Warning: Use of undefined constant get_magic_quotes_gpc - assumed 'get_magic_quotes_gpc' (this will throw an Error in a future version of PHP) in /home/lalen2/public_html/wp-content/plugins/cforms/lib_functions.php on line 339

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/lalen2/public_html/images/cassette01.jpg(1) : eval()'d code(83) : eval()'d code(1) : eval()'d code(1) : eval()'d code:1) in /home/lalen2/public_html/wp-content/plugins/wp-super-cache/wp-cache-phase2.php on line 1164
La Lengua » Tokio Blues

Ars longa, vita brevis

Tokio Blues

7 de January de 2006

Tokio Blues

Nunca había leído nada de Haruki Murakami, aunque al parecer es uno de los escritores japoneses más respetados y leídos dentro y fuera del país del sol naciente. Hace unos meses leí una reseña de este libro en no sé qué bitácora y me picó la curiosidad, aunque diecinueve euros me parecía un precio exagerado para una novela que después de todo podía no ser más que un superventas sin interés literario.

Pero el otro día estaba en mi librería habitual, y con ese impulso consumista que domina a muchos seres humanos por estas fechas, ya sean cristianos o simplemente no judíos, lo eché a la saca. Y lo he terminado hace un rato.

(Ojo al pasar de aquí si no has leído el libro, voy a desvelar algún que otro detalle importante.)

Es un libro muy entretenido. Adolece de una aparente falta de estilo, aunque puede ser debido a la personalidad lacónica del protagonista, Watanabe, que es a la vez el narrador. Puede también que se deba a la dificultad que supongo que existe en la traducción entre el japonés y el castellano. Porque ya se sabe: idiomas distintos se dan en culturas distintas, y viceversa, porque un idioma es una forma de concebir el mundo. Y esto se nota también en lo anecdótico: se narran en Tokio Blues con total naturalidad unos sucesos que, al menos a mí, occidental que ya ha pasado la adolescencia hace una década, me parecen bastante extravagantes. Aproximadamente la mitad de los personajes principales del libro se suicidan. No a la vez, sino en ocasiones, lugares y momentos totalmente distintos. Y tres de ellos tienen una relación muy directa con el protagonista. Sinceramente, si me pasara a mí, yo me volvería loco. Sin embargo, parece ser que en Japón el suicidio está bastante arraigado y no es un tabú, como en nuestro país (interesante artículo al respecto en la web de Héctor García).

A lo largo de las 393 páginas de la novela -cuya mayor parte transcurre entre 1967 y 1970- contemplamos el crecimiento de Watanabe y su relación con las chicas, con su único amigo, con la música y con algunas películas y libros. Y sobre todo la relación especial con la novia de su amigo, Naoko, y con una chica de su universidad, Midori. Yo diría que Tokio Blues es una novela sentimental y filosófica de baja intensidad: apreciamos las dudas y los sentimientos de una persona en un momento de la vida en que casi todas estas cosas se amplifican hasta extremos delirantes. Y hay momentos en que estos sentimientos son expresados de forma original y llamativa.

-¿Te gusta mi peinado?
-Es precioso.
-¿Cuánto? -preguntó Midori.
-Es tan bonito que podría derribar todos los árboles de todos los bosques de la Tierra -le dije.

[…]

-¿Te gusta como soy?
-No sé cómo cambiarías, así que ya me va bien como eres.
-¿Cuánto te gusto?
-Como para convertir en mantequilla todos los tigres de las junglas del mundo entero.

Midori, lo habréis adivinado, es una chica algo insegura. También hay en el libro sexo como para parar un tren, sexo entre chicas, sexo oral, sexo entre personas de edades distintas, en fin… Lo digo por si para alguien esto es un aliciente (aunque para hacer honor a la verdad, las escenas subidas de tono no están metidas con calzador, sino que tienen su perfecta justificación en la historia).

-¿Y tú qué has estado haciendo? -preguntó Midori.
-Nada del otro jueves -dije, pero después recordé que había intentado masturbarme pensando en ella, tal como le había prometido. Se lo dije en voz baja para que la gente no nos oyera.
A Midori se le iluminó el rostro e hizo chasquear los dedos.
-¿Y qué tal?
-Cuando estaba a medias, me dio vergüenza y lo dejé correr.
-¿No se te levantaba?
-No.
-¡Eso no puede ser! -Me miró de reojo-. No debes avergonzarte. Tienes que pensar en guarradas. Si te doy permiso, tú adelante. ¡Ya sé! La próxima vez te hablaré por teléfono. ¡Ah, ah!… ¡Así, así!… ¡Me gusta, me gusta!… No, no… ¡Ah! ¡Me corro!… ¡No hagas eso! Y tú, mientras tanto, te masturbas.
-En la residencia el teléfono está en el vestíbulo, junto a la entrada. Siempre hay gente entrando y saliendo -le expliqué-. Si me masturbara en un lugar así, el director de la residencia me mataría de un guantazo. No me cabe duda.
-¡Vaya problema!
-Problema, ninguno. Un día de estos volveré a intentarlo.
-¡Ánimo!
-Sí.

