Ars longa, vita brevis

Hijos de p y lo que sigue

30 de April de 2007

Lo que sigue es uta. Hijos de puta.

Sony ha tenido la ocurrencia de organizar una fiesta para celebrar la inminente salida del que al parecer va a ser uno de los juegos del año: God of War II. La ambientación incluía chicas con las tetas al aire, señores ataviados con ropas guerreras, y… la decapitación en vivo de una cabra.

Aún sigo pensando que no puede ser, que el único sitio europeo donde aún torturábamos animales por mero divertimento era España. Ya veis que no, que todo se pega menos la hermosura y que era necesario matar a una cabra en una fiesta de borrachos para promocionar un videojuego.

Aparte del sufrimiento innecesario de un ser vivo, esta animalada tiene otra consecuencia: dificultar la tarea de los que intentamos convencer al mundo de que la violencia virtual de los juegos informáticos no tiene nada que ver con la violencia real que aqueja al mundo (¿«aquejar» es transitivo? No estoy seguro).

Y otra consecuencia más, ésta nimia: God of War II es un juego que no pienso comprar, por muy bueno que pueda ser.

Vía Boing Boing.

Mareando la perdiz

26 de April de 2007

Juan José Ibarretxe, lehendakari del Gobierno Vasco, ha solicitado al Gobierno de la nación que pida perdón por el terrible bombardeo de Gernika, en que la legión Cóndor del ejército nazi probó sus bombarderos con el objetivo de aniquilar a la población, colaborando con los sublevados contra la República durante la guerra civil española (1936-1939). Según Ibarretxe, dado que la actual democracia y el actual gobierno son herederos de la legalidad republicana, deben pedir disculpas por los crímenes cometidos en nombre de España.

1. La democracia actual no es heredera de la II República, dado que no es una república, ni II ni III, ni tampoco es heredera directamente del franquismo, puesto que aunque el Jefe del Estado es el que quería Franco, éste (es decir, Juan Carlos de Borbón) no cumplió los planes del dictador de continuar con una dictadura nacionalcatólica y apoyó la llegada de la democracia.

2. Aunque nuestra actual democracia fuese heredera de la II República, el bombardeo no se llevó a cabo a petición del gobierno legal de aquel entonces, sino de unos sublevados, es decir: unos delincuentes. La República fue víctima de los bombardeos. ¿Debería pedir perdón habiendo sido víctima? Intento aplicar la perversa lógica de los corruptos políticos españoles, y ni aun así me salen las cuentas.

3. Ibarretxe no ha pedido perdón por los crímenes perpetrados por la banda terrorista ETA en nombre del País Vasco. Y, a decir verdad, no creo que nadie con dos dedos de frente vaya a pedírselo.

4. España es actualmente un país próspero sin grandes problemas reales, pero con problemas moderados que sería necesario arreglar: un desempleo que no acaba de solucionarse, una chapucera asimilación de los inmigrantes, unos precios de vivienda desorbitados, una educación desastrosa. Dado que no son grandes problemas, no debería ser demasiado difícil solucionarlos, pero está claro que es mucho más fácil lanzar absurdas y malintencionadas solicitudes para que los ciudadanos cada vez se odien más.

Y este tipo seguirá siendo lehendakari. Ahora creo lo que nunca había creído: tenemos lo que nos merecemos. Y seguimos sin hacer nada para merecer algo mejor.

Cuatro

24 de April de 2007

Bueno, pues 1.095 entradas, 2.143 comentarios* y cuatro años después, La Lengua entra hoy en su segunda legislatura, como adivinó la fiel Priscila.

No tengo necesidad ni ganas de hacer el típico discursito: sólo diré que cuando empecé (y recuerdo perfectamente el momento), no podía imaginar que este blog llegase a los cuatro años, edad que, ciertamente, pocos blogs en español han alcanzado.

Lo mejor de todo este tiempo ha sido lo mucho que he aprendido y la gente que he conocido, y además la suerte de descubrir un vicio sano: escribir.

Estoy seguro de que si empezase a leer todos mis posts desde el principio (que se dice pronto y son 1.095, ¿eh?), descubriría muchos que desearía no haber escrito, otros de los que me siento orgulloso y después una mayoría que simplemente reflejan un estado de mi personalidad, con mis sentimientos, preocupaciones y estado estilístico en el preciso momento de ser escritos. De todos ellos se aprende.

