Delirio

Aquí está la famosa entrevista con ETA que publica el diario Gara. Confieso que no la he leído entera, porque es lo mismo de siempre y me lo sé de memoria: se trata de que la gente entienda el enorme favor que la izquierda abertzale ha hecho a la sociedad vasca y a los estados español y francés (poned aquí todos los sic que queráis) matando a gente y extorsionando a empresarios y ciudadanos.

En Melilla hay un tipo que tiene una curiosa teoría: la ciudad debería ser un reino independiente, y él tendría que ser el monarca. Si lo escuchas durante un ratito, te explica los porqués, pero mi gusto por las extravagancias no pica en ese anzuelo; el asunto este de las monarquías y las soberanías me aburre soberanamente. Como el aspirante al trono no hace daño a nadie, quien quiere escuchar sus patochadas contará con su agradecimiento, y quien no, simplemente será ignorado.

Y nadie resulta herido.

Lo de Al Qaeda y ETA me resulta similar a lo del rey africano. Hay una diferencia crucial: su Majestad de la Ciudad Autónoma no mata ni molesta a nadie, simplemente vive y deja vivir. Sin embargo, los terrorismos estos, que ya llegan al siglo XXI con cerebros del XIX, o de antes, no dejan vivir: te agarran del brazo y te obligan a escuchar sus delirios bajo amenaza de volar por los aires. No tienes valor para decirles: “¿Pero cómo vas a ser rey de Melilla?” porque si se enfadan te meten una bomba bajo el coche o en el autobús, y adiós.

Por eso leemos entrevistas y entrevistas y escuchamos declaraciones y declaraciones, sólo por eso. De hecho, si hablasen con un mínimo de coherencia, no necesitarían usar bombas ni revólveres para ser escuchados.

Mandriles con pistola: eso es lo que son. No llegan ni siquiera a grandes simios. ¿Alguien haría caso a lo que tuviese que decir un mandril? No, es una bestia idiota, dicho sea sin ánimo de ofender a nuestros primos lejanos. Pero si el mandril entra en la habitación con una sierra eléctrica, nadie le quitará los ojos de encima, y lo colmarán de atenciones para que no seccione extremidades inocentes.

Lo peor de todo es que supuestamente los alqadianos y etakides tienen un cerebro similar al nuestro, y deberían saber que las sierras eléctricas no son para jugar a reyes y reinas. Por eso tiene tanto delito el asunto, si me permitís el juego de palabras.

Un comentario en “Delirio”

  1. antonio molina dice:

    salvando las distancias, esto es como los vendedores (de sellos o de lo que sea), que necesitan comerte el coco para que al final accedas a lo que ellos quieren (salirse con la suya, claro). estos de eta y sus secuaces, como saben que nos venden mierda, necesitan tenernos acojonados para que se la compremos. saludos

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