Gorka Limotxo, ese hombre

Gorka “Limotxo” Iruretagoiena Martínez-Bordiú vino al mundo una soleada mañana de verano de principios de los ochenta en una capital de provincia vasca. Su infancia transcurrió sin sobresaltos en el seno de una familia humilde y trabajadora. Como sus progenitores no disponían de los duros suficientes para comprarle juguetes le acabaron regalando un Photoshop de trapo con el que el pequeño infante compuso sus primeras combinaciones de píxels polícromos.
Leyendo esta mañana este pasaje de la autobiografía de Gorka Limotxo, me he atragantado de la risa. Literalmente.
5 de Junio de 2007 a las 15:50
Gorka es muy grande. ¡Cuánto quiero yo a mi Gorki!
5 de Junio de 2007 a las 20:02
Muchas gracias por lo que me toca, Elías. Y sabes que yo también te quiero, erre.
6 de Junio de 2007 a las 22:08
Hola, Gorka, ¿te acuerdas de mí?
Haz memoria, jaja.