Ars longa, vita brevis

Educación española

29 de January de 2007

Cromañón

Hoy, dando una clase de Lengua Castellana, ha venido a cuento hablar de la antigua Roma y de los acueductos. Y de cómo la ingeniería romana republicana e imperial les permitía realizar obras impresionantes hace 2.000 años. «Y no sólo hace 2.000 años -he continuado-, sino incluso hace más».

La mayoría de mis alumnos, de entre trece y quince años, me ha mirado con los ojos como platos. Finalmente, uno se ha atrevido a preguntar: «¿Hace más de 2.000 años

Siempre dispuesto a escucharme a mí mismo, me he puesto a soltarles el rollo de que el mundo tiene muchísimos más de 2.007 años, concretamente unos 4.600 millones de años, y de por qué contamos nuestros años a partir del año 5 ó 6 antes de Jesucristo; y de cómo contaban los antiguos romanos los años antes de adoptar el cristianismo; y de por qué en las sociedades islámicas están en el año mil trescientos y pico y los judíos dicen que estamos casi en el año 6000. Cualquiera de estas fechas -he seguido- es convencional, la ciencia y los estudiosos nos dicen que la edad de la tierra es de varios miles de millones de años, y la de los seres humanos, como mucho de unos cientos de miles.

Me han mirado con desconfianza, sin acabar de creérselo, supongo. Yo he continuado con la explicación de Lengua, un poco resignado, pero no he podido dejar de reflexionar sobre ello.

Quiero decir sobre el hecho de que unos adolescentes, unas personas que dentro de apenas un lustro van a ser capaces de decidir mediante su voto los destinos del país, no sepan a estas alturas nada sobre algo tan importante como el tiempo. Supongo que les pasa a casi todos, o al menos a muchos: creen que el tiempo dura 2.000 años, y que la parte realmente importante del tiempo son un par de decenas, a lo sumo; lo único que importa es el aquí y el ahora, y la inmensidad del tiempo y el espacio son detalles insignificantes.

Una persona que cree que el tiempo dura 2.007 años (en lugar de 4.600 millones, y eso sin contar la existencia del universo pre-tierra) es como una persona que cree que el mundo es su barrio. Y quien cree que el mundo es su barrio, que el tiempo es su vida, que el pensamiento es su pensamiento, tiene muchas opciones para convertirse en un fanático. Sólo existe su mundo, su tiempo, su religión, su opinión. Las demás opiniones no existen, y si hacen amago de existir, las elimina. A bombas, a tiros, a base de radicalismo.

Eso es lo que empezamos a tener con la generación más preparada de la Historia de España (sic), fórmula boba repetida hasta la saciedad por gentes de uno y otro bando: la leo y escucho en los medios de derechas, como arma para atacar a este Gobierno por su presunta incapacidad para ofrecer más que trabajos mileuristas a nuestros analfabetos licenciados; la leo y la escucho en medios de izquierdas, para defender esta gloriosa LOGSE socialista, que so pretexto de educar a ciudadanos más tolerantes, feministas y pacifistas, está consiguiendo la sociedad más radicalizada, machista y violenta que hemos padecido en muchos años.

Nuestra parte de responsabilidad tenemos los profesores, entre los que es cierto que hay mucho inútil y mucho vago, pero conozco el gremio desde dentro y puedo decir que la mayoría de ellos está preparada y, aunque parezca mentira, motivada. Es muy difícil repartir la culpa, y supongo que todos la tenemos: profesores, padres, legisladores, el resto de la sociedad.

Incluso los propios alumnos, aunque pienso que ellos son los más inocentes: los hemos acostumbrado a que nada es culpa suya, a que no deben esforzarse, a que cualquier cosa que hagan y en cualquier grado está bien. Los alumnos de los que hablo en este post han escuchado mis explicaciones de esta mañana con una envidiable atención. En contra de lo que muchos pedagogos parecen sugerir, a los alumnos el conocimiento, los datos, les sientan bien y les interesan. Me he detenido un par de veces esta mañana para recriminar a un alumno que se estaba distrayendo, y los demás me han pedido por favor que continuase.

A los alumnos de la dictadura franquista les enseñaron que no hubo cosa más grande que el Imperio Español bajo el mando de los Reyes Católicos; en las madrasas islámicas se enseña que no hay más dios que Alá y que Mahoma es su profeta; en muchas de nuestras comunidades autónomas se empeñan en reducir la enseñanza a los tópicos locales, al idioma endémico, a los mitos tribales. No quiero comparar unas instituciones democráticas como son las consejerías autonómicas de educación con el pseudofascismo franquista ni con el fanatismo islamista, pero tienen puntos en común. Especialmente, la obsesión por la endohistoria, la endosociología, y todo eso reducido a una palabra: el ombliguismo.

