La mujer y el pañuelo
Escribà hace unas semanas un artÃculo donde hablaba sobre Salima Abdeslam, la primera mujer que jura un cargo polÃtico en la España constitucional ataviada con su pañuelo islámico (o, como le llamamos aquÃ, el mini burka).
El otro dÃa la vi en una entrevista de un programa de Canal Sur Televisión (no recuerdo cuál, era un programa de entrevistas y no era el de Jesús Quintero). En dicha entrevista Salima intentaba explicar al periodista su postura, es decir, por qué lleva la cabeza cubierta, ella que ha nacido en un paÃs democrático y aconfesional, ella que no debe pleitesÃa ni a su marido, ni a su padre, ni a Alá.
La argumentación era muy fácil de entender: decÃa Salima que querÃa que la viesen como a una persona inteligente, comprometida y profesional, no como un cuerpo ni una cara bonita; decÃa que tal vez asà se hiciese respetar lo mismo que si fuera un hombre. En definitiva, querÃa que la mirasen como a un polÃtico y no como a una mujer (a pesar de serlo, porque una mujer con un burka sigue siendo una mujer; una mujer humillada, eso sÃ).
Aquà podéis leer estas y otras delirantes afirmaciones del mismo estilo, como “somos feministas las que llevamos velo” y cosas asÃ.
Es curioso, porque Salima es una mujer joven y bastante agraciada (en el enlace tenéis una foto). El mini burka no es capaz de cubrir sus facciones, que quedan a la vista; sólo oculta su cabello. Cualquiera que la mire se dará cuenta de que es guapa, lo quiera o no, y si quiere evitar eso, deberá comprar un burka completo (otoño-invierno).
Asà que el mini burka no sirve ni para que no me dé cuenta de que es una mujer, ni para ocultar su rostro. Si miro a una mujer con mini burka no veo a una mujer, ni a una socialista, ni a una feminista, ni a una joven comprometida: veo a una musulmana. Veo a una mujer que es capaz de pensar, sabiendo siempre que tiene un lÃmite: su fe. ¿Libertad? SÃ. ¿Feminismo? También. Siempre que no lleven la contraria al Libro. Eso es lo que veo.
Si veo a una mujer agraciada sin ningún distintivo especial, pienso “mira, una mujer agraciada, ¿qué pensará sobre las cosas?”. Si veo a una mujer poco agraciada sin ningún distintivo especial, pienso “mira, una mujer poco agraciada, ¿qué pensará sobre las cosas?”. Si veo a una mujer ataviada con un mini burka, pienso automáticamente: “esta mujer no piensa, acata el Libro”.
Aunque yo creo que no lo es, podéis pensar que esto es un prejuicio. Lo acepto. Pero de todas maneras, ¿no se ponÃa un mini burka para evitar los prejuicios? Pues por lo que respecta a mÃ, le ha salido el tiro por la culata.
Ninguna de estas feministas musulmanas pide que los hombres cubran sus músculos o su pelo, ya que parece que no hay peligro; en determinadas culturas la mujer está tan anulada que ni se nos puede pasar por la cabeza que pueda desear a un hombre que no sea su marido. Pues si a eso lo llaman feminismo, yo lo llamo machismo.
Esas razones de Salima y otras las escuchaba el entrevistador con evidente simpatÃa y comprensión. Su cara reflejaba eso, o tal vez simplemente se encontraba a gusto al entrevistar a una mujer bonita con un pañuelo en la cabeza. Lo que nos ha costado librarnos de tantas y tantas supersticiones en este paÃs, y abrimos la sonrisa de par en par cuando las supersticiones son exóticas. La corrección polÃtica, lo llaman. Yo lo llamo simplemente gilipollez.
10 comentarios en “La mujer y el pañuelo”
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José Carlos RodrÃguez dice:
“Ninguna de estas feministas musulmanas pide que los hombres cubran sus músculos o su pelo, ya que parece que no hay peligro; en determinadas culturas la mujer está tan anulada que ni se nos puede pasar por la cabeza que pueda desear a un hombre que no sea su marido. Pues si a eso lo llaman feminismo, yo lo llamo machismo.”
Pues no habÃa caÃdo. Pero es tal cual, ElÃas.
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Manuel DarÃo dice:
Estimado amigo:
Acabo de leer su pagina personal, por aquello de echar un ojo en otros lares por estar construyendo el mÃo también (http://solycafe.zoomblog.com) y he quedado maravillado con sus escritos en general.
