Con mi dinero, con mi voto no
«El Gobierno asegura que no abandonará “a su suerte” a las inmobiliarias», vía Menéame.
Y yo cada vez más contento, satisfecho, feliz, tranquilo, y orgulloso de mi decisión, tras haber ejercido mi deber cívico de no votar.
(Alguien apunta en los comentarios en Menéame, muy inteligentemente, que esas son las mismas inmobiliarias que cuando el precio avanzaba su paso firme hacia la estratosfera, el Estado no debía intervenir, porque el mercado era libre y astuto y se ajustaba de la forma más justa posible)

11 de Junio de 2008 a las 5:25
¡Pobrecitos, que aún no han ganado bastante! ¡No digas eso!
11 de Junio de 2008 a las 11:47
Es muy natural el deseo de que las inmobiliarias la pelen, pero estamos otra vez con lo mismo: siempre se rompe la cuerda por el sitio más débil, los empleados. Y son ellos los que lo pagan
11 de Junio de 2008 a las 13:29
Elias:
Es la historia interminable, todos quieren mamar de la vaca cuando les conviene, la corrupción es estatal y privada, tu veras que el estado tendrá que ayudar (léase subvencionar) a ese sector inmobiliario que NO LO MERECE (por especuladores) con dinero de nuestros impuestos.
Atte.
CarlosHugoBecerra
11 de Junio de 2008 a las 15:39
Pero como los va a abandonar. El que arrime el hombro ahora llenará bolsillos mañana cuando la cosa retome la escalada hacia el cielo.
Espero que si algún día mi negocio quiebra el gobierno no me abandone a mi suerte ¬¬
13 de Junio de 2008 a las 9:21
hummmm
demonios…y en este caso…¿qué hacemos? porque es algo como para plantarse en el congreso liarse a huevazos contra todo quisque (más que nada porque obviamente van a ayudar a esta gente)
o tal vez en vez de huelga de transportes, taxistas,controladores de parquímetros deberíamos hacer todos huelga general?
nos la meten doblada y la verdad es que uno se da cuenta de que cada uno va a su bola (y lo digo también por mí) tendríamos que estar todo el día de huelga!
cosa que tampoco sería mala xD-
jarl!
13 de Junio de 2008 a las 14:17
Entre esto, y lo de la ampliación de la jornada laboral a 65 horas (¡Gracias, Europa!) es para pararlo todo y enseñarles un enorme y obsceno dedo corazón gritando “Y ahora, que tiren los ricos y los políticos de este carro”.
No me extraña que Irlanda le haya dicho que no a la Unión…