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La Lengua » ¿Más guapo o no?

Ars longa, vita brevis

¿Más guapo o no?

26 de January de 2008

ingrid-bergman.jpg

En la foto: Ingrid Bergman.

Actualización: Puedes menear este artículo si lo consideras interesante.

El post ¿Feo? que escribí el otro día ha generado un interesante debate amorfo (ya lleva 17 comentarios) que me parece relevante como para traerlo a la portada del blog.

Antes de nada, ¿en qué consiste ser guapo? Nuestros antepasados de la antigüedad clásica pensaban tal vez que un humano bello debía parecerse a los dioses, pero puede que la realidad -como siempre- sea bastante más prosaica.

Aparte de las lógicas oscilaciones según épocas, los cánones de belleza se han mantenido con bastante regularidad a lo largo de los siglos. Siempre se ha preferido que el hombre sea alto, de espaldas anchas y sin acumulación de grasa, y tampoco están de más unas piernas largas. Cualquiera de estos factores es fácilmente explicable desde el punto de vista biológico: el hombre es el cazador, el defensor de la familia, el guerrero. Debe ser grande y musculoso. Y rápido: unas piernas largas son más eficientes en el desplazamiento, ya que requieren menos energía para avanzar que la que necesitaría un paticorto. Obtención de energía (caza), uso eficiente de ella y protección.

En cuanto a las mujeres, por mucho que pensemos que antiguamente nos gustaban gordísimas y que ahora nos gustan flaquísimas, yo creo que el asunto tampoco ha cambiado tanto. En épocas de escasez un cuerpo con excedentes constituía una reserva de energía, y socialmente es lógico que triunfase (preguntad a vuestros abuelos: en la posguerra, en España, las madres estaban orgullosísimas de sus hijos obesos). Ahora, en esta época de sobreabundancia vacua, es lógico que restemos del ideal esa reserva de energía innecesaria. Pero hay algo que permanece: pechos generosos, y unas caderas bastante más anchas que la cintura. Dicho de otro modo: anchas caderas como signo de buena procreadora, y grandes pechos rebosantes de leche para amamantar a los hijos. Si exceptuamos a las modelos de ropa (cuyos cuerpos, no nos engañemos, no gustan al común de los varones, sino exclusivamente a los diseñadores de moda), desde la Venus de Willendorf hasta Laetitia Casta, el trinomio binomio tetas + caderas se mantiene estable.

Hay también rasgos compartidos por el ideal de belleza de ambos sexos, como la simetría. Tener un físico simétrico es más importante que lo que pudiera parecer. En primer lugar, delata un crecimiento sin enfermedades ni accidentes, donde el cuerpo ha podido desarrollarse y mantenerse sano. Y además, en las extremidades, por ejemplo, la simetría garantiza, de nuevo, un desplazamiento más eficiente, al hacer innecesaria una corrección constante de la dirección provocada por una pierna más larga que otra, lo que conllevaría una pérdida inútil de energía. También una apariencia joven es un factor apreciadísimo para quien quiere aparentar belleza, ya que la juventud es un punto a favor de las capacidades reproductivas y energéticas de un individuo.

Total, que sí, que a todos nos gustan las personas guapas, y que no sólo es lógico, sino que no tenemos más remedio genético. Pero lo bueno, en el caso de las personas, es que nuestro potentísimo cerebro nos hace sensibles a otros tipos de belleza que no son evidentes a los sentidos: la inteligencia, la bondad, el buen humor, son rasgos que en general son apreciados en la búsqueda de una pareja. Eso, tal vez, es la explicación de por qué los feos no nos hemos extinguido (mientras que los animales, en general, son todos ellos buenos modelos canónicos de sus especies respectivas).

Y ahora el debate: ¿preferirías ser más guapo o más inteligente? ¿Renunciarías a parte de tu inteligencia por un extra de belleza, y viceversa? ¿Crees que, en igualdad del resto de factores, un guapo tiene más probabilidades de ser feliz que uno del montón? Tus opiniones -y la mía también- en los comentarios.

28 comentarios en “¿Más guapo o no?”

  • # Elías dice:
    26 de January de 2008 a las 23:00

    Yo lo tengo bastante claro:

    1. Preferiría, sin dudarlo, ser más guapo.
    2. Renunciaría -como dije en un comentario al otro post- a la mitad de mi inteligencia por el doble de belleza. Y no bromeaba.
    3. En igualdad del resto de factores (inteligencia, simpatía, etc.) creo sin duda que una persona más guapa tiene más posibilidades de ser feliz. Los demás le prestarán más atención y le harán más caso. Nunca estará solo. Y se sentirá querido, que es quizás la mejor manera de ser feliz.

    Sin embargo, creo que en casos extremos (gente tan guapa que casi ni parece humana) sí puede ser contraproducente. Es posible que uno se canse de ser el centro de todas las miradas allá donde vaya. Y también que el resto de su persona (el espíritu) quede relegado continuamente a un segundo plano. También, por supuesto, son infelices los extremadamente feos.

    Lo mejor es el amplísimo término medio, y dentro de él, acercarnos a los guapos.

  • # antonio molina dice:
    27 de January de 2008 a las 9:49

    Ya habló Kant de la “bendita ignorancia” como causa de felicidad, si no más auténtica sí al menos más accesible. Yo pienso igual, y si alguien renuncia a parte de su inteligencia por más belleza será más feliz, pero no por ser más guapo sino por ser más inconsciente. Creo además que la inteligencia puede ser atractiva. En lo que a mí respecta, soy de nivel medio en ambas cualidades y no me va nada mal. Virgencita Virgencita…

  • # lady jekyll dice:
    27 de January de 2008 a las 11:12

    ¡Vivir sumidos en la ignorancia! ¿Estáis locos? ¡Qué pérdida de tiempo! ¡Si sólo se vive una vez!…
    Yo no me lo pensaría dos veces: mi belleza a cambio de más inteligencia. ¡Qué maravilla! Viviría en otro plano, … comprendería muchas cosas que ahora, por mucho que me empeñe, ¡no están ni estarán nunca a mi alcance! Envidio a esos genios de la architectura, la literatura, la ciencia, etc., cuya mente alcanza niveles insospechados para los que somos normalitos. Una vida fascinante,… A esas personas les importa un bledo ser o no ser feas. Para ellas hay otras cosas mucho más relevantes que hacer, que descubrir, que inventar, que desarrollar… Su vida está llena de retos únicos.
    Prefiero ser fea e inteligente, aunque para ello experimente una vida con sufrimiento. Además, el sufrimiento no es malo…; al contrario, con él se madura el alma.