En fin, como esto no es una democracia, aunque ya han pasado cuatro años pienso seguir aquí durante un poco más de tiempo. Es imposible saber cuánto, pero sí, me gustaría que fuesen al menos otros cuatro años.

Vaya, al final sí que he soltado el típico discursito.

Gracias a todos.

(*) En realidad son unos cuantos comentarios más, pero dos o tres cambios en el sistema de comentarios de La Lengua hasta que lo mudé todo a WordPress hicieron que perdiera los primeros. Los comentarios perdidos eran interesantes, sin duda, pero me queda el consuelo de que no eran demasiados.

Libros

23 de April de 2007

libros

Parte de mi vieja biblioteca en casa de mis padres

Hoy se celebra, como sabéis, el día internacional del libro, ya que el 23 de abril fue la fecha que eligieron para morir Miguel de Cervantes y el Inca Garcilaso de la Vega (no confundir con el Garcilaso de la Vega no inca). A estas alturas ya sabrá todo el mundo que Shakespeare, quizás el único genio literario comparable a nuestro entrañable alcalaíno, no murió el mismo día, aunque sí en la misma fecha: el 23 de abril de 1616 en Inglaterra usaban aún el calendario juliano, así que la muerte del bardo de Avon fue probablemente en realidad en nuestro 3 de mayo.

Leed, que es muy bueno para el alma. Por cierto, a ver quién sabe lo que celebramos mañana mismo.

Los atletas del idioma

22 de April de 2007

Los escritores son atletas del idioma. El atleta no sabe por lo general qué es un bíceps, pero tiene bíceps, y bien desarrollados. Muchos escritores perciben los matices de la sintaxis o del léxico antes que los lingüistas, y lo he podido comprobar en la RAE. ¿Por qué? Porque tienen una sensibilidad especial.

Reflexión extraída de una interesantísima entrevista al académico Ignacio Bosque, publicada hoy en El País Semanal. Bosque (de cuya existencia no tenía ni idea hasta que me he topado con la entrevista) fue alumno de Fernando Lázaro Carreter, y ha dirigido la que va a ser la primera Gramática panhispánica de la lengua española.

La analogía me parece más que acertada: los atletas (y podemos incluir aquí a los deportistas de todo tipo) son excelentes en su campo, en virtud de unas indudables aptitudes genéticas, una gran dedicación, y a que disfrutan con lo que hacen. Lo mismo podría decirse de los escritores. Pero quien mejor sabe cómo son posibles las hazañas de los deportistas son los científicos y los profesionales que se nutren de las investigaciones de éstos (entrenadores, masajistas, etc.). Del mismo modo, probablemente un lingüista o un estudioso de la literatura sean más capaces de decir por qué un poema es estupendo que el propio poeta.

Me pongo un pero: los escritores -como todos los artistas- necesitan una cosa, aparte del citius, altius, fortius, para que su obra sea buena y respetada: originalidad. Los deportistas se libran de esa cruel exigencia.

Publicidad por la culata

4. Un anuncio que te convenció para no comprar el producto
Pues los anuncios de los colorines de Sony y su “Bravia”, los veo me encantan y me digo: para que comprarme ese tele si en el que tengo se ve el anuncio de p*** madre…

Por Kouros el Gris. Y oye, bien pensado, tiene razón.

Arco iris

21 de April de 2007

Arco iris

Divertida galería de dibujos de arcos iris vomitando. Tan absurdo y divertido como suena. Cuestión lingüística: ¿creéis que está bien el plural de arco iris en «arcos iris»? Gramaticalmente supongo que es correcto, pero suena raro, ¿verdad?

Una verdad incómoda

19 de April de 2007

Una verdad incómoda

Una verdad incómoda es un libro escrito, o casi más bien diseñado, por el ex vicepresidente de los Estados Unidos Al Gore, acerca de cómo el hombre está afectando el clima de la tierra hasta un punto que debería comenzar a alarmarnos. De hecho, si sólo la mitad, o la cuarta parte de lo que se dice en el libro es cierto, ya deberíamos estar seriamente preocupados.

