Ars longa, vita brevis

Una breve historia de casi todo

10 de August de 2007

Una breve historia de casi todo

Mientras leía este fantástico libro (sobre el que ya he escrito dos posts, aquí y aquí), me venían a la mente varios comentarios para escribir la reseña. Todos eran comentarios del tipo “es un libro imprescindible”, “el mejor libro de divulgación científica”, “se lo recomendaría a todo el mundo”, “se está acabando y me da mucha pena”, etc. Curiosamente, buscando otros posts sobre el mismo libro, me he encontrado con los del El Pez y CPI, y entre los posts y los comentarios, casi todo el mundo está de acuerdo. A veces incluso literalmente.

Es uno de los libros más interesantes que he leído, de esos que cuando llevas un minuto esperando en una cola cualquiera, lamentas no tener en las manos, porque leyéndolo el tiempo se te pasa volando.

La materia es muy extensa: una narración de toda la historia del universo, desde la gran explosión hasta la aparición y dispersión del homo sapiens sapiens por la faz de la tierra. No intenta saber qué pasó antes de la gran explosión, ya que, como él mismo dice, el tiempo y el espacio fueron creados en dicha explosión, y por lo tanto no hay nada antes.

Seguro que hay decenas de libros que abarcan el mismo tema, pero el enfoque que le da Bill Bryson es muy atractivo. Y tal vez ello se deba, precisamente, a que Bryson no es un científico, sino un escritor de libros de viajes (género al que no me he acercado nunca y no sé exactamente en qué consiste). Así que, por un lado, cuenta unos hechos científicos que él comprende a gente que probablemente tenga como mucho la misma formación que él, lo que los hace perfectamente comprensibles. Y, por otro, cuando hay alguna polémica relacionada con cualquier investigación científica, se abstiene normalmente de tomar partido y es bastante objetivo, lo que no es demasiado común en los libros de ciencias escritos por científicos.

Porque Bryson observa a los científicos como los científicos observan el resto del universo: con absoluta frialdad. Y ello consigue un efecto cómico, seguro que a propósito. Te das cuenta de lo humanos que son los científicos, de que entre ellos hay personas buenas y malas, ineptas y brillantes, maduras e infantiles, y sobre todo de una cosa: que una gran parte de los hechos que se nos presentan como probados, aún son objeto de notable controversia, y a veces de sangrientas luchas en la comunidad científica.

He aprendido muchísimas cosas con este libro (aunque algunas ya las conocía por encima, y otras simplemente casi se saben por intuición). Por ejemplo, que no solo el universo es inmensamente grande. Saliendo de la tierra, todo es inmensamente grande. Estamos a una distancia tal simplemente del planeta Neptuno, que es probable que pasen muchísimas generaciones antes de que siquiera se sueñe con viajar a él. Que probablemente conocemos solamente menos de una de cada cien o mil especies vivas sobre la tierra, y quizás sólo una de cada millón o mil millones que han existido en nuestro planeta. Que seguramente haya millones de especies de dinosaurios de las que nunca sabremos nada (de hecho, son raros los esqueletos de dinosaurios completos, y la mayoría de ellos se han reconstruido a base de varios esqueletos fragmentarios y conjeturas). Que vivimos en una edad del hielo, solo que en su fase templada, así que la temperatura normal de la tierra es bastante más calida de lo que es ahora. Que la última gran erupción de un volcán ocurrió en una isla hace menos de doscientos años, mató de forma casi instantánea a 100.000 personas y oscureció el cielo de todo el planeta. Que el parque Yellowstone, en los Estados Unidos, es una bomba de relojería a la que le toca explotar ya y que puede provocar una extinción comparable a la que aniquiló a los dinosaurios, extinción que, por cierto, no fue ni con mucho la más terrible que ha asolado el planeta. Que el último tigre de Tasmania, cuando murió, fue arrojado al cubo de la basura y seguramente nunca tendremos información completa sobre su ADN. Que el último dodo (disecado) fue mandado quemar por el director del museo donde se encontraba, así que no hay manera de conocer su cuerpo completo más que en base a descripciones poco fiables y a restos fragmentarios. Que no hay dos reinos solamente (plantas y animales), ni tres (con los hongos), sino veintitrés, y sólo tres de ellos (los tres citados) son visibles sin un microscopio. Que cada año cruzan la órbita de la tierra varias docenas de meteoritos como los de Armageddon, y que no los vemos porque para verlos es necesario tener un telescopio apuntando hacia ellos en ese preciso momento… y que si alguno de ellos llega a impactar contra la tierra (lo que nos matará a todos con casi total seguridad), lo veremos en el cielo cuando queden quizás menos de 30 segundos para el choque. Que si extiendes los brazos en una metáfora de toda la edad de la tierra (4.600 millones de años) y te limas ligeramente las uñas de una mano, habrás borrado completamente la historia de nuestra especie.

Y podría seguir así durante horas.

Dicen que este libro hace la ciencia divertida, pero creo que los que lo dicen no saben hasta qué punto es cierto. A mí la ciencia siempre me ha interesado (aunque soy profesor de lengua y literatura, mi acercamiento a los libros al principio fue exclusivamente con libros sobre animales, sobre todo aves). Sin embargo, algunas materias, como la geología, siempre me habían parecido mortalmente aburridas, hasta el punto de llegar a odiar (aunque inofensivamente) a los profesores que había tenido que mostraban entusiasmo por ella (sin duda, no supieron hacer bien su trabajo). Sin embargo, con este libro he devorado literalmente decenas de páginas sobre piedras, sin ningún atisbo de indigestión. Este libro es, de verdad, impresionante.

