportación económica a la familia es, en gran medida, causa del aumento desproporcionado [en función del aumento de sueldo] del coste de la vida.

    Estoy de acuerdo, en parte, con MrBlonde. Estaría bien eso de estar en casa todos a las 3 o las 4 y “disfrutar” de la familia, pero hay servicios que no pueden estar cerrados a las 3, ¿qué pasa con esa gente?

  • # Pilar dice:
    30 de July de 2008 a las 8:26

    Yo he de decir que ni me he sentido realizada en ninguno de los trabajos que he ejercido, ni conozco todavía a ninguna mujer que me haya dicho que se siente realizada con los suyos. Y fijaos que aunque fuera mentira, sería lo más fácil gritarlo a los cuatro vientos. (Lo cual, por cierto, parece deporte nacional).

    Y conste que somos tan memas, que a poco que nos dejaran en paz (*) en la vida laboral, nos sentiríamos felices de trabajar, tener una actividad remunerada por la que salir de casa, hablar con más gente, y tener que convertir en habitable un pisin al volver. Y encima diríamos que “nos sentimos realizadas”, con una sonrisa enorme además.

    (*) Léase “dejarnos en paz” en el sentido de “no machacarnos” con machismos y discriminaciones de cualquier tipo y miraditas varias (por encima del hombro, de competición, de burla, de lujuria viejoverdil…), vamos, lo de siempre. Que tampoco vamos a entrar. Pero ni la jungla, oiga.

    :p

    Enhorabuena Elías 🙂

  • # ale dice:
    30 de July de 2008 a las 8:48

    Elías, tienes más razón que un santo. Muchas de mis amigas dicen que necesitan trabajar fuera para sentirse realizadas, socializar, etc… A mí lo único que me parece es que es una causa más de estres de la sociedad actual. La mujer trabaja fuera de casa pero no se ha producido un equilibrio en el resto de las labores que lleva a cabo. Se nos exige ser una ejecutiva agresiva, una madre modelo, la amante perfecta, una buena ama de casa, una amiga divertida, y sigue contando. Y esto lo dice una que va por ese camino. Cómo nos comen el coco!

    Espero ansiosa el notición y ojalá que la respuesta que tengamos que darte sea un enhorabuena!

  • # Vailima dice:
    30 de July de 2008 a las 8:59

    Yo no me siento realizada con mi trabajo. ¿Cómo puedo estarlo si hasta me pagan a final de mes?
    No me gusta trabajar. Mi situación ideal es tocarme las narices mientras no tengo ninguna responsabiliad en la que pensar ni en la que sufrir. Como todo ser humano, vamos.
    ¿Cuál es el objetivo del hombre?
    – ser feliz
    ¿A qué aspiramos todos?
    – a vivir sin trabajar, siendo joven, y a que te paguen por nada.

    pues eso, que uno se siente realizado cuando no tiene problemas económicos, después de una gran comilona con buen vino, (lo del cigarrito vale para los que fumen -llevo 5 meses sin fumar-) y en vísperas del polvazo de tu vida.
    ahí es cuando yo me realizo de verdad.

  • # nerea dice:
    30 de July de 2008 a las 9:06

    Tienes razón, en parte. Por un lado, realizarse en el trabajo es una nueva moda. Mis amigas han renunciado a mucho por “tener éxito en su carrera”, es decir, han dejado a novios que querían por un trabajo de más prestigio, han estudiado una carrera equivocada porque era lo que querían hacer, han mantenido a un hombre porque “las mujeres somos más fuertes y hay que demostrarlo”.

    Sin embargo, poder trabajar donde nos dé la real gana (dentro o fuera de casa o en la misma puerta) es un avance. Así yo pude elegir volcarme en MI VIDA (ni profesional, ni personal, ni nada) a mi manera, sin depender de nadie ni dejar que nadie dependiera de mi. Y si algún día tengo hijos, haré lo mismo, tomar la decisión (con el padre si lo hay) que más convenga a todas las partes implicadas.

    Lo verdaderamente malo, es lo que dice ALE, que no es que se busque la realización, sino la perfección en todos los ámbitos, eso es lo que genera estrés e insatisfacción. Yo he decidido ser perfecta en una cosa a la semana 😉

    Mañana estaré más atenta que nunca.

