Duelo de pintores

Por fin los dos rivales aceptaron enfrentarse ante una comisión que decidiría cuál de los dos era el mejor. Zeuxis expuso una “naturaleza muerta” que representaba racimos de uva. Eran tan “verdaderas” que una bandada de pájaros se echó encima para picotearlas. Los jueces lanzaron gritos de entusiasmo, y el autor, seguro de triunfo, invitó a Parrasio a levantar la tela que cubría su cuadro. Pero aquella tela era pintada también y Zeuxis, con mucha caballerosidad, declarose batido y dejó Atenas a su afortunado rival para retirarse a Crotona, donde le encargaron una Helena para el templo de Hera.

Indro Montanelli, Historia de los griegos.

En La Lengua:

Un comentario en “Duelo de pintores”

  1. antonio molina dice:

    la belleza de lo simple…

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