Warning: Use of undefined constant get_magic_quotes_gpc - assumed 'get_magic_quotes_gpc' (this will throw an Error in a future version of PHP) in /home/lalen2/public_html/wp-content/plugins/cforms/lib_functions.php on line 339

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/lalen2/public_html/images/cassette01.jpg(1) : eval()'d code(83) : eval()'d code(1) : eval()'d code(1) : eval()'d code:1) in /home/lalen2/public_html/wp-content/plugins/wp-super-cache/wp-cache-phase2.php on line 1164
La Lengua » Ciencias, letras, acentos

Ars longa, vita brevis

Ciencias, letras, acentos

18 de September de 2007

Willian es un chico de nueve años de York, Inglaterra, que a causa de una meningitis tuvo que ser operado del cerebro (es curioso esto de las palabras: la meningitis me parece una de las enfermedades con nombres más ridículos, pero puede ser ciertamente terrible). Después de que el neurocirujano Paul Edridge estuviese trasteando durante horas dentro de la cabeza del chico, el acento de éste cambió del del inglés de Yorkshire al conocido como Queen’s English (vía Boing Boing).

Tan asombroso como suena, y uno de los mejores ejemplos de que la lingüística es, o debería ser, la ciencia multidisciplinar por excelencia. Todas las esferas del ser humano están impregnadas de lenguaje, y cada vez es más evidente que no es solo un producto cultural como la gastronomía o las formas de vestir, sino algo incrustado físicamente en lo más profundo de nuestra especie. Estamos predispuestos genéticamente para hablar, no es sólo que hayamos aprovechado que nuestra boca quedara libre al adoptar la posición bípeda. Dentro de nuestros cerebros hay alguna (o algunas) estructura que es igual en todos los humanos y que hace que, después de unos -muy pocos- años de entrenamiento no planificado, seamos capaces de hablar cualquier lengua en cuyo entorno hayamos vivido los primeros años de nuestra vida. De hecho, es impresionante pensar en que un chico español de siete años probablemente habla un español más correcto (y con mejor acento) de lo que cualquier doctor en Filología Hispánica inglés o australiano podrá hacerlo en toda su vida.

Pero ¿cómo diablos un chico que habla con un acento determinado, y que lo ha hablado toda su vida, habla de repente con otro acento que no ha practicado nunca? ¿Imagináis a un andaluz que, después de superar una operación cerebral, comenzase a hablar con acento de Valladolid? Hay muchísimas preguntas tan alucinantes como misteriosas que la ciencia de las lenguas aún debe resolver.

Cuando era más joven, e iba al instituto, había una especie de competición entre los que nos decantamos por las letras y los que prefirieron el camino científico. Supongo que aún sucede, si es que a algún joven de hoy en día le interesa lo que estudia. Los reproches de unos a otros, curiosamente, solían ser los mismos: los de ciencias pensaban que no éramos capaces de entender las ciencias, y viceversa (lo cual demuestra que estúpidos los hay de todos los colores).

(Hay un hecho probado y que admito sin vacilaciones: la gente más inteligente suele decantarse por las ciencias. Pero aplicaré un matiz: más que la gente inteligente, la gente trabajadora. Casi todos los que se van a letras son los vagos, o gente que huye de las matemáticas o de la física. Esto hace que haya necesariamente que bajar el nivel en los cursos de letras, para no estropear las estadísticas de aprobados. Yo siempre digo que en los cursos de letras hay un 10% de estudiantes de letras y un 90% de vagos, o gente que simplemente no sirve para nada o no quiere estudiar, y sabe que en las asignaturas de letras los profesores suelen ser menos exigentes. Cuando dan conmigo, por desgracia para ellos, encuentran la horma de su zapato)

Casi todos los que menospreciaban las disciplinas ajenas eran en realidad personas que no veían más allá de dos palmos frente a sus narices, y que en realidad, tras acabar la carrera, si los sacas de su parcela concreta quedan en el más inculto de los ridículos. En realidad, creo que el espíritu científico es el espíritu del saber: uno no puede considerarse científico si su interés se reduce al libro que tiene delante, uno no puede considerarse médico si no se preguntá qué pasa para que un retoque en el cerebro cambie el acento de una persona, uno no puede considerarse lingüista si no se pregunta qué genes propiciaron la aparición de la mayor creación del ser humano, la que estoy utilizando para escribir este post, la que estáis utilizando para leerlo, la única creación humana que puede observarse a sí misma, modificarse, atacarse, corregirse y filosofar sobre su propia existencia y sobre la existencia de todas las cosas.