    Un saludo a todos

  • # Milady dice:
    30 de July de 2008 a las 10:28

    Pues yo estoy bastante de acuerdo, la verdad. La idea de “sentirse realizada en el trabajo” es una idea que nos han metido en el coco con la escusa de la “mujer independiente” en aras a tener manos que produzcan más y, encima, sin quejarse de la mierda de curro, de que no tienes tiempo para nada, etc, etc, etc.

    Si bien te puede gustar tu trabajo (porque se puede, oye), y que existen trabajos menos repetitivos, no deja de ser una obligación que tienes para conseguir unas perrillas. Así que “sentirse realizado” por dar parte de tu vida en los momentos que te exigen para poder vivir, ser independiente, etc, es triste. Yo prefiero sentirme realizada viajando con mi chico (y, dentro de muchos años, con mi crío) por todo el mundo rascándome la barriga (por no ser soez) a dos manos.

    Que nadie quita que los derechos que hemos conseguido son importante, faltaría más, pero el hombre nunca ha querido trabajar, siempre ha sido una obligación fastidiosa, y parece que ahora las mujeres “pogres” están superencantadísimas de que les quiten 8 horas (si hay suerte) todo los puñeteros días. Ahí es donde veo el fallo. Yo preferiría no tener que trabajar, hacer mis aficiones cuando me apetezca, criar a mi crío cuando quiera (y no cuando pueda) tenerlo y, básicamente, hacer lo que me apetezca. Entonces seré una mujer realizada. Y creo que el hombre hasta querría lo mismo o algo muy parecido.

    PD: Estoy buscando curro 🙁

  • # Manuel dice:
    30 de July de 2008 a las 10:31

    Pues tengo que darte toda la razón… y lo hago porque yo también pienso lo mismo desde hace tiempo.

    De hecho, en la España de los 70 era extraño ver a alguna madre trabajando… y ya no te digo si los niños eran pequeños…
    Y lo curioso, es que entonces con un único salario una familia podía subsistir sin demasiados problemas.
    Principalmente porque la falta de mano de obra obligaba a los empresarios a tener que pagar mejor a sus trabajadores, e incluso ser generosos con ellos en determinadas épocas del año (como Navidades) con algunos regalos e incluso ayudas para temas relacionados con los hijos…

    Sin embargo, con el cambio de mentalidad y esa corriente ‘liberalizadora de la mujer’, la cosa fue cambiando…

    De repente había mucha más mano de obra entre la que escoger… y no solo eso, sino que encima era mano de obra que salía más barata porque las mujeres estaban dispuestas a aceptar salarios inferiores a sus compañeros masculinos para demostrar que ellas ‘también podían trabajar’…

    Mientras, el Estado ponía de su parte, recién llegada la democracia, para facilitar este acceso de la mujer al trabajo… enseñanza obligatoria, comedores en los colegios, becas, nuevas guarderías…

    Nada faltaba para que la mujer dejase de ser una ‘esclava’ del hogar y pudiese ‘realizarse’ como mujer trabajando para una empresa…

    Y así, poco a poco, la Sociedad entera fue cambiando…
    Los salarios empezaron a ser más reducidos, y daban para menos… pero nada que no se solucionase poniéndose la mujer a trabajar para ayudar en casa…
    El empresario dejó de tener buenos detalles con sus trabajadores, porque ya no había que cuidarlos… los había de sobra, y en el Inem podían encontrar en un par de días a unos cuantos dispuestos a trabajar por menos dinero que los que llevaban 10 años en la empresa…
    Así que se acabaron los regalos para los hijos de los empleados en Navidad… la cesta cada año se fue haciendo más pequeña hasta que a día de hoy es inexistente en la mayoría de las empresas… las ayudas para los hijos también se quitaron, porque ahora el Estado ya te daba las ayudas que necesitases…

    Lo malo, es que las madres dejaron de estar en casa para cuidar de los hijos… así que muchos niños se empezaron a criar con sus abuelos, personas mayores y en una edad en la que no apetece pelear con los niños para educarles, y donde lo normal es ser más condescendiente con ellos… y por supuesto, también con la televisión…
    Y según se hacían más mayorcitos, empezaban a pasar más tiempo solos en la calle, con sus amigos… sin conocer límites a sus acciones…