  • # John Constantine dice:
    27 de January de 2008 a las 15:39

    Yo no tengo ni idea de lo que haría si me lo propusieran, la verdad.

    Llega un momemto en que esta elección es una variación de la famosa “pildora roja o pildora azul” que le ofrecía Morfeo a Neo en “Matrix”.

    Supongo que si me lo preguntan cuando estoy perdidamente enamorado de alguien sin esperanzas, elijo sin dudarlo que sí, más guapo.

    Pero como ya dije en el otro post, me da la impresión de que la belleza sólo te hace la vida más fácil a priori.

    y es más, si la disfrutas desde joven, el no tener que esforzarte para conseguir ciertas cosas te hace mucho más vulnerable que otra gente que no la ha tenido y ha debido esforzarse para conseguir las cosas de otro modo.

    En fin, para opiniones…

  • # Priscila dice:
    27 de January de 2008 a las 19:29

    La contemplación de la belleza produce un placer que eleva el espíritu hacia ideas supremas como el bien y la virtud. Creo que esto lo decía Platón, y si no, lo digo yo. Ahora bien, la belleza puede ser tan dañina (rollo La Belle Dame sans merci de Keats, lectura obligatoria para mañana) como efímera: perderla produce un dolor paulatino (en el caso de la vejez) o, peor aún, absoluto (si la belleza se ve en un punto inesperadamente sesgada). Las soluciones no son muy esperanzadoras: cirugía o suicidio. Recuerdo la historia de la grupie americana y actriz porno Savannah, que con 23 años sufrió un accidente de tráfico que le desfiguró la cara. Se pegó un tiro al volver del hospital. Yo hubiera hecho lo mismo si no hubiera tenido otra cosa a la que agarrarme (familia, pasiones mundanas, retos personales como no morir sin conseguir montar el cubo de Rubick, etc.). Ése es el doble filo de la belleza: como la riqueza, la belleza es el camino más corto entre dos puntos. Y si ese camino, que transitamos a diario, serpea o desaparece, nos perdemos. Y de ahí a la infelicidad más absoluta hay un paso. A eso me refería en mi discurso. Belleza, sí. Pero también otras cosas que te llenen el espíritu. En este punto no me meto, leed a Bucay o al brasileño de la barba, que yo ya estoy de vuelta y leo literatura de altos vuelos como la que me aconseja Elisondo.

    Pues bien, la belleza es todo eso y mucho más. Ante todo, es subjetiva: qué sensación tan extraña cuando tú encuentras la belleza donde los demás ni la presienten. Gracias a esta magnitud, toda oveja encuentra su ovejo: si no fuera así, no habría más parejas que las de guapos con guapos. Tipo Brad y la Angelines.

    También, como dices, la belleza es un todo. No recuerdo qué lunático era el que decía que la belleza no es más que la armonía entre las partes. Pero no importa el dato de la autoría, esto es un blog no una tesis doctoral. Por supuesto, ¿qué hacen unos lindos ojos claros en unas cuencas hundidas y oscuras? Es imposible enamorarse únicamente de unos labios bonitos o de unas manos grandes y peludas (sí, soy muy freak). Uno se enamora de un todo. De un todo armónico. Y así es como la raza humana busca en el compañero amatorio ese ideal tan ansiado de la Belleza (pongo la mayúscula para seguir con el rollo pseudoplatónico). Y cuando la vislumbramos, sufrimos una especie de síndrome de Stendhal que nos transforma en seres inermes y vulnerables, pero eso ya es el amor. ¡Oh, el amor! Otro tema.

    Dada mi experiencia vital, breve, pero altamente aleccionadora, Vendo mis escasas neuronas por un poco de gracia y belleza. Y que vea mis ahorros mermados de por vida, si mañana amanezco con la cintura de la Bundchen y el gepeto angelical de Grace Kelly (¿esto ya lo he dicho o ha sido un Deja viu?). Mañana estaría retozando con David Beckham y no con un doble de Julio Salinas como es el caso.

    Vaya tocho. Es lo que tienen los domingos. Tengo suficiente tiempo para perder en divagaciones absurdas.

    A mandar.

  • # Aggtoddy dice:
    28 de January de 2008 a las 17:28

    Al final como todo, el cambio es subjetivo, si Elías siente que siendo más guapo y menos listo le iría mejor, pues adelante pues. Sin embargo Lady Jekill hace trampas xD en el post ¿Feo? dice que la naturaleza la ha surtido bien, y luego aquí claro dice que la inteligencia lo primero =)

    Así cualquiera! si uno es guapo y no ha sentido que su belleza haya sido un handicap logicamente prestará más atención y concederá más importancia a la inteligencia!

    Jejeje lo que decía, subjetivo, yo por mi parte no sé, para mi es casi como considerar la reencarnación xD de qué me sirve reencarnarme si no sabría como fui?

    Elías, le mando el enlace a un amigo con el que he mantenido largas conversaciones sobre nuestros gustos mujeriegos. A mí me gustan las “hembras procreadoras” y precisamente usaba la venus de willendorf como ejemplo xD no he podido evitar reírme al leerlo.

    Voy a menearlo, por si a alguien más le interesa =)

  • # meneame.net dice:
    28 de January de 2008 a las 17:34

    ¿Cambiarías parte de tu inteligencia por ser más guapo?…

    ¿Triunfan más los guapos? ¿Son más felices? Reflexiones sobre la belleza y la inteligencia, su importancia social a día de hoy y su componente puramente biológico….

  • # Natsu dice:
    28 de January de 2008 a las 21:15

    Creo que algunos poco agraciados tenéis idealizada la vida de los guapos. Creo que es mentira que los guapos vivan más felices. El que tiene talento y carisma, sea guapo o feo, acaba triunfando. Al guapo se lo ponen más fácil al principio, pero si es imbécil y la pifia, hay toda una cola de guapos imbéciles para quitarle el puesto. A quien es imprescindible no le quita el puesto nadie.

    Además, con inteligencia bien llevada, puedes intentar alcanzar el éxito. Y con el éxito, tendrás dinero con que comprarte una buena dosis de belleza a base de bisturí… O sencillamente, te volverás “interesante”, y no necesitarás la belleza.

