Ars longa, vita brevis

Suspendidos todos

3 de June de 2007

Burro

Noticia: se podrá suspender en España la Selectividad (prueba de acceso a la universidad para quienes han terminado la Educación Secundaria, incluida la obligatoria y los dos cursos de bachillerato) por tener demasiadas faltas de ortografía (vía Menéame).

Consideraciones:

1. ¿Son realmente importantes las faltas de ortografía? Y que conste que os habla un profesor de secundaria de Lengua y Literatura. Pero, en serio, ¿son tan importantes? ¿Para qué? Yo quiero animar al debate, en este post no voy a postularme por una postura u otra. Es verdad que me horroriza encontrar faltas de ortografía en los periódicos, en los libros impresos, en internet y en los exámenes de mis alumnos. Pero también es cierto que la ortografía es siempre convencional, y no lógica en un sentido sincrónico. Por ejemplo, la h en castellano no representa ningún sonido; la b y la v representan el mismo, y la g puede representar dos sonidos distintos; y estas dos últimas situaciones se repiten a lo largo de nuestro abecedario. Y tenemos situaciones si cabe más rocambolescas: la c representa, cuando va sola (no hablaré ahora del dígrafo ch) dos sonidos, uno de los cuales comparte con la z y el otro con la k y con el dígrafo qu. Vaya lío, ¿no? ¿Tiene sentido toda esta confusión, es práctica para algo? Sí, me diréis: para escribir bien. Ya -respondería yo-, pero si decidiéramos que la v desapareciera y que tanto caballo como valiente se escribiesen con b, entonces escribir bien sería tanto caballo como baliente. La ortografía sería más lógica, tendría sentido, y ahorraríamos un montón de suspensos que, si somos completamente lógicos y racionales, no mejoran prácticamente nada los conocimientos y la preparación práctica de los alumnos (la ortografía, tal y como está hoy en día, es simplemente una prueba de memoria: saber que valiente se escribe con v y que hablar lleva hache).

Mucha gente piensa que este problema es exclusivo del castellano: nada más lejos de la realidad. Casi cualquier idioma escrito tiene este tipo de incongruencias. Por ejemplo, el inglés: la s de sugar (azúcar) se pronuncia igual que el grupo sh de she (ella). Existe un alfabeto fonético internacional (AFI) que es bastante más exacto y objetivo que los alfabetos de las lenguas concretas, pero sólo es usado por esa caterva de freaks que se llaman a sí mismos lingüistas. Además, si echáis un ojo a la página de la Wikipedia que acabo de enlazar, veréis que dista mucho de ser un alfabeto sencillo: tal vez sea incluso más complicado de memorizar que nuestras propias e incongruentes normas ortográficas.

2. De mis tres cursos de experiencia docente, sólo en el primero de ellos (curso 2004-2005) tuve como alumnos a estudiantes de bachillerato, a los que preparaba para la PAU o Selectividad (especialmente a los alumnos de 2º de Bachillerato). Su preparación ortográfica era, en el mejor de los casos, mediocre. En la media, era lamentable. Y en casos excepcionales, desastrosa. Me enfrenté con miles de , así, con tilde, de españa con minúscula, y a algunos alumnos tenía que recordarles día tras día cómo se escribía su propio nombre, porque ¡no lo sabían! Seguramente estáis pensando que casi todos suspendieron, al menos Lengua, que era mi responsabilidad. Pues la respuesta es no. Casi todos aprobaron, o dicho de otra manera: los aprobé. Después fueron a la temida Selectividad y en casi todos los casos aprobaron con mejor nota que la que yo les había puesto, con todas sus faltas ortográficas y de expresión (recuerdo cómo algunos me buscaron y me espetaron: “¿Ves, profe? Al final he aprobado, y he sacado un 7, tú nos puntuabas demasiado bajo”. Los recuerdo con cariño, sin embargo).

¿Qué debe hacer un profesor de Lengua (o de cualquier otra asignatura, ya que en todas se escribe) de bachillerato cuando se encuentra con varios grupos de alumnos que no saben escribir? La respuesta fácil es: suspenderlos a todos hasta que aprendan. La difícil, que es la que me hice yo (tan complicado y retorcido como siempre) fue preguntarme a mi vez: ¿Cómo es posible que hayan aprobado la Educación Primaria, y la Secundaria Obligatoria, en ocasiones con notas excelentes, sin saber escribir? Y más: ¿Sería justo que yo los suspendiese y truncase sus expectativas, cuando en realidad nadie hasta ahora se ha tomado un verdadero esfuerzo en exigirles que cumplan con las reglas ortográficas y de expresión?

