Series (y II)

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Chriss Elliot, creador y protagonista de la serie Búscate la vida.

Se me ha recriminado en los comentarios de la entrada anterior haber dejado de lado un montón de series buenas, algunas modernas y otras de hace algunos años. Esto requiere una explicación, y sé que el mundo no descansará hasta que no la dé.

En primer lugar, el post de ayer se refería a series que actualmente están en antena o han acabado hace poco (como es el caso de Roma, cuya segunda temporada ni siquiera sé si ya se ha emitido en España). De estas, algunas no las he empezado a ver, y no tengo intención de hacerlo, puesto que queda como un mes hasta las oposiciones y no necesito más series que roben mi precioso tiempo. Entre estas se encuentran Battlestar Galactica (aunque vi parte del episodio piloto, pero no quise ver más porque tenía visos de engancharme), Los Soprano, IT Crowd y otras. También las hay de las que he visto algún capítulo, pero no me han llegado a enganchar por diversos motivos, pero fundamental y llanamente porque tras verlo no ha habido nada que me llamase la atención: Dexter, Prison Break, Jericho, Los 4400, Californication, 24, Heroes, Cinco hermanos y alguna más. De las que no cito aquí, la mayoría simplemente no sabía que existían o no tengo intención de echarles un vistazo. Se me olvidó CSI, que al principio seguía con expectación pero que me ha ido defraudando lentamente después de sus múltiples sucursales por ambas costas de los Estados Unidos. Y también está Me llamo Earl, con la que he disfrutado muchísimo, pero que por algún motivo no me hace estar en la mula buscando capítulos para descargar. Nadie ha citado Shark, que aunque tiene guiones un poco ridículos e infantiles hay veces que salva alguna noche en que no echan por la tele más que fútbol, ni Fiscal Chase y alguna otra de abogados que echan en la cadena Fox y que tampoco están mal para matar el aburrimiento. De las demás, ya os digo, o bien no sabía ni que existían o no me llaman la atención.

Y luego se me ha acusado de olvidar grandes series del pasado, pero ¡es que el post trataba sobre series actuales! Aun así, ya que estamos, vamos a meterles un pequeño repaso.

El fornido y atractivo chaval cuya foto tenéis más arriba es Chris Elliot, de la serie Búscate la vida, que para decirlo de una vez: es la comedia más desternillante que se ha emitido nunca por televisión. Trata de un retrasado que al cumplir los 30 años (tiene una edad mental de 12) decide independizarse, y se muda a la habitación de arriba de casa de sus padres. Goza de independencia económica (es repartidor de periódicos) y tiene la solución para todos los problemas. No importa cuántas situaciones absurdas hayáis visto en una serie o película, Búscate la vida las supera a todas. En España la echó brevemente Canal +, y solo se rodaron dos temporadas. Ojalá tuviera un batido para viajar en el tiempo y volver a verla por primera vez. Quien la haya visto ya, sabe lo que es un batido del tiempo. Quien no, espero que esté buscando en el eMule los capítulos de esta joya.

Cuando la gente entra a mi casa por primera vez y ve esta foto que tengo en el estudio, me pregunta si esos dos simpáticos personajes son mi padre y mi abuelo:


Haz clic sobre la imagen para verla a tamaño completo.
Entonces les digo que son Chris Elliot y su padre Bob, los protagonistas de una serie (el actor Bob Elliot hace de padre de su propio hijo en la ficción). Acto seguido me miran como a un chalado y a veces no vuelven a aparecerse por aquí.

De las series de mi infancia, no creo ser demasiado original: El coche fantástico me tuvo realmente obsesionado, y sigo creyendo que el Pontiac TransAm es el coche más alucinante que se ha fabricado nunca. También me enganchó El equipo A, aunque durante poco tiempo. V, la de los lagartos, fue un hito de mi infancia, y recuerdo con amargura el haberme perdido en su día el segundo capítulo por ir al cumpleaños de mi amigo Jorge. Entonces no había eMule, y teníamos solo dos cadenas de televisión, y poca gente tenía vídeo. Hasta superar la veintena no he podido ver el capítulo de marras, y creo que en mi lecho de muerte aún me estaré acordando. Por supuesto, también eran sublimes Érase una vez… el hombre, la mejor serie educativa que se ha creado jamás, y Canción triste de Hill Street, Un gran héroe americano (me dormía por las noches soñando que encontraba por la calle un traje así), Alf (que tan mal ha envejecido), La hora de Bill Cosby y alguna que otra más.

