¿Feo?

Es cierto que mi forma es muy extraña,
pero culparme por ello es culpar a Dios;
si yo pudiese crearme a mí mismo de nuevo
me haría de modo que te gustase a ti.
Si yo fuera tan alto
que pudiese alcanzar el polo
o abarcar el océano con mis brazos,
pediría que se me midiese por mi alma,
porque la verdadera medida del hombre es su mente.
Poema de Joseph Merrick, más conocido como el Hombre Elefante. Aquí el original en inglés.

23 de Enero de 2008 a las 11:05
Lo peor de todo es que a mí la imagen de Merrick me sigue produciendo escalofríos.
Lo cual dice “mucho” de mi persona. O de la educación que he recibido, o de la sociedad, o…
23 de Enero de 2008 a las 15:39
Coincido contigo John, pero una persona no sabe de lo que es capaz hasta que se le pone a prueba. Somos más fuertes de lo que creemos, aunque no tan excepcionales como este hombre.
23 de Enero de 2008 a las 16:18
Debo reconocer que me siento muy afortunada de que en la calle se fijen en mí o se me mire por mi belleza y no por padecer algún defecto físico, especialmente por la época en que vivimos; en la que nuestra sociedad valora más el exterior que el interior, por no decir ÚNICAMENTE el exterior, la fachada y la apariencia. Eso, que no es otra cosa que una “suerte genética” y que no tiene ningún mérito, me abre y me ha abierto muchas puertas. Pero, sinceramente, si pudiera crearme a mí misma, como dice Merrick, yo también quisiera poseer una mente prodigiosa… la vida resultaría infinitamente más excitante… Sin duda, Merrick fue un tipo listo, porque a pesar de su desdicha física, supo reconocer que la belleza exterior es efímera, superficial; no significa ni aporta nada intelectualmente para el que cuenta con ella.
23 de Enero de 2008 a las 18:24
Si, pero el pobre Merrick tuvo que nacer así y sufrir el rechazo -por no decir el asco- de toda la sociedad para llegar a esa conclusión.
Y si le hubieran ofrecido nacer con un aspecto normal y ser más… estúpido, no sé lo que humanamente hubiera decidido el hombre.
No sé. El no dejarse influir excesivamente por alguien con un físico privilegiado no es tan difícil como parece. Aunque en el fondo todos terminemos haciendolo incluso de manera subconsciente. Pero el mantener todos los prejuicios bajo techo ante la fealdad extrema… Y lo peor es que, si a veces lo consigues, o incluso sólo lo intentas, yo al menos me pregunto si no lo estaré haciendo más por compasión que por las razones adecuadas. Y entonces me siento aún más miserable que antes. Por que antes al menos no intentaba engañarme ni a mi mismo ni a la persona con ese defecto.
Y eso que, no sé si por fortuna o por desgracia, uno no goza de un físico espectacular, precisamente…
23 de Enero de 2008 a las 19:29
Estoy completamente de acuerdo contigo, John C.
Es más, soy de la opinión de que el genio/artista no nace, sino se hace. Aparte de un buen coeficiente intelectual, depende también de él (de su inteligencia emocional) cómo reciba y procese las buenas y malas experiencias. Probablemente, el sufrimiento que padeció el hombre elefante (y, desde luego, no podemos hacernos ni la más mínima idea), por culpa de gente como nosotros, (la compasión es fruto del egoísmo) egoísta y llena de prejuicios, convirtió a este hombre en un ser único y, como bien dice Molina, excepcional, que terminó rebosando de una célebre y ejemplar filosofía. Es triste, pero así funcionamos los humanos, a base de repartirnos hostias entre nosotros.
23 de Enero de 2008 a las 22:41
Pues yo daría la mitad de mi inteligencia por ser el doble de guapo. Sin pensarlo ni un segundo.
¿Conocéis a muchos guapos a los que les vaya mal? Para que a un guapo le salgan las cosas torcidas, se tiene que esforzar mucho. Sin embargo, para que le vayan bien, le basta con mostrarse un poco por ahí. Y si se esfuerza en progresar, puede llegar hasta donde le dé la gana. Y total, si dejase escapar la mitad de mi inteligencia, tampoco se perdería gran cosa.
Sí, lo daría por ser guapo, sin duda.
24 de Enero de 2008 a las 12:41
Ummm… me parece que eso lo dices con la boca pequeña, Elias… ;-)
24 de Enero de 2008 a las 17:03
Los guapos también adolecen, penan y mueren.
24 de Enero de 2008 a las 17:22
Lo acabamos de ver con Heath Ledger, Priscila.
Me da la impresión de que ser guapo e inteligente tiene que ser casi insoportable, por unas razones o por otras.
Vale que George Clooney no es un buen ejemplo, pero me da la impresión de que como a él la fama y todo lo demás le llegó ya no siendo un niño (más bien cuarentón), se toma todo el tema bastante a coña, tal y como da la impresión en todo momento. Y otra gente que desde muy joven ha mamado todo este asunto, como el mencionado Ledger, River Phoenix, Brad Renfro, etc, no han podido asumirlo.
De ahí que yo reformularía a Elías y diría que lo único que daria por ser guapo es toda mi inteligencia. Pero toda, no la mitad.