Dice Indro Montanelli, en su Historia de los griegos, que llamó a este libro de esa manera, y no Historia de Grecia (como había hecho con su Historia de Roma y su Historia de la Edad Media) porque la historia de Grecia es más una historia de hombres que de un imperio o una civilización. Con este libro pasa algo parecido: es más una historia de los científicos que una historia de la ciencia. Pero los científicos, además de ser una causa jocandi, son una puerta hacia la ciencia y hacia el por qué y el cómo de la ciencia. Hacia el qué sabemos y el cómo lo sabemos. Y también hacia la duda, que es la principal herramienta del conocimiento: no sólo nos enseña las dudas de los científicos, sino que nos enseña a dudar de los científicos, no como tales, sino como personas, no para que dudemos del conocimiento científico, sino precisamente para que nos demos cuenta de que sabemos muy pocas cosas, algunas de ellas de forma dudosa, y de que queda un infinito por saber. Y hace falta gente, hacen falta científicos que se peleen y que de sus peleas saquen cosas en claro, porque nuestra especie, por mucho que nos creamos, está todavía en pañales, y lo mejor de todo (aunque ninguno de nosotros lo veremos), está por llegar.

Y recuerda una cosa: has tenido dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos… una larguísima estirpe que hace miles de millones de años era un ser unicelular. Si cualquiera de esos miles de millones de tus ancestros hubiese muerto en un accidente, o devorado, o por cualquier motivo se hubiese reproducido con una pareja distinta, no estarías aquí. ¿Conociste a tu novia por casualidad? Pues millones de esas casualidades han propiciado tu existencia. El hecho de que estés leyendo esto ahora mismo es no sólo improbable, sino prácticamente imposible. No voy a utilizar este argumento para decirte que aproveches tu vida y dejes de hacer botellones… Pero es un hecho que, sin duda, te hace dejar la vista fija en algún sitio y ponerte a pensar…

Este libro debería ser lectura obligatoria en todas las escuelas del mundo.

O, pensándolo bien, mejor no.

8 comentarios en “Una breve historia de casi todo”

  • # antonio molina dice:
    13 de August de 2007 a las 8:27

    Qué trascendental te has puesto al final… Me lo voy a comprar, que me has puesto los dientes largos

  • # Miguelote dice:
    16 de August de 2007 a las 22:40

    Excelente post y excelente libro. Yo lo compré el año pasado cuando lo recomendaron en Microsiervos.

  • # La Lengua » Blog Archive » Razas, lenguas dice:
    3 de November de 2007 a las 0:42

    […] para cualquiera que quiera tener una cultura general por encima de la media: algo así como Una breve historia de casi todo, pero en el ámbito de la lingüística, es decir, el estudio de esos códigos que llamamos idiomas […]

  • # La Lengua » Blog Archive » El instinto del lenguaje dice:
    3 de December de 2007 a las 21:52

    […] las distintas ciencias) lo hacen comparable a mi otro libro de divulgación preferido de este año: Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson. Es tan amplio el tema que aborda, y lo hace tan documentadamente, que creo que es […]

  • # Troy dice:
    14 de December de 2007 a las 13:13

    Me lo pido!

    Saludos!

  • # MrBlonde dice:
    13 de January de 2008 a las 20:16

    No sé si leerás este comentario después de tanto tiempo, pero bueno.

    Me acabo de comprar el libro, en parte por esta reseña y opinión, y en parte porque valía 8€ de nada. Llevo apenas 70 páginas, pero ya se ve qué pinta tiene… y me está encantando.

    Pero hay una cosa que me intriga, y es tu última frase; ¿por qué es mejor que no lo lea todo el mundo? ¿Crees que se podría malinterpretar? ¿Crees que no se lo leería nadie?

  • # Elías dice:
    13 de January de 2008 a las 20:53

    MrBlonde: es una especie de medio broma irónica.

    Lo que quería dar a entender es que cuando una obra es lectura obligada en la escuela, acabas consiguiendo que la gente le tome manía. Hoy todo el mundo piensa que el Quijote y el Lazarillo son un rollo. Por eso digo que no habría que imponer este libro, aunque sea una lectura imprescindible: que la gente se acerque a él por el boca a boca, porque si lo mandáramos en el cole todos los alumnos acabarían bajándose el resumen de El rincón del vago.

    ¿Crees que El código da Vinci habría sido un éxito si estuviese entre las lecturas obligatorias de la ESO?

    Pues eso 😉

    Disfruta del libro.

  • # marce dice:
    22 de April de 2008 a las 19:49

    Me ha encantado. Estudio 4 de ESO y me ha encantado

    Antes he de contestarle a mi amog@ el/la profe, y he de decirle que tiene mucha razón,pero que no olvide que aun siguen existiendo muchos, muchísimos jóvenes con criterio

    En cuanto al libro, una vez leí que aborda materias estrepitosamente aburridas como la geología, la física,… En cambio, hoy puiedo decir que es mentira, que el libro es fabuloso; y, parafraseando a mi compañero de ¨profesión¨ Rafa Mendez, The book is amazing. Gracias Bill Bryson, eres una bestseller

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