3. ¿Es lo mismo la ortografía ahora que hace treinta años? Hace treinta años no había esta abundancia de material escrito. Publicar algo era mucho más caro. No se editaban tantas revistas como ahora, ya que no había tanto dinero y no se vendían. El teléfono sólo se podía usar con lenguaje oral, nada de mensajes escritos. No había internet, y por tanto no había blogs. Y, por qué no decirlo, los universitarios, incluyendo en esta denominación a periodistas, médicos, redactores, profesores y elementos de cualquier otro pelaje, estaban mejor preparados que nosotros, al menos en cuestiones de ortografía. Es decir: había menos fuentes en las que leer, y las que había estaban mejor escritas que ahora (entiéndase mejor como “de forma más adecuada a las normas ortográficas”). Uno no había leído en ningún telediario, ni en ningún blog, ni en los subtítulos de un DVD nada como “haber cuándo hacemos tal cosa”. Ya he dicho antes que la ortografía es básicamente memorística. Si uno no ha leído una palabra mal escrita, puede tener dudas sobre su ortografía, pero cuando uno la ha leído mal escrita miles de veces en periódicos, blogs, sms, subtítulos, telediarios, etc… puede que haya visto la palabra más veces mal escrita que bien, y escribe govierno y se queda tan ancho.

Es como lo de los billones. Puede que hace unos años casi nadie supiera lo que era un billón. Ahora que diez millones de palurdos han medio aprendido inglés en este país, vemos por todos lados la palabra billón representando lo que no es1. ¿Qué culpa tenemos si al final todos se hacen la picha un lío?

4. ¿Qué hacer? Ya he avisado antes de que en este post no iba a decantarme por ninguna solución, pero sí que voy a arriesgarme a hacer una propuesta: o nos tomamos en serio la cuestión de la ortografía, o la abolimos de una vez por todas. Si vamos a seguir usando de estas normas ilógicas, pues démosles la importancia que queramos y exijamos, por tanto, su correcto uso. Pero si todo el mundo piensa realmente que no tiene tanta importancia, ¿por qué no las tiramos a la basura? Prescindamos de la v. Escribamos casa, ceso, cilo, coco y culo, por ejemplo, y borremos del mapa la k y la qu. Usemos la h para escribir hoza (choza), hoho (chocho) y histe (chiste). Usemos las mayúsculas en lugar de los signos de exclamación, y no para comenzar oraciones, textos o nombres propios. Y en un par de lustros los alumnos no deberán seguir sufriendo la angustia de la posibilidad del suspenso por motivos ortográficos, sobre todo cuando la mayoría de los periodistas de la tele, los blogstars y sus propios profesores desconocen las normas ortográficas en gran medida.

Yo estoy a gusto con las normas ortográficas tal y como están, pero creo que ya va siendo hora de ser consecuentes y lógicos, y apostar todos a una. Sería lo mejor. ¿Vuestras opiniones?

(1) Un billón es un millón de millones. Sin embargo, la palabra inglesa billion no es en castellano un billón, sino un millardo, es decir, mil millones.

14 comentarios en “Suspendidos todos”

  • # Susana dice:
    3 de June de 2007 a las 18:51

    Yo preferiría seguir ateniéndome a las normas vigentes… no estoy por la labor de abolir lo que de ser aceptado, asimilado y aplicado, surge por sí solo y responde a una cuestión lógica. No encuentro inconveniente en diferenciar entre ‘a ver’ y ‘haber’, y quien los confunda, basta con pararse a pensarlo unos segundos y aprenderlo de por vida. Demasiada comodidad y pocas ganas de pensar pueden impedirlo pero si nos relajamos en eso, llegaremos a aceptar exámenes de selectividad escritos tal cual escriben los adolescentes mensajes de texto a móviles, y por ahí, hoy por hoy, no veo yo que pueda existir un consenso.
    Si la que limpia, fija y da esplendor está ahí… ¿Por qué ignorar su existencia? Al menos tenemos un referente… algo más complejo y sesudo de lo que pueda ser el Webster… don´t you agree?