Puede que por unirme a Melilla lazos sentimentales muy profundos, pues mi esposa es de allà y aunque sea 5 veces al año vamos allà y yo como nadie disfruta de la ciudad, viniendo como vengo de una urbe extremadamente grande (Miami, Florida y San Juan, Puerto Rico) pues auqnue nacà allÃ, mis padres son Canarios y esta tierra de alguna manera la llevo a flor de piel.
Tu artÃculo de la mujer y el pañuelo me hizo recordar aquel artÃculo publica Al otro lado de la valla… no sé si lo leiste el cual me hizo redactar un análisis sobre el mismo al cual nombre De este otro lado de la valla y que podrás hallar en mi pagina personal.
Pero sobre todas estas cosas, desearÃa lograr contactarle. -
ElÃas Gómez dice:
Gracias a los dos por los comentarios.
Manuel, he editado tu comentario para corregir la dirección de tu blog, que era errónea. Me puedes contactar cuando quieras, mi correo lo tienes en la columna de la derecha (elias@lalengua.info). Y si te pasas por Melilla, no tengo inconveniente en que tomemos un café, si te apetece.
Saludos.
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Manuel DarÃo dice:
Me dicuenta, el error es que no puse el dichoso punto:solycafe.zoomblog.com… Creo que está bien, pero no obstante te envié un mail también
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Reina mora dice:
La sensatez de tu argumento se ve corroborada por el hecho de que el señor Jose Carlos Rodriguez, el fachita educado, sea el primero en tirarte flores por tu agudez mental.
Qué duro debe de ser vivir entre moros cuando uno es un Machito Blanco Prepotente.
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Vailima dice:
ElÃas, estoy totalmente de acuerdo contigo.
“Lo que nos ha costado librarnos de tantas y tantas supersticiones en este paÃs, y abrimos la sonrisa de par en par cuando las supersticiones son exóticas. La corrección polÃtica, lo llaman. Yo lo llamo simplemente gilipollez.”
No hace falta decirlo ni más claro ni más alto. Escuché por la radio el verano pasado que un grupo (o asociación o lo que fuera) de musulmanes residentes en Cataluña exigÃan a los alcaldes de sus municipios que los horarios de piscina municipal se dividieran en horario masculino y horario femenino porque a sus mujeres no les miraba nadie que no fueran ellos. Y digo yo que qué necesidad tendremos de mrarlas. La verdad es que con cosas como estas uno piensa lo que hubiera jurado que nunca pensarÃa. ¿Acaso yo puedo entrar en una mezquita en bikini? Allá donde fueres, haz lo que vieres. Y punto. -
ElÃas Gómez dice:
Pues Reina Mora, sinceramente, el que una persona inteligente como José Carlos esté de acuerdo conmigo -independientemente de sus ideas polÃticas, que no comparto- me hace pensar que puedo tener razón. Pero que una persona como tú, cuyo único argumento es insultarlo a él y a mÃ, me lleve la contraria, me hace estar seguro.
Por cierto, en Melilla vivo como Dios, porque la mayorÃa de la gente -cristianos, musulmanes y mediopensionistas- tienen dos dedos de frente y no se dejan guiar por el fundamentalismo :)
Saludos.
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Vailima dice:
Reina Mora si para usted el único argumento en desacuerdo coherente es el insulto, empiezo a comprender muchas cosas.
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Reset Reboot dice:
En fin, que tantos años aquà las mujeres luchando por su libertad, simbolizada con la quema de sujetadores a tutiplen (que, fÃjate, las mujeres reconocen su utilidad para tanto realzar su belleza como para evitar ciertas tendencias con la edad) como sÃmbolo de su liberación.
Que ahora me venga una tia con burka o miniburka, diciendo que es para realzarse como persona… no se, cada uno elige su vestido y lo que se pone, ¿no?, pero que no diga que es para evitar que se la vea como una mujer, porque sigue viéndosela como mujer. ¿Por qué no intenta vestir con traje de corbata y se corta el pelo? Ya si que serÃa más… andrógina y se la verÃa menos como mujer.
En fin, que si ella quiere ponerse burka porque tiene sus razones, vale. A mi lo que me parece fatal es que haya alguien detrás imponendolo.
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jairo dice:
me gustaria que me regalasen yorkshire cachorro que pudiera ser
tamañño grande toy o mediano muchas gracias telf 639427607


