Cuotas
(Revista de blogs)
Hoy Arcadi Espada reflexiona sobre las cuotas de mujeres que los sucesivos gobiernos españoles -y otros gobiernos biempensantes de todo el mundo- han venido imponiendo, para que haya un 50% de mujeres en todos los ámbitos laborales. El ejemplo más esperpéntico nos lo ha proporcionado el ministro de Defensa José Bono, diciendo que el ejército iría mejor si la mitad de los generales fueran mujeres (que no digo yo que no, pero vamos, menudas dotes de adivinación tiene el miniJtro para estar tan seguro).
En cuanto a las cuotas, tengo algo que añadir, porque pudiera ser que yo también estuviera a favor. Por ejemplo la cuota de gordas, feas y viejas del Marie Claire que espero en abril. La discriminación positiva, naturalmente. ¿Quién podría oponerse?
Pues eso mismo digo yo. Discriminación positiva para que los feos podamos optar a ser hombres floreros, modelos o -¿por qué no?- actores de Hollywood. Porque podemos hacer el trabajo igual que las personas hermosas. Claro que sí.
P. S.: No es broma.
1 de Marzo de 2006 a las 16:47
Como me molesta cuando leo en algun periodico eso de la paridad. 50% hombre y mujeres. Lo peor es que habrá gente que se ponga tan contenta al oirlo.
En fin cosas de la política moderna. ¿Para cuando 50% de incompetentes?
1 de Marzo de 2006 a las 21:16
Pues a mi me parece bien lo de las cuotas como medida transitoria, nunca definitiva, como un medio pero no un fin, para conseguir la igualdad de oportunidades para tod@s y para llegar a un mundo sin necesidad de cuotas!
2 de Marzo de 2006 a las 11:57
La paridad es una parida.
2 de Marzo de 2006 a las 17:26
a mi lo de la paridad me parece un insulto. Yo quiero que estén los mejores… sean chicos, chicas o lo que sea.
Imagina que para cirujanos del corazón tuvieran que hacer paridad: 50% rubios, 50% morenos…. y diera la casualidad que los buenos fueran todos morenos.. y a ti te toca uno rubio..
mal invento la paridad. todo para quedar bonito.
3 de Marzo de 2006 a las 15:32
“Paridad”, “discriminación positiva”… la segunda me hace gracia, porque una discriminación es siempre una discriminación, ya sea en una u otra dirección. Yo he sido discriminado “positivamente” y he tenido que ir a buscarme las habichuelas porque querían a una chica para dar las clases que yo estaba dando (sin problemas, por cierto).
Es como lo que me comentaba mi hermano sobre los militares: Al parecer las pruebas para mujeres eran de un nivel inferior al de los hombres. Y mi hermano decía con toda la razón del mundo “Si un dia esa persona tiene que defender mi país o entrar en algún pais y liarse a tiros, va a dar igual si es mujer u hombre, lo importante es que esté bien preparado”.
Por eso, como siempre, hay que entrenar el filtro que elimina rasgos físicos de la persona que tenemos delante, para tratarla como persona y evaluarla como persona, no como hombre o mujer. Y que se lleve el puesto el mejor, no el que toque según la paridad o la subvención que cobre por tener a uno u otro en ese puesto.
Si además, aplicásemos esto a los enchufes, nepotismos y amiguismos, todo iría mucho mejor y tendríamos muchos menos inútiles por encima (me arriesgaría a decir incluso en la política, pero creo que en ese escalafón hay demasiados “listos”)