Me ha dado la impresión -dado que es el primer libro que leo de un escritor japonés- de que la actitud de los nipones respecto al sexo, la muerte y otros temas es mucho más relajada y natural que en occidente.

Resumiendo: el libro me ha gustado. Transmite la sensación de que estamos leyendo la vida de personas reales, no de personajes, con una frescura muy sugerente. He leído por ahí que a alguien le había deprimido el libro, pero yo lo he recibido más bien como aire fresco. ¿Más opiniones?

Otros blogs que han comentado esta novela:

Acerca de la foto: Había dejado el libro sobre mi escritorio para encender el ordenador y escribir esta reseña, y me he fijado en que había formado, sin querer, una composición interesante. Así que le he hecho una foto en lugar de escanear la portada. Ni lalengua.info ni mi persona tenemos relación alguna con el diario El Mundo ni con el suplemento femenino Yo Dona (aunque, pensándolo bien, tampoco estaría mal).

8 comentarios en “Tokio Blues”

  • # kirai dice:
    8 de January de 2006 a las 21:17

    Genial el análisis. Me ha gustado sobre lo de “Transmite la sensación de que estamos leyendo la vida de personas reales “. ¿Por cierto no has tenido la sensación de que hay muchas cosas que “no dicen” los autores japoneses pero que te llegan a los sentimientos? ¿Me explico? Según dicen los japoneses son muy buenos comunicando cosas sin realmente decirlas, aunque tal como dices, al ser una traducción se pierden muchos de estos detalles.

  • # Elías Gómez dice:
    9 de January de 2006 a las 0:05

    Bueno, como he dicho en el post, es el primer libro que leo de un autor japonés, y sí, en parte creo que Muramaki tiene la capacidad de hacer eso, haciendo que el entorno o la naturaleza se muevan al son que el autor quiere para expresar lo que no se describe explícitamente.

    Como ya he explicado, me parece una novela sentimental de baja intensidad, pero por eso mismo ha sido muy agradable de leer.

  • # Nachete dice:
    11 de January de 2006 a las 3:15

    jejeje, la composición del cuerpo de la portada con la cara de Zhan Ziyi ha quedado bastante curiosa 😉

  • # Malkav dice:
    12 de January de 2006 a las 23:13

    No parece que la historia transcurra a finales de los 60, si se colara algún móvil e internet por ahi parecería algo actual. No se donde lo lei y es asi tal cual.

    Saludos!

  • # Elías Gómez dice:
    12 de January de 2006 a las 23:30

    De hecho, se cuela algún que otro teléfono movil, no sé si en la versión en catalán, pero en castellano al menos sí. Mira por aquí.

    Un saludete.

  • # Nachete dice:
    14 de January de 2006 a las 16:31

    Efectivamente, se cuelan en la traducción española CDs y teléfonos móviles 😛

    De hecho, las opiniones de los lectores en la propia página de Tusquets se centran en poner a parir la penosa traducción con la que nos castigaron.

  • # Malkav dice:
    14 de January de 2006 a las 19:36

    Tendré que buscar eso, yo leí el libro en catalán y no lo recuerdo ahora mismo.

  • # La Lengua » Blog Archive » El camino dice:
    12 de November de 2007 a las 23:33

    […] están realmente vivos. Es la segunda vez que digo esto, con otras palabras, después de comentar Tokio Blues, de Haruki Murakami. Aunque a veces salen caricaturizados e incluso a menudo me recuerdan a los […]

Escribe un comentario

Hay que comer

Archivos

Búsqueda

La Lengua en tu mail

Tu dirección de email:

FeedBlitz

Video

Más vídeos aquí

Fotos

www.flickr.com
Elementos de Elias.gomez Ir a la galería de Elias.gomez

Estadisticas


Ver estadísticas

La Lengua se publica con Wordpress | RSS de las entradas y de los comentarios | Diseño web: Dodepecho