    Y lo peor… lo peor es que las nuevas madres trabajadoras, que además de traer hijos al mundo tenían que ‘demostrar’ su valía profesional, llegaban demasiado cansadas a casa por el esfuerzo diario contra la mentalidad machista reinante, como para intentar educar a sus hijos… como mucho les preparaba la cena y les mandaba a la cama a una hora determinada… pero sin pararse a pelear con ellos, que bastante tenía con la pelea del día a día en la oficina…

    Pero… ¿consiguió al menos la mujer ‘realizarse’ con su incorporación al trabajo?…

    Pues la verdad, no soy mujer… pero por los comentarios que leo y los que escucho en la calle, incluyendo los de mi mujer, no lo creo…

    Sinceramente, creo que mi madre, por ejemplo, era más feliz ocupándose de sus hijos, de la casa y teniendo tiempo libre… que por ejemplo mi mujer, que tiene que hacer lo mismo (pero contando con mi ayuda) y además irse a trabajar al Hospital a turnos.
    Y cuando mi mujer, y otras amigas, me reconocen que estar hartas y que envidian la vida que tenían sus madres… pues la verdad, no necesito mucho más.
    Porque el trabajo es importante, aunque sea un castigo, y el estar todo el día ocioso tampoco es bueno… pero cuando trabajar supone tener que renunciar a otras facetas de tu vida mucho más importantes que el trabajo, está claro que hay algo que estamos haciendo mal.

    Porque entre correr y parar hay un término medio, y digo yo que tiene que haber fórmulas para que una mujer pueda trabajar sin tener que renunciar por ello a la gratificante tarea de ser madre (y los que no tengáis hijos no podréis entender cuán gratificante es) y poder educar y ver crecer a tus hijos, al tiempo que disfrutas de algo de tiempo libre para ti…

    Lo que pasa, es que a estas alturas veo difícil que la gente sea capaz de ver la verdad… y el hecho de que haya quien entre en el juego de insinuar que tienes una postura machista, lo demuestra.

    ¿Es machismo querer que nuestros hijos se eduquen y crien con sus madres?…
    Pues entonces la Naturaleza es machista… porque en la Naturaleza podreis ver cómo en la inmensa mayoría de las especies las hembras son las que se encargar de educar a sus cachorros y enseñarles a desenvolverse en el mundo…

    Machismo es condicionar a las mujeres para que renuncien a la maternidad por su trabajo… ya sea con medidas directas, como toman muchos empresarios, o la inactividad de los Gobiernos que siguen permitiendo que ocurran esas cosas…

  • # erre dice:
    30 de July de 2008 a las 10:32

    Pues estoy de acuerdo. Pero no sólo aplicado a las mujeres. A mí me parece que está clara la cosa:

    Me pagan por lo que no estoy dispuesto a hacer gratis, pago por lo que me gusta.

    Para mí sentirme realizado es que me paguen por hacer algo que me gusta…y curros de esos hay poquitos (aunque los hay, entiendo perfectamente que haya músicos, escritores, cooperantes, etc. que se sientan realizados).

  • # V. dice:
    30 de July de 2008 a las 12:37

    Vienen a “trabajar” a la semana nautica de Melilla el tal Darek y una concursante de OT 2008 llamada Anabel,que por cierto tiene un buen culo.

  • # Pris dice:
    30 de July de 2008 a las 19:35

    A mí no me gusta trabajar, aunque sí la parte lúdica de mi trabajo (almuerzos con compañeros, conversaciones interesantes frente a la máquina del café, rumores, los panes de Calatrava caseros que llevan las marujas del departamento, choques generacionales divertidos, ligoteos, viajes, etc.) Yo no me realizo en el trabajo, ni tampoco me realizo con nada en la vida. Me realizaron en el momento en el que nací, pues pasé del NO SER al SER. Todo este rollo lo explicaba muy bien un filósofo barbudo del que no recuerdo el nombre. Sólo que está muerto y que era hombre. Como todos los individuos que se dedican a llegar a conclusiones que no sirven para nada.

