Ars longa, vita brevis

Vírgenes

25 de August de 2007

Creo que el diario 20 Minutos, dejando a un lado su profesionalidad (o falta de ella), se considera en general un diario de línea editorial izquierdista (no me gusta el uso tendencioso de la palabra “progresista”, ya que todos los políticos, sean de derecha o de izquierda, pretenden lo mismo: el progreso, principalmente el de sus cuentas corrientes). Si bien en sus noticias no se aprecia una tendencia tan descaradamente partidista como en El País o en Libertad Digital, sus páginas de opinión en forma de blogs suelen albergar principalmente a columnistas de ideología socialista. Eso está bien, desde luego: las páginas de opinión es donde deben ir las opiniones, sean las que sean, y el periodismo siempre ha tenido un fuerte componente de opinión, lo que es normal y hasta deseable.

Pero al leer este artículo titulado «¿Cómo perder la virginidad?» me he sentido arrastrado por la fuerza unos veinte o treinta años hacia atrás en el tiempo. No os detengáis en las numerosas faltas de ortografía, gramática y expresión, producto del sistema educativo del que orgullosamente formo parte, y fijaos en el contenido. El artículo da una serie de consejos para cuando se pierde la virginidad. Unos consejos, desde luego, nunca están de más, sobre todo para una experiencia a la que se le da excesiva importancia y que suele acabar en desastre (lo que es lógico, cuando se hace por primera vez algo que uno considera muy importante).

Lo que más me ha llamado la atención es el primer consejo que se da a las chicas:

No lo hagas hasta que no estés completamente convencida, nunca por que te lo piden, ni porque todos lo hacen, ni porque llevaba unas copas de más.

Por supuesto, la experiencia es diferente en los chicos que en las chicas, por lo que no está mal que haya consejos diferenciados. Sin embargo, me voy a la sección de “ellos” y no encuentro un consejo semejante. ¿Por qué?

Creo que la respuesta está bastante clara: la virginidad, en el caso de las mujeres, es un precioso tesoro que hay que conservar hasta que una esté completamente segura. La virginidad (es decir, la falta de experiencia) en las mujeres es un bien en sí mismo, porque aún tenemos la idea de que las mujeres son seres cándidos y etéreos a los que hay que proteger de la maldad intrínseca de la masculinidad (desde luego, el mejor ejemplo son las despedidas de solteras). El hombre, sin embargo, es un cazador que debe follar a diestro y siniestro, porque cuanto más lo haga más hombre es. En una vuelta de tuerca más a la retrógrada dialéctica del artículo, se llega a decir que hay que considerar un “honor” el hecho de quitar la virginidad a una persona, aunque, eso sí, este consejo es válido para ambos sexos.

Regreso al pasado, parte n.

9 comentarios en “Vírgenes”

  • # Francisco dice:
    26 de August de 2007 a las 10:19

    Una vez leído el artículo de 20 minutos lo que más me sorprende es que todos los consejos para “ellas” están relacionados precauciones para que no sea todo lo malo que puede ser. Sin embargo, para los chicos muchos de consejos van por la vía de “si quieres quedar como todo un semental…”.

    Yo pensaba que la virginidad se veía cada vez más como algo absurdo y sin importancia, un pequeño trámite por el que hay que pasar para acercarse un poco más a la vida de adulto. Por lo que veo me equivocaba, de todas maneras tantas moralinas me parecen una soberana tontería. Más aún cuando tienen un corte tan sexista como este.

  • # cecilia dice:
    26 de August de 2007 a las 19:08

    Francisco: la pérdida de virginidad no es un “mero trámite”, o al menos no debería de serlo. Y aunque te parezca increíble debería devenir ritual, como atávicamente fue y será. El ritual es iniciático y el inconciente individual pero sobretodo el colectivo se encarga de darle significado. Se traspasa un umbral, no el hímen. Se “penetra” al inconciente, a lo desconocido, a un territorio donde se forma el alfa que saldrá vencedor, por una vez, al omega también omnipresente.
    La vacuidad en la práctica sexual es libre albedrío, faltaría mas, pero nos quedaríamos solamente con la punta del iceberg.
    Las mujeres “sabemos”, “tememos”, “intuímos”, que es un momento importante, trascendente, y aunque resulte un desastre, poco grato o menos mágico de lo esperado nada podrá quitarle nuestra particular manera de intepretarlo como parte fundamental dentro del universo femenino.

  • # Priscila dice:
    26 de August de 2007 a las 21:06

    Me parece un buen consejo para las chicas ése pues no es lo mismo haber aprendido poco a poco lo que es el sexo con tu novio de años y progresando a la vez, que en el marco de la noche, el alcohol, las prisas y el buitre de turno y en ¿dos minutos?, por ejemplo. La primera vez (diríamos, mejor, las primeras experiencias sexuales o el sexo adolescente) determinan la concepción del sexo que pueda tener una chica a lo largo de la vida: como un acto traumático, una necesidad únicamente masculina, un acto vicioso y sucio, un juego de amor…, puede determinar una promiscuidad, un egoísmo sexual o una frigidez, incluso un vaginismo. La anorgasmia y las primeras relaciones con buitres son un binomio, al igual que las primeras experiencias dentro de la complicidad y tacto masculino y la satisfacción sexual también lo son.

    El tema en los chicos es bastante diferente, sí, pero es más absurdo, como casi todo en ellos. Por ejemplo, para ellos la virginidad es un estigma que hay que borrar cuanto antes, no importa el modo: es igual de digno debutar en EL ÁGUILA NEGRA con un putón de noventa quilos y pagando tu tío Cipriano que con tu novia, cuando ella se decide a dar el paso, en un acto lleno de sensibilidad. Qué importa, lo importante es meter cuanto antes y contarlo.