Las emisiones de gases invernadero a la atmósfera provocados por el desarrollo técnico de la humanidad -especialmente en los países más industrializados, como es lógico- están teniendo efectos palpables que, si hoy en día son simplemente apreciables (véase, por ejemplo, la progresiva desaparición del lago Chad a lo largo de las últimas décadas), en poco tiempo pueden ser realmente catastróficos. Y no en el sentido hollywoodiano, es decir, no va a helarse Nueva York en cinco minutos, ni de repente van a florecer los tsunamis por doquier, pero a medio plazo los efectos del cambio climático van a afectar a absolutamente todos los continentes y naciones del planeta, incluidos aquellos que piensan estar protegidos por su dinero y sus fronteras.

Pensad por un momento en el lago Chad, el del enlace de más arriba. Lo malo de su desecación no es que se pierda un espectacular paisaje natural para las fotos de los turistas; si os fijáis, el lago está compartido por cuatro países, en una región del continente no especialmente húmeda. Esto puede ser el detonante de cruentas guerras por el control de lo poco que quede del lago. La economía y la vida de millones de personas depende de esa enorme masa húmeda. Todo esto significaría millones de muertos, epidemias, hambre… y desplazados. Quizás los países occidentales piensan que la desaparición de un lago en la mitad del continente negro no puede afectarles, pero podemos estar seguros de que si cien millones de personas se quedan sin agua para beber, sin peces para pescar, etc. tirarán para arriba. Y esta vez no podremos echar la culpa del hambre a la corrupción de sus políticos: la mayoría de los gases invernadero causantes del calentamiento planetario -una inmensísima mayoría- son emitidos por los Estados Unidos, la Unión Europea, China y Rusia.

Pero ¿es verdad que la tierra se está calentando en exceso? En Melilla, por ejemplo, nevó hace un par de años (por primera vez en mis treinta y dos). ¿Se puede hablar realmente de calentamiento global? La respuesta es que sí. El clima es un sistema complejísimo, y es posible que el calentamiento esté enfriando ciertas zonas, pero miles de mediciones a lo largo y ancho del planeta azul demuestran que la temperatura general está subiendo. Hay sitios donde ya no nieva, por primera vez en décadas. El hielo desaparece de los polos. Los glaciares se derriten. Hay una corriente de opinión empeñada en negar el problema, y al leer el libro yo estaba muy interesado en saber qué opinaba de ello Al Gore. El dato aportado es aplastante: de todos los artículo que ponen en duda el calentamiento y la responsabilidad humana en él, ninguno de ellos ha sido publicado en una revista científica, sino en revistas de interés general, periódicos, suplementos dominicales… que como sabemos están más interesados en las ventas que en la información veraz (y que me perdonen las excepciones que confirman la regla). Sin embargo, cientos y cientos de artículos científicos, publicados en revistas especializadas, y fruto de innumerables experimentos y mediciones, coinciden en la verdad incómoda a la que el libro hace referencia: nos estamos cargando el planeta, y lo vamos a pagar caro. Y no nuestros nietos: la deuda vamos a empezar pagándola nosotros.

Se ha criticado el hecho de que Al Gore tal vez no sea sincero del todo, y que varias empresas muy contaminantes le sufragan como político, y él no se atreve a criticarlas. Sobre el primer punto: estoy seguro de que miente, o al menos tal vez exagera un poco. Pero no olvidemos que Gore es un político. Si no fuese mínimamente hipócrita, no pensaría que el mundo se va a acabar dentro de treinta años: pensaría que el mundo ha llegado ya a su fin. Y por otra parte, el hecho de que sea un hipócrita no es capaz de ocultar el hecho, contrastado y apoyado por miles de científicos (incluidos decenas de premios Nobel en diversas disciplinas), experimentos y mediciones, de que el cambio climático es una realidad.

Al final del libro se nos da una serie de consejos para contribuir humildemente al freno e incluso la reversión del aumento de las temperaturas, aunque la mayoría de ellos yo, por ejemplo, ya los aplicaba (intentar reutilizar las cosas, compartir el coche, usar bombillas de bajo consumo, etc.).

