La rata ratita

Debido a que creo que este post ha sido malentendido en parte, sugiero leer la actualización que he añadido al final.

Hoy he pasado una hora y media en el veterinario con Bosco:

Bosco

No es nada grave, una enteritis que le da de cuando en cuando porque es un perro muy delicado. Lo peor del asunto es que le han ordenado ayunar durante 24 horas, y yo soy el que va a tener que aguantar su cara mendicante mientras tanto.

Mientras esperaba, ha entrado una mujer joven con sus dos hijas (que calculo que tendrían aproximadamente 9 y 6 años). La mayor de ellas llevaba una jaula con un hámster ruso, casualmente igual que el que tengo yo y que mi novia adoptó hace unos meses, como parte de su proyecto de crear un parque zoológico en el interior de nuestra vivienda. La mujer ha preguntado si había que pedir cita para que la atendieran, y el veterinario le ha dicho que esperase.

Hemos entrado y han sometido a Bosco al humillante ceremonial que uno siempre sufre cuando va al médico. Cuando hemos terminado, mientras yo salía de la sala de espera, el veterinario ha preguntado a la mujer qué le pasaba al hámster. La niña mayor, con la jaula abrazada cariñosamente, ha respondido: «Es que era de un hombre que la tenía desde hace años y me la ha dado, y ahora le han salido un par de bultitos».

El veterinario, curtido por el paso de los años y el uso de las inyecciones letales, le ha espetado entonces: «Bueno, estos animales suelen vivir normalmente un par de años».

(No recuerdo si ha dicho «vivir» o «durar», pero quiero recordar lo primero)

La niña ha mirado a su madre y después a la ratita, y ha abrazado la jaula con más fuerza.

Me estoy haciendo demasiado viejo para estas escenas.

Actualización: Creo que algunos habéis tomado el post como lo que no es, seguramente por culpa de mi incorrecta expresión. No me estoy quejando del veterinario, que creo que es muy bueno en su trabajo (de hecho, seguiré llevando allí a mi perro cuando haga falta). Y sobre su falta de tacto, supongo que todo el mundo desarrolla cierto callo cuando trabaja en situaciones delicadas como medicina, enfermería, veterinaria y otras, donde pueden ponerse en juego los sentimientos de muchas personas. Es inevitable. Por mí, mientras siga acertando en el cuidado de Bosco, no hace falta que se convierta en una persona más sensible.

Lo único que quería expresar en esta entrada es lo sensible que me vuelvo yo y lo chafado que me ha dejado la mirada de la chavalita. Ya sé que visto así, este post no tiene ninguna razón de ser, pero… sigue siendo mi blog, así que eso es lo que hay.

8 comentarios en “La rata ratita”

  1. V dice:

    En un país que retransmite por canal de pago y en abierto ( an ambas modalidades para asegurarse que la crueldad se expanda lo máximo posible) ceremonias en las que un bicho bípedo normalmente poco instruido y muy lucrado martiriza a un debilitado y asustado toro no es de extrañar que se den escenas así. Hay un porcentaje muy grande de individuos en “este país”, como ahora llaman a España,que piensan que los que leen poesía y además la entienden son maricones ( en palabras propias de esa estirpe)y que el toro nació para morir en una plaza y lo peor de todo es que esa peste en forma de tortura también tengo que soportarla en mi ciudad ,ni siquiera el aislacionismo propio de lugares como éste nos libra de que cada año fondos públicos se destinen a que unos cuantos descerebrados sean jaleados por un embotado público hasta ver como un pobre animal se rinde.
    En fin, no sé si ha venido a cuento todo esto, iba a seguir descargando mi rabia aquí , pero voy a intentar calmarme con un poco de música, quizá los toreros muertos…

  2. Reset Reboot dice:

    Bueno! Hay veces que la delicadeza, el tacto y esos pequeños detalles que un profesional que trabaja de cara al público (porque, por muy veterinario, medico, informático o chapucero a domicilio que seas, tienes que tratar con clientes…) se echan muchísimo en falta…

    Y si, será una critura peluda y haragana que vive como un rey en su pequeño receptáculo de barrotes, privada de su libertad y de su entorno natural, pero para la niña es su mascota, y ahi suele haber un enlace, un cariño e incluso un amor (aunque altamente descuidado, y si no, que se lo digan a los padres…) a veces incluso egoista. Ese sentimiento es frágil y facilmente dañable, y se convierte en un dolor horroroso cuando se sufre la inevitable pérdida.

    Ese instinto de conservar la vida es bonito, aunque a esa edad resulte un poco inútil, y aunque se crea que se ayuda a la niña, lo unico que conseguimos es que se convierta en una persona más a la que los animales les importa un comino.

