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La Lengua » ¿Por qué me gustan los videojuegos?

Ars longa, vita brevis

¿Por qué me gustan los videojuegos?

28 de June de 2008

1. Se puede empezar respondiendo a esta pregunta al estilo gallego. ¿Por qué no han de gustarme? O bien, ¿por qué tengo que responder a esta pregunta?

¿Es lógico preguntar a alguien sobre sus gustos? ¿Por qué te gusta el color morado y no el verde? ¿Y las películas románticas? ¿Por qué te gusta esa chica?

2. Pero pasemos por alto el carácter innecesario e impertinente de esa pregunta e intentemos contextualizarla un poco.

Hoy estaba paseando a mi perro y me he encontrado con una compañera que, como yo, acaba de terminar las oposiciones. Hablando de una cosa y de otra, le he comentado que pienso pasar unos días acabándome los videojuegos que dejé a medias en este atareado año de tanto trabajo y tanto estudio.

Me ha mirado con los ojos muy abiertos y me ha preguntado por qué a los tíos nos gustan estas cosas. Y acto seguido, me ha comentado también que no se explica cómo concretamente a mí podía gustarme este tipo de entretenimiento. Esta última pregunta me la he tomado como un halago, he de reconocerlo, porque la chica en cuestión es muy inteligente.

3. En primer lugar, le he explicado que a los tíos no les gustan los videojuegos. A los tíos les gusta el Pro. A su pregunta de qué era eso de el Pro le he respondido que es el videojuego sobre fútbol que tiene más éxito, y que a lo que juega la mayoría de la gente es a ese juego. Y punto. Si no existiera ese juego –o, más generalmente, si no existiesen los juegos sobre fútbol– la venta de consolas se reduciría probablemente en un 85% (son datos estimativos).

En una sociedad estúpida (v. gr., la española de estos inicios de siglo), el común de la población masculina está compuesta por un 60% de agua y un 40% de fútbol. En cuanto a las mujeres, creo que es un 65% de agua y un 35% de culebrones y programas del corazón. Pero ahora no voy a hablar de mujeres, sino de hombres.

La mayoría de los hombres pasan casi todo el día pensando en el fútbol, viendo fútbol en la tele o en los estadios, pitando con los coches o tirando petardos porque un equipo ha ganado un partido y luego, cuando coinciden en sus ratos de ocio con otros hombres, jugando tristes liguillas de fútbol aficionado. Resulta que, con todo eso, les quedaban dos o tres horas al día que no estaban ocupadas por el deporte rey, y también había días en que hacía mal tiempo, o algunos de los que iban a jugar un partido no podían acudir, o lo que fuera. Las consolas de videojuegos han venido a llenar ese vacío de su existencia. Ahora ya pueden estar 16 horas diarias ocupados con el fútbol, y las restantes ocho horas soñando con el fútbol.

Un videojuego de fútbol tiene que ver con los videojuegos lo mismo que una película porno tiene que ver con el cine. Sí, están hechos con los mismos medios, pero no para los mismos fines. El objeto de una película porno no es crear una obra de arte cinematográfica, sino llenar un déficit en la excitación sexual de algunos individuos –cosa nada reprobable, dicho sea de paso–. Y el objeto de un videojuego sobre fútbol no es entretener, sino reparar esa parte de la vida de algunos individuos que por un error de la creación del universo se ha quedado sin fútbol.

Empezando por ahí.

4. De todas formas, la pregunta tiene más miga de lo que parece. Hay una parte importante de mi generación –no hablemos ya de generaciones anteriores– que no entiende, por muchas vueltas que le den, que a un tío de 33 años le puedan gustar los videojuegos. No les entra en la cabeza. Les parece infantil. No les sucede lo mismo, curiosamente, con el fútbol: no les extraña que un hombre de 60 años llore de alegría porque un analfabeto haya colocado una estúpida pelota en un sitio concreto de un campo de césped; esto les parece normal, y si lo presencian alguna vez, no lo mirarán raro ni comentarán entre sus amistades que Fulanito es un elemento pueril porque con 60 años y percebes en los mejillones que pueblan sus órganos genitales se emocione viendo a veintidós tipos pegando patadas. Tampoco suelen tener problemas con la gente que llora viendo los subproductos que ofrece Antena 3 después de comer, con unos guiones que parecen sacados de la mente del tonto de una clase de segundo de Primaria e interpretaciones a la misma altura.