¡Vaya! Al final va a parecer que arrimo el ascua a mi sardina. Que no, que no. Leed todo lo que podáis, usad la lengua para la ciencia y la ciencia para la lengua, sabed de todo. Porque el burro más burro de todos es el que no quiere saber de todo.

7 comentarios en “Ciencias, letras, acentos”

  • # Lord dice:
    19 de September de 2007 a las 1:43

    A mí me pasa algo raro. Siempre fui de ciencias, en el sentido de que se me daban mejor (no que me gustaran más), y ahora soy de letras (aunque igualmente se me dan bastante bien las ciencias). Y es que lo que me pasa a mí es que me interesa el conocimiento en general, nada de dividirlo en letras o ciencias.
    Lo que comentas en el artículo es realmente interesante. Creo que, efectivamente, existen estructuras cerebrales que nos predisponen al lenguaje, más bien a poder asociar la realidad a símbolos (que en nuestro caso son lingüísticos). Y, ¿por qué? Para mí, el lenguaje es la base del raciocinio humano. Creo firmemente que no es la realidad la que determina el lenguaje, sino el lenguaje quien determina la realidad. El lengüaje no crea la realidad, pero la divide. La realidad existe al margen del ser humano, pero es el ser humano quien divide la realidad en conceptos, agarramos una parte de la realidad y la llamamos “calor” y a otra parte la llamamos “frío”, y las cosas existen como tal en función del lenguaje, no porque existan en sí, solo existe la materia, la forma de dividirla gracias al lenguaje crea nuestra realidad, y gracias a eso podemos hacer ciencia y existe el conocimiento. Y nosotros y solo nosotros somos los que decidimos cuanto tipos de cosas hay, dependiendo de cuantas veces queramos dividirla con el lenguaje. El ejemplo perfecto es el del cerdo, para muchos solo existe un animal: El Cerdo. Pero nosotos hemos dividido esa realidad en Cochinillo, Guarro, Puerco, dándole distintos matices y diferenciando los tipos de cerdo.
    Con esto concluyo que, gracias al lenguaje (las letras) existen las ciencias, todo está en simbiosis, el conocimiento es importante en su totalidad. Saludos 😉

  • # Luis dice:
    19 de September de 2007 a las 9:38

    Pues yo siempre he sido y soy estudiante de ciencias. En el bachillerato me decanté por la rama científica, y cuando entré en la Universidad, decidí estudiar Farmacia. Ahora que ya terminé la carrera, (aunque continúo con los estudios, realizando el doctorado), me doy cada vez más, de la importancia de las letras. Me apasionan la historia, y curiosamente, con el paso de los años, cada vez más la filosofía (la odiaba en el bachiller). Detesto la gente que cree que las letras son inútiles (cuando están en todas partes, no sólo en el lenguaje, están en la historia, en el arte y en la ciencia); y viceversa: los orangutanes que creen que las ciencias son menos importantes (no creo que diga esa si no tuviera ni electricidad, ni agua caliente, ni un hogar donde recogerse). ¿Pero habría ciencias sin lenguaje? Imposible. ¿Cómo comunicar acaso los conocimientos adquiridos si no es a través de éste? Podrían utilizarse símbolos matemáticos y fórmulas que representasen ideas, pero necesariamente el lenguaje tendría que estar presente para llegar a comprenderlo plenamente. Como dije, soy de ciencias, jamás he estudiado ni la psicología, ni la pedagogía ni la filosofía del lenguaje. Tan sólo algunos conceptos fisiopatológicos sobre la capacidad del habla, que poco o nada tienen que ver con el lenguaje en sí. Sin duda existen zonas cerebrales encargadas del lenguaje, del acento, de la comunicación. A la fuerza, existirán genes que den lugar a la especialización de estas neuronas. Por tanto, podríamos decir, que en cierto modo hay una predisposión genética al lenguaje, a la sociabilidad en definitiva, que tan sólo se expresará, obviamente, en determinadas condiciones (si creemos en la fábula del niño criado por lobos, es natural pensar que este crío nunca llegará a comunicarse mediante una lengua, a menos que entre en contacto con otros humanos).
    Bueno, creo que dejaré de expresar tan libremente mis opiniones sobre el tema, al no ser, ni de lejos un especialista, y por miedo a meter la pata.
    Por cierto, Elías, felicitarte una vez más (ya lo había hecho en otro comentario) por tu blog. Me parece muy interesante, y me gusta mucho los temas que tratas, con sencillez, pero con profundidad. Te felicito! anunciaré tu blog en el mío, y así habrá más gente que pueda disfrutar de él. Un saludo desde Galicia. Ciao!