    Por ejemplo… De la cantante Shakira dicen muchos que es bajita, que tiene el trasero grande (qué va, lo que pasa es que no se ha puesto silicona en el pecho y en vez de tener forma de “reloj de arena”, tiene forma de “cuchara”, como muchas otras mujeres). Muchos dicen que es “normalita”, y es cierto que es una chica que vista por la calle no pasaría de “mona”. Sin embargo, su talento, las canciones que compone ella, su trabajo duro, y el gracejo con el que usa el físico que tiene, la hacen mucho más atractiva para los hombres de lo que su físico, a secas y visto paseando por la calle, sería nunca. En lugar de quitarse trasero y ponerse pecho, resulta que compone su propia música y mueve su “imperfecto” cuerpo mejor que nadie. Y el resultado es una mujer que siendo físicamente lo que llamaríamos “nada del otro mundo”, resulta que es un pivón a los ojos del sexo opuesto.

    Muchas otras personas de éxito resultan sexualmente atractivas por su éxito y su carisma. De Mick Jagger un directivo de discográfica dijo a otro “si quieres conseguir algo con los Stones, deshazte del cantante: su aspecto es repulsivo”. Y sin embargo las trae locas a todas, y no es sólo por el dinero: mujeres que YA tenían dinero lo han buscado sólo para acostarse con él, y como mujer certifico que es más feo que pegarle a tu madre con un calcetín sudado.

    En resumen: es cierto que los guapos parten con ventaja, los normales normalmente y los feos con desventaja. Pero si te lo curras, al final ves a guapos sosainas que están solos porque son más sosos que una pipa sin sal (y alguno me ha entrado), y ves a feos feísimos, tanto hombres como mujeres, que siempre tienen pareja y siempre son amados.

    Otra cosa es que para algunos, el amor de calidad sea follar y amar sólo a gente “guapa”, y considere un fracaso compartir la vida con gente poco agraciada. Quien tenga esa idea del amor nunca va a encontrarlo, y es lógico que ansíe la belleza. Pero igual se gasta 30.000 en embellecerse a bisturí, y luego tampoco le sirve para tanto.

    En cuanto a mí: por parecerme a Grace Kelly, Laetitia Casta, Mónica Bellucci, Ava Gardner o Alizée, daría todas mis posesiones materiales. Pero todas mis posesiones MATERIALES. Las inmateriales no las cambio por nada. La misma Grace Kelly decía que la educación en el esfuerzo de sus padres le había ayudado mucho, Audrey Hepburn era bella e inteligente… ¿O creéis que semejante belleza, no viene también desde dentro? Para deslizarse en lugar de andar como la Hepburn, no vale sólo lo que tienes fuera, también tienes que tener algo dentro. Si lo tienes por dentro, se nota por fuera.

    Como dice el chiste de Mafalda, “los hay guapos por dentro, los hay guapos por fuera, y los hay guapos reversibles”. Lo mejor es ser guapo reversible, pero ante la duda, es mejor ser guapo por dentro: te dura hasta los 70, cosa que la belleza exterior no aguanta.

    Y, al que piensa que “los guapos viven mejor”, le recomiendo que haga un curso de habilidades sociales (exitosocial.com o alguna así), y pruebe a ver la diferencia entre ser feo con habilidades sociales o feo sin ellas. Igual descubre que no todo es la fachada. Ah, y también le recomiendo que vea la película “Cowboy de medianoche”. Igual se replantea su opinión sobre el tema.

  • # ¿Cambiarías parte de tu inteligencia por ser más guapo? at Recórcholis dice:
    28 de January de 2008 a las 22:04

    […] me ha ocurrido leyendo este post. — Puedes comentar esta entrada: — Entradas Relacionadas:&nbsp(Onslaught 2, ¡¡Que pique de […]

  • # Elías dice:
    28 de January de 2008 a las 22:37

    Hey Natsu, ¿con quién hay que hablar para contratarte de comentarista fija?

    Y que conste que seguiría dando gran parte de mi materia gris para que me reordenaran el resto de la materia 😉

  • # John Constantine dice:
    29 de January de 2008 a las 9:31

    Muy bueno el post de Natsu, de verdad. Lo único que a mí me inspira un montón de preguntas,que no objeciones…

    “A quien es imprescindible no le quita el puesto nadie”. Pues… al menos en nuestra España, no es del todo cierto. Ejemplo a:) Gallardón (je) b)Rato, como sucesor de Aznar (ya sabemos a quien eligieron como sucesor, y perdimos todos) c) Conozco muchos casos de personas increíblemente válidas que se han quedado sin ascensos, promociones o han visto como les adelantaban personas de mucha menor valía pero mucho mejor relacionadas. En casos extremos y que yo conozco, directamente por parientes o amantes del jef@

    El caso Shakira: bufff, no sé que decir. Está siempre ha sido una mujer de rompe y rasga, como la Beyoncé o La Jennifer López. Vamos, que desde que empezó a cantar más de uno y de mil babea por ella. Otra cosa es que durante décadas los diseñadores, en su mayor parte homosexuales,y a los que como es lógico las mujeres no les dicen mucho, nos hayan intentado camelar con un prototipo de mujer (Kate Moss, Twiggy) más parecida a un espárrago, que además es mucho más fácil de vestir que una mujer con caderas generosas y busto poderoso.

    Y.. bueno, esto ya se aparta un poco del tema de conversación pero… lo de que con inteligencia bien llevada acabas triunfando y puedes intentar alcanzar el éxito, pues, bien , pero ¿Que es triunfar o alcanzar el éxito? ¿Tener mucho dinero, un cochazo, una novia maciza como la Bruni? El éxito profesional, dirán algunos. ¿En qué se traduce eso? ¿En que todo el mundo reconozca tu trabajo? ¿Es el éxito profesional hacer bien tu trabajo de manera oscura aunque no reconocida?

    Esto me retrotrae al protagonista de la última película de Sean Penn, un muchacho que con todo en la vida decidió donar todo su dinero y dejarlo todo para irse a ver el mundo. Bajo nuestros cánones normales no era un triunfador, pero ¿existe mayor triunfo que el de liberarse de todo aquello con que la sociedad moderna nos ata?

    Rizando aún más el rizo…¿Es inteligente, por muy inteligente que sea uno, dedicar todas las energías a “triunfar”? Si alguien es verdaderamente inteligente, ¿no le producirá cierta aversión la fama, el reconocimiento, etc.¿

    A veces uno lee en los suplementos dominicales de los periódicos reportajes que tratan de manera superficial o íncluso frívola ciertos temas de cultura, ciencia… Reportajes que vienen avalados por entrevistas a afamados científicos, arquitectos… A mí me produce desasosiego ver como gente de un nível superior tiene que prestarse a determinados juegos mediáticos o sociales para mantenerse en la cumbre. ¿La inteligencia sóla vale, o tiene que estar acompañada de un cierto sentido de la diplomacia, la estrategia y las convenciones sociales , para que uno triunfe.

