Tres hipótesis
(Si adquiero una deuda con alguien, pongamos por caso, contigo, y no te pago el día indicado, la deuda no queda automáticamente saldada. Es decir, aunque haya prometido devolverte el dinero el 20 de febrero y no lo haga, no quedamos en paz; te sigo debiendo lo tuyo. Esto viene a cuento de lo siguiente: hace días que prometí un nuevo artículo sobre el Quijote, y aún no lo había escrito. Ahí va)
Tengo así, a vuela pluma, tres hipótesis sobre el comportamiento de don Alonso Quijano llegado a la vejez:
Actualización, 13-2-2005: Pato nos aporta una cuarta hipótesis en los cometarios:
Tengo así, a vuela pluma, tres hipótesis sobre el comportamiento de don Alonso Quijano llegado a la vejez:
- Efectivamente, don Alonso se ha vuelto loco, confunde la realidad con la ficción, y no solo es incapaz de interpretar la realidad en su justa medida, sino que además ve cosas que no están ahí. Esto le vuelve un personaje graciosamente patético, digno a la vez de burla y de conmiseración.
- Don Quijote no solo no está loco: es un caradura. Sabe que son molinos, que son galeotes, que Aldonza Lorenzo es una paleta aldeana de dudosas costumbres, pero engaña a todos para que crean que está loco. Así consigue comportarse como le viene en gana, apalear a quien tercie, colaborar con el delito, cortejar a todas las mujeres... y que no lo detenga por ello la Santa Hermandad (la Guardia Civil del siglo XVII). En esta hipótesis, el único personaje que no padece alucinaciones es don Quijote.
- Don Quijote vive en una singularidad cuántica. Sufre un desplazamiento temporal: la venta es una venta, pero hace siglos en su lugar se levantaba un castillo. La Mancha fue escenario de gloriosas batallas y fazañas, y los antepasados de Aldonza Lorenzo fueron exquisitas damas de la corte. Alonso Quijano no ve cosas que no son, ve cosas que fueron.
Actualización, 13-2-2005: Pato nos aporta una cuarta hipótesis en los cometarios:
Don Alonso es un idealista, un hombre de mente sensible y creativa que, en otras circunstancias (favorables), hubiese podido ser un pensador cabal. La dureza de su realidad, tanto personal como nacional, supone una amenaza a su integridad psíquica, por lo que se disocia de la misma, tergiversando lo que hay y creando alternativas más acordes a sus necesidades psicológicas y afectivas, que, de otra forma, no quedarían cubiertas. No es que esté loco; al revés, sus síntomas son los signos de su defensa contra la locura. Es el fracaso de sus mecanismos de defensa, al final, que le trae la verdadera descomposición psíquica y física y, de última, la muerte.

3 comentarios:
A las 2/12/2005 09:42:00 AM ,
Anónimo ha dicho...
Bonito post. Me quedo con el primer Alonso.
Pasa un buen fin de semana.
Un abrazo
Vailima
A las 2/13/2005 04:26:00 PM ,
Pato ha dicho...
Tengo otra hipótesis:
Don Alonso es un idealista, un hombre de mente sensible y creativa que, en otras circunstancias (favorables), hubiese podido ser un pensador cabal. La dureza de su realidad, tanto personal como nacional, supone una amenaza a su integridad psíquica, por lo que se disocia de la misma, tergiversando lo que hay y creando alternativas más acordes a sus necesidades psicológicas y afectivas, que, de otra forma, no quedarían cubiertas. No es que esté loco; al revés, sus síntomas son los signos de su defensa contra la locura. Es el fracaso de sus mecanismos de defensa, al final, que le trae la verdadera descomposición psíquica y física y, de última, la muerte.
A mí no me parece que Don Alonso sea patético en lo más mínimo. Lo que es patético es que su mundo (el nuestro?) no tenga cabida para la sensibilidad, la aspiración a ideales, la inocencia, la incapacidad para rendirse ante la sordidez de la realidad.
Esa es la hipótesis que más me gusta a mí.
A las 2/14/2005 03:23:00 PM ,
Pato ha dicho...
Elías, qué sorpresa! Muchas gracias por el honor :) A ver si se animan otr@s y podemos coleccionar unas cuantas.
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