Más racismo inverso

Ése es el ethos propio de The Guardian –un periódico en el que colaboro y que es estupendo, con firmas muy buenas–, pero en el que se cree que nadie con piel oscura puede hacer nada malo. Y si lo hacen es por nuestra culpa. Es la fuerza que va adquiriendo la corrección política, el relativismo en ciertas cosas.

Es un fragmento de la entrevista que el escritor británico Martin Amis (autor de Koba el Temible) ha concedido a El País Semanal. Es muy interesante, leedla. Coincido plenamente con él en esto que llamo el racismo inverso: cuando empezamos a aceptar que nadie es más criminal que otra persona porque su piel sea más oscura, parece que nos pasamos de frenada: ahora, cuanto más clara sea tu piel, peor eres (al menos, según los boboprogres biempensantes). Y, si algún individuo de piel oscura hace algo malo, es porque alguien le hizo algo a su tatarabuelo hace ciento cincuenta años.

Esto no es más que otra muestra de racismo. Quiero decir, pensar que los blancos tienen mayor capacidad para el mal que los negros (llevando los colores de la piel hasta sus hipotéticos e idealizados extremos) es pensar que estamos hechos de otra pasta: pensar que sigue habiendo ellos y nosotros. Cuando un débil mental se pone a pensar sobre cuestiones raciales, siempre sale un racista, de un tipo o del otro.

No estoy de acuerdo en algunas de las afirmaciones que hace Amis. Por ejemplo, piensa que hay gente que aún no está preparada para la democracia. Es lo que decían algunos bobos para oponerse a la invasión de Irak, cuando aún no estaba claro que lo de las armas de destrucción masiva era un camelo; por ejemplo, el mismísimo Cebrián escribió todo un libro llamado El fundamentalismo democrático, para que nos diéramos cuenta de que la democracia era demasiado para los moros. ¿Esto no es racismo? ¿Por qué algunos tenemos el derecho de decidir quién nos gobierna, y otros no?

También dice el bueno de Amis que el Quijote no le parece para tanto. Pero esto lo atribuyo simpáticamente a la inquina que nos han tenido siempre los británicos (broma).

Leed, leed, que no hace daño.

3 comentarios en “Más racismo inverso”

  1. MrBlonde dice:

    Me recuerda a la polémica por el machismo-feminismo, la discriminación positiva y tal. Pero espera, este post no iba de eso.

    Yo he visto este tipo de racismo positivo en los típicos grupos neohippies cumbayá que abundan en Cataluña y que suelen ser de carácter independentista, y que (imagino) por oposición a los grupos de extrema derecha tienen a los inmigrantes en un pedestal cultural. Y de ahí nace una especie de ensalzamiento, por ejemplo, de la cultura árabe. Se ponen en el lugar del otro y llegan incluso a admirar el Islam por encima del cristianismo, cuando en esencia son la misma cosa (iba a poner mierda).

    Sé que es generalizar, pero sí es cierto que existe esta idealización por parte de mucha gente, y lo digo porque he tenido amigos así. Y cuando todo lo que hacen los inmigrantes se ve con buenos ojos, mal vamos. Pero lo que más me preocupa de todo es que siempre he visto en ese tipo de empatía una pizca de lástima, pero no una lástima digamos solidaria sino una lástima soberbia.

  2. EVG dice:

    El gran problema de la Europa blanca es que se siente responsable de todo lo malo que ocurre en el planeta. Ahí es donde entramos en lo políticamente correcto y pasamos a la autoflagelación cuando alguien expone sus ideas distintas del pensamiento único que tratan de imponernos.

    ¿Son buenos los que han iniciado la matanza en el Chad? ¿Es culpa de Europa?

  3. Manuel dice:

    “boboprogres biempensantes”, lo confieso… este calificativo me ha encantado… :)

    Esta onda de ‘buen rollismo progre’ es lo que tiene… que quieren ser más que los demás… más progres… más ‘integradores’… más ‘tolerantes’… y se pasan de frenada, como bien dices, y caen en el polo opuesto.

    Yo lo llevo viendo desde hace tiempo en nuestra sociedad, en las ayudas (escasas) que se dan desde las Administraciones, y en caso que ya son flagrantes…

    Ejemplo…

    Una amiga que tiene una niña con un chaval Dominicano, sin estar casados, se va al IVIMA a preguntar por unas viviendas sociales. Con una nómina de 900€ y siendo madre soltera, le dicen que lo tiene muy difícil y le dan largas.

    Otro día, vuelve con su novio, pero diciendo que es su asesora. El chico les dice que es Dominicano, con una nómina de 1200€, aunque realmente cobra entre 1800-2000€ al mes, y que es padre de una niña española. La respuesta en esta ocasión es… ‘bueno, tú tranquilo que con lo que me has dicho lo tienes chupado’…

    En fin.. que nos estamos volviendo de un gilipuertas, que asusta.

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