    En fín, un montón de preguntas para las que un servidor, lo admito, carece por completo de respuestas.

  • # Natsu dice:
    29 de January de 2008 a las 10:25

    “A quien es imprescindible no le quita el puesto nadie”. Pues… al menos en nuestra España, no es del todo cierto. Ejemplo a:) Gallardón (je) b)Rato, como sucesor de Aznar (ya sabemos a quien eligieron como sucesor, y perdimos todos) c) Conozco muchos casos de personas increíblemente válidas que se han quedado sin ascensos, promociones o han visto como les adelantaban personas de mucha menor valía pero mucho mejor relacionadas. En casos extremos y que yo conozco, directamente por parientes o amantes del jef@”

    A ver… Rato, por ejemplo, no era una persona carismática. Pero era un más que excelente economista, ¿cierto? ¿Y qué pasó? Que cuando dejó el gobierno, le llamaron del Fondo Monetario Internacional. Lo que comentas de que hay gente menos preparada que otros que llega a puestos más altos… Eso es cierto. Antes, tu jefe tenía que saber hacer tu trabajo mejor que tú, y hoy en día hay mucho jefecillo que es hijo de papá con un máster de 35 millones de pesetas en un puesto alto. Pero no son lo que yo llamaría imprescindible, ya que son totalmente inútiles. Si sus trabajadores se largan y montan una empresa que haga la competencia, el jefecillo inútil tendrá problemas. Lo que pasa es que para ser “imprescindible” hay que ser atrozmente bueno en tu trabajo, y eso ya es más difícil. Quizá equivoqué la frase al poner que “al que es imprescindible, nadie le quita el puesto”. Es muy difícil ser totalmente imprescindible (tienes que ser Rato o Greenspan). Y siempre puede haber corrupción en el sistema que haga que alguien, por miedo o envidia de tu competencia, te largue. Pero si eres lo bastante bueno, te llamarán desde otro sitio.

    A Alonso lo putearon en McLaren, ¿se quedó sin conducir en fórmula 1? No. A Rato lo “descalificaron” de la sucesión a Aznar, pero lo llamaron del FMI. Y si Gallardón diera el “Gallardazo” y se fuera a un partido alternativo (Ciudadanos, UPyD, o cualquier otro), se llevaría consigo cientos de miles de votos. Otra cosa es que no le interese… Pero esos temas que me cuentas tienen que ver con la corrupción en el sistema. Si una persona de talento tiene problemas por la corrupción inherente a un sistema, en otro sistema que necesite funcionar de verdad, encontrará un hueco. Igual en un centro de investigación público, alguien puede “colocar” a un amante o hijo de enchufado. Pero el buen investigador que haya perdido la plaza allí, puede ir a una empresa privada, y en la empresa privada que necesita beneficios, al menos para el puesto de investigador, le cogerán a él (aunque su jefe lo mismo es hijo del dueño y un inútil, pero eso es tema aparte…). Algunos nuevos ricos están colocando a sus hijos en puestos de jefatura sin hacerles pasar por los puestos bajos, con lo que luego sale en los sondeos que “Los trabajadores españoles son muy productivos, pero están mal dirigidos”. No sabe usted cuánto, oiga. Pero eso es un problema de corrupción.

    Otra cosa: la inteligencia no lo es todo, por supuesto. El problema es que se suele asociar guapo=tonto y feo=listo, y se olvidan dos detalles muy importantes: las habilidades sociales y la faceta espiritual de cada uno (con “espiritualidad” no hablo de fe, es el nombre que doy a la capacidad de valorar la vida, se puede ser espiritual y ateo). Algunas personas que son muy inteligentes, se encierran en sí mismas y se niegan a tratar con el “rebaño”. Y así, son muy inteligentes y a la vez son idiotas, o lo parecen. Hay cuatro facetas de la vida que hay que desarrollar sí o sí (sacadas de stevepavlina.com, pero coincido al 100%): la física (refiriéndose a salud, sobre todo); la mental (inteligencia, memoria, sentido crítico, sentido común, cultura); la social (tratar con los demás, que no vives sólo en el mundo), y la espiritual (hacer las paces con la muerte y valorar tu vida, seas ateo o creyente). Un fallo gordo en cualquiera de estas facetas te deja parcialmente mutilado como persona. El problema es que la gente que a lo mejor es muy inteligente piensa que sus relaciones sociales fallan porque les falla la belleza física. Y eso es un error: hay que aprender habilidades sociales, y una vez que las tengas, verás que la belleza es sólo la parte más superficial, y que te puedes valer sin ella.

    En cuanto al concepto de éxito: para mí el éxito significa desarrollarte personalmente en la carrera vital que hayas escogido. Evidentemente, hay carreras vitales como las de la Madre Teresa de Calcuta, en las que la belleza sobra. Algunos creen que sólo con dinero de sobra ya serás feliz. Es cierto que el dinero quita muchos quebraderos de cabeza… Pero también aportará otros. Para mí, el éxito general es desarrollar las facetas de tu vida por las que sientes pasión, y conseguir vivir de ello moderadamente bien (necesidades cubiertas básicas y algo para caprichos). Un dibujante que viva de su obra moderadamente bien y sin que abusen de su trabajo, tiene para mí más éxito que alguien que se hace millonario tras veinte años de trabajar dieciséis horas al día… O ganando la lotería. Un deportista de élite, también es un ejemplo de éxito. Pero claro, tú consigues el éxito en una faceta de tu vida, pero tienes que cuidar las cuatro importantes… O acabas como bellezas tales que Marilyn Monroe o Heath Ledger, que en paz descansen.

    Sea como fuere, lo que quería decir es que el éxito, sea para cada uno lo que sea, resulta atractivo, y hace a la gente más atractiva. Porque a lo tonto y en resumen, lo que hace a la gente atractiva es su carisma y seguridad en sí mismos, y el éxito hace brillar a la gente por dentro. Si además lleva añadido éxito económico, pues encima te puedes permitir el bisturí. Una cosa está clara: yendo por la vida amargado, frustrado y encogido, con los hombros caídos y mirando al suelo, hasta el más bello desluce.

    Una canción de una película de Rita Hayworth decía también que “el que llora, llora solo, pero el que ríe, siempre está acompañado”. Ése es otro tema. Es verdad que alguien que hace reir y ríe con los demás es más atractivo. Y que los (según Mamá ladilla) “brasas infinitos” que vienen con “el monólogo plomizo del relato de su ruina” espantan a la gente. No, no estoy hablando de la gente normal que un día tiene un problema, disgusto o cabreo y te lo cuenta. Estoy hablando de los adictos a contar a los demás lo mal que les va en la vida, y que encima rechazan cualquier consejo de mejora. Están solos, y no es porque sean feos, sino porque una regla básica de las relaciones sociales es que no le amargues la existencia a los demás.