    No soporto a esa gente que me pregunta si no me aburro con tantas vacaciones y me caen mal las personas que dicen que no sabrían qué hacer con su tiempo si no tuvieran trabajo. Con lo divertido que es meterse en el Corte Inglés y bajar planta por planta viéndolo y tocándolo todo. O jugar con la consola. O escribir un blog. O comprarse un wok y ensayar recetas. También me parecen unos capullos los que insultan a la gente que vive sin trabajar, bien porque le echan morro a la vida, bien porque viven de sus padres, del marido, de la mujer, o de las rentas. Envidio a las ricachones esas que con 40 tacos se dedican a salir al teatro, a cenar, a viajar, de compras, etc. sin más preocupaciones que los primeros síntomas de incontinencia urinaria. Las cajeras del Mercadona las critican a muerte, y las limpiadoras, y las enfermeras, y el sector maromil, por supuesto. Envidia y mala virgen. Lo ideal en esta vida es no tener preocupaciones. Y el trabajo lo es. Es inmoral decir que uno se realiza dándole hostias a los quesos de Forlasa en vez de escribiendo un libro, escaneando fotos del pasado de la familia o ayudando a la abuela nonagenaria, olvidada en el pueblo, en sus necesidades. O haciendo gimnasia. O cultivando un huerto. O con miles de actividades que enriquecen el espíritu.

    Los jefes de mi padre no han dado ni chapa en su vida. Se pasan el día de caza, de viaje, poniendo en práctica ideas brillantes como cultivar pistacho sólo por ocio, paseando en moto, comiendo y cenando en los mejores restaurantes. Pregúntales si están realizados. Pues eso. Así me quiero “realizar” yo. Todo lo demás es de pringaos.

    También quería decir al respecto que nadie se puede liberar de un yugo bajo el que no ha estado sometido. Obsoleto queda el discurso de la liberación de la mujer, me has aburrido. Yo no trabajo para ganarme la independencia económica, yo trabajo para sobrevivir. Como tú, que eres maromo, y como Perry Manson, Sandokan, Milli y Vanilli, y el yayo Agustín (en sus tiempos). Ninguna mujer trabaja para ser independiente, aunque sí haya mujeres que no lo sean por no trabajar. Esto deberías saberlo ya. Y más siendo funcionario en prácticas. Y a otra pregunta me lleva el discursito, ¿con respecto a qué hombre logramos la independencia? ¿Salvador, Eugenio, Pedro, Serafín…?, porque tal y como está el mercado y la duración de los contratos sentimentales, es otro tema en el que indagar. Dejémonos ya de razonamientos cuéntameloquepasó y amarentiemposrevueltos, plis.

    Jar.

  • # Pris dice:
    30 de July de 2008 a las 19:44

    Ah! Se me ha olvidado decir que Paris Hilton me cae genial, y que me encantaría ser su amiga y que me dejara ropa, salir de fiesta, o incluso ir al cine los domingos. Es guapa, tiene un cuerpazo y un estilo que para mí lo quisiera, y no tiene que trabajar para tenerlo todo a su alcance.
    ¿Por qué todo el mundo la critica? Sólo se vive una vez, leñe.

  • # erre dice:
    30 de July de 2008 a las 22:56

    Paris Hilton rules!!!!!!!!

  • # Elías dice:
    30 de July de 2008 a las 23:17

    “Todo este rollo lo explicaba muy bien un filósofo barbudo del que no recuerdo el nombre. Sólo que está muerto y que era hombre.”

    ¿Sócrates? ¿Platón? ¿Aristóteles? ¿Marx?

    Anda, que como para jugar contigo al Quién es quién.

  • # V. dice:
    30 de July de 2008 a las 23:58

    Estaría bien que Darek se calzara a Paris Hilton mientras el poniente sopla fuerte en el estrecho y Alborán.
    No hace falta remontarse a Parménides para aclarar asuntos sobre el ser y el no ser:”El Ser es y el No ser no es” , así de simple.Para qué acudir al difícil intelecto del griego de Elea,teniendo tan cerca a Luis Aguilé:”Es una lata el trabajar ,todos los días te tienes que levantar…”
    Y es que Occam sigue teniendo razón:”En igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta”.

    V de Melilla

  • # Pris dice:
    31 de July de 2008 a las 13:20

    ¡Mierda! Lo he buscado en Google y no tenía barba, sino bigote. Tira fichas de barbudos y deja bigotudos y ya lo tienes.

  • # V. dice:
    31 de July de 2008 a las 15:19

    El Angelo tenía bigote,nunca olvidaré su máxima ,de la que tanto aprendió mi generación:

    “Pichaína,chochaína,coñaína” y luego,en un esfuerzo de perfeccionamiento nos iluminó con : “Picha de ína,chocha de ína,coña de ína”

    V.