  • # Elías dice:
    19 de September de 2007 a las 20:54

    Gracias por tus halagos, totalmente inmerecidos, Luis.

    Lord: la cosa en realidad es más complicada.

    Hay quien defiende que el mundo no existe como un conjunto de cosas diferenciadas, que somos nosotros los que con el lenguaje creamos categorías de cosas. Por ejemplo, según esa concepción, un caballo podría ser lo mismo que un perro, sólo que en algunas lenguas diferenciamos entre los dos animales (pongo un ejemplo extremo para que se entienda bien). Podría haber otra lengua que diferenciase entre caballos de diferentes tamaños, y para sus hablantes habría la misma diferencia entre un caballo grande y uno pequeño que para nosotros entre un perro y un caballo.

    Los idealistas (que así se hacen llamar) no piensan, pues, que el universo sea una realidad finita y dividida en compartimentos estancos, ya que estas separaciones las habríamos inventado nosotros con el lenguaje. Pero esta teoría no la acepta casi nadie de forma radical.

    Otras teorías dicen que las palabras se corresponden con realidades, categorías y divisiones que ya existen previamente en el mundo, y que nosotros simplemente las nombramos. Es decir, que el pensamiento y el lenguaje son totalmente independientes. Incluso ahora se sostiene que puede haber pensamiento sin lenguaje y viceversa.

    Hay enfermos mentales que pueden elaborar largos discursos totalmente coherentes lingüísticamente, pero que no quieren decir nada. Y viceversa, hay personas con alguna afasia muy especial, que tienen en perfecto estado los órganos fonadores, conservan intacta su capacidad de raciocinio, saben expresarse con gestos, pero son incapaces de expresarse mediante el lenguaje. Casos como estos apoyan la teoría de la independencia entre lenguaje y pensamiento.

    Yo creo que seguramente lo correcto será un camino a medias entre ambas posturas, pero aún no se sabe a ciencia cierta.

    Para quien esté interesado en estos temas, recomiendo el libro “El instinto del lenguaje”, de Steven Pinker, una obra que últimamente está dando mucho que hablar y que pensar (y que espero comentar aquí dentro de poco). Buscad sus entradas en la Wikipedia en inglés si domináis el idioma, que os pueden aclarar muchas cosas.

    Saludos.

  • # Lord dice:
    20 de September de 2007 a las 1:37

    Yo es que dudo que exista nada “en sí”, salvo lo que los griegos llamarían Arkhé (principio de todas las cosas). Si pego un lapiz y un boli con pegamento y te pregunto: ¿Qué es?; Me responderías: Un boli pegado a un lapiz. Pero si resulta que a ese boli pegado al lapiz le doy una utilidad, lo patento y le doy el nombre de “bolapiz” y dentro de unas generacioens le pregunto a alguien, perdona ¿Qué es esto? Me dirá: Es un bolapiz. Eso, en mi opinión, sucede con todo en la naturaleza. No creo que, como diría Platón, exista la “idea ordenador”, la esencia de lo que es un ordenador y que nos permite nombrarlo. Creo que el ordenador no existe como tal, sino que son una serie de piezas que, funcionando conjuntamente, hemos llamado ordenador. El caballo tampoco existe como tal, según mi visión del tema claro (estoy muy lejos de tener la verdad absoluta jaja), sino que es un conjunto de células organizadas de una manera que lo hacen funcionar de una manera, y a lo cual hemos dado el nombre de “caballo”. La organización de las células del perro es distinta, y por eso diferenciamos caballo y perro, a primera vista y para la simple mente humana se nos muestran muy distintos, así que lo diferenciamos, eso tampoco quiere decir que exista la “idea Perro” o “la esencia perro”. Y así podemos ir hasta los mismísimos átomos, nada existe por esencia, existe algo que lo forma todo, el “arkhé” griego, el principio de todas las cosas, llámesen quarcks, energía, espacio o tiempo, hay algo que lo forma todo, eso es lo único que existe en “sí”. Nosotros con el lenguaje lo que hemos hecho ha sido diferenciar entre sus distintas organizaciones, configurando nuestra propia realidad al dar lugar a conceptos o entidades como “ordenador”, “mesa”, “caballo” o “perro”.