  • # Waldorf & Staler dice:
    3 de June de 2007 a las 21:26

    Elías ya lo sabe porque en otra ocasión escribí un post en un foro sobre esto. Pero para los demás, y ratificándome en lo dicho: NO, NO y NO. Lo siento, pero no. Nada en esta vida viene sin esfuerzo, y no creo que una correcta expresión tenga que ser una excepción. ¿Que viviríamos mejor sin ortografía, tildes y demás? Pues sí, pero… nos pareceríamos al de la foto que encabeza el blog. Y nos igualaríamos todos por abajo, no por arriba. El gran sueño de algunos regímenes políticos, todos ignorantes y embrutecidos. La excelencia brillando por su ausencia, y en 50 años, todos a tomar vientos. NO, NO y NO, insisto. Mientras en mi mano no esté suspender o corregir a algún bachiller, respeto absoluto por la forma de expresarse de cada uno, y con su pan se lo coman. Pero ya para ciertas cosas y en determinados niveles… a mí no me gusta tener un Ministro que dice que “hemos quedao mu amigos con la Condolenzza”. Me da vergüenza ajena y mucho coraje. En determinados sitios y circunstancias la cultura, como el valor en la infantería, se presupone. A sudarla pues.

  • # bri dice:
    4 de June de 2007 a las 8:34

    Como han dicho por arriba, no, no y no. ¿Dónde estaría el límite? Desde luego sería discriminatorio para los alumnos seseantes/ceceantes, que seguirían cometiendo faltas si se hiciera una reforma a la castellana. No veo por qué un alumno soriano va a poder quitarse el problema tuvo/tubo y un sevillano va a seguir haciendo faltas con caza/casa (ojo, creo que los seseantes son mayoría en el mundo). Y eso es sólo por poner un ejemplo, lo mismo pasaría con ll/y, o incluso con “er purpo” (más faltas) o “la paré” (¿esa ‘d’ se pronuncia en alguna parte?). Como no vamos a obligar a que todo el mundo hable igual (ni lo conseguiríamos), mejor quedarnos con la ortografía que tenemos, que desde luego, se ajusta al español casi perfectamente. Qué haríamos si tuviéramos una ortografía como la inglesa, dios mío.

  • # antonio molina dice:
    4 de June de 2007 a las 10:13

    Creo que para comunicarnos unos con otros debemos estar regidos por un código que posea ciertas reglas. Es como la vida en sociedad, tiene sus códigos y sus normas, que posibilitan la coexistencia. Además la ausencia de reglas no deja de ser otra regla, y si no hubiera ninguna, esto sería un caos, sinceramente.

  • # Reset Reboot dice:
    4 de June de 2007 a las 10:41

    Bueno, el debate está ahi. Estoy de acuerdo con las razones aqui arriba expuestas de que simplificar son ganas de no ponerse a aprender ciertas convenciones (según la RAE: 3. f. Norma o práctica admitida tácitamente, que responde a precedentes o a la costumbre.) y responde a la vagueza galopante que tiene últimamente la sociedad.

    Sin embargo, cuando Zamenhoff ideó su idioma universal, el Esperanto, decidió que algo que dificultaba el aprendizaje de un idioma, es la falta de correlación entre el sonido articulado de una palabra y su correspondiente representación gráfica. Así, el alfabeto del esperanto contiene una serie de letras que todas tienen su sonido único y diferenciado del resto. Por supuesto, hablamos de un idioma artificial cuyo objetivo es permitir la intercomunicación de todos los seres humanos al mismo nivel sin darle a ninguno alguna ventaja por hablar ese idioma de forma nativa, y está pensado para ser dominado en muy poco tiempo (entre 3 y 6 meses).

    Entonces, la situación es tal, que últimamente la gente ya no se queja por eso, y el que lo hace, es tachado de estricto, de talibán ortográfico y cosas similares.

    Personalmente, siempre he disfrutado de la lectura y siempre me ha resultado más sencilla la lectura cuando el texto respeta la ortografía, y procuro que mis textos sigan esa línea, de respeto a las normas establecidas en mi idioma. Yo creo que el gran problema de fondo de las faltas de ortografía, es realmente la falta de lectura, de coger un libro y leerlo (puesto, que, por lo general, en los libros suele encontrarse una calidad ortográfica bastante apreciable). Cuando uno tiene cierto hábito de leer, no sólo mejora su vocabulario (otro de los empobrecimientos que sufre nuestro idioma), además, se acostumbra a las reglas ortográficas, a la corrección en un texto y a leer, más que decodificar, a veces. Entonces a uno le chillan las faltas ortográficas, saltan a la vista, incluso cuando uno mismo escribe una falta.