No estoy criticando en este post la educación que se da en las comunidades autónomas, ni siquiera la que se imparte en las comunidades históricas, con gobiernos nacionalistas: estoy criticando una forma de afrontar la educación de nuestros jóvenes que es más que otra cosa una fábrica de fanáticos que no ven más allá de sus anteojeras.

¡Ay! Es lo que tenemos cuando el sistema educativo de todo un país está supeditado a los delirios de los políticos, al miedo a ofender a quien lo ofende (las religiones), y a las estúpidas modas pasajeras.

Y venga iPhone

iPhone strikes again

Traducción:

Viñeta 1: -¡Ayuda! Se ha caído y no puede levantarse.
-¡Que alguien llame a urgencias!
-¡Yo lo haré! Tengo aquí mi iPhone.

Viñeta 2: -Y entonces, si lo giras noventa grados, la imagen se vuelve panorámica…
-¡Oooooooh!
-¡Aaaaaaah!

The Joy of Tech, vía New Launches.

Camiseta para bloggers obsesionados

25 de January de 2007

Muchos bloggers, que parece que viven y respiran para su blog, serían felices con esta camiseta cartesiana:

Blogito ergo sum

Vía Popgadget.

iPhone

22 de January de 2007

Entrialgo

Mauro Entrialgo lo ha clavado.

Haciendo fotos con el móvil

20 de January de 2007

Recuerdo la primera cámara de fotos digital que tuve: la BenQ DC2300. Con ella hice unas cuantas fotos bastante apañadas, y la resolución no estaba mal del todo (dos megapíxeles). Las cámaras más avanzadas de la época (aproximadamente el año 2002) tenían 4 megapíxeles como mucho, y costaban un riñón. La que utilizo ahora es una Sony Cybershot P200, de 7,2 megapíxeles, que es una resolución impresionante, mucho mayor de lo que necesito en la mayoría de las ocasiones.

Recuerdo esto porque me resulta llamativo que mi teléfono móvil (Nokia N91) dispare fotos de dos megapíxeles. Es muy buena resolución. No puedes usarla plenamente como una cámara de fotos, ya que la resolución es limitada y además la calidad de la óptica no es comparable con la de una cámara de verdad, pero es un artilugio muy útil. Es una resolución más que suficiente para que las fotos parezcan fotos, y para poder captar el detalle de ese momento que por casualidad te aparece delante de las narices, cuando menos te lo esperas y no tienes una cámara al alcance de la mano. Además, su disco duro de 4 gigabytes te permite disparar fotos a diestro y siniestro, sin preocuparte de elegir las mejores para descartar las otras y ahorrar espacio.

Aquí una muestra de lo que puede conseguirse con la cámara de este teléfono y un par de minutos ajustando niveles con el programa iLife (que viene de serie con todos los ordenadores Apple). Haz clic sobre la imagen para verla a resolución completa.

Barca

Si quieres ver el resto de mis fotos en Flickr, haz clic aquí.

Foto a lo Escher

18 de January de 2007

Maurits Cornelis Escher fue un artista suizo que es muy conocido por sus dibujos inspirados en la geometría y las matemáticas. Aquí tenéis una galería con algunos de sus trabajos más famosos, en los que la realidad y la magia se confunden. A mí siempre me ha recordado a uno de mis artistas preferidos, el surrealista Magritte. Aunque sus creaciones son claramente distintas, esa mezcla onírica de lo cotidiano y lo imposible los unen en mis gustos personales.

Hoy mi amigo Satch me ha pasado esta estupenda foto que ha hecho en una torre de Valencia con gran angular:

Escalando - Escher

Me recuerda mucho a Realtividad, un dibujo muy conocido de Escher:

Relatividad

Y también a Convexo y cóncavo, de 1955:

Convex and concave

Y otra curiosidad: en la inolvidable película Dentro del laberinto (Labyrinth), de Jim Henson, y protagonizada por Jennifer Connelly y David Bowie, una de las escenas finales de la película se desarrolla en un escenario que es todo un homenaje a M. C. Escher:

Labyrinth

Hitos lengüeros (II)

17 de January de 2007

Siguiendo con nuestra campaña para los premios 20Blogs, aquí está la segunda edición de los Hitos lengüeros, compatibles con Windows, Linux, Mac OS y el Workbench del Amiga y aptos para [casi] todos los públicos:

Noviembre de 2003:

Gore en la Odisea de Homero.
¡Hemos llegado a las 1.010 visitas!
La importancia de elegir un buen momento para las lecturas.

