Ars longa, vita brevis

La fiesta de cumpleaños de la princesa Leia

28 de February de 2007

Impresionante documento videográfico: la princesa Leia Organa, de La Guerra de las Galaxias, celebra su vigésimo segundo cumpleaños. Todo va bien, hasta que la gente empieza a beber, a jugar con los sables láser… el trágico desenlace se veía venir.

Enlace al vídeo en YouTube

¿Mejor que la realidad?

26 de February de 2007

better than the real thing

Esto no es una fotografía. En realidad es una imagen generada por ordenador utilizando el programa de diseño en tres dimensiones 3D Studio Max. El artista es el indonesio Max Edwin Wahyudi, y se ha fijado en varias fotografías de la actriz coreana Song Hye Kyo para hacer un retrato que me resulta difícil distinguir de la realidad. He aquí el proceso de creación.

Mirar este retrato me hace plantearme varias cuestiones, más allá de las artísticas y técnicas, que tampoco son despreciables. La ciencia informática avanza, como el resto de las ciencias, cada vez más deprisa. Llegará un momento en que las imágenes generadas por ordenador (CGI) igualarán a las reales, e incluso podrán crear seres humanos más canónicamente perfectos: sin lunares, con una simetría matemática y unas proporciones no sólo perfectas, sino adaptadas al gusto del consumidor.

A un señor bajito -y que me perdonen las lectoras por abordar el tema desde el punto de vista masculino- le podrán diseñar una Nicole Kidman de un metro sesenta, y a uno alto, una Natalie Portman de uno setenta y cinco. ¿Ya sabéis por dónde voy? La tecnología de realidad virtual, que ha perdido fuelle después de unos inicios prometedores, creo que acabará llegando al usuario medio quizás en diez, quizás en veinte o treinta años, cuando se sepa más sobre el cerebro de lo que sabemos ahora. Unos electrodos cuidadosamente colocados te permitirán vivir la aventura que quieras con la persona que quieras, existente o diseñada a medida. Será como quieras, hará lo que quieras, tendrá la voz que quieras con el acento que quieras y sentirás su tacto.

Habrá quien diga que entonces dejaremos de ser humanos, sobre todo en estos tiempos, en los que contra todo pronóstico crea furor el fanatismo por lo irracional (léase religión), e incluso es bastante posible que haya serias polémicas, violencia y terrorismo, como a menudo ha pasado y seguirá pasando.

Yo creo que nunca habremos sido tan humanos. Después de todo, pocas cosas, pero fundamentales, nos distinguen a los hombres de los animales desde una mirada externa: la risa, el lenguaje y las herramientas (desde unos zapatos hasta un cohete espacial). ¿Merecerá la pena vivir? Habrá gente que pensará que no. Hoy hay gente que piensa que vivir con energía nuclear no es vida. ¿Mi opinión? No sé lo que pensaré cuando eso suceda, pero como con todos los avances técnicos que he devorado desde pequeño en los libros de ciencia-ficción, me muero por verlo. Y entonces decidiré.

El jazz es un timo [Actualizado: ¡fotos!]

25 de February de 2007

Jazz

Mi amigo Quino tuvo el otro día la ocurrencia de invitarme a tocar con su grupo Melijazz en la fiesta de clausura de las XI Jornadas de Jazz en Melilla, que se celebró anoche en el mágico ambiente de la Escuela de Arte Miguel Marmolejo. Y allí que me presenté con mi guitarra, dispuesto a demostrar a todos los presentes que el jazz puede ser algo, pero música no es. Nos reunimos una batería, una percusión, un bajo, tres saxofones, un clarinete, un trombón, un servidor con su guitarra y la deliciosa voz de Lydia para interpretar canciones inmortales de gente de mal vivir como Jaco Pastorius y Antonio Carlos Jobim. Al final, y a pesar del guitarrista, la cosa salió bien. La baja calidad de la fotografía se debe a la poca luz y a que la cámara es de teléfono móvil. Intentaré conseguir alguna con mejor resolución, que sé que se hicieron. Ya he recibido algunas de las fotos que se dispararon anoche. Haced clic sobre ellas para verlas a mayor tamaño. Todas son originales de Javi López.