  • # John Constantine dice:
    31 de July de 2008 a las 22:28

    O sea, que lo de la “liberación de la mujer” en el mercado de trabajo es una filfa no es sólo una rallada mía…

    Qué pregunten a las mujeres cuantos de los tios nos quedaríamos en casa haciendo todo lo del hogar sin aguantar a un jefe soplapollas y alguna sea cae del susto.

    Y, como han dicho en los comments, al menos aquí en Hispania, lo que se ha hecho es aprovechar el acceso de la mujer al trabajo y los dos sueldos de turno para disparar los precios de todo al infinito.

    Es inconcebible que nuestros padres pudieran educar a a tres hijos sin hipotecarse hasta las cejas y que ahora la gente teniendo uno o dos deba hasta los calzoncillos.

    Eso sí, como el personal tiene su pisico, su telecica y su cochecico aunque todo sea pagao a plazos e hipotecado se piensan que viven mejor que sus ancestros.
    País….
    Y enhorabuena por las oposiciones, Elías.

  • # Pris dice:
    31 de July de 2008 a las 23:29

    Yo me quedaría en casa si no necesitase el dinero para vivir, está claro, pero no voy a aceptar que nadie me diga que trabajo para ser independiente con respecto a un “hombre”. No me imagino diciéndole a mi maromo: “Oye, nene, que yo trabajo para ser independiente económicamente de ti”. Se dehuevaría en el acto. Todos los maromos aprovechables de hoy en día saben que trabajamos porque tenemos caprichos, hipotecas, y, lo más importante: sistema digestivo. Ellos aquí no pintan nada. No tengo amigas que digan que trabajan para ser independientes de su novio, ¿vosotros sí? Supongo que aquí todos somos treintañeros (yo aún no), de cierto rango social, guapos, listos, y sin traumas infantiles importantes.

    Ah, y quedarse en casa mola: inventando recetas para el Wok (es mi nueva obsesión), Internet, la consola (viciada con el de la mesa redonda de Póker) y de vez en cuando, pasando la mopa. No sé qué crees que es sorprendente en tu discurso, ni por qué me iba a caer del susto. Si me tocara una paga de por vida en un concurso de Nescafé, iba a estar yo levantándome a las 7. Ya mismo.

    ¿Entonces vuestras novias son independientes económicamente?, ¿pero vosotros también, no? Entonces, ¿dónde está la miga del asunto? Es obsoleto y aburrido debatir sobre el porqué de la incorporación de la mujer al mundo del trabajo: porque caga, mea y come. ¿Y por qué antes dependía económicamente del hombre y ahora no? Porque antes el hombre dependía de ella en otros muchos sentidos, pero ya estos contratos no son válidos, porque todos somos mucho más hijosdeputa que antes y más capullos, pero mucho más listos. Y sabemos que vivir entregado al otro es altamente peligroso. Yo no lo haría jamás, ni vosotros tampoco. Yo vivo con, pero no viviría para.

    Tema interesante para el verano:
    Perros en las playas: ¿sí o no?

  • # V. dice:
    1 de August de 2008 a las 12:54

    Definitivamente PERROS Sí en las playas.

  • # Pris dice:
    1 de August de 2008 a las 14:50

    Hace un par de días un tío se metió en la playa con un dálmata enorme, un niño iba distraído, buceando, y cuando emergió se dio de morros con el perro que, asustado, se le atiró mientras el dueño le tiraba de la correa para otro lado. El niño salió del agua llorando y gritando desesperado buscando a su madre, en porretas, me recordaba un poco a la niña de Vietnam y me dio bastante pena. Bueno, va, yo me reía desde mi toalla, pero juro que es mi hijo, y la lío.
    Necesitamos un activista animal como Elías. Que no es lo mismo que decir que necesitamos un animal activista como Elías, pero él ya sabe mucho de ambigüedades sintácticas, porque es funcionario de carrera y nosotros, no.

  • # Pris dice:
    1 de August de 2008 a las 14:51

    Ah!, no, funcionario en prácticas.

