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La Lengua » Soy leyenda

Ars longa, vita brevis

Soy leyenda

28 de December de 2007

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Vi la película el otro día y la idea me pareció interesante, y curiosamente, mi amigo Tomás (que ahora debe de estar surcando el cielo en dirección a su Bruselas laboral) había comprado la novela de Richard Matheson en el aeropuerto, y se la regaló a mi novia… y al final he terminado leyéndola yo antes que ella. No es un gran mérito: la empecé anoche sobre la una de la madrugada y esta mañana he cerrado el libro, habiendo dormido unas siete horas entre medias. Son unas 180 paginitas apasionantes.

Voy a desvelar casi toda la trama de la novela aquí, así que si tenéis pensado leerla dentro de poco, tal vez os conviene no seguir leyendo. No obstante, podéis leer el post y ver la película tranquilamente, puesto que novela y film son totalmente distintos. La película no está mal; en realidad está muy bien ambientada, entretenida e interesante, pero ni el motivo, ni el final, ni el espíritu de la letra impresa se respetan en su última adaptación a la pantalla. Antes de esta cinta protagonizada por el Príncipe de Bel Air hubo dos adaptaciones: The Last Man on Earth, protagonizada por Vincent Price, y The Omega Man, con Charlton Heston (no he visto ninguna de las dos). Ahora hablaré de la novela, pero el último párrafo lo dedicaré a destacar las principales diferencias entre esta y su última adaptación, por si os interesa.

La premisa es la siguiente: una extraña bacteria ha diezmado a la humanidad, dejando a los supervivientes convertidos en vampiros. Entre toda esta desolación, un único superviviente, Robert Neville, se ha hecho fuerte en su casa, protegiéndola con puertas y ventanas herméticamente selladas, un generador eléctrico que alimenta una cocina, un gran frigorífico y la corriente de la casa y un depósito de agua. De día, este único representante de su especie sale a la calle a buscar a los vampiros y matarlos en su letargo diurno. De noche se atrinchera y sufre las embestidas, gritos y pedradas de los no muertos, las vampiresas haciéndole gestos obscenos -intuyen que lleva meses sin rozar un cuerpo de mujer-, y sobre todo la soledad del que sabe que la humanidad acaba con él. Para soportar este infierno, se emborracha cada noche y pone la música altísima en el tocadiscos, pero aun así sigue oyendo los horribles gritos de los vampiros, acurrucado y muerto de miedo, hasta que, cuando llega la luz del alba, se retiran a dormir. Y entonces su rutina de asesino de fieras vuelve a comenzar.

Así van pasando los meses, y Neville se acostumbra a la rutina, al horror y a la soledad. Se propone como un reto sobrevivir y encontrar un remedio contra la enfermedad del vampiro. Investiga por qué les daña la luz, por qué les horroriza el ajo, por qué no soportan la visión de una cruz, por qué no les gustan los espejos y por qué la única forma de matarlos es clavándoles una estaca. Poco a poco, aunque parezca increíble, va resolviendo científicamente cada una de estas cuestiones, a veces recurriendo a la biología, a veces a la química, a veces a la psicología. Pero su precaria situación convierte en una tarea titánica el afán de arreglar el mundo él solo (a partir de aquí voy a empezar a destripar el final de la novela).

Un día ve a un perro enfrente de su casa, y eso se convierte en toda una impresión: lleva años sin hablar con nadie, y la compañía de un animal constituiría una enorme salvación en su mundo destruido. Poco a poco va ganándose su confianza dejándole comida, teniendo cuidado de no tentarlo de noche, para que los vampiros no lo alcancen. Al final logra atraerlo a su casa, pero el perro ya está infectado. Pocos días después muere, dejándolo más desolado y cínico que antes.

Un buen día divisa a una mujer. Le resulta imposible de creer, pero es una mujer. Va hacia ella, hablándole y haciéndole gestos, pero la mujer huye sobrecogida de pavor. Neville le da alcance, y se la lleva a casa a rastras. Al final logra hablar con ella, y aunque no está seguro de si es una persona sana como él o un vampiro, decide que una compañía potencialmente peligrosa es mejor que ninguna compañía. Tiene pruebas a favor y en contra. La mujer puede salir a la luz del día, pero no soporta el olor del ajo. Ella le cuenta que ha resistido todo ese tiempo con su marido, pero que al final han acabado con él, y ella ha estado caminando sin rumbo, y escondiéndose de noche, hasta que Neville la encontró. Él sólo le pide hacerle un análisis de sangre, para saber si está infectada. Si no lo está, lucharán juntos contra los vampiros. Si lo está, promete hacer lo imposible para curarla, o morir con ella (se diría que un hombre solo está tan deshumanizado, que incluso la idea del suicidio es imposible si no hay una persona haciéndole compañía).

Cuando Neville comprueba que efectivamente Ruth está infectada con la bacteria, esta lo deja sin conocimiento antes de que él pueda reaccionar. Cuando recobra el sentido, la chica ha huido de la casa, dejando una nota para él. En ella le cuenta que pertenece a una tercera estirpe, de los que no son ni humanos sanos ni vampiros, aunque están infectados. Necesitan beber sangre, pero pueden mantenerse despiertos unas horas cada día gracias a una especie de vacuna que han descubierto.