En La Lengua:

Diez cosas que [probablemente] no sabías sobre el latín

22 de February de 2007

Con este post inicio una serie de artículos destinados a perder lectores, y que no tratarán de los temas de interés del gran público, como los famosetes de televisión, las películas pornográficas o lo malo malísimo que es el PP PSOE (táchese el que no proceda). Hoy vamos a hablar del latín, esa lengua que nació en la península de Italia y que hace años se estudiaba obligatoriamente en un curso de la educación secundaria (cuando no era obligatoria, hoy se considera una crueldad hacer cargar a los alumnos con el peso de la cultura y la educación: ya que tienen que ir al instituto obligados, al menos que no aprendan nada).

Diez cosas que es posible que no sepas sobre el latín:

  • 1. El latín pertenece a la familia de lenguas indoeuropeas, también llamadas indogermánicas. El indoeuropeo es una lengua hipotética, de la que no quedan residuos ni documentos escritos, aunque casi todos los lingüistas coinciden en que existió y tuvo su origen en el valle del Indo, en la lejana India. Se han hecho incluso esfuerzos por reconstruir dicha lengua, tomando palabras semejantes en cada uno de los idiomas descendientes de ella (alemán, inglés, griego, latín, etc.) y aventurando un término originario de ellos. Para tal tarea se suele echar mano de términos que raramente son sustituidos por otros y que están presentes en todas las lenguas desde tiempos inmemoriales, como “padre”, “pan”, “caballo” y otras. Estas palabras suelen resistir fuertemente los cambios e influencias de otras lenguas porque son utilizadas desde el principio de las civilizaciones y sus hablantes se resisten a cambiarlas por otras, ya que las usan a diario. Un estudioso llegó a reconstruir un cuento entero en el hipotético indoeuropeo. En los libros sobre lingüística, las palabras reconstruidas suelen aparecer con un asterisco (*) antepuesto.
  • 2. El latín debe su nombre a que tuvo su origen en el Lacio, llamado antiguamente Vetus Latium (“antiguo llano”).
  • 3. Es una lengua sintética, al contrario que el castellano, que es principalmente analítica. Esto quiere decir que para representar los casos o funciones (complemento directo, complemento del nombre, etc.) utilizaba la flexión, mientras que las lenguas analíticas usan palabras añadidas. Por ejemplo, en latín “rosa” se decía igual que en castellano, pero para decir “de la rosa” debía decirse ROSAE, y para decir “con las rosas” se debía decir ROSIS. En la actualidad sigue habiendo lenguas sintéticas, como lo es en parte el alemán, que sigue teniendo declinaciones.
  • 4. La razón de que la mayoría de las palabras en castellano acaben en -a es que también lo hacían en el acusativo latino (ROSAM). La -M final del acusativo casi no se pronunciaba incluso en tiempos de la antigua Roma mas que en ambientes refinados y cultos. Las palabras derivadas del latín que en castellano acaban en -o tienen su origen en términos latinos cuyo acusativo acababa en -UM. La -m final cayó rápidamente, y el castellano huyó de las terminaciones en -u, como se puede comprobar observando la práctica inexistencia de palabras españolas que acaban en este fonema.
  • 5. Aunque nuestro alfabeto procede del alfabeto latino, hay un par de letras extrañas a él. Una de ellas es la i griega (y). Su aparición se debe a neologismos que se introdujeron en latín procedentes del griego, que era considerado por los antiguos romanos una lengua prestigiosa y más culta que el latín. En la Edad Media, los europeos cultos hablaban en latín; en la época de la antigua Roma, los romanos cultos sabían griego. La i griega procede de la letra griega ypsilón. Por su parte, la eñe tampoco estaba en el idioma de nuestros antepasados culturales. Su origen está en la ene duplicada (LIGNAM>lenna>leña). En la Edad Media, la -nn- se pronunciaba como nuestra eñe. Para abreviar, los monjes que copiaban manuscritos empezaron a poner una raya encima de la ene para indicar que ésta era duplicada, y ese es el origen de nuestra moderna eñe.
  • 6. En latín no existía la letra jota. Las palabras con jota que existen en nuestro idioma proceden normalmente de la i latina, que podía utilizarse en latín como consonante (IOCARE>jugar). Tampoco la u, cuyo sonido se representaba con la V. Esta grafía también podía usarse como consonante o vocal (VOLVO, ROTVLA).
  • 7. La hache se pronunciaba en latín aspirada, de forma semejante a como se hace hoy día en inglés. Se supone que el paso de la aspiración a la ausencia de sonido se debe al influjo del euskera, que desconocía el sonido de la efe. En las zonas de habla vascuence se aspiraba la efe, y para evitar la confluencia de dos grafías distintas en un mismo sonido, la hache perdió el suyo. Como el dialecto castellano, que fue el que se impuso en la Península, procede de zonas muy próximas al País Vasco, la pérdida de sonido de la hache se hizo norma general.
  • 8. El Imperio Romano no fue latinófono en su totalidad. Cuando se dividió, el Imperio Romano de Oriente (también llamado Bizancio) usó el griego como lengua oficial.
  • 9. Debido a su amplia extensión geográfica, a la influencia de las lenguas existentes anteriormente en los territorios donde se impuso, a su larga duración en el tiempo y a otras causas, el latín comenzó a hablarse de forma distinta en diferentes regiones, es decir, a dialectalizarse. Con el tiempo, los hablantes de los distintos dialectos latinos llegaron a ser incapaces de entenderse entre ellos: habían nacido las lenguas romances. Hay gente que considera las modernas lenguas románicas hijos bastardos y corrompidos del latín, pero si esta teoría fuese aceptable, también podríamos considerar al latín un hijo bastardo del indoeuropeo. Las lenguas simplemente van cambiando sin parar hasta que llegan a ser algo distinto.
  • 10. De las muchas lenguas distintas que surgieron de nuestra lengua madre, hoy sobrevive aproximadamente una decena, entre las que están el rumano, el catalán, el francés, el portugués, el gallego y por supuesto, el italiano. Muchos lingüistas consideran el gallego, el portugués y el brasileño dialectos de la misma lengua, como lo son el español de América, el andaluz y el canario; y el catalán, el valenciano y el balear. Todas las lenguas oficiales en España, excepto el vasco, proceden del latín (y algunas hablas no oficiales que algunos consideran lenguas, como el bable asturiano). El vascuence existía en la Península antes de la llegada de los romanos a ella, al igual que otras lenguas, como el ibérico, pero es la única que ha sobrevivido. Su origen y filiación sigue siendo un misterio, aunque hay quien ha querido ver en ella al antiguo ibero, pero la verdad científica es que se desconoce su remoto origen.

