Primeras impresiones del MacBook
Una de las cosas que impresionan del sistema operativo de Apple, el Mac OS X Tiger, es la facilidad con que se instalan y desinstalan programas. Especialmente esto último.
Para eliminar un programa, nada de irse a ningún menú Inicio y pasar por un montón de opciones que muchas veces te dejan archivos en el disco duro y el registro del sistema tocado: simplemente te vas a la carpeta Aplicaciones y arrastras el icono del programa a la papelera. En un segundo el programa está desinstalado.
Y por cierto, en este par de semanas que llevo con él, he instalado unos 20 programas, de los que he desinstalado por lo menos la mitad después de probarlos, y el sistema operativo sigue cargando con la misma rapidez. Una gozada.