    Pero claro, todo esto ya entra en temas de desarrollo personal, de objetivos en la vida, sociedad y otros temas.

    En resumen: escribí mi comentario porque me parece PELIGROSA la idealización de la belleza que tienen algunos, que parece que por ser guapos la vida se convierte en un anuncio de compresas. No es cierto que eso sea así para todo el mundo, y como en la vida he tenido ocasión de comprobar que no es cierto, quiero tumbar ese mito.

    Te puedes gastar un dineral en ser más guapo, pero puede que seas igual de tímido al entrar a hablar con otras personas. O puedes tratar de mejorar tus habilidades sociales (que son habilidades de aprender igual que la tabla de multiplicar o la mecanografía), y ver qué pasa cuando sepas cómo tratar a la gente. No tiene tanto misterio.

    En cuanto a la belleza… Dos de los chicos de los que me enamoré de joven eran feos. Feos hasta el punto de que la primera vez que vi a uno de ellos, al rato le dije a una amiga: “Qué feo es”. Castigo de la providencia, que por ese tío en cuestión me quedé pilladísima. Cada vez que mi amiga me recordaba “¿Te acuerdas de que la primera vez que lo viste dijiste que…?” se me subían los colores.

    La primera impresión es importante en una película, en la que los protagonistas han de enamorarse en diez segundos. En la vida real, la primera impresión dura muy poco, y acabas deseando estar con quien te hace sentir bien. ¿Cuántas veces habéis conocido a alguien que os ha parecido poco agraciado, y se os ha olvidado a la media hora de estar hablando con él o ella? Yo, montones. Y como he comentado antes, llegué a acabar pilladísima con uno de los hombres más feos que había visto en mi vida hasta el momento. Por cierto: no me hizo ni puto caso, porque siendo yo bastante mona… él tenía donde escoger, y más guapas que yo. Mi amiga, menos agraciada que yo, tuvo cuatro novios antes que yo. Por eso, cuando alguien dice que “siendo guapo sé que sería más feliz”, me saltan todas las alarmas. Que es mentiraaaaaaa… Que lo tenéis muy idealizado… Que igual os sentís más seguros de vosotros mismos, pero que nadie os va a tirar cubos de billetes por la calle por ser más monoooos… (poner tonito maternal).

    Más cosas. He hablado de feos con éxito. Vayamos ahora a los guapos sin éxito. En teoría, si eres mujer y eres alta y esbelta y de bello rostro, deberías tener éxito, ser modelo y ganar mucha pasta y acostarte con modelos que están muy buenos. Pues en mi ciudad había una tienda de ropa, llamada… Dejémoslo en “Papaya”, que tenía las dependientas más bellas de la zona. Eran lo menos seis u ocho, ninguna bajaba del metro 75 ni subía de la talla 38. Sus rostros eran perfectos, e iban perfectamente maquillados. Eran míticas en la zona, y varones acudían a la tienda para verlas y tratar de hablar con ellas (porque eran esbeltas pero con curvas, no anoréxicas).

    Bueno, pues eran una panda de frustradas antipáticas que no se podía con ellas. De ahí el chiste de la dependienta tipo “quiero ser modelo”, refiriéndose a esa chica que podría ser modelo, que es guapa y alta y delgada como para ser modelo, pero que, ironías del destino, no lo es, sino que es dependienta en una tienda. Y está frustrada y amargada. Y mira a las clientes bajitas y rellenitas con cara de asco, con lo que las clientas nos vamos a una tienda con dependientas cincuentonas que sepan qué talla necesitamos y que nos atiendan bien.

    En el caso de la dependienda tipo “modelo frustrada”, su belleza no sólo no les garantiza la felicidad, sino que las tiene frustradas en plan “quiero y no puedo”. Ah, ¿pensábais que para ser modelo basta sólo con la percha? Pues mira, igual resulta que buscan algo más, y que no todo el mundo lo tiene. Mala suerte. Alguno dirá: pero si son guapas ligarán mucho. Y yo contestaré: son mujeres, para ligar una mujer sólo tiene que estar disponible. Y perdónenme los hombres por escribir esto, pero a este respecto lo tengo claro: una mujer que vaya a pillar cacho, pilla cacho sí o sí… Otra cosa es que quiera salir con Josh Holloway, pero eso es otro tema…

    Pues eso… La belleza es una ventaja, nadie lo discute. Y la fealdad es una desventaja. Pero también son ventajas haber nacido con dinero, y también es desventaja haber nacido poco espabilado, y tiramos para adelante. No hay que obsesionarse con que “si tuviera esto, todo me iría bien”. Pues no es cierto, o no tiene por qué serlo.

    Otra cosa es un tema ya de que la belleza te haga falta. Si quieres ser actriz protagonista, o pasas por el quirófano a que te dejen como la Pataky, o te quedas de actriz secundaria (que no tiene nada de malo tampoco). Entonces, sí es cierto que la belleza te soluciona un problema muy específico. Pero sólo en casos de ese estilo… Y aun así, hay mucho bello natural y retocado que quiere ser actor. La belleza te dará la posibilidad, pero no te va a garantizar el puesto.

    En resumen: no está mal desear la belleza, porque es una ventaja, y todos queremos tener mientras más ventajas, mejor. Pero cambiar una ventaja superficial como la belleza por una característica útil a largo plazo como la inteligencia es, en mi opinión, un error. Si alguien tiene un complejo de narigudo, puede superarlo a base de voluntad y talento (Barbra Streisand cobra 300 euros por entrada, no necesita estar buena porque la gente paga para oirla cantar), o a base de bisturí (hay que reconocer que es una forma fácil de quitar el complejo). Pero que nadie se piense que la nueva nariz le va a arreglar la vida: como mucho, le quitará el complejo. La actriz protagonista de Dirty Dancing se hizo una rinoplastia y nadie la volvió a contratar porque no se la reconocía… Ironías del destino.

