El corazón de las tinieblas
Eran conquistadores, y para eso no se requiere más que fuerza bruta; algo, por cierto, de lo que no hay que enorgullecerse cuando se tiene, porque esa fuerza no es más que un accidente derivado de la debilidad de los otros.
El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad. Próximamente en La Lengua.
El título de esta novela es un ejemplo de lo difícil que resulta, casi siempre, hacer una traducción fiable de un idioma a otro, incluso entre los dos principales idiomas occidentales estándar, como son el inglés y el castellano. En castellano, las tinieblas del título tienen una connotación indudablemente tenebrosa, como en el original Heart of Darkness, pero el sustantivo inglés, en este relato, tiene muchas más referencias. Se refiere al continente negro (África), a la oscuridad de los esclavos congoleños, a la oscuridad de la gran metrópoli de la época, Londres, y por supuesto a las tinieblas que se ciernen sobre la humanidad cuando se observan los efectos de la civilización mal entendida trasladada por la fuerza a regiones incivilizadas.
El corazón de las tinieblas tiene la estructura de un relato dentro de otro: un narrador en primera persona nos cuenta cómo Marlow, a su vez, nos narra sus aventuras como capitán de un barco de vapor que hace una travesía por el Congo, país que no llega a ser nombrado en la novela. El motivo de su viaje es, en principio, recoger un cargamento de marfil para la empresa que le ha contratado, aunque su motivación real es la búsqueda de aventuras. Sin embargo, al llegar a su destino, su misión cambia: debe recoger al señor Kurtz, un enigmático personaje que está al mando de uno de los puestos que se dedican a conseguir el preciado marfil, y que se ha vuelto loco. Aunque Kurtz aparece sólo en unos breves pasajes al final de la narración, las escuetas descripciones que hacen de él varios de los personajes con los que se encuentra Marlow hacen que el pobre loco se convierta en una obsesión para este.
A lo largo de su trayecto río arriba, nuestro narrador se encuentra cara a cara con la verdad sobre la colonización europea en África (en este caso, con el dominio del rey belga Leopoldo II en el Congo). Asiste horrorizado a los suplicios a los que unos hombres someten a otros, bajo la excusa de la colonización y la civilización, pero con el verdadero y llano objetivo de la explotación económica de sus recursos.
Esta novela está llena de contrastes: desde la claridad del sol de África hasta la oscuridad presente en todas sus páginas, hasta la impresionante figura de Kurtz, palabra que significa “bajo” en alemán y que da nombre al enorme personaje de un loco que mide dos metros y que, según todos cuentan -porque él no llega a hablar mucho-, tiene una altura moral tan inabarcable que los terrores vividos en el continente le hacen perder la razón.
La prosa se me ha hecho un poco farragosa, aunque no sé cómo repartir la culpa: puede que se deba a una traducción torpe, o a que esta novela se escribió cuando en el Realismo ya estaba casi todo dicho y la narración estaba buscando su sitio en el siglo XX. Sin embargo, es una historia interesante y que ha tenido una influencia enorme tras su publicación, en tres entregas y en la prensa, en 1899. Fue una mirada valiente de Conrad -que se basó en sus propias experiencias en el Congo- a las sucias actividades de Europa en África, que le puso delante de la cara a todo el mundo, y aparte de haberse convertido en un clásico en lengua inglesa, fue la inspiración para una de las mejores películas de finales del siglo pasado: Apocalipsis Now. Aunque Ford Coppola ambientó su cinta en Vietnam, y convirtió al señor Kurtz en el coronel Kurtz, dirigiendo una de las mejores interpretaciones de Marlon Brando.
2 comentarios en “El corazón de las tinieblas”
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# erre dice:
Me pareció bastante coñazo la novela. Muy farragosa de leer, quizá por la traducción, como dices.
Lo mejor que tiene es que insipiró Apocalypse Now :)
Bueno, reconozco que el ambiente oscuro y opresivo está muy logrado, pero no puedo decir que me gustara.
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# Alma dice:
Está por de más decir que la traducción no es cosa fácil….
se debe tener la capacidad de léxico en cultura general para lograr lo que es este libro no se logró…
en fin… no estaría de más intentarlo leer en el idioma original. n_n