Al libro le veo principalmente dos defectos. Primero, que está escrito para un público estadounidense. Y se nota demasiado. Quizás la mitad de los hechos, los datos y los consejos que da están directamente dirigidos a los ciudadanos norteamericanos. Esto es relativamente lógico, ya que ellos son, con mucho, el país que más contamina la atmósfera, y además, habiendo sido impulsor del protocolo de Kyoto para reducir las emisiones de gases invernadero (precisamente bajo la administración Clinton-Gore), no ha llegado a firmarlo. Esto no molesta demasiado. Quizás sí molesta un poco el hecho de que cite tanto a Dios en su palabrería. No me molesta que la gente crea, pero los políticos europeos no suelen ser tan píos en sus intervenciones (ni siquiera los cristianos). El segundo defecto puede verse también como una virtud. Y es el siguiente: se apoya demasiado en lo gráfico. Esto tiene una fuerza tremenda, y quizás más en el asunto que trata: no hace falta que te cuenten que las nieves perpetuas del Kilimanjaro están en peligro, sino que tú mismo ves que en poco tiempo nos quedaremos sin ellas. A menudo los gráficos pecan de simplistas, pero se entiende que el afán del libro es concienciar a cuanta más gente mejor, y según dicen la educación en los Estados Unidos es -aún- peor que en España. Además, el texto es a veces casi ilegible, por una mala elección del color de fondo o del tamaño de letra.

Con todo: es un libro muy recomendable. Un libro del que hablarás a tus amigos, a tu pareja, a tus padres. Te pondrá a pensar qué puedes hacer para ahorrar unos grados a tu planeta, y qué puedes hacer para concienciar a la gente. Y por si todo eso no fuera suficiente, además tiene unas fotografías fabulosas.

Abolicionismo

18 de April de 2007

Lincoln

[…] diré, entonces, que no estoy, ni lo he estado jamás, a favor de fomentar de ninguna forma la igualdad social y política de las razas blanca y negra… Yo, al igual que cualquier otro hombre, estoy a favor de mantener la posición superior asignada a la raza blanca.

Abraham Lincoln. Sí, ese Abraham Lincoln, conocido y venerado por la liberación de los esclavos negros en los Estados Unidos. He leído la cita en el prólogo de Donaldo Macedo, director del Applied Linguistics Graduate Program en la Universidad de Massachusetts, al libro de Noam Chomsky La (des)educación, que he empezado a leer. En ese pasaje concreto, la cita de Lincoln se refería a las grandes y pequeñas mentiras transmitidas y perpetuadas por la educación en los Estados unidos. Ya os contaré más cosas del libro a medida que vaya avanzando, pero la cosa promete.

Tele

La tele tiene una asombrosa característica: es capaz de convertir todo lo que toca en una idiotez. El otro día emitieron en La 2 un minirreportaje titulado Geeks, que contó con la participación de Alvy y Nacho, dos de los escribientes en uno de los blogs más antiguos e interesantes en español: Microsiervos. Pues bien, la tele convierte un tema que no sólo es de actualidad, sino que diría de vital importancia (los geeks están empezando a dirigir el mundo: sirvan como ejemplo los jefazos de Google, Microsoft o Apple) en una especie de oda a lo superficial, con lo que se asegura que nadie que ignore a priori el tema podrá enterarse bien de lo que es un geek. Ya, ya lo sabemos: la tele prima la condensación, la llamada de atención, los gritos; nada de buena información ni de reflexión tranquila.

Enlace al vídeo en YouTube

Yo sí que reflexiono tranquilamente: a) La tele es una herramienta principalmente estúpida, que nos empeora como especie; característica que tal vez comparte con el resto de las herramientas, que están ahí para que no necesitemos colmillos (cubiertos), garras (armas de todo tipo), inteligencia (calculadoras, ordenadores, etc.), es decir, para que el ser humano sea menos apto y necesite complementos, toma Nietzsche de andar por casa, y b) La estupidez inherente a esta caja tonta le asegura no sólo la supervivencia, sino también un lugar preferente por los siglos de los siglos en el Olimpo de los hobbies humanos. ¿Y creíais que Internet acabaría con ella? Subestimasteis su estulticia, amigos.

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