Estos medio vampiros viven aterrorizados por Neville, que día a día los va matando sin pararse a pensar si los que asesina son vampiros malignos o esta especie de pseudo criaturas casi humanas. Así que han tomado la determinación de acabar con todos los humanos sanos de la tierra. El único que queda es Neville, pero es un tipo inteligente y muy bien protegido, así que envían a Ruth para espiarlo a ver qué puede averiguar. Ella, al final, le acabó tomando cariño -a pesar de que Neville había matado a su marido-, y por eso huyó dejándole la nota, y advirtiéndole de que su comunidad estaba dispuesta a acabar con él. Le sugiere que se esconda o huya, pero el último hombre sobre la tierra está tan acostumbrado a la rutina que se queda donde está, esperando que vayan a por él. Y van.

Una noche aparecen delante de su casa, matan a los vampiros muertos y entran a atraparlo. Él logra abatir a uno o dos y luego se deja coger. Cuando despierta, está encerrado en una celda, y Ruth entra a decirle que lo han condenado a muerte. Ella no está totalmente de acuerdo con la decisión, pero forma parte de la comunidad y ve justo acatarla. Sin embargo, le deja a Neville unas píldoras para que se suicide y no acabe masacrado por sus congéneres. Cuando la mujer abandona la celda, Robert Neville se asoma a la ventana de barrotes, y ve a todos los vampiros que constituyen la nueva sociedad. De repente todos callan y lo observan aterrorizados, como si fuera un monstruo. Entonces entiende que ellos no son ni mejores ni peores que él. Simplemente se defendían, y para hacerlo mataban. Igual que él. Y ahora él es una minoría, y la revolución exige que la mayoría acabe con él. Pero lo que entiende en todas esas caras llenas de curiosidad y terror es que él, para ellos, es el vampiro. Él es la leyenda. Y de ahí el título de la novela.

Las diferencias entre la novela y la película son cruciales. En primer lugar, como es lógico, en una película de Hollywood todo es bastante maniqueo, así que tenemos a un bueno buenísimo, guapísimo y altísimo, y unos malos feos, horribles e inhumanos. Sin embargo, en la novela se acaba comprendiendo que no solamente los papeles de malo y bueno son intercambiables, sino que además no hay solo dos realidades antagónicas, sino, en este caso, al menos tres. Además, tenemos otro rasgo inevitable del cine moderno: la película tiene que acabar bien. La novela, sin embargo, no acaba ni bien ni mal, sino de la manera más justa posible, beneficiando a la mayoría en perjuicio de una exigua minoría. Una nueva sociedad se alza sobre la tierra, con sus reglas y sus leyes, igual que la anterior, sólo que esta vez los ciudadanos son los vampiros.

Es una lectura muy entretenida, que conjuga muy ingeniosamente dos géneros difícilmente congeniables: el terror y la ciencia ficción, y que seguramente no podréis abandonar hasta que la terminéis. ¿Alguien la ha leído, o ha visto la película? A opinar, a los comentarios.

4 comentarios en “Soy leyenda”

  • # John Constantine dice:
    30 de December de 2007 a las 13:37

    Yo leí el libro, y , con todo y con que estoy de acuerdo con tu interpretación del final, el mismo me parece un poco deprimente.

    Será que yo lo extrapolo al plano del pensamiento libre e independiente y como éste va a terminar al final engullido por el de la masa.

    Me alegro de no haber visto la peli. Para lecturas como esta paso del “toque” Hollywoodiense.

    Por cierto, ¿son imaginaciones mías o la psicosis consumista de este año está alcanzando límites de estratosfera?

    Yo, cuando oigo hablar a alguna compañera mía de lo que se ha gastado sólo en juguetes me hecho a temblar. Del resto de regalos ya ni pienso.

    Por no decir que, por lo que oía, y quitando algún capricho un poco sobrepasado de precio como la PS3, a los niños les dan absolutamente todo lo que piden. Ala.

    Supongo que mi infancia, que tuvo algún que otro toque de novela de Dickens, me hace mirarles con cochina envidia, pero es que el personal no se corta un pelo. Los centros comerciales, hasta los topes.

    Y eso que a servidor le sobra ahora el dinero. Pero no sé, recordando lo que me faltó el dinero en mi infancia, pues me da cierto asco derrocharlo a manos llenas. Y más en estas fechas, en que a uno, cuando había reyes, le traían lo que podían.

    En fin, saludos y buena entrada de año

  • # manuti dice:
    3 de January de 2008 a las 15:31

    Leí el libro la semana pasada, y me gustó bastante, he visto la película de Charlton Heston, y estaba bastante entretenida, tampoco se parece en el desenlace al libro, pero si tiene un final abierto y que lleva a esos “unhappy end” de muchas novelas de ciencia ficción. A ver que tal está la de Will Smith.

  • # megalegen dice:
    6 de April de 2009 a las 23:05

    Bueno amigo. Este post es ya antiguo pero como me dejé el libro en la pila de pendientes y lo he cogido ahora, te comento.

    La película la vi antes de leer. Así que me parecía buena. Ahora me parece bueno el libro y la película otra cosa distinta, porque creo que sólo tiene que ver con la historia en la ambientación y poco más.

    El libro lo has resumido muy bien ahí arriba (gracias que no lo leí en su día)pero me gustaría destacar la visión casi del final, cuando el pobre Cortman (enemigo) intenta esconderse en la chimenea y lo abaten a tiros ante los ojos de Neville que no puede hacer nada y siempre lo había buscado para darle muerte. Este pasaje junto con el del perro creo que son geniales, tristes pero geniales.

    un saludo.

  • # tontoloco dice:
    6 de September de 2010 a las 2:46

    es cierto la pelicula es entretenida pero el libro es facinante

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