No les asombra tampoco el que un tipo pase seis años pagando la mitad de su sueldo por un coche que no necesita, y que el único beneficio que le va a reportar es la envidia de unos vecinos tan niñatos como él. Ni gastar miles de euros en ropa que no los vale, mientras los consabidos niños somalíes perecen de hambre o devorados por los buitres.

Todo lo anterior es compatible con la edad adulta. El fútbol, los culebrones colombianos, el gasto irresponsable y la vanidad de creer que uno vale lo que viste. Pero sentarse un par de horas a pegar tiros (cito a mi amiga), eso no.

5. Mi abuelo era crítico de teatro. Siempre odió el cine. Creo que no llegó a entenderlo. Nació en un mundo donde no estaba generalizado, y era una extravaganza. El teatro era trabajo duro, digno, de personas adultas, algo real; el cine era un burdo engaño, unos actores a los que no se les requería una gran memoria, un embeleco. Murió, el pobre, con más de ochenta años, sin haber ido al cine más que por obligación. Nunca llegó a apreciar a Howard Hawks, a Federico Fellini, a Billy Wilder, a John Ford, a François Truffaut, a Akira Kurosawa. El cine era cosa de imbéciles y de niñatos. En su mundo (el mundo en el que había nacido), el cine no era un arte. Tampoco llegaron a gustarle The Beatles. Pobre de él, pienso aún a veces.

6. Hoy en día oigo miles de veces a profesores quejarse de que los adolescentes escriben en formato sms. Yo odio ese formato de escritura. Lo cual no me impide admirar el hecho de que unos jóvenes, niños a veces, hayan sido capaces de crear un código sustitutivo de la escritura tradicional, perfectamente funcional e increíblemente coherente. Tampoco me gusta la música hip hop. Ni la dance, trance, o como se llamen todos esos estilos. Pero no soy tan estúpido como para negar categóricamente el valor de algo porque no lo entiendo o porque no me gusta. Especialmente, si nunca he hecho un esfuerzo por entenderlo.

7. En el año 1988, un programador español llamado Paco Menéndez realizó, el solo, con 23 años, una adaptación de la novela El nombre de la rosa de Humberto Eco en formato de videojuego. Por problemas de Copyright (el Copyright parece que nunca en toda su historia ha dado más que problemas) no pudo llamar al juego como el libro, y acabó llamándose La abadía del crimen. El juego respetaba la historia de la novela más de lo que lo haría la película de Jean Jacques Annaud. Incluía, además, como banda sonora un par de piezas de Bach y el Ave María de Haendel. También había en la creación digital acertijos filosóficos y detectivescos. Se hablaba de Aristóteles. Había que acudir puntualmente a las misas de la abadía para no despertar sospechas. Todo esto cabía en unos escasos kilobytes ejecutados en ordenadores de dos colores y sin tarjetas de sonido. En el videojuego no se pegaba un solo tiro, dado que en la baja Edad Media aún no estaban muy de moda las armas de fuego.

Paco Menéndez se suicidó en 1999, con 34 años, por problemas económicos. Su obra queda como un hito en la historia de un arte que aún no ha sido reconocido como tal.