    Pues eso. Que todos queremos ser guapos, y no hay nada de malo en ello siempre que se tenga en cuenta que:

    1º. Envejecerás, y por más que lo intentes, la belleza que tengas la acabarás perdiendo, así que no le cojas mucho cariño, que es pasajera.
    2º. Aunque seas guapo y joven, siempre hay alguien más guapo que tú. Más te vale saber hacer algo más que ser guapo.
    3º. Aunque te vuelvas guapo, no te lloverán bendiciones del cielo ni se arrojarán las hembras a tu paso. Eso es con el desodorante AXE XD

  • # Priscila dice:
    29 de January de 2008 a las 13:37

    Yo tenía un novio andaluz que era feo con mayúsculas (aunque no se las ponga, aún lo respeto). Es uno de los más grandes casos de persona BELLA, con mayúsculas, que he conocido. Y no sólo por dentro: todo él. Su sonrisa, su mirada, su gesto. Era luz. No hay que darle más vueltas.

  • # John Constantine dice:
    29 de January de 2008 a las 13:41

    No sé, por qué, pero me aunque a nivel formal estoy de acuerdo con casi todo lo que dice Natsu, me da que las cosas no terminan de ser así en realidad.

    O a lo peor, me temo que lo que ocurre es que como uno no es ni guapo ni inteligente, no se le puede aplicar nada de lo dicho aquí hasta ahora.

  • # Natsu dice:
    29 de January de 2008 a las 14:00

    John, la inteligencia se puede trabajar y acaba subiendo. La belleza acaba bajando por mucho que la trabajes. Pero no hace falta ser tampoco un coquito. ¿Eres simpático, eres gracioso, eres carismático, eres una persona que sabe escuchar? La gente que calla y escucha, por ejemplo, está bastante cotizada también… Algún talento tienes que tener, o algo que te guste y que a base de trabajar puedas convertir en talento, ya sea tocar la guitarra, cantar, pintar o hacer papiroflexia.

    En cuanto a que el mundo es superficial y la realidad un poco más cruda… Igual soy mayor que tú, en mis tiempos una chica todavía podía tener el culo grande y no ser considerada gorda… El mundo en la actualidad es bastante superficial, eso es cierto. El problema es que se exige a la gente que sea guapa, pero cuando lo es, tampoco se le regala todo… Repito, no está de más querer ser bello, y si eso te va a aumentar la autoestima, te animo a que arregles lo que puedas (mejor en el gimnasio que en el quirófano, claro). Lo único malo es creer que por ser bello se van a solucionar tus problemas.

  • # John Constantine dice:
    29 de January de 2008 a las 14:15

    No, gracias, el quirófano no es lo mío ni lo será. Demasiados episodios de Nip/Tuck, supongo 🙂

    Curioso, de todos modos, el caso que se relata al inicio del siguiente reportaje. A mí me dejó pasmado:

    http://www.elpais.com/articulo/portada/Volver/mercado/elpepusoceps/20071223elpepspor_10/Tes/

  • # Manuel dice:
    29 de January de 2008 a las 14:16

    El problema es que nuestra sociedad es demasiado ‘impresionable a primera vista’, y de forma consciente o inconsciente se facilita más las cosas a la gente guapa…

    Hay estudios donde se ha demostrado que ante una entrevista de trabajo, la gente más guapa tenía mayores posibilidades por haber causado mejor impresión al entrevistador, pese a no tener un gran don de gentes o un buen currículum.

    Quizás por ello muchos que no se consideren a sí mismos como ‘guapos’, vean con envidia a esos que lo tienen más fácil, a los que llegan con menos trabas más arriba mientras ellos tienen que demostrar día a día su valía personal.

    Lo que pasa, es que la belleza física es algo que cala desde el princio, con rapidez… pero con el paso del tiempo lo que realmente queda son las personas. Así que personas que de entrada habían caido muy bien o habían causado muy buena impresión, a veces se van viendo relegadas a medida que los demás las van conociendo más en profundidad y no cumplen con las expectativas creadas inicialmente.

    Pero también sucede, paradójicamente, que las personas más inteligentes acaban viendo su don como un peso enorme.
    A veces la inteligencia, el percatarse cuenta de más cosas que los demás, se torna en maldición en una sociedad que no valora suficientemente la inteligencia humana, salvo en contados casos.
    De hecho, es muy habitual en los entornos laborales, que muchas personas vean la inteligencia ajena como una amenaza para ellos mismos, llegando a poner trabas al desarrollo de personas muy válidas.

    Un reciente estudio, demostraba que un grupo de personas a las que se daba a elegir entre dos acompañantes (uno muy torpe y otro muy inteligente) para unas conferencias, tomaba caminos dispares en función de la percepción que tuviesen de ellos mismos…

    Es decir, a unos se les decía que habían sido seleccionados por su brillante CV, y estos elegían casi en su totalidad al acompañante más válido.
    A los otros se les decía que por contra su CV dejaba mucho que desear, que valían poco, y se decantaban por el CV menos brillante por miedo a que alguien mejor pudiese eclipsarles.

    Así que la pregunta es harto complicado… porque si elijo ser más guapo, a cambio de inteligencia, es posible que viva feliz en mi ignorancia, disfrutando de una efímera prosperidad, pero que con el tiempo acabe deseando ser más listo…
    Mientras que si elijo inteligencia, tendré que ver cómo injustamente se me infravalora por ser menos agraciado, o se me ponen ‘techos de cristal’ en mi trabajo por el miedo de mis superiores a que les pueda dejar en evidencia delante de otros…

    Difícil elección, desde luego, y no exenta de sus pros y contras…

    Al final creo que me quedaré como estoy, en un término medio, aunque hay quien dice que soy muy inteligente y una bellísima persona… lo que me hace temer que soy más feo de lo que yo creía… 😉

  • # MrBlonde dice:
    29 de January de 2008 a las 15:57

    ¡Lalengua.info para blog con mejores comentaristas de la blogosfera! (Excluyendo este comentario)

    La cuestión es que no solo vale ser guapo para triunfar, también hay que tener carisma e inteligencia, la diferencia es que un feo carismático e inteligente siempre estará por debajo.

    Como se dice en las demostraciones matemáticas, la belleza exterior es una condición necesaria pero no suficiente para triunfar en cualquier cosa que tenga que ver con la vida pública, pero eso no significa que dé la felicidad tampoco. La felicidad es una ilusión que creamos y en la que juega un papel principal nuestra situación personal en función de la situación de los demás. Es algo relativo, no absoluto. Alguien que no tiene nada y que parece un desgraciado puede ser muy feliz si no conoce, o no se fija, en lo de los demás.

    La belleza da una sensación de ser privilegiado, de estar en una situación más favorable para todo, con lo cual es más fácil ser feliz. Lo que pasa es que si no se tiene la cabeza bien amueblada no se puede soportar el hecho de que la gente te valore por el físico y acabas siendo víctima del mismo.

