Dinero
¿Qué preferiríais, ganar 5.000 euros mensuales mientras el resto de la gente gana 2.500, o ganar 10.000 al mes si el resto de la gente gana 25.000, teniendo en cuenta que las cosas costasen lo mismo que cuestan ahora? Varios estudios afirman que la mayor parte de vosotros elegiréis la primera opción: es preferible ganar menos antes que soportar que los otros ganen más.
Otra situación: hay un tipo (lo llamaremos A) en la cola del cine, al que, al comprar su entrada, le informan de que es el espectador número 100.000 y le entregan como regalo un cheque de 100 euros. Otro tipo (B) está esperando para ver otra película, cuando al que está delante de él le dan un premio de 1.000 euros por ser el cliente un millón. Al señor B, por ser el cliente 1.000.001, le dan 150 euros. ¿Quién preferís ser? Una vez más, la gente suele elegir ser A: perder 50 euros, a cambio de no tener que sufrir que a otro le vaya mejor que a nosotros.
Tercer dilema. Se nos plantea lo siguiente: tienes 1.000 euros a repartir entre otra persona y tú. Puedes repartirlos como quieras, con una condición: la otra persona debe aceptar el reparto. Si está de acuerdo, los dos os quedáis con lo que os corresponda. Si no acepta, los dos lo perdéis todo.
Ahora imaginad que decidís quedaros con 900 euros y dar 100 a vuestro compañero. ¿Cuál sería la opción más inteligente desde su punto de vista? Lógicamente, aceptar: si acepta sólo se lleva 100 euros (y tú 900); si rechaza el trato, se queda sin nada (y tú también).
Una vez más, la mayor parte de la gente optará por quedarse sin nada, si con ello logra fastidiar al contrario.
Según algunas investigaciones, este comportamiento tan insolidario (y tan español, diría yo) obedece a un instinto desarrollado durante miles de años, ya que al parecer también se observa en algunas especies actuales de monos. Este instinto nos haría sentir rechazo a una experiencia económica negativa, por el riesgo que ello supone para la supervivencia. Puede que parezca contradictorio, porque en los casos citados más arriba, lo más lógico económicamente hablando habría sido escoger la opción que casi nadie escoge… pero recordad que estamos hablando de un instinto, y no de una herramienta lógica ni intelectual. De hecho, aunque nos olvidásemos del instinto: ¿no sería lo mejor, en cada una de los tres dilemas, elegir la opción que más nos beneficie a nosotros, y no la que perjudique al prójimo? Sí, claro que lo es. Pero entonces, ¿por qué nos da más alegría ganar menos, con tal de que los demás ganen menos aún? Está claro que no es una opción racional.
Esto se opone a la teoría del homo oeconomicus, según la cual los seres humanos nos comportamos de forma racional ante estímulos económicos (no sé si es una de las bases del pensamiento económico liberal, pero me da en la nariz que sí).
Leído y adaptado de este artículo en Los Angeles Times.
15 de Enero de 2008 a las 10:08
Según veo, esto está relacionado con la teoría de juegos de Forbes Nash, no?
Cuando los jugadores deciden cooperar salen ganando casi siempre, mientras que cuando compiten entre ellos hay muchas más probabilidades de que al final todos pierdan.
Me voy a poner asquerosamente trascendente, pero creo que en el problema que has planteado estriba la semilla del individualismo mal o bien entendido.
El individualismo mal entendido, o egoísmo, a secas, pone al propio individuo siempre por delante de los demás, y esta es la razón de ser de todos sus actos.
El individualismo bien entendido supone que el propio individo toma sus decisiones independientemente de las que tomen los demás. Lo cual no quiere decir que sus decisiones tengan que ir en perjuicio de los demás.
Por poner une ejemplo chorra de esto último, es como si te pegas un trompazo en plena calle y, mientras todo el mundo se descojona, una persona te ofrece la mano para que te levantes.
Hay por ahí un montón de gente que se ríe de tí para no quedarse fuera del grupo.Y hay una persona a la que le importa un pimiento la actitud general del grupo y hace lo que sus dictados le mandan.
15 de Enero de 2008 a las 12:37
1. Preferiría ganar 10.000 mientras los demás ganan más…
Si se mantienen los precios, ¿qué más me da que otros ganen más?… De hecho siempre habrá quien gane más, y lo realmente importante es que yo viva bien y con mis necesidades cubierta.
2. Prefiero ser B… 150€ son más que 100€…
3. Yo me quedaría con lo que fuese… mientras me llevase algo, ‘más vale pájaro en mano…’
Pero es cierto… la gente en este país, y con ese sentimiento de envidia tan extendido, preferiría quedarse sin nada antes de ver a otro con más que él…
15 de Enero de 2008 a las 14:25
Como breve postdata a mi pedante comentario, digamos que lo que mas se lleva, al menos en este pais, son tanto el individualismo como el colectivismo mal entendido, resumidos en dos simpáticas frases:
-Yo, más mejor que los demás.
-Si me jodo yo, nos jodemos todos.
16 de Enero de 2008 a las 9:29
Pues a mi compañera, que gana lo mismo que yo, le ha “tocado” un piso. Pues he sentido envidia, joder, porque yo estoy hipotecada hasta las cejas y ella pagará lo mínimo. La he felicitado con rabia. Lo confieso. No soy buena persona.
Claro que, por otra parte, mi novio tiene mi edad y es rubio y el suyo casi cumple los cuarenta y es calvo. La vida te quita por un lado, pero te da por otro.
Tengo una PDA de Insti. Y te puedo leer desde ahí, jiji. Besos.
16 de Enero de 2008 a las 10:53
Ah, bueno, si es por los genes, entonces no me preocupo por el tema :)
17 de Enero de 2008 a las 11:04
De pequeño mi padre me conto un cuento que decia asi: Dos hermanos eran muy envidiosos, peleaban por todo y decidieron llevar las disputas ante el rey. (Supongamos que estamos en plena edad media).
El rey, aburrido por sus argumentos, decidio darles la siguiente oferta: “Uno de los dos pedira algo, y su hermano recibira el doble”. Ambos estuvieron de acuerdo y el dia que el rey les pregunto que desearían, el designado respondio “Deseo que me arranquen un ojo”.
En fin, así son estos cuentos de sanguinarios.
Pris PDA suena bien ;)
17 de Enero de 2008 a las 13:49
PDA: Papel De Apuntar…
17 de Enero de 2008 a las 13:52
Y lleva Bluetooth y GPS. Además, te comunica directamente con los papis. Me he estrenado poniendo “Pepe demuestra extrema agresividad en clase con sus compañeros”. Os lo juro.