8. Saco de mi ludoteca el DVD del juego Bioshock, de Irrational Games. Abro el manual del juego por la página 20. Ken Levine es el autor de la historia y del guión y además es el director creativo. Después aparece un director de desarrollo del proyecto (Johnatan Chey). Y un jefe del proyecto (Alyssa Finley). El equipo encargado de los gráficos, que estimo, contando por encima, en unas cincuenta personas, incluye un jefe de animación, dos jefes de entornos activos, varios encargados de la animación, de los diseños, uno de los efectos especiales, seis personas encargadas de construir, como arquitectos, los distintos niveles del juego, una decena de modeladores de personajes, varios animadores y grafistas adicionales, asistentes, un jefe de interpretación, etc.

Hay seis personas encargadas de concretar el guión que transcurre durante el juego, amén de dos guionistas adicionales. Hay un director técnico (Rowan Wyborn) y tres personas encargadas de la inteligencia artificial de los enemigos. Cuento, también por encima, un equipo de unos veinte programadores. El equipo encargado de la producción lo integran siete personas. En el sonido trabajan cinco. Una persona (Joshua Downer) se encarga de programar la respuesta física de los objetos y personajes que interactúan en el juego, y que pueden verse expuestos a golpes, caídas, incendios y remojones, todo ello –hablo por experiencia propia– de una manera tremendamente realista. Hay otras quince personas encargadas del control de calidad.

Doy la vuelta a la página del manual y me encuentro con otras dos, plagadas con unos cien nombres de profesionales que de una manera u otra han participado en este proyecto.

El resultado es una obra de arte. Un juego en el que la inmersión del jugador en la historia y en el ambiente –recreación de una ciudad de los años cuarenta dentro de un mundo de los años sesenta, como virtuosismo de la historia dentro de la historia– es máxima. En el que pasas miedo, tensión, nervios. Un juego que no puedes parar de admirar, al mismo tiempo que estás pegando tiros. Un juego del que, a fecha de 5 de junio de 2008, se han vendido más de 2,2 millones de copias en todo el mundo.

9. Si no te gustan los videojuegos, lo respeto. Los hay que no disfrutan con los libros, con el cine o con la música, y estas tres manifestaciones son artes, no deportes. Pero no me mires con condescendencia. Soy yo el que te mira con condescendencia a ti. Tú eres el que hace 70 años no entendía los cuadros de Picasso, y decías que los podía dibujar tu sobrina (es llamativa la fijación de este tipo de gente por usar la edad infantil como un menosprecio). Tú eres el que hace 80 años decía que el jazz era una música de negros analfabetos. Tú eras el que hace 300 años decía que El Quijote era una novelilla de risa, y nada más, y que nunca entraría en la historia de la Literatura.

Castilla miserable,
ayer dominadora,
envuelta en sus andrajos
desprecia cuanto ignora.

Antonio Machado.

En La Lengua:

14 comentarios en “¿Por qué me gustan los videojuegos?”

  • # motagirl2 dice:
    28 de June de 2008 a las 23:55

    De acuerdo de arriba-abajo con todo, salvo que no todas las mujeres vemos culebrones y programas de cotilleos ¬¬
    Siempre que mi padre me dice “¡Déjate los videojuegos, que ya no eres una niña de 5 años!” le pido que venga y mire, o que incluso se anime y eche unas partidas, y que después de haberlos probado me diga si realmente le parece algo para críos. O incluso, si aunque sea para crios, ¿no es divertido?
    Yo en cambio no puedo entender la gente que se apalanca delante de la TV y ale, a absorber como estúpidos lo que te quieran poner. ¡Un poco de elección e interactividad, por dios!
    Vale, dicho esto… ya me he desahogado xD
    besitos ! :*

  • # Pris dice:
    29 de June de 2008 a las 1:06

    A mí me pasa lo mismo con los Pressing catch. Es lo único que hay en la tele que tiene algo de calidad, porque música ya no ponen apenas y Muchachada Nui es cansina en la tele, mejor verla en Interné. Además no me gusta el fútbol ni el porno, porque siempre me duermo con las dos cosas.

