Orden de registro

¿Qué buscan en mi casa
estos señores?

¿Qué hace ese oficial
leyendo la hoja de papel
en la que he escrito
las palabras “ambición”, “liviana” y “quebradiza”?

¿Qué barrunto de conspiración
le anuncia la foto sin dedicatoria
de mi padre en guayabera (lacito negro)
en los predios del Capitolio Nacional?

¿Cómo interpreta mis certificados de divorcio?

¿Adónde lo llevarán sus técnicas de acoso
cuando lea las décimas
y descubra las heridas de guerra
de mi bisabuelo?

Ocho policías
revisan los textos y dibujos de mis hijas
se infiltran en mis redes afectivas
y quieren saber dónde duerme Andreíta
y qué tiene que ver su asma
con mis carpetas.

Quieren el código de un mensaje de Zucu
y en la parte superior
de un texto críptico (Aquí una leve sonrisa triunfal del camarada):
“Castillos con caja de música. No dejo salir
al niño con el Coco. Yeni.”

Vino un especialista en intersticios
un crítico literario con rango de cabo interino
que auscultó a punta de pistola
los lomos de los libros de poesía.

Ocho policías
en mi casa
con una orden de registro
una operación limpia
una victoria plena
de la vanguardia del proletariado
que confiscó mi máquina Cónsul
ciento cuarenta y dos páginas en blanco
y una papelería triste y personal
que era lo más perecedero
que tenía ese verano.

Raúl Rivero

Un comentario en “Orden de registro”

  1. Klaus dice:

    muy buena la poesía de Raul Rivero. Gracias por colgarla.
    un saludo desde el Levante

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