Y de propina:

  • 11. El latín que se estudia en los libros de texto no es el que se hablaba en la calle, ni el que dio origen a las modernas lenguas románicas. El latín de los textos de Cicerón, Julio César, Salustio y otros grandes de la literatura antigua era un idioma muy estilizado, regido por las estrictas normas de la retórica, que era un arte y una ciencia muy respetada por los habitantes de la vieja Roma y en el cual nadie ha sabido igualarles. Nuestro idioma, como todos los romances, proviene del llamado despectivamente latín vulgar, que era lo que hablaba la gente corriente, los comerciantes, soldados, etc. que eran quienes poblaban los nuevos territorios conquistados, que a menudo contaban con un porcentaje de población irredenta y eran más peligrosos que la capital del Imperio, lugar donde se quedaban los políticos que escribían los discursos.
  • 12. Aunque la mayoría de los textos conservados de esta lengua son obras literarias o retóricas, quedan testimonios del latín vulgar en lugares como Pompeya o Herculano, ciudades sepultadas por volcanes y que se han conservado prácticamente intactas hasta épocas relativamente cercanas. En las paredes de estas ciudades se pueden leer numerosos graffittis, que escribían sus habitantes normalmente para burlarse o difamar a algún vecino con el que tenían enemistad. En dichas pintadas son frecuentes las palabras malsonantes y los términos despectivos alusivos a los órganos sexuales.
  • 13. En latín no existían las letras minúsculas.
  • 14. En la actualidad (año 2007) el latín es la lengua oficial del Estado Vaticano, junto con el italiano.