    Lo llevo más o menos en silencio porque decirlo es el pasaporte directo a la incomprensión. Es como si defraudara. Las personas de mi entorno más cercano esperan que disfrute con el cine de Ermanno Olmi o que me dedique a aprender kanji en mis ratos libres. Y, por supuesto, en mi trabajo no encaja que la rubia de los tacones, adicta a la cosmética y con tendencia al sobrepeso, disfrute tanto viendo a esas réplicas anabolizadas de Heman haciendo el payaso de tal manera. Pero es que es divertidísimo ver sobreactuar a esos cuerpos deformados y el jachondeo que se lía, sin hacer mención a los bizarros comentarios. Es me parto el ojete sobremanera con ellos. Desde humor amarillo, no he encontrado nada igual.

    Vas a aprobar, si no, llamamos a Rey Misterio y lo mandamos casa por casa de los del tribunal.

  • # Pris dice:
    29 de June de 2008 a las 1:10

    ¿Te imaginas que cuando los críos se portan mal y te sacan de los nervios los viernes a sexta puedas recurrir al Undertaker para poner orden? Ahora mismo, si me dieran a pedir un único deseo, sería éste sin dudas. No miento. Y como llegue a Delegada de Educación va a ser mi primera propuesta.

  • # Reset Reboot dice:
    29 de June de 2008 a las 13:15

    Bueno, es como todo. La gente tiende a intentar que te conviertas en un ser gris a medida que te haces mayor. Hacer honor a las canas que le dicen…

    Lo siento por ellos, porque para nosotros será el reino de la diversión 😉

  • # cesar dice:
    30 de June de 2008 a las 2:05

    Seguro que si le regalan una nintendo DS a ti compañera por su cumple, estaría requetetequeteque feliz.

    “Oh si, lo de la tele, lo de aprender idiomas, blabla”.

    Y es que se han colado hasta la cocina (nunca mejor dicho), llevando el juego a toda esa gente que lo veia como algo raro, ajeno a ellos. Todo se andará pero cada vez está más inmerso en la sociedad eso de jugar en familia, de sacar la consola cuando viene visita, etc.

    Pris, pressing catch es increible (también nunca mejor dicho), pero a esas horas es definitivamente lo mejor. En cualquier caso, no lo has visto bien hasta que no lo ves en directo, eso si que es épico. Hacen todas las cabriolas, todas las cuentas, todos los falsos golpes, todo. Cuando oyes a miles de personas diciendo “one, two, huuuuuuy”, internamente te ries, piensas ¿estamos locos? y si, esa podia ser una buena definición. No tanto como uno que iba con la novia y que se ponia una mascara de Rey Misterio durante el combate mirando hacia el ring sin mediar palabra, quitandosela en los intermedios para comentarlo con ella, claro. Invitada quedas para la proxima visita, para aplaudir ritmicamente mientras el bueno de turno trata de librarse por los pelos del estrangulamiento del rival malote. (25 de Septiembre a las 20:00 h. apuntatelo en la agenda y también va por ti Elias).

  • # Manuel dice:
    30 de June de 2008 a las 16:05

    Por lo mismo que me gustan los libros…

    Porque cuando abro sus páginas, cojo el pad o me pongo frente al teclado… siento que entro en un mundo distinto, imaginario, donde yo soy el protagonista de una historia grandiosa…

    Y al igual que sentía la ansiedad, la soledad y el peso de la carga de Frodo en su largo viaje hasta el Monte del Destino en la grandiosa trilogía de Tolkien, siento la rabia, el valor y la destreza de Aragorn cuando me siento frente a la PS2 y cargo el juego, y paso a enfrentarme a hordas y hordas de orcos…

    Al final ambos te entretienen, de formas distintas, pero similar… te hacen sentir que vives historias ajenas y te ponen en la piel de los protagonistas… así que, ¿por qué no debían de gustarme?…

    Mejor un libro o un videojuego que quedarme embobado delante de la televisión, tragándome la absurda tele basura que a diario programan las cadenas para volvernos más simples y serviciales…

    Y el mejor ejemplo lo has dado tú, con esa GENIAL adaptación de ‘El Nombre de la Rosa’ a los ordenadores de 8 bits.