    Esto está ya muy lejos del platonismo, aunque las corrientes actuales de la filosofía se centran precisamente en el lenguaje, y ha habido muchas teorías sobre si las “esencias”, o sea, la definición de lo que es un perro, un caballo, etc existen o no.

    Me encanta la filosofía y ya te dije Elías que cuando tuviera tiempo ya te contaría más o menos mi visión, esto es parte de digamos mi “teoria” si es que no suena demasiado pretencioso llamarlo así. Espero no haber sido demasiado pesado y siento haberme extendido tanto. Saludos 😉

  • # cecilia dice:
    20 de September de 2007 a las 10:29

    HOla a todos:

    Lo del chico del que se refiere el artículo del post podría ser una afasia de expresión, donde se conserva la comprensión del lenguaje pero no el aspecto expresivo. Me ha pasado, hace ya mucho, de tener un paciente también operado, que luego de ella hablaba solamente hebreo, que era su lengua materna, con la cual nunca había llegado a desarrollarla por completo ya que se habían mudado a Argentina cuando tenía tres años. Desde el hebreo (ayudada por un traductor) pude “conducirlo históricamente” en su aprendizaje en las lenguas y recuperar su nivel de castellano adulto, que por cierto, como era médico y encima especialista en foniatria luego tuvo mucho que decir. A veces, otros enfermos, acumulan en su inconciente “señales” almacenadas involuntariamente(sonidos de la tele, de la calle, de una conversación de fondo en un párking, etc) que por diversos motivos(como una operación) son activadas y “reemplazan” la señal que se emitía hasta el momento.
    Opino igual que vosotros que los que “dividen” (en ciencias o letras) aquí “no reinan”, todo por el contrario.
    Sin embargo, y lo digo con pesar, ahora mismo, el saber utilizar el lenguaje digamos, de una forma discretamente correcta, NO NOS ASEGURA QUE EL PROCESO COMUNICACIONAL SE LLEVE A CABO CON EFICIENCIA.
    Lo peor de lo que veo día a día, es un diálogo mutado sin ganas de dar frutos, de crecer, HAY POCO INTERCAMBIO DE IDEAS, SEAN EN LAS CIENCIAS, EN LAS ARTES, EN LA POLÍTICA…
    HEMOS PERDIDO HASTA TAL PUNTO EL NORTE POR NUESTRA IGNORANCIA QUE YA NO SOMOS TAMPOCO CAPACES DE ESCUCHAR LO QUE NOS DICEN EN PROFUNDIDAD.
    Me pasa en el Ayuntamiento de mi pueblo, en el banco, cuando reclamo una avería telefónica, en una reunión de mi comunidad de vecinos, hasta incluso con mi propia pareja…

  • # Manuel dice:
    20 de September de 2007 a las 11:27

    Por mucha ciencia que uno sepa, y lo digo yo que soy de ciencias, no es nada si no dispone del suficiente lenguaje para saber expresarse…

    De hecho, lo veo a diario en mi trabajo, cuando tengo que redactar textos más o menos elaborados, que reflejen un Análisis Funcional o un Diseño de una solución a un cliente… tengo compañeros que saben mucho, pero son incapaces de expresarse en condiciones y por tanto cuesta muchísimo trabajar con ellos…

    El que crea que la Lengua es inútil, es un ignorante…

    Y estoy de acuerdo con Cecilia, en este mismo momento hay una clara falta de diálogo, de saber expresarse y saber entender lo que otros nos dicen… a este paso, los discursos en el Congreso se escribirán en esa aberración que han llamado ‘Lenguaje del SMS’…

    Siendo Ingeniero, me encanta leer y admiro a quienes son capaces de expresar sus ideas con claridad…

  • # Elías dice:
    20 de September de 2007 a las 13:21

    Ten en cuenta, Lord, que si dices que un perro no es más que un conjunto de células, estás reconociendo la existencia diferenciada de estas células, que sí existirían por sí mismas. O, bajando de nivel, de los átomos, o los electrones, o los quarks…

Escribe un comentario

Hay que comer

Archivos

Búsqueda

La Lengua en tu mail

Tu dirección de email:

FeedBlitz

Video

Más vídeos aquí

Fotos

www.flickr.com
Elementos de Elias.gomez Ir a la galería de Elias.gomez

Estadisticas


Ver estadísticas

La Lengua se publica con Wordpress | RSS de las entradas y de los comentarios | Diseño web: Dodepecho