Ubik
Si lleváis más de seis meses en esto de la red, y habéis visitado foros donde escriba gente de más de doce años, habréis notado que siempre hay alguien que firma con el siguiente fragmento:
Yo he visto cosas que vosotros no creerÃais. Atacar naves en llamas en el cielo de Orión. Brillar Rayos C en la oscuridad, cerca de la Puerta de Van Hauser. Todos esos instantes se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.Es hora de morir.
Es lo que dice el replicante interpretado por Rutger Hauer justo antes de fenecer en la pelÃcula Blade Runner, del director Ridley Scott. Es una buena cita, pero a fuerza de que una de cada tres personas que habitan el ciberespacio la considere su cita preferida, ha dejado de tener algo de fuerza. Pero sigue siendo una buena cita, qué duda cabe. Incluso inspiró una bonita canción del guitarrista Joe Satriani, la melancólica Tears in the rain.
Pues bien, esa pelÃcula se basa en un relato de Philip K. Dick, en concreto ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Dick es también el autor de Ubik, la novela que nos ocupa hoy.
¿Qué es Ubik? Esta pregunta se la hace uno durante todo el libro, desde que ve el frasco en la portada hasta que llega al último capÃtulo, en que parece desentrañarse el misterio. Puede ser un aerosol contra el mal aliento, un aderezo para ensalada, o una crema rejuvenecedora… o todo a la vez. O simplemente una megamarca que engloba varios productos… ¿o nada de eso? El argumento de la novela es ciertamente delirante.
Estamos en el futuro, en 1992 (la novela fue publicada en 1969). Ciertas empresas contratan a una especie de telépatas para que se inmiscuyan en las vidas de la gente, y les lean sus pensamientos. Para garantizar la privacidad del propio cerebro, surgen otras empresas que se dedican a contrarrestar estas intromisiones, contratando a otro tipo de telépatas. También hay empresas que se dedican a congelar los cadáveres de la gente recién muerta, para mantenerlas en un estado llamado semivida, una especie de coma durante el cual se pueden comunicar telepáticamente con sus familiares hasta que mueren del todo.
Glen Runciter, dueño de una de las empresas que tratan de anular los poderes de los telépatas, viaja con una delegación de sus mejores clarividentes a la luna para cerrar un acuerdo comercial. Pero se trata de una trampa: un atentado acaba con la vida de Runciter. Sus empleados tratan desesperadamente de llegar a la tierra para que congelen su cadáver, y asà poder mantenerlo en estado de semivida.
Cuando llegan a Nueva York, se dan cuenta de que todo a su alrededor parece estar sufriendo una regresión temporal: desaparecen los adelantos técnicos, las naves espaciales, los coches ultrasónicos y otra serie de cachivaches del futuro. Al mismo tiempo, en el dinero comienza a aparecer la efigie de Runciter. Todo esto lleva a Joe Chip a plantearse una amarga pregunta: ¿Y si en realidad Runciter vive y los que hemos muerto somos todos los demás? Esta pregunta y otras más extrañas aún no tendrán respuesta hasta el final de la novela.
En Ubik casi nada es lo que parece, pero todo guarda una coherencia interna que hace de la ficción un delirio bien estructurado. Y, teniendo en cuenta que fue escrita hace casi cuarenta años, no está de más llamar la atención sobre cuánto han influido en el cine moderno las ideas y obsesiones de Dick: ¿Es la realidad lo que aparenta ser? ¿Vivimos en un permanente estado de coma, conectados a una gran máquina, como en Matrix? ¿Cuál es la forma, la esencia y la longevidad de Dios?
Todas las respuestas en un frasco de aerosol.
Son varios los relatos y novelas de Dick que han sido llevados al cine. Aquà podéis verlos todos. Entre las adaptaciones más famosas se encuentran, aparte de la ya citada Blade Runner, DesafÃo total, de Paul Verhoeven y con Arnold Schwarzenegger, y Minority report, dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Tom Cruise.
2 comentarios en “Ubik”
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La Lengua » Blog Archive » Robert Crumb y Philip K. Dick dice:
[...] Dos nombres sin los cuales es imposible entender de dónde viene la cultura de este siglo XXI: Robert Crumb, antihéroe de la contracultura y renovador del cómic contestatario (y mi dibujante de tebeos preferido), ilustrando una experiencia religiosa del novelista de ciencia-ficción Philip K. Dick, autor entre otras de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, novela en la que se basa la pelÃcula Blade Runner, y Ubik. [...]
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La Lengua » Blog Archive » He visto cosas que no creerÃais dice:
[...] En La Lengua: Ubik. [...]