    Me ha gustado mucho el mensaje de Cecilia. El tema de la sexualidad es apasionante cuando hablas con una chica en confianza, complejo y lleno de matices, de miles de sensaciones en evolución y cambio. Hablar de sexo con un chico es como hablar del tiempo, formulístico y previsible. Aburrido. Por ello quizás los mejores sexólogos son mujeres. Yo nunca iría a un sexólogo.

  • # Elías dice:
    26 de August de 2007 a las 23:29

    Esta Priscila nos ha salido rana.

  • # Priscila dice:
    27 de August de 2007 a las 0:46

    Sí, porque vivo rodeada de moscones.

  • # Manuel dice:
    27 de August de 2007 a las 11:22

    Poco se puede añadir a lo dicho, salvo que no todos estábamos como locos por ‘meterla en caliente’ con la primera que se pusiera a tiro…

    Algunos también buscábamos nuestro momento…

    La verdad es que ni se le debe dar tanta importancia, porque puede llegar a obsesionar a muchos, ni tampoco es algo tan banal…

    Además, muchos piensan que el cómo lo hagan la primera vez, marcará su vida sexual… pero nada más lejos de la realidad, en la práctica está la perfección… y cuanta más confianza tengas con tu pareja, mejor se dará la cosa…

  • # Francisco dice:
    28 de August de 2007 a las 13:11

    Cecilia: Quizá para una chica sea algo más importante que para un chico y ese ritual del que hablas se interprete de una forma diferente. Tu eres una mujer e imagino que entenderás mejor al resto de las mujeres. Sin embargo, creo que el artículo de 20 Minutos que comenta Elías está cargado de un toque sexista. Para empezar por que una de las cosas que hace suponer a las chicas es que no van a disfrutar de ninguna forma.

    Quizá me he explicado mal en mi comentario anterior. No dudo que la primera vez tenga cierta parte de ritual, pero lo que yo pretendía comunicar cuando dije que “pensaba que la virginidad se veía cada vez más como algo absurdo y sin importancia” me refería al plano moral del asunto, no al psicológico.

    Tradicionalmente la virginidad femenina ha sido importante en ese sentido, pero parece que es un estigma del cual, lamentablemente, la sociedad no permite librarse a las mujeres. Aunque evidentemente cada uno/a puede cargar esas primera vez de toda la moralidad que crea conveniente. Solo opino que es esa moralidad absurda la que provoca la mayoría de los problemas

  • # papablo dice:
    29 de August de 2007 a las 8:50

    Encasillar, estereotipos, generalizar. Mucho se habla de no generalizar y nada mas das la vuelta a la esquina enseguida te encuentras a alguien, muchas veces de esa misma gente que pide no generaliza, y te suelta una patada en los huevos como si nada.
    Enseguida se asume que el hombre solo quiere meterla, sea como sea. Y aquí nadie dice nada, se quedan tan panchos.
    Pues como yo no estoy libre de culpa, lo voy a hacer en sentido contrario. No hay nada mas sensible que un chico adolescente. A esta edad abre sus ventanas a todos los emigmas del universo. Pone en una balanza lo que la sociedad le ha enseñado y las injusticias del mundo. Empieza a entender que hay algo que le supera en grandeza, llamese alma, humanidad, Gaia, universo o simple neurona que da la lata con lo de la supervivencia. Eso queda del lado de las creencias de cada cual. También siente que hay un sentimiento nuevo y fuerte en el. Ese sentimiento que flotaba en el ambiente en su niñez y puede que viera mas densamente al mirar a sus seres más próximos se va diluyendo en el ambiente, apareciendo densa cual precipitación química al referirse a otros seres nuevos que surgen a su alrededor en un circulo que va ampliandose hasta descubrir ideas y seres complementarios que les llenan. Poco le importa aún su aspecto. Basta con no provocar rechazo en los demás o provocarlo para llamar su atención y al final su próximidad, necesita sentir a los demás. Y encuentra a la mujer. Ya la había visto antes. Esa compañera de juegos que en su niñez generalmente se había ido apartando para crear sus corrillos y que un día, sin saber como o por qué volvía a aparecer en las mismas actividades, entretenimientos, charlas y juegos. En esa edad en que se encuentran la mayoría de los que considaramos mejores amigos y amigas y el sexo le trae al pairo.
    Volvemos a la adolescencia. A esta edad las féminas se encuentran ya en plena floración, tanto corporalmente como estéticamente. Se embadurnan de colores, perfumes, adornos, texturas. Apabullantes con los de su edad y deslumbradas por los que empiezan a destacar pómulos, mentones, hombros, manos y voces profundas. Eres capaz de entregarte en cuerpo y alma.
    Desde aquí mil caminos parten, pero quien se atreve a cecir que para los hombres entregarse por primera vez no tiene mayor importancia que el poder fardar antes o despúes con los amigos o es una mujer y piensa o no sabe que eso no es así o tiene la sensibilidad en la punta del pijo a la altura del golpe y martillazo. También es posible que no lo quiera reconocer por haberse pasado esta época fardando sin tener la suerte de haberla vivido.

  • # canceriana dice:
    29 de June de 2009 a las 18:51

    hola cecilia.mira tengo 19 años y soy virguen ha veces e siento mal porqie ya todas mis amigas han estado con chicos,el problema es que no quiero hacerlo por ensayar ,si no con una persona que yo realmente quiera, pero en este momento no tengo novio,y no se que hacer,cuando me ajunto con mis amogos y amigas siempre me pregunta que si ya ,y la verdad me hacen sentir incomoda,no se será hacer como alguna de ellas por pasar la noche ,o por tragos

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