Política internacional

20 de February de 2007

-Un extraterrestre llega al planeta Tierra y pregunta: ¿Cómo decidís las cosas aquí?

-El terrícola democrático responde: dividimos el mundo en países, y en cada país la mayoría decide.

-Interesante, ¿Y como decidís el territorio que corresponde a cada país?

-Eso lo resolvemos a hostias.

Creo que es una estupenda definición de las relaciones internacionales, vista en Kirai.NET.

Sobre el estatuto de autonomía andaluz

18 de February de 2007

Andalucía

A las nueve y cinco de la noche del domingo, se estima que la participación en el referéndum sobre el nuevo estatuto de autonomía de Andalucía está en torno al 36%. La inmensa mayoría de los que han votado se ha decantado por el «Sí», que ha obtenido casi el 90% de los votos comprobados hasta el momento (enlace a la noticia en El Mundo).

No voy a entrar en si el nuevo estatuto es malo o bueno, puesto que me interesa menos que a los propios andaluces; además, la política española está llegando a unos extremos de delirio y barriobajerío tales que casi puedo adivinar lo que dice sin leerlo. No sé, como digo, si será bueno o malo, pero el que los dos grandes partidos de esa comunidad autónoma se hayan puesto de acuerdo en pedir su aprobación me produce un mal rollo, que dirían mis alumnos, de proporciones considerables (esta última expresión no la usarían ellos, por desgracia).

Un estatuto es una gran ley bastante genérica a la cual deben atenerse todas las leyes concretas que se aprueben bajo su vigencia. Igual que la Constitución, a la cual se han de atener no solo todas las leyes, sino también los estatutos y todas las normas legales. Lo que ha causado la baja participación, en mi opinión (aparte de que los ciudadanos españoles no son demasiado dados a la democracia, me parece a mí) es que las leyes que ya tenía Andalucía, que desarrollan el estatuto saliente, no han causado que las cosas funcionen como deberían funcionar. ¿Para qué votar un nuevo estatuto, si sabemos que todo va a seguir funcionando, más o menos, como hasta ahora? ¿Para tener mayor financiación? Eso no lo puede decidir el estatuto, se decide desde el Parlamento. Habrán pensado los andaluces, como pensaría yo también: que los políticos sigan jugando a lo que quieran, pero a mí que no me toquen el domingo. Pues va a ser eso.

Gata tocando el piano

15 de February de 2007

Mi cumpleaños

14 de February de 2007

Bebé

Parece mentira, pero esa birria ochomesina que aparece en la foto cumple hoy treinta y dos añazos. ¿Cuántos problemas habrá causado a la humanidad desde entonces? Es incalculable, pero aquí seguimos, al pie del cañón.

A los que me leéis: aprovechad el día para enamoraros, que un poco de sufrimiento nunca está de más, y ya sabéis que sarna con gusto no pica. ¡Y poneos algo de color rojo!

Iggy

13 de February de 2007

Iggy

Dice una cita famosa que la muerte de una persona es una tragedia, pero la muerte de un millón es una mera estadística. Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) murieron, por diversas causas, unos 60 millones de personas: aproximadamente el 2% de la población de todo el planeta por aquel entonces.

En realidad fueron 60 millones de tragedias. Nosotros, alejados en el tiempo y relativamente cerca en el espacio, no podemos llorar por cada una de esas personas, pero es totalmente seguro que alguien lo hizo por cada uno de ellos.

