La Lengua

Dura lex, sed lex

3/03/2005

Happy Slap

Que yo sepa, al menos desde la época de los romanos el hombre ha sido capaz de convertir el sufrimiento de sus semejantes en un espectáculo para disfrutar en familia. En el CIRCVS los gladiadores luchaban hasta la muerte, y los cristianos y otros presos de conciencia eran devorados por las fieras bajo la divertida mirada del pueblo más civilizado de la Tierra.

Algunos palestinos bailaron para las cámaras de televisión mientras unos trabajadores del World Trade Center saltaban desde el rascacielos para aligerar su agonía y otros morían calcinados (y en Europa había gente que hacía chistes: "American Airlines takes you straight into the office"); unos soldados estadounidenses y otros británicos se hacían fotografías exhibiendo a sus presas entre carcajadas o vestían a un detenido como si fuese un árbol de Navidad. En fin, creo que captáis lo que pretendo decir.

Ha surgido una nueva moda: se llama Happy slap. Consiste en agredir a algún desconocido mientras un amigo nos graba con la cámara de vídeo del teléfono móvil. Después los vídeos resultantes se suben a alguna página y se comparten con otros elementos como nosotros1.

He contemplado algunos de estos vídeos, y la reacción de las víctimas suele ser la misma: desconcierto inicial, y luego ganas de huir. En uno de los vídeos, tienen a un chaval acorralado en lo que parece un portal y le golpean entre varios, mientras le obligan -encima- a disculparse. Mientras lo veía, he pensado: "Mira qué bien, cuánto hemos avanzado desde la Alemania nazi: ahora tenemos teléfonos tribanda".

Si tomamos como referencia la Europa de los romanos, la evolución de las telecomunicaciones ha sido aún mayor.

Por desgracia, seguimos encontrando muy divertido que alguien de nuestra especia sufra. Es lo que hay.

Hay una página web llamada Petition Online. Sirve para que la gente demande colectivamente lo que sea. Recuerdo tres peticiones online: en una se pedía que Alejandro Sanz dejase de cantar -lo que veía muy razonable- ; en otra, que bajase el precio del Mac Mini en Europa -lo que veía muy interesante- ; por último, una petición pretendía que Natalia-de-Operación-Triunfo se desnudase para alguna revista -lo que me parece una chorrada- . A ver si a alguien se le ocurre emprender una campaña para que agarren a estos hijos de puta y les metan sus móviles de última generación por donde la espalda pierde su casto nombre (sin grabar lo que haya dentro, que nosotros no somos como ellos).

Vía Alt1040.

(1)El nosotros es estilístico.

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