    Pero yo nunca tendré ese problema.

  • # Natsu dice:
    29 de January de 2008 a las 16:50

    John, el artículo ése es temible… Me he quedado así O_o… Si te fijas bien, todos los problemas de esta gente son sociales: quieren sentirse amados, y no solos. La belleza piensan que es una forma de conseguirlo, pero yo no creo que siempre lo sea.

    Manuel, es cierto que a igualdad de curriculum, van a escoger a una persona más agraciada, o quizá para puestos de atención al público. Pero yo he trabajado de teleoperadora, y por ejemplo en esos casos, ya puedes ser un bellezón, que como el cayo malayo de al lado tenga mejor curriculum, la cogen a ella, y si trabaja mejor que tú, ella renueva y tú no. Otra cosa son trabajos en los que la imagen cuenta… No hay gogós obesas ni camareras de bar de copas feas… Pero, ¿de verdad hay que envidiar un trabajo de gogó o de camarera de copas?

    En cuanto a que la inteligencia se ve como un peso, y se envidia la felicidad del tonto… La inteligencia es una carga cuando no tienes desarrolladas tus habilidades sociales ni tu espiritualidad, y por lo tanto te cuesta encajar con los demás (asocial) y en el mundo (no tienes claro qué quieres hacer con tu vida). En ese caso, la inteligencia te parece una carga porque te das cuenta de los problemas que tienes. Pero ser consciente de los problemas es el primer paso para solucionarlos. Una persona puede ser menos inteligente, y no darse cuenta de que comete decisiones estúpidas, pero cuando esas decisiones estúpidas le estallen en la cara, lo va a sufrir sea más o menos listo. Siendo más listo, quizá tenga más salidas.

    No creo que la inteligencia sea el mejor valor al que debe aspirar un ser humano, repito que si descuidas una de las cuatro facetas (lo físico, lo social, lo mental y lo espiritual), te quedas cojo. Creo que dice un refrán que “Dame, Dios, valor para cambiar las cosas que puedo, paciencia para tolerar las que no puedo, y sabiduría para distinguir entre las dos”. Pues eso, la inteligencia, incluyendo sabiduría y sentido común, es algo importante, pero si luego no eres capaz de saludar a una chica sin ponerte nervioso, no te sirve de nada. También tienes que tener otras cualidades.

    “De hecho, es muy habitual en los entornos laborales, que muchas personas vean la inteligencia ajena como una amenaza para ellos mismos, llegando a poner trabas al desarrollo de personas muy válidas.”
    Pero eso es un tema de corrupción y mal funcionamiento de la empresa. Sólo un jefe incompetente desprecia a un empleado competente. España siempre ha sido el país de la envidia, y ahora que la mayor parte de los jefes están escogidos “a dedo”, pues claro, la inteligencia no se valora. Pero eso no es un problema asociado a la cualidad de “inteligente”. Eso ocurre sólo en España: mira cómo fuera de este país nuestros investigadores encuentran trabajo. ¿Por qué? Porque fuera de este país, hasta el jefe más tonto sabe que necesita a gente competente. Eso es un problema de corrupción. Aunque admito que, en ese plan, resulta que sí, la sociedad no valora lo que debería la inteligencia.

    Pero si eres lo bastante inteligente, entonces, puedes dejar esa empresa en la que no te valoran y montar la tuya propia, ¿verdad? Siempre hay alguna salida. Pero claro, para eso, además de inteligente, tienes que ser valiente, para dejar tu trabajito fijo con tus catorce pagas y meterte a llevar tú tu propia empresa. Porque, repito, la inteligencia sola te la comes con papas, el talento solo te lo comes con papas… necesitas un conjunto de cualidades en la vida.

    Mr. Blonde, no estoy del todo de acuerdo con que la felicidad sea una ilusión, pero sí estoy de acuerdo en que depende de la mentalidad de la persona. Por ejemplo, solemos pensar que tener más cosas nos hará más felices. Esto es porque todavía tenemos el instinto atávico de cuando no tener significaba no comer, y casi morir. Pero, ¿realmente necesitamos dejarnos el sueldo de un mes en un móvil con tropecientas funciones chorras? Por ejemplo, hay gente que se desfoga y tranquiliza satisfaciendo su deseo de poseer más cosas (comprando). Pero luego viene la depresión post-compra, y dan más ganas de comprar. Hasta que te plantas y dices: no necesito eso, no me lo voy a comprar y que le den por el culo, voy a entrenerme dibujando/escribiendo/plantando berzas en el jardín. Y entonces, igual tienes las mismas cosas pero eres más feliz.

    Es verdad que se asocia la felicidad al éxito, y al éxito con dinero y a poder ser fama. Para mí el éxito es éxito personal, y por eso creo que trae la felicidad. ¿Y en qué consiste el éxito personal? Eso depende de cada uno. Para mí, publicar un libro sería un gran éxito, por ejemplo. Para otro, sería montar su propia empresa. Para mi actual jefe, crear un museo y una academia de arte. Cada uno define sus objetivos en la vida, si los va cumpliendo (nunca se acaban) tiene éxito, y si tiene ese éxito, acabará siendo una persona atractiva.

    Debate chulo de narices, por cierto.

    Una cosa: si una parte de la sociedad os rechaza por el físico… ¡mandadles a la mierda! Si una empresa no me contrata por el físico pese a estar yo más preparada para un puesto de trabajo (nunca me ha ocurrido, por cierto), doy gracias a no haber entrado en esa empresa. Yo sólo he perdido puestos de trabajo contra gente más competente que yo, nunca contra gente más guapa. Cuando alguien necesita inglés bilingüe y administración, ya puede venir una diosa, que como no hable el inglés al nivel adecuado, el empresario me coge a mí. En una empresa grande, puede que un “jefecillo hijo de”, además contrate a la diosa para hacer bulto. Pero que necesita un traductor, es de cajón.

    Ufff, creo que ya está bien por hoy, me he pasado 🙂

    Un saludo a todos.

  • # lady jekyll dice:
    29 de January de 2008 a las 17:18

    Natsu, enhorabuena por tus comentarios. ¡Chapeu!

