La ejecución en directo
La mejor reflexión sobre la retransmisión de las imágenes del ahorcamiento de Sadam Husein la he encontrado en el blog de Sonia Blanco:
Ahora, en vez de recurrir al humor negro, nos dedicamos a distribuir y emitir ejecuciones en directo por cadenas estatales tal y como hizo la 1 de TVE (imagino que las otras también, pero no con mi dinero), que además, no contenta con haber difundido las imágenes oficiales de la ejecución del Saddam Hussein, al día siguiente emitió el vídeo que se ha distribuido por internet de la ejecución completa.
Me remito a mis palabras en un foro privado. Para aquellos que opinan que esa imagen tenía un valor testimonial fundalmental, he de decir que tienen razón en la importancia de la función testimonial de la fotografía en situaciones de este tipo. Ahora bien, hoy en día, se podía haber satisfecho esa función con la foto (que imagino también veremos) del cadáver en su féretro, y habernos ahorrado el “espectáculo” del dictador con el cuello retorcido. Porque incluso los dictadores tienen derecho a la intimidad en su muerte.
Os recomiendo acudir al artículo completo.

3 de Enero de 2007 a las 20:35
Pues sinceramente sólo se me ocurre decir porque lo pusieron, primero por morbo y segundo por audiencia y es que en el mundo de la televisión se está viviendo un proceso de aplanamiento con el fin de conseguir un trocito de audiencia y facturar más en publicidad.
3 de Enero de 2007 a las 20:58
Me parece bastante mal, todos sabemos cómo funciona una horca (aunque yo pensaba que se trataba de un recuerdo del pasado, algo que ya no usa la gente civilizada) y no es necesario ver cómo una persona se retuerce agonizando (y que conste que yo no he visto el video ni tengo intención).
Luego harán un documental preguntándose el motivo por el que cada vez somos más insensibles o el por qué de que nuestros hijos sean violentos. A fuerza de ver cosas así mientras comemos, yo creo que ya todo nos va dando un poco igual.
Estas cosas se ponen por el mismo motivo por el que los programas del corazón se han convertido en una maravilla social, por mucho que se les critique siempre hay mil millones de personas dispuestas a verlo.
Yo dejé de ver tele hace 7 años, a veces me entero tarde de las cosas pero soy más feliz jeje.