Ars longa, vita brevis

Sin ánimo de ofender

6 de Diciembre de 2005

discapacitado, da.
(Calco del ingl. disabled).
1. adj. Dicho de una persona: Que tiene impedida o entorpecida alguna de las actividades cotidianas consideradas normales, por alteración de sus funciones intelectuales o físicas. U. t. c. s.

disminuido, da.
(Del part. de disminuir).
1. adj. Que ha perdido fuerzas o aptitudes, o las posee en grado menor a lo normal. Apl. a pers., u. t. c. s.

Esto de la corrección política es un cajón sin fondo. Crees que ya has oído la última idiotez que algún político o periodista se inventa para no parecer muy esto o poco lo otro, y ¡zas! te salen con otra. Y esta vez las despachan a pares, porque en este mundo post post moderno ya se sabe: la cantidad es lo que importa, sin cuidar la calidad de lo que sale por esas bocazas. Bueno, vamos al grano, que noto que me estoy poniendo espeso.

El presidente Rodríguez Zapatero dice que va a cambiar el término ‘disminuido’ por ‘discapacitado’ en la Constitución. Según él, “la primera discriminación empieza por las palabras”. Bueno, eso contradice nuestro inteligente refrán “dame pan y dime tonto”, y cuando algo de lo que se va a decir contradice un refrán, más vale pensarlo dos veces. ¿Qué necesita un disminuido, o discapacitado, o como se quiera decir? Bueno, pues ayudas, comprensión, que el mobiliario urbano se adapte a sus carencias -¿se puede decir “carencias”?-, y que la sociedad deje de contemplarlos como monstruos de chiste. No necesitan un cambio en la Constitución, no y no. Pero si la Constitución no se la leen ni los políticos, y cuando se la leen no la respetan, ¿de qué les sirve un cambio constitucional? Ah, amigo, yo lo sé. Sirve para que parezca que nuestros dirigentes trabajan mientras los discapacitados se quedan igual de jodidos. Pues no, Presidente, lo que necesitan los discapacitados no es que se les siga negando el pan y se les llame guapos, lo que necesitan es que se les dé pan… y que deje de llamárseles tontos, pero esto último no corre tanta prisa.

Propongo a mis lectores que vuelvan a leer las definiciones que aparecen al principio de este artículo (fuente: DRAE) y me digan por qué una es ofensiva y la otra no. Le reconozco a R. Zapatero que posiblemente nunca hemos tenido un presidente en España con mejores intenciones que las suyas. Y de paso le recuerdo otra joya de nuestro refranero: “De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”.

Segunda idiotez.

La Cruz Roja adopta un nuevo símbolo neutral sin connotaciones religiosas o culturales. Se trata de un rombo rojo. Ya se sabe que lo que más importa cuando uno está en el suelo con las tripas fuera es que la ambulancia que nos atienda sea políticamente correcta. “¿Qué es eso? ¿¿Una cruz?? ¿Es que no sabe usted que estamos en un estado aconfesional, y que además yo soy budista? Váyase a atender a otro, yo me espero a la próxima ambulancia. Así aprenderéis”. Me recuerda al pelotón de suicidas de La vida de Brian. Lo malo es que esto no es una película de humor, es el ridículo mundo políticamente correcto del siglo XXI.

Cuanto más pasan los años, más importancia se da al opio religioso. ¿Por qué nos volvemos cada vez más imbéciles? ¿Será la capa de ozono?

Me imagino este triste planeta dentro de unos veinte años: una tierra insulsa llena de palabras bonitas y de dinero gastado para no ofender a los seguidores de las supersticiones mayoritarias.

Entonces, perdonad que sea políticamente incorrecto, pero no seremos ni discapacitados ni disminuidos. Seremos llanamente subnormales.

7 comentarios en “Sin ánimo de ofender”

  • Miguel Angel dice:
    6 de Diciembre de 2005 a las 22:16

    Amén, Elías.
    No podría estar más de acuerdo. Llega uno a cansarse de tanta “corrección política” y tanta bobada.Hay que decir Lleida en vez de Lérida, A coruña en vez de La Coruña, quitar los cabezas de moros de las banderas, igual número de ministros que de ministras para no ofender a la mujer, compañeros y compañeras, los vascos y las vascas, fuera la cruz roja para no molestar al islam…, en fin, dentro de poco el simbolo de la paz ya no será una paloma blanca, que ya sabemos que hay mucha gente que odia a estas aves. ¿Dios, que asco da este pais a veces! Rectifico, alguna gente de este pais.

  • Rodolfo dice:
    7 de Diciembre de 2005 a las 10:16

    El ejercicio de la política se ha convertido en un burdo manoseo de tópicos cursis y recursos sensibleros, donde triunfa no el más capaz, sino el más demagogo.

  • TrUMaN dice:
    8 de Diciembre de 2005 a las 0:03

    Lo de la cruz roja no lo había oido. Hay que ser zenutrio, por no decir gilipollas, que queda muy feo.
    De todos modos, la culpa es solo nuestra, porque las asociaciones diversas de discapacitados deberían de ponerle una mano en el hombro al “Presi” y decirle:
    - ZP (o presi de turno), ya te has colgado la medallita de que te preocupas por nosotros con telediarios, prensa y demás, y te marcas el rollo de la constitución para quedar como un señor. Muy bien. Nosotros, calladitos. Ahora bien, como de aqui a “x” tiempo todas estas sonrisitas y buenas caras no se conviertan en esta, esta y esta ayuda, vamos a salir a los medios y vamos a cambiar tu cara de sonrisa del Jocker por la del Grito de Munch.

    Pero esto nunca pasará claro.

  • Reset Reboot dice:
    8 de Diciembre de 2005 a las 1:47

    En fin, de acuerdo con todo: ¿Qué te llaman discapacitado o disminuido? Más bien creo que el insulto debería volar hacia aquellos arquitectos, políticos, empresarios y ciudadanos, que son incapaces de aceptarlos y facilitarles la vida, para que no se les pueda colgar semejante sambenito. Somos incapaces de crear, en pleno siglo XXI, un mundo sin barreras.

  • ariadna dice:
    9 de Diciembre de 2005 a las 19:31

    ui, pues a mí lo del rombo rojo me recuerda a los rombos que ponía TVE a las películas no aptas para menores de edad… o eran blancos? . Igualmente, absurdo

  • Sonia Blanco dice:
    12 de Diciembre de 2005 a las 18:07

    Totalmente de acuerdo Elías. Tanta corrección política me parece una memez del mayor calibre. En vez de tanto cambiar nombres, o estatuas, o símbolos o nombres de calles, nos deberíamos preocupar más de los problemas reales de esas personas y solucionárselos, porque muchos de ellos no serían disminuidos/discapacitados si las ciudades se adaptaran adecuadamente.

    A veces pienso que los realmente disminuidos son los políticos (de todos los colores y símbolos)

    Y gracias por pasarte hoy por filmica :)

  • La Lengua » Blog Archive » Más memeces dice:
    6 de Diciembre de 2006 a las 9:48

    [...] Sin ánimo de ofender [...]

Escribe un comentario

Hay que comer

Búsqueda

La Lengua en tu mail

Tu dirección de email:

FeedBlitz

Video

Más vídeos aquí

Fotos

www.flickr.com
Elementos de Elias.gomez Ir a la galería de Elias.gomez

Estadisticas


Ver estadísticas

La Lengua se publica con Wordpress | RSS de las entradas y de los comentarios | Diseño web: Dodepecho