    Yo abogo por mantenerlas, y ser tan estrictos como se era en mi época del colegio y del instituto, en la cual una falta de ortografía podía suponer la pérdida de puntos de la calificación final, incluso en Matemáticas o cuando uno cursaba el COU opción A (la opción de ciencias). Además, considero que escribir bien es como una forma de elegancia, cuidado y respeto al lector.

  • # Priscila dice:
    4 de June de 2007 a las 12:12

    La noticia de la Selectividad que citas no revela nada que no supiéramos ya.

    No respetar el código lingüístico que has heredado por nacer en un país determinado me parece una afrenta brutal contra la herencia cultural y debería estar penado de la misma manera que destrozar el patrimonio artístico (pintar en monumentos, mearse en esculturas o robar reliquias insignes de las iglesias). La bajeza de acciones es, a mi entender, semejante.

    Falla el respeto al patrimonio común, a las raíces, a la p/Patria. Por otra parte, es curioso ver cómo los alumnos no incorporan lo aprendido en clase a su vida diaria: escriben en foros eliminando la h, neutralizando b y v, desentendiéndose de tildes, inventado abreviaturas a su antojo… Separan lengua como instrumento de comunicación de lengua como código académico. Son dos sistemas casi independientes en su caótico entendimiento. Hoy priman la economía lingüística (decir lo máximo con lo mínimo) y la finalidad instrumental sobre la corrección y el cuidado delicado de la expresión, con lo que tan diferentes y sugerentes matices se pueden introducir en un texto. La lengua, como digo, es más instrumental que nunca, no hay más interés en ella que utilizarla “para”. Simplificar el código es la abyecta tarea de la nueva generación y con ello se simplifica la vida y sus tonalidades. No les dejemos, por favor. La belleza de nuestro castellano vive en su curiosa complejidad porque revela su lento, profundo y rico proceso de formación. Cada palabra, cada norma, cada excepción, cada sonido, es fruto de un avatar histórico, de una anécdota curiosa, de un error, de una evolución sorprendente. Conservemos esta riqueza y luchemos contra la mediocridad.

    Yo tenía un amigo gordinflón que sólo tenía el graduado escolar y decía: “yo en el colegio tuve cuidado de aprender a escribir correctamente y apender a hacer operaciones matemáticas básicas, todo lo demás me sobraba”. Y se puso a montar muebles cuando acabó octavo. Un tío digno, porque consideraba que no saber escribir era motivo de vergüenza: se era un tonto y provocaba risa. Hoy el tonto es el que no va al Media Markt. Y un inculto es quien no sabe quién ganó Operación Triunfo en la última edición, es lo que provoca risa ahora. Todo hijo de vecino, sea de charcutero o terrateniente, tiene la posibilidad de estudiar, se le regalan los libros, se les llenan las bibliotecas de material, se les exige que den la talla (ortográficamente hablando)… ¿para qué? pues para que salgan y se enfrenten al mundo con un K PAXA TONTAOS, A SAKO, OI FIESSSSSS!!!! Es inútil pedirles más.

    Por último: yo me niego a enseñar ortografía en Bachillerato. Para eso está la Secundaria y la Primaria. Acabáramos, Pepe. No creo que sea muy tirano tumbar al que no sepa escribir por haberse colado en la educación preuniversitaria sin merecerlo, por tener un título de Secundaria tan inmerecido. Y ellos lo saben y se apenan. Y me dicen “no voy a aprobar nunca”, y yo digo “Sin saber escribir, nunca”.

  • # bela dice:
    4 de June de 2007 a las 19:01

    bueno, soy de México ¿Méjico?… Soy maestra de Español desde hace 3 años… la gran mayoría de los chicos tienen una caligrafía pésima y la ortografía es otro cuento. Es la falta de atención, de hábitos, de lectura. Yo les manejaba siempre un proverbio chino

    “Quien bien atiende, bien aprende si además de oír, entiende”

    Hoy la tecnología nos ha hecho flojísimos, sé que existe la “economía del lenguaje” por el ritmo al que vivimos pero es parte de la evolución cultural, y si pierden el origen de las palabras y las distorsionamos, perderemos incluso nuestra propia identidad, mira que tenemos a un vecino en el norte que nos ha avasallado de tales formas…

    Yo los pongo a escribir mucho, y a leer aún más.