Incluso hay dos que creo que no muchos de vosotros conoceréis, y que me parecieron sublimes en su día (aún estoy convencido de que lo eran): El cuentacuentos, una producción de cuentos infantiles con las magistrales marionetas de Jim Henson, y Un lugar donde dormir, serie británica donde se contaba la historia de un joven hijo de padres separados que, tras haberse criado con su madre, aparece un día por casa de su padre, que ya tiene toda su vida hecha, a ponerle todo patas arriba. Me meaba de risa con esa serie, y todavía ninguna de las personas a las que les he hablado de ella parece recordarla. Es como si solo hubiera existido en mis sueños. La familia se llamaba Willow, o Willows, no recuerdo bien.

Y entre mi infancia y mi actual época de joven adulto atractivo, un par de series fueron también fundamentales, por razones distintas. La primera es Los vigilantes de la playa, y supongo que no hace falta que explique de qué trataba ni por qué me enganchaba entre los quince y los veinte. Y la segunda, una comedia hilarante y profunda a ratos con la que he pasado alguna de las tardes más inolvidables de mis diecimuchos: Blossom.


Enlace al vídeo en YouTube

Y creo que eso es todo lo que tengo que confesar. Los comentarios siguen abiertos para que hagáis vuestras aportaciones.

Y toma nota, nena,
seguro que hoy el sol… brillará.

4 comentarios en “Series (y II)”

  1. Truman dice:

    Yo también obvié los clásicos en mi aportación anterior porque entendí más o menos lo que preguntabas.
    Siendo como somos de la misma quinta, evidentemente coincido al 99% contigo, sobre todo en “Búscate la vida”. Dios que recuerdos. La grabé casi integra en VHS, y la tengo guardada como oro en paño, a pesar de que hace ya algunos años que no tengo como reproducirlas. Lo de la foto de Chris Peterson y su padre es simplemente SUBLIME.

    En lo único que discrepo contigo es en Blossom. La odié y la odiaré toda mi vida. Bueno, no tanto a ella como a su hermano ex-drogata que estaba todo el día comiéndote la oreja con sermones y a su padre, que con esa pinta no me extraña que tuviera un hijo ex-drogata. Se me enconó la serie y ya está, que le vamos a hacer.

  2. pasaba por aquí dice:

    La segunda temporada de Roma la ha pasado el Plus y, para mi gusto, es aún mejor que la primera. Parecía que tenían prisa por quitársela de encima. Los cuatro últimos episodios los pasaron de una tacada. Seguramente la ponga Cuatro en algún momento. Si no, a la mula.

    La mala noticia es que un incendio destrozó los decorados y parece difícil que haya tercera. Al menos, la temporada termina bastante bien cerrada y, si no hay más, habrá tenido un final digno.

  3. Marcos dice:

    Algunas las tengo frescas en la memoria. La del SuperLopez americano pensaba que la habíamos visto mi hermano y yo y nadie más. Me pregunto que habrá sido de la nariguda superdotada. ‘El cuentacuentos’ era una serie de gran belleza, podía no ser era apta para niños. La de ‘Un lugar donde dormir’ me suena, sobre todo por el tema, pero no logor recordar alguna imagen. La mejor de todas, sin duda, ‘Buscate la vida’. Cuando tarareo una canción no puedo evitar acordarme de Chris Elliot, de Vomitón, de los obreros que lo aceptaron como compañeros y lo enseñaban a piropear a las mujeres, y de aquel episodio que cerraba con Cris una y otra vez atropeyado, increibles. No sé si sólo me pasa a mí pero cada vez que veía a ese actor en cualquier película, para su desgracia, me fallaba y me era totalmente imposible no verlo como al personaje de Chris.

  4. Marcos dice:

    Me atropellé.

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