Diciembre de 2003:

La Lengua pide la pena de muerte para quienes pinten libros ajenos.
Una paradoja.
El origen perdido de la palabra “hámster”.

En La Lengua:

Recuerdos de un geek

16 de January de 2007

DOS

Me ha hecho bastante gracia este texto que he leído en el blog Oh! Gizmo, así que lo traduzco para aprovechamiento y deleite del personal. Soy consciente de que no lo entenderá todo el mundo (especialmente los nacidos después de 1980), pero quien sí lo haga seguro que pasará un buen rato.

Recuerdo el DOS.
Recuerdo los nombres de ficheros de 8 caracteres con una extensión de tres caracteres.
Recuerdo mi primer 286 con 512 KB de RAM.
Recuerdo los monitores monocromos.
Recuerdo el Commodore 64 y el Lunar Landers.
Recuerdo cuando se usaban Macs en el colegio.
Recuerdo las impresoras matriciales.
Recuerdo los baudios.
Recuerdo mi primer módem de 7.200 baudios.
Recuerdo el “Protocolo Z”.
Recuerdo las BBS y la primera vez que oí hablar de esta locura de Internet.
Recuerdo haber tardado diez minutos en descargar una foto borrosa de Cindy Crawford de una BBS.
Y dos minutos más para lograr que el sistema la mostrara.
Recuerdo haber estado fascinado por la idea de la multitarea.
Recuerdo el Windows 3.11.
Recuerdo el Wolfenstein 3D.
Recuerdo el Doom.
Recuerdo incluso más el Duke Nukem 3D.
Cualquier cosa con el sufijo “3D” molaba en aquellos días.
¿Por qué?
Recuerdo haber llevado puesto un pesado casco de Realidad Virtual.
Y haberlo odiado.
Recuerdo Hotmail antes de que Microsoft lo comprara.
Recuerdo cuando Hotmail sólo tenía 2 MB de capacidad.
Oye, y no hace tanto de eso.
Recuerdo Yahoo! cuando era una web sin imágenes.

Me hace sentir viejo pensar que he conocido la mayoría de las cosas que se citan, haber usado Windows 3.11, jugado al Doom en un 386 y alucinar, recuerdo los baudios y el horroroso ruido de las impresoras matriciales. Y la multitarea, que usábamos en los ordenadores Amiga años antes de que Bill Gates pronunciara la palabra por primera vez. Supongo que los chavales de ahora ni siquiera saben quién es Cindy Crawford. El tiempo pasa.

¿Hay ventajas en usar una lengua minoritaria?

15 de January de 2007

Gritando

Estos últimos tiempos está siendo tema de polémica el asunto de las lenguas constitucionales. Como es sabido, en España hay cuatro reconocidas oficialmente: el castellano para todo el territorio, el vascuence para el País Vasco, el catalán para Cataluña, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares (en sus respectivas variedades) y el gallego en Galicia. El problema es que los gobiernos de estas comunidades, sean nacionalistas o no (recordemos que el Partido Popular gobierna en la C. V. y en las Baleares, y ha estado gobernando en Galicia hasta hace bien poquito) han emprendido sendos programas de inmersión lingüística para garantizar la pervivencia de las lenguas propias de sus territorios, para evitar el peligro de su desaparición frente a un castellano cada vez más poderoso.

He escrito propias, en bastardilla, porque creo que en dichas comunidades el castellano también es propio, ya que es lengua materna de un número extenso de hablantes en todas ellas, tanto si son descendientes de inmigrantes como si proceden de familias arraigadas desde antiguo en esos sitios. Hace muchos siglos, cuando el castellano no se había extendido por estas comunidades, se podría opinar de otra manera, pero ahora no. Creo que sería más correcto hablar de lenguas exclusivas, puesto que son lenguas que sólo se hablan en sus comunidades y no en otros sitios. Aunque esto, una vez más, no sería exacto. Los políticos de medio pelo que tenemos, con alma de contables (para quienes va mi respeto y cariño, para los contables, digo, no para los políticos), gustan de cifras incontestables que respalden sus absurdas teorías. La lengua, el producto más hermoso del ser humano, no suele hacer caso a tales niñadas. El catalán se habla fuera de las tres comunidades catalanófonas, en un sitio tan lejano como Italia; el vascuence se habla en parte de Navarra y Francia (y antiguamente en otros territorios, como la actual Rioja); el gallego se habla en parte de Asturias, y casi podríamos decir que en Portugal y Brasil, si entendemos el portugués y el brasileño como dialectos de una misma lengua pangalaica que tuvo sus orígenes en el antiguo reino. Las lenguas son difícilmente domesticables: sólo difícil y tardíamente se adaptan a las normas que quieren imponerles los hombres que no las comprenden, a base de amenazas legales y presiones económicas. Mientras tanto, claro, sirven de pretexto para desviar nuestra atención de los problemas reales y que nos demos de palos por un quítame allá esas pajas, según el idioma en que lo digamos, claro.