    En fin, ese veterinario será el mejor de su clase, pero yo no volvería a contar con sus servicios…

  3. John Constantine dice:

    Nos hacemos viejos.

  4. Manuel dice:

    Buff… qué me vas a contar, que tengo dos nenes…

    Y el mayor ha tenido dos peces ya, y no ha tenido más bichos porque me he negado en redondo…

    Y no porque sea un insensible… sino porque se me rompía el corazón cada vez que el pobre animal enfermaba o se moría…

    Crees que nada puede contigo… hasta que ves los ojos húmedos por las lágrimas de un niño… y entonces te vienes abajo.

    Si hasta tengo que hacer un esfuerzo por regañarles y castigarles cuando hacen alguna…

  5. CarlosHugoBecerra dice:

    Elias, es que en el mundo de la medicina profesional se ha tomado como norma hablar claro, y si esto hiere la bondad de alguien, sera lamentable, pero es así.

    Tu fuiste testigo involuntario del decir de un veterinario para con sus clientas en virtud de la visión de un animalito enfermo . . .
    Bien, a mi, hace diez años, cuando fue mi primer infarto (ya van tres), tres médicos entraron en la habitación del hospital y nos dijeron a mi y a mi esposa:

    Textual:
    “Sr. Becerra, usted tiene aterosclerosis coronaria en los tres arterias principales, y su corazón tiene una lesión en su cara anteroinferior muy severa, calculamos que su termino de vida sera de unos seis meses pues no tiene forma de solucionarlo quirurgicamente . . . dicho esto, me informaron que podía pasar por administración y allí me entregarían el alta, para que me fuera a casa y arreglara mis cosas”

    Estos hijos de put@ que me hablaron así, no solo se equivocaron, sino que lo hicieron así de directos.

    Atte:
    CarlosHugoBecerra

  6. V dice:

    Precisamente ayer ví la peli “Patch Adams” , te la recomiendo, y si la has visto ya entenderás por qué lo hago.

  7. Truman dice:

    Yo tenía un Chow Chow hembra, se llamaba Osa porque su padre era Oso, pero el final se le quedó el nombre de Chica porque con Osa/Oso no nos aclarábamos ni ella ni nosotros. Me la robaron hace 4 años. Mi hijo mayor, que tiene 5 añitos aun me pregunta que donde esta Chica y que porque no vuelve. No se como diantres se acuerda, me imagino que por fotos y por oírnos hablar a su madre y a mi. Como comprenderás, al ver esa foto me he quedado frito.

    Como mi hijo no paraba de pedirme un perro y yo me negaba en rotundo, pues al final le hemos comprado un conejo. Se llama Alfonso (el nombre por supuesto se lo ha puesto él). Se lo lleva al parque con una correa, y claro, es el centro absoluto de atención, y el más feliz que unas castañuelas, claro. Por la mañana, cuando se levanta, va corriendo a ver como ha dormido Alfonso y a ponerle el desayuno. Al medio día, cuando llega del cole, lo primero que hace es coger a Alfonso y contarle todo lo que ha hecho y con quién ha jugado. Y por la noche, evidentemente, del último que se despide para irse a la cama es de Alfonso. A mis hijos les encanta la Wii, concretamente Mario y Sonic en los juegos olímpicos, pero desde que Alfonso se comió el cable de fibra óptica del sensor de movimiento, me dicen que ya la Wii es un rollo, y todo para que Papa no castigue al conejito, que según ellos “es un poco malo pero no mucho”.

    Desde el primer día que entró el conejo en casa, en lo único que pienso es en como me las voy a ingeniar para que cuando “se vaya al cielo” mis hijos lo acepten y empiecen a comprender un poquitín la guasa que tiene el ciclo de la vida. No es un trago que me apetezca pasar, y a ellos tampoco les va a gustar (doy por seguro que Alfonso será el primero de una gran saga de roedores orejudos en mi casa), pero la muerte forma parte de la vida, y creo que si ellos toman conciencia de esto desde pequeñines y con tacto, es más fácil que aprendan a valorar y a respetar su vida y la de los demás.

  8. V dice:

    Recuerdo una buena frase que alguien me dijo mientras paseabamos por el puerto de Melilla dentro de un Opel Corsa.” Nos creemos que los abuelos y los padres son figuras eternas,que nunca se van a ir” .

    La estructura superficial de la frase no coincide exactamente con la original,pero la estructura profunda está intacta.
    Por cierto,íbamos oyendo Extreme .

    V.

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