    Si se quejan les doy la bienvenida, ése es su trabajo a su edad: aprender.

    Los mayores debemos ser constantes con los Hábitos ya que la contraparte, los Vicios cada vez están más inmersos en sus formas de vida…

    en fin, esa es mi oponión.

  • # Revertiano dice:
    4 de June de 2007 a las 23:02

    Tienes un blog muy interesante, ¡felicidades! Lo he descubierto de una forma muy curiosa: a veces me llegan al mío visitantes que pinchan en posts tuyos el enlace hedicho.blogspot.com, que es el nombre de mi blog y, según infiero, coincide también con otro tuyo. En fin, un lío, pero interesante.
    Felicidades de nuevo y seguiré leyéndote.

  • # Waldorf & Staler dice:
    5 de June de 2007 a las 0:06

    Descargad, por favor, el tango “Cambalache”, de don Carlos Gardel (cada día canta mejor este hombre. Lueog escuchadlo un par de veces y pensad si de verdad queremos reconducir el lenguaje a algo simplista. Y me contáis…

  • # Rodolfo dice:
    5 de June de 2007 a las 14:41

    Esa tal Priscila escribe muy bien y tiene la cabeza bien amueblada. Debería hacer un blog.

  • # cecilia dice:
    15 de June de 2007 a las 17:32

    Para Waldorf…

    no te entiendo con lo de Cambalache, porque el lunfardo en que está escrito pues de simple no tiene nada, está encriptado, ni aún siendo argentina me entero de muchas de las palabras que usa. En fin, pero el tema era otro, no el uso de la lengua en cuanto a códigos semánticos sino en cuanto a expresiones digamos que “formales”. No soy profesora de lengua como alguno de Uds. sino terapeuta del lenguaje, es decir, entro en acción cuando hay problemas en algunas de las partes del famoso esquema comunicacional, y la verdad es que la ortografía es una premisa que como terapeutas debemos atender para una correcta recepción de lo que se quiso decir.
    Sin embargo, algo está cambiando en mí desde que vivo en Mallorca, bueno mucho ha cambiado en mi pero me refiero a temas como la lengua. Será que tras años de soportar embates continuados por parte grupos muy radicales formados por personas que defienden el uso político de la lengua catalana y ver como alumnos castellanoparlantes son discriminados por no dominar la ortografía catalana (cuando no sucede al revés…los catalanoparlantes no son agobiados por el reclamo de la correcta ortografía castellana…) es que sinceramente tengo que replantearme cosas.
    Es muy difícil por estas islas sentirse hispano, iberoamericano, español, es tomado como casi un insulto. Supongo que para uds. en Melilla les debe parecer una locura lo que digo pero es tal cual.
    CREO QUE EL TEMA YA NO ESTÁ EN EL INSTRUMENTO QUE SE UTILICE SINO EN LAS IDEAS QUE TENGAN QUE EXPRESARSE.
    PERO AQUÍ PRIORIZAN EL APRENDER LA HERRAMIENTA Y POCO POCO EL PARA QUÉ UTILIZARLA.

    EN FIN.
    MIENTRAS TODO QUEDE EN LA FORMA NOS PERDEREMOS EL FONDO.

  • # Pablo dice:
    25 de July de 2008 a las 0:24

    Tengo una duda respecto a una palabra que he visto escrita en esta página así como en otras y si bien parece ser un neologísmo, no creo que esté bien constituída.Por favor necesito desaznarme cuanto antes.

  • # Pablo dice:
    25 de July de 2008 a las 0:27

    La palabra en cuestión es “VAGUEZA”,la cual no aparece en el diccionario de la RAE .Agradezco anticipadamente a aquellos que se han de tomar la molestía de responder mi inquietud.

  • # La Lengua » Blog Archive » Tildes dice:
    4 de November de 2008 a las 20:59

    […] ciertamente son algo heterodoxos para un profesor de Lengua castellana y literatura, puede visitar este post. Hoy, sin embargo, vamos a dar unos consejos sobre la tilde […]

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