  • # V. dice:
    1 de August de 2008 a las 22:56

    Definitivamente Sí a Elías en la playa

  • # Sin palabras dice:
    21 de August de 2008 a las 14:37

    Aquí estaba yo, tan feliz, leyendo como un profesor de instituto, si no he entendido mal, recomienda un libro como “El caballero…” a sus alumnos y dando gracias de que en el sistema educativo hubiera profes así y de repente sales con estas¡¡¡

    El tener un gen Y o uno X no marca tus interes o tus opciones de vida, eso se construye con la educación, entre otros factores. Tu que eres educador bien los sabrás. El género, diferente del sexo, es una construcción social modificable que, gracias a Dios o a quien sea, evoluciona. Ser mujer hoy no es lo mismo, ni de coña, que hace 50 años.

    Eso de que la crianza de los hijos es patrimonio de las madres porque tenemos instinto maternal y porque un tío no lo hace igual de bien es un cuento chino. Nosotras no tenemos un gen especial que nos capacite para ello, simplemente se nos entrena desde que nacemos en habilidades adecuadas para esta tarea. Si los niños recibieran esa educación serían unas “mamas” estupendas. Conozco un montón de tías que acaban de tener bebes y que están como locas deseando volver a trabajar, eso si, sintiéndose unas madres desnaturalizadas.

    El problema no es que la mujer haya comenzado ha trabajar fuera de cosa y tenga dos trabajos, si no que el hombre no ha empezado a trabajar dentro y asumir las tareas del hogar en igualdad, incluída la crianza de los hijos y el cuidado de los ancianos. No hay más que mirar las estadísticas. Cual es la opinión de la sociedad sobre un tío que se queda en casa sin trabajar fuera preparándole la comida a su mujercita y cuidándole a los niños?. Tu lo harías? Cuántos lo harían?

    Ahora , en teoría, puedo elegir. Ahora, en teoría, puedo hacer lo que me de la gana, ya sea quedarme en casa con los niños, ser una profesional de éxito o intentar hacer las dos cosas sin tener que elegir una cosa u otra. Cosa que espero que mis sobrinas y mis hijas no tengan que hacer porque la sociedad ha evolucionado gracias a hombres solidarios y concienciados.

    Si me permites sugerírtelo, quizá estaría bien que hicieras algún curso de perspectiva de género o derechos humanos, y más si trabajas con chavales. En educación la perspectiva de género, en teoría, es materia transversal como, en teoría, lo son los derechos humanos.

    Me cuesta entender que alguien a quién le gusta Cinema Paradiso pueda tener esa opinión. Supongo que son las contradicciones del ser humano.

  • # EVG dice:
    27 de August de 2008 a las 15:09

    Elías ya ha salido alguien que te conoce de toda la vida y sabe que eres un ultraconservador a llamarte machista y demostrar lo muy equivocado que estás en tu percepción de la vida…

    Neandertal [o como se escriba]

  • # La Lengua » Blog Archive » Stultitia magna est dice:
    29 de September de 2008 a las 21:31

    […] mi polémica conspiranoica podéis leer este enlace, que va ya por 27 furibundos […]

  • # Manuel dice:
    30 de September de 2008 a las 10:31

    “Eso de que la crianza de los hijos es patrimonio de las madres porque tenemos instinto maternal y porque un tío no lo hace igual de bien es un cuento chino. Nosotras no tenemos un gen especial que nos capacite para ello, simplemente se nos entrena desde que nacemos en habilidades adecuadas para esta tarea.”

    Soy padre, un chico de 10 años y una niña de 21 meses… y ya quisiera yo para mi el nexo de unión que tiene mi mujer con ambos… y no me considero mal padre, incluso mi mujer me dice que soy muy buen padre, pero sinceramente… no me compares una eyaculación con 9 meses de gestación…
    Además, el ser madre no es algo que te enseñen ni en el colegio ni en casa… es un instinto, y los instintos son mucho más fuertes de lo que nos creemos.

    Así que lo siento, pero sigo pensando que hacer que una madre se pase el día trabajando para ‘sentirse realizada’ es una grandísima mentira (por no decir una grandísima mierda)…
    Eso sí, que la mujer pueda elegir… pero elegir de verdad… elegir ser madre o no… elegir trabajar o no… elegir ser madre y trabajar pudiendo compatibilizar ambas cosas, sin tener para ello que dejar de ver cómo sus hijos crecen…

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