Rodríguez Zapatero en Melilla
El presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, ha estado esta mañana de visita en mi ciudad (Melilla), así como en Ceuta. Para vosotros no es nada, pero para los que vivimos aquí significa mucho. Con deciros que hacía 25 años que no se pasaba ningún presidente del Gobierno, y que el Rey no ha estado nunca, ni siquiera en 1997, cuando se conmemoraban 500 años desde que Castilla la fundó… Hoy por hoy, de hecho, creo que Juan Carlos I aún no ha recibido el permiso pertinente del dictador marroquí, a pesar de haber sido invitado en numerosas ocasiones a visitarnos. Bueno, a mí, como no soy monárquico, plim.
Me escamaba bastante que Marruecos no hubiese protestado a lo largo del día (lo ha hecho sólo al final). Y luego, pensándolo, también me escama que Zapatero, que no se atreve a contestar cuando le preguntan por la españolidad de estas dos ciudades, acometiese un acto relativamente reivindicativo como es el hecho de dejarse ver en África.
Creo que Victoria Prego ha hecho diana:
En 25 años ninguno de los presidentes españoles se había atrevido a poner los pies allí para no provocar a Rabat, que ya se sabe que en esto es muy sensible.
Y la reacción de Marruecos está archimedida. Casi podría decirse que está más que pactada.
[...]
Pero puede que haya habido un pacto. A saber: Yo te aviso de que voy, tú haces un amago a través de los periódicos y, luego, cuando ya todo esté hecho, tú protestas un poco y yo ni te contesto.
Y así ha sido. La prensa oficialista marroquí dijo ayer lunes que esta visita era una provocación y una inoportunidad. Pero el despliegue informativo fue muy discreto. Nada de un escandalazo sino unas columnitas, las justas para cubrir el expediente.
Hoy ha estado Zapatero en Melilla y no ha dicho ni pío sobre la españolidad de la ciudad. Y ahora, en mitad de la visita, es cuando sale el Gobierno marroquí diciendo lo mismo que sus periódicos: que es inoportuna.
[...]
Marruecos no va a hacer un escándalo de esto porque lo que tiene entre manos y lo que espera del Gobierno de España es que le deje hacer mangas y capirotes con el Sahara, que es la pieza auténticamente cotizada para Rabat.