  • # Jaime dice:
    30 de January de 2008 a las 11:31

    (Sacado de imdb.com)

    Dr. Cameron: Why did you hire me?
    Dr. Gregory House: Does it matter?
    Dr. Cameron: Kind of hard to work for a guy who doesn’t respect you.
    Dr. Gregory House: Why?
    Dr. Cameron: Is that rhetorical?
    Dr. Gregory House: No, it just seems that way because you can’t think of an answer. Does it make a difference what I think? I’m a jerk. The only thing that matters is what you think. Can you do the job?
    Dr. Cameron: You hired a black guy because he had a juvenile record.
    Dr. Gregory House: No, it wasn’t a racial thing. I didn’t see a black guy, I just saw a doctor with a juvenile record. I hired Chase ’cause his dad made a phone call. And I hired you because you are extremely pretty.
    Dr. Cameron: You hired me to get into my pants?
    Dr. Gregory House: I can’t believe that that would shock you. It’s also not what I said. No, I hired you because you look good. It’s like having a nice piece of art in the lobby.
    Dr. Cameron: I was at the top of my class!
    Dr. Gregory House: But not *the* top.
    Dr. Cameron: I did an internship at the Mayo Clinic!
    Dr. Gregory House: You were a very good applicant.
    Dr. Cameron: But not the best.
    Dr. Gregory House: Would that upset you, really, to think that you were hired for some genetic gift of beauty instead of some genetic gift of intelligence?
    Dr. Cameron: I worked very hard to get where I am!
    Dr. Gregory House: You didn’t have to. People choose the paths that gain them the greatest rewards for the least amount of effort. That’s a law of nature, and you defied it. That’s why I hired you. You could’ve married rich, you could’ve been a model, you could’ve just shown up and people would’ve given you stuff – lots of stuff – but you didn’t. You worked your stunning little ass off.
    Dr. Cameron: Am I supposed to be flattered?
    Dr. Gregory House: Gorgeous women do not go to medical school… unless they are as damaged as they are beautiful. Were you abused by a family member?
    Dr. Cameron: No!
    Dr. Gregory House: Sexually assaulted?
    Dr. Cameron: No!
    Dr. Gregory House: But you *are* damaged, aren’t you?

  • # Manuel dice:
    30 de January de 2008 a las 15:53

    Natsu… por desgracia hay algunos trabajos donde las diferencias entre uno y otro CV no son tan claras como sabe Inglés o no sabe Inglés… y me estaba refiriendo más a esos casos…

    De hecho, en mi trabajo he llegado a ver estos casos, en los que algunas personas más agraciadas físicamente han conseguido mejorar pese a que sus aptitudes profesionales eran peores que la de otros.

    Tampoco me refería a que siempre se acabase viendo la inteligencia como una carga, sino más bien a algo que le sucede a las personas inteligentes en alguna ocasión… ya sea porque les hace percatarse de problemas que otros no ven… o porque perciben cosas que les resultan desagradables con más nitidez que el resto…

    Y en las empresas… pues sí, lamentablemente en nuestro país es más habitual que los jefes estén donde están por enchufe, amiguismo o ser unos trepas, que por su valía… y estos mismos son los que terminan provocando que el sistema se corrompa aún más.

    ¿Dejar la empresa?… por supuesto… ¿montar algo?… por supuesto.. pero lamentablemente es más fácil decirlo que hacerlo.
    De entrada la mayoría no sabe por dónde comenzar… y muchas veces se encuentra con que en el Sistema te promocionas gracias a los contactos, en lugar de por la calidad de lo que hagas…

    Y siempre está el tema de la financiación.. difícil, muy difícil, en este país donde se entiende por inversión el ‘hoy te doy X, pero si al cabo de un año obtengo 4X mínimo’… en contra de un sistema más a ‘fondo perdido’ que podemos encontrar fuera, donde los inversores son más conscientes de que sin riesgo no hay beneficio…

    Un saludo.

  • # dios rah dice:
    20 de February de 2008 a las 22:37

    yo cambiaria toa mi inteligencia x ser wapisssimo es decir,como brad pitt,o incluso mas.prefiero ser tonto y pobre pero muy muy muy muy wapo

  • # La Lengua » Blog Archive » Imágenes de Gigapxl y Gigapan en Google Earth dice:
    16 de June de 2008 a las 21:40

    […] el tamaño y la morfología de la propia asesina psicópata. Y es que, hace 65 millones de años, ser guapo ya era importante. Por lo […]

  • # Feisimo dice:
    21 de July de 2008 a las 23:31

    No me parecese que ser guapo signifique ser feliz y nunca estar solo. Un ejemplo es el cantante de los Guns n Roses Axl Rose; millones de mujeres morian por el, les parecia el hombre mas guapo del mundo, pero el durante su adolescencia a pesar de ser guapo fue constantemente rechazado, por su idea de querer formar parte de una banda de rock y por su personalidad hostil. Osea la personalidad si cuenta.

  • # mediocre dice:
    19 de September de 2008 a las 21:22

    Si mediocre suena fuerte pero es lo que pienso de mi,no se han hecho peliculas de mediocres o se ha escrito sobre estos,es decir ni guapos ni feos ni muy inteligentes,personas que se levantan cada dia y luchan contra sus propios miedos ,inseguridades.
    En mi opinion y siendo uno de estos creo que ser mas guapo me daria mas seguridad en mi mismo,mas fuerza para afrontar pequeños detalles de la vida diaria, en definitiva no estar tan acomplejado.
    Asi que creo que ser mas guapo definitivamente es muy importante en la sociedad que vivimos y por supuesto tienen mas facilidades que otros.
    Este ultimo comentario no es tendencioso ni con envidia,quiero ser objetivo

  • # NEZET dice:
    10 de December de 2008 a las 1:28

    En resumen:

    1-La apreciacion de la belleza tiene un caracter biologico y psicosocial muy fuerte que nos afecta, hay que aceptarlo.

    2-Desear ser mas bello o mas inteligente depende totalmente del entorno en el que nos desarrollemos y mas aun de que tan bien estemos con nosotros mismo.

    3-La eleccion es personal, y sobre todo no es mala sea cual sea, pues como todo, si esta es nuestra decision deberemos de tomar la responsabilidad debida. Por que una decision asi depende totalmente de nosotros de la misma manera que lo es ser felices o no. Y ser mas bello nos puede hacer mas felices de la misma manera que ser mas inteligentes y viceversa, todo depende de la persona y de lo que lo rodea.

    4-El exceso, o los prejuicios son los que realmente hacen mal. Pues obsesion por la belleza o inteligencia, o prejuicios contra la mismas suelen ser lo que realmente hace daño. Todo con moderacion, y dentro de lo sano.

    5. que elegir?, no lo se, supongo que como ya han dicho la decision es muy subjetiva, en estos momentos yo elegiria ser igual creo…

  • # aguimedian dice:
    13 de February de 2016 a las 0:52

    Yo ya soy el más guapo y el más inteligente así que voy sobrado

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