24 de Enero de 2008 a las 20:22
Cierto, los guapos también sufren y mueren, como el chico ese que dice Pris. Pero mueren con cienes de millones en el banco, y después de haberse beneficiado a mujeres hermosísimas. No te jeringa…
Los feos sufren lo mismo que los guapos (aparte de los sufrimientos derivados del hecho de ser feos). Lo que pasa es que a nadie le importa un cuerno.
25 de Enero de 2008 a las 0:28
No. Que los chicos gafotas y casposos encuentran para compartir la vida chicas formalísimas y amantísimas, normalmente vírgenes, sin dificultad alguna. Que las feas bigotudas y patillosas aman sin reservas a barrigudos y alopécicos sanchopanzas que las colman de fidelidad e hijos con nombres de Santoral.
Que sólo a las bellas de aspecto virginal se les va voluntariamente la mano con los ansiolíticos un domingo cualquiera en el cuarto de baño después de fracasar al intentar taparse las ojeras, hartas ya de desatinos vitales y soledad.
Y al rubito de mandíbula dominante, cuando cumple los cuarenta, la alopecia, los cambios de metabolismo, la soledad, la incapacidad para ser feliz, etc. le llevan a sumergirse en ese tipo de depresiones que hacen perseverar en actividades impropias de la edad, como machacarse en un gym horas y horas para por la noche ligar con rusas de veinte años creyéndose aún el macho Alfa de la noche.
Mientras tanto, el gafotas casposo pasea con sus ovejunos retoños y su mujer barbuda rebosando una felicidad sencilla y sin recovecos.
Es la segunda vez que escribo el mensaje, el otro molaba más. Es lo malo de navegar sin pagar.
25 de Enero de 2008 a las 9:19
Estáis cayendo en el tópico: guapo - éxito; feo - mediocre/fracaso. ¿Qué consigue el guapo? De acuerdo: beneficiarse a mujeres hermosas. ¿Y luego, profesionalmente? Como mucho, son actores o modelos, ¿o no? ¿Dónde habéis visto a un Clooney, a una Jolie o a una Monroe con premio Nobel? Raras veces encontramos a un genio de aúpa que posea un físico esplendoroso: Stephen Hawking, Marie Curie, Woody Allen, Bill Gates, Einstein, … ¿Y quién dice que no han gozado de mujeres/hombres espectaculares? Un tío/a listo, aunque sea feo, siempre lleva cogido del brazo a una auténtica hermosura. Y el que no va acompañado de una belleza, tiene de compañero/a a un hombre/ mujer que vale de lo lindo (ejemplo más actual que se me ocurre, Clinton - Hillary: “Detrás de un gran hombre, se esconde un gran mujer” -y viceversa-).
Y pienso que depende tanto de los guapos como de los feos que sean o no felices. No creo que para ello la belleza juegue un papel fundamental, pero sí la inteligencia y el equilibrio.
Otra cosilla más: Y los hombres/mujeres más ricos del mundo, ¿son guapos o feos???
25 de Enero de 2008 a las 9:28
Y las parejas de los ric@s, ¿son guap@s o fe@s?
25 de Enero de 2008 a las 9:39
Sí, efectivamente, me he ido por las ramas. Lo único que quería decir es que con inteligencia se puede tener mucho más que con belleza…
25 de Enero de 2008 a las 12:11
“Los hombres/mujeres más ricos del mundo, ¿son guapos o feos???”
Pues en el caso de los hombres, si nos fiamos de la opinión general, de la de las revistas femeninas, y del nivel de las mujeres de las que se hacen acompañar, son guapísimos. Ejemplos: Sarkozy, Donald Trump, Ecclestone, Briatore…
25 de Enero de 2008 a las 13:45
Tanto como guapísimos… Está bien, está bien, John C… ¡Tanto guapos como feos pueden llegar muy lejos!!! Pero eso sí, insisto: ¡siendo inteligentes!
Sólo pretendía hacer alusión al comentario de Elías en el que dice estar dispuesto a sacrificar un 50% de su inteligencia a cambio de hermosura. ¡Sin duda, firmaría un pacto con el diablo!! Porque, si hiciera eso, ¿dónde estaría ahora? ¿qué estaría haciendo? ¿De azafato por ahí, en ferias? En cualquier caso y con toda certeza, ya no podría deleitarnos con su fantástico blog… Toda una pérdida… :(
25 de Enero de 2008 a las 20:21
Con total sinceridad, os digo que a mí me gustaría nacer con el careto de Grace Kelly, aunque tuviera para ello que vivir con la cuenta corriente de un butanero y la inteligencia de Jesulín de Ubrique. Pero sigo diciendo, como antes, que la belleza trae muchas veces la infelicidad por el camino del inconformismo. Como la riqueza. Algo así.
Y Elías está bueno y es listo. Encima tiene perras porque siempre se está comprando aparatos de última generación. Así que, no te quejes.
26 de Enero de 2008 a las 22:57
[…] post ¿Feo? que escribí el otro día ha generado un interesante debate amorfo (ya lleva 17 comentarios) que me […]
27 de Enero de 2008 a las 1:52
Lo mejor de ser guapo es no tener que recitar alguna poesía o quitarse con elegancia las gafas de leer para que una señorita o señora se despeine en mi cama.