Trabajo

Imprimir este artículo Imprimir este artículo

Esto podría decirse de cualquier ayuntamiento de España, y sobre todo de uno que yo me sé:

-Hay mucho que contar, ya hablaremos de esto otro día -dijo Levin. Pero en seguida añadió-: En pocas palabras: me convencí de que no hay ni puede haber nada que hacer en serio dentro de nuestra actual organización provincial. Para unos es una imitación divertida del sistema parlamentario, y yo no soy lo bastante joven ni lo bastante viejo para divertirme con esa farsa; y para otros… -vaciló un instante- es un medio para facilitar a un grupo de amigos embolsar algún dinero sin trabajar.
[…]
-¡Ah, sí! Ya vi que te llamaban la atención las uñas del pobre Grinevich.
-No puedo remediarlo -prosiguió Levin-. Los hombres que yo considero normales nos cortamos las uñas porque sólo así se puede trabajar. Aquí veo que se las dejan bien largas, como para darse cada uno a sí mismo y dar a los demás la seguridad de no trabajar.

León Tolstói, Ana Karenina. El subrayado es mío.

Un comentario en “Trabajo”

  1. Reset Reboot dice:

    ¿Sólo de los ayuntamientos? Yo diria que en el parlamento se trabaja igual o menos… sólo hay que ver las cifras de absentismo…

Escribe un comentario