Este no es un post centralista, autonomista ni independentista: cada vez estoy más hastiado de la política, y estoy pensando seriamente en dejar de dedicar tiempo al asunto. Es un post sobre lingüística. Veo el asunto desde un punto de vista científico, y me limito a constatar hechos, como mucho a elucubrar teorías. Que el castellano es una lengua fuerte es un hecho, aunque como suele pasar, cuando se gana en extensión se pierde en intensidad: cada vez se habla peor. Que las otras tres lenguas constitucionales hubieran desaparecido si no se hubiesen puesto en marcha las políticas de inmersión es algo discutible al menos: ya he dicho que la lengua es indomable, y si no han desaparecido durante siglos con menor número de hablantes que el actual, dudo mucho que lo hubieran hecho sin una política lingüística que tiene menos de 30 años. También es un hecho que estas políticas han ayudado a formalizar y a «dignificar» el uso de estas lenguas, dándoles en algún caso (como el del euskera) una tradición literaria escrita de la que carecían. Dónde estarían hoy, sin la inmersión, es un asunto que me interesa tanto como la ciencia-ficción: como un hecho literario, más que científico. Interesante, por supuesto.

Escribo esta entrada inspirado por un comentario a esta otra de Dirson, donde un lector se congratula de usar casi exclusivamente el catalán en sus correos electrónicos: casi no recibe mensajes en otra lengua, así que cuando el filtro contra mensajes no deseados marca un mensaje como spam, está casi seguro de que realmente lo es, ya que los mensajes comerciales no deseados suelen estar escritos en las lenguas mayoritarias del mundo (inglés o castellano, por poner dos ejemplos). Al estar sus mensajes deseados escritos en catalán, es difícil que aparezca alguna de las palabras más comunes de este tipo de mensajes, como penis o cheap. Así que la respuesta al título de este artículo podría ser: por lo menos, una ventaja sí que hay.

(1) La inmersión lingüística consiste en una serie de medidas para garantizar el uso de una lengua minoritaria para evitar su desaparición. Estas medidas suelen ser, por ejemplo, el uso exclusivo en las escuelas, la garantía de su uso en la administración y la escritura de carteles y mensajes en la lengua que se desea proteger.

En La Lengua:

Hitos lengüeros (I)

14 de January de 2007

Aprovechando que nos presentamos al premio 20Blogs del diario 20 Minutos, en la categoría Mejor Blog Personal, creo que no está de más hacer un repaso por algunos de los posts que he escrito durante la ya larga vida de La Lengua, ya que creo que sería injusto que juzgaseis un blog ya veterano sólo por los últimos artículos que han aparecido en él.

La Lengua puede considerarse relativamente adulta en esto de la blogosfera, puesto que comenzamos a publicar en abril de 2003, hace ya casi cuatro años, cuando el boom bitacorero aún habría de tardar un tiempo en producirse. Aquí tenéis el primer post: Nacemos, el 24 de abril de 2003.

Agosto de 2003: Curiosidades sobre algunas siglas.
Algunas curiosidades sobre Anónimo, el escritor más prolífico de la historia.

Septiembre de 2003: El negro de Stephen King.
Libros y cine.
Walk this way, o la imposibilidad de traducir fielmente los juegos de palabras.
Prevaricando, o por qué los animales no mienten.
El poder de las palabras, o la mágica influencia del latín siglos después de su desaparición.
Mi padre es un gran escritor.
Por huevos, una expresión totalmente correcta.

Octubre de 2003: Ser norteamericanos, la pesadilla de los malos traductores.
Buenas series de dibujos animados inspiradas en obras literarias.

Dentro de poco, el segundo capítulo de estos hitos lengüeros. Que disfrutéis.

Hay que comer

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