    Adaptación de la cual incluso se ha hecho algún remake: http://www.abadiadelcrimen.com/

  • # Pris dice:
    1 de July de 2008 a las 13:18

    ¡Vaya planazo!, ¡y cae en viernes! Pero, ¿será lo mismo sin los comentarios?, ¿venden caretas de John Cena? Bestial.
    Elías, nos tienes en un ay.

  • # Horderio dice:
    2 de July de 2008 a las 22:30

    Hola después de lustros. Como será imposible ponerme al día, he entrado en este post directamente; disfrute de lectura del mismo. Me alegro.
    Tengo en casa dos consolas conectadas y dos en el trastero y nunca me cansaré. Aunque no suelo jugar a casi nada que implique un estresante control de tiempo; me gusta ir a mi aire y recrearme. Los juegos nerviosos acaban olvidados. Como en la vida real.
    Y otro placer añadido es volver ahora a copiar juegos, dada la clavada actual de 60€.

    Respecto al pressing, será lo que sea, pero gracias a mi hijo me he introducido y lo disfruto con oculto placer (hasta ahora). Hace poco fuimos a verlo en directo, y me lo pasé bien, además de emocionarme al ver la ilusión de mi hijo. Y no me escoció nada el pastón que pagué por estar a pie de ring.
    Más Baptista que nunca.
    Un especial abrazo.

  • # pasaba por aquí dice:
    7 de July de 2008 a las 11:23

    Gozo como un enano con el cine, los libros, la música pop y las series de tv (especialmente las de HBO), pero no me gustan los videojuegos. Sin embargo, nunca he mirado a nadie por encima del hombro por disfrutar con ellos y me parecen una afición perfectamente adulta. Entiendo lo que encontráis en virguerías como Assasin’s Creed, la saga de los GTA y otros juegazos que me han enseñado. Simplemente a mí no me llaman la atención.

    Dicho esto, a mí me APASIONA el fútbol. Creo que en tu desprecio hacia los neanderthales que comparten mi afición estás pecando de lo mismo de lo que te quejas. Si usarás un poquito de la apertura de mente que muestras hacia el lenguaje de los sms, para admirarte con las cosas que son capaces de hacer genios como Zidane o Laudrup con una pelota, tal vez no nos encorsetarías tanto a los amantes del fúmbol.

    Sin acritud.

  • # Tony dice:
    22 de November de 2009 a las 18:29

    Wow, con este post y los comentarios me han hecho ver de otra manera los videojuegos. Yo que jugaba solo o con primos no lo pensaba así y realmente es un arte que merece o está mereciendo respeto. Y yo un mancebo solo buscaba un poco de información para un ensayo. =)

  • # Pelotas dice:
    18 de April de 2010 a las 20:43

    Haz todo lo bueno y deja lo malo.

  • # J@son dice:
    12 de August de 2010 a las 4:27

    Hola, me ha encantado tu post sobre videojuegos, será porque somos de la misma generación en la que cargabamos la cinta y a esperar. Como escuché hace poco en un documental “cultivabamos la paciencia, no como ahora que todo es muy rápido”.

    Y todavía me sigo comprando la Micromanía…jejeje

    Un saludo…

  • # Pedro dice:
    25 de April de 2011 a las 6:21

    No me parece la idea de los juegos de futbo de hecho en la industria son juegos no muy queridos ,en lo personal me aburre terriblemente,y soy un gran jugador ,ademas el pes no es tan bueno me gusta mas el fifa ,en realidad los juegos mas famosos son los shoters.

  • # Ana dice:
    10 de May de 2011 a las 0:23

    Hola, estoy realizando una investigación en videojuegos. Me podrían apoyar respondiendo una encuesta. Las respuestas son completamente anónimas. Les dejo el link
    http://intranet.upslp.edu.mx/limesurvey/index.php?sid=18942&lang=es

    Gracias!!

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