El sábado por la noche vi en el cine Banderas de nuestros padres, del director Clint Eastwood. Trata sobre la historia de la foto que se sacó en Iwo Jima, cuando se coronó la cima de monte Suribachi, en el transcurso de una de las batallas más sangrientas de la mayor guerra de la historia. La fotografía es probablemente la más famosa desde entonces, y la verdad e historia que la rodean es relativamente desconocida, al menos para mí hasta que vi la película.

La cinta está basada en el libro del mismo título escrito por el hijo del enfermero John Bradley, Doc, uno de los hombres que izó la bandera de la fotografía de Joe Rosenthal.

Creo que todos los personajes que aparecen en ella son históricos, aunque su personalidad y por supuesto las acciones y las palabras que aparecen serán probablemente más o menos inventadas. A mí durante todo el metraje me cayó simpático el personaje de Ralph Ignatowski, conocido por el sobrenombre de Iggy, un chaval jovencísimo (19 años), un poco patoso, que luchaba por encontrar su lugar entre los aguerridos varones bélicos mostrando un buen humor a prueba de balas y soportando las bromas de casi todos.

El verdadero Iggy nació en 1926, hijo de un inmigrante polaco y una alemana. En realidad no aparece en la foto famosa, ya que no ayudó a izar esa bandera, sino la primera que se había plantado en el Suribachi, que más tarde fue retirada porque un político quería colgarla como trofeo en su despacho. Pero durante algún tiempo se creyó que él aparecía, cuando en realidad el cuerpo agachado que aparece más a la derecha era el del marine Harlon Block.

Días después del famoso episodio de la bandera, Iggy estaba con su mejor amigo en la guerra, el enfermero Doc, cuando éste salió del agujero donde estaban escondidos para ayudar a un compañero caído. Al volver al agujero, Iggy había desaparecido. Doc lo llamó a gritos durante minutos, hasta que se percató de que había sido raptado desde uno de los túneles que los militares japoneses habían excavado para comunicar distintos puntos de la isla de Iwo Jima en el subsuelo (aunque creo que el descubrimiento de los túneles por Doc puede ser un episodio ficticio).

Días después, explorando los túneles, hallaron el cadáver de Iggy. Lo habían atado y torturado durante días, mutilándolo horriblemente (le cortaron las orejas y los genitales, le arrancaron las uñas y le rompieron brazos y piernas), y finalmente lo habían asesinado a bayonetazos. La secuencia debió de ser tan estremecedora, que en la película el cadáver aparece fuera de plano, aunque al parecer el momento de la ejecución aparece en la última película del director (Cartas desde Iwo Jima).

Hasta el mismo día de su muerte, Doc se despertaba de las pesadillas llamando a su amigo Iggy, atormentado por los remordimientos que le producía el no haber estado al lado de su amigo cuando lo necesitaba, aunque en realidad no fuera culpa suya.

A Iggy le concedieron el Corazón Púrpura, distinción con que se honra a los militares estadounidenses muertos o heridos en combate. Sin embargo, no goza de la gloria que dio a sus compañeros el simbólico acto de haber alzado un pedazo de tela en un palo.

Es sólo una de los 60 millones de muertes que se produjeron durante aquel horror interminable que casi acaba con el mundo. Y no me cabe duda de que fue una tragedia, aunque se haya producido treinta años antes de mi nacimiento, en una isla perdida en el Pacífico a miles de kilómetros, y cuyos testigos, verdugos y víctima, no entenderían mi idioma. Pero quizás no esté de más recordarlo: por su muerte, por cada una de esas muertes que forman esa estadística de los 60 millones, vivimos hoy en el mundo en el que vivimos, y no en el que soñaba con construir Adolf Hitler.

Mañana

Mañana es el gran día.

Hay que comer

Archivos

Búsqueda

La Lengua en tu mail

Tu dirección de email:

FeedBlitz

Video

Más vídeos aquí

Fotos

www.flickr.com
Elementos de Elias.gomez Ir a la galería de Elias.gomez

Estadisticas


Ver estadísticas

La Lengua se publica con Wordpress | RSS de las entradas y de los comentarios | Diseño web: Dodepecho