Los juguetes de una infancia

Aunque me siga costando hacerme a la idea, ya tengo 30 años. Eso, entre otras cosas, quiere decir que a finales de la década de los 70 y durante los 80 fui un chaval, con lo bueno y lo malo que eso conlleva.

Tengo una Sony PSP japonesa, una Nintendo DS, un iPod y otras pamplinas que, para ser sincero, como aumentadores de felicidad tampoco sirven de mucho. Pero qué le voy a hacer: pertenezco a esa generación que con 30 años aún es inmadura para tener hijos, y el dinero que gastaríamos en ellos si nuestra vida siguiese una pauta natural lo gastamos en idioteces. Nadie es perfecto, decían en aquella película (IMDb).

Ignoro cómo puede sentar ser niño ahora. A mi mejor amigo de la infancia, A., le regalaron un Sinclair Spectrum de 128 48 inacabables kilobytes. ¿Sabrán los chavales de ahora lo que es un kilobyte? Lo ignoro, pero las tardes que nos echamos A. y yo jugando al Saboteur (juégalo en Java aquí) me provocaban una satisfacción que no alcanzo ahora con la PSP ni con la Gamecube.

¡Basta de batallitas por hoy! Aquí podéis ver una galería de los juegos1 más comunes y divertidos de finales de los setenta y principios de los ochenta. La ambientación literaria corre hoy a cargo del nicaragüense Rubén Darío:

¡Juventud, divino tesoro,

ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro,

y a veces lloro sin querer… 

 

 

Vía Boing Boing.

(1) Son juegos, no videojuegos.

Actualización: Debido a unos problemas que he tenido con el diseño de La Lengua, se han perdido los comentarios de esta entrada. Pido perdón a los lectores que los habían escrito, y estudiaré (y rezaré) para que no vuelva a pasar.

5 comentarios en “Los juguetes de una infancia”

  1. Priscila dice:

    Yo lo más ciberchungo que recuerdo era un juego del Spectrum llamado Don Quijote a modo de aventura gráfica en la que ibas desfaciendo entuertos cibernéticos. Se jugaba con textos, respondiendo preguntas y eligiendo opciones (tipo “Elige tu propia aventura” del Barco de Vapor). Una vez mi hermano metió en el cuadro del texto algo así como “Sancho gordo cabrón” y se nos fueron los gráficos a tomar viento (el equivalente al pantallazo azul de Windows en Spectrum) ya cuando estábamos en la pantalla final de la primera parte, que te daba un código para seguir por la segunda parte. Nunca pasamos de ahí.

  2. TrUMaN dice:

    Cagonlaleche, pa una vez que me sincero se borran los comentarios. Mejor, asi no hay huellas…

  3. V. dice:

    No hay perdón que valga, quedas condenado a compensar tan cuantiosa pérdida invintándome a un café o a un paseo en su defecto.

  4. Cristina dice:

    Me encanta la ambientación poética. Además, ahora estamos en clase comentando poemas de Darío. Aunque me temo que este maravilloso de princesa triste de esperar no caerá… Eso sí, me da a mí que aún te queda mucha juventud por delante!

  5. La Lengua » Blog Archive » Nostalgia dice:

    [...] Los juguetes de una infancia. [...]

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