2/16/2005 10:39:00 PM|||Elías|||
No voy a poner en duda que Fernando Fernán-Gómez sea un genio, por supuesto. Aunque tampoco se puede negar que España es uno de los países donde más fácil es serlo: das una patada a un televisor y saltan por lo menos cincuenta genios. Alejandro Amenábar era un genio desde que rodó Tesis, aquel bodrio donde se sabía quién era el asesino a los cinco minutos de comenzar la película. A menudo, también, he oído a gente decir que no sé quién de Crónicas era un genio. Creo que es un término bastante devaluado. En este país sobran genios y faltan figuras.

¿A santo de qué todo esto? Pues a que Fernando Fernán-Gómez ha vuelto a demostrar por qué no deberían sacarlo por la tele:

Se me ha reprochado en la prensa el que haya dicho unánimes. Yo he dicho casi unánimes. No me pregunte. Siéntese y no vuelva a preguntar.


El periodista se había comido una palabra ("casi") al hacerle una pregunta. Y ha pagado su crimen siendo el objeto de la última gracia del actor-escritor. Le ha servido de excusa para que la gente siga comentando "hay que ver los genios, qué mal humor gastan, si es que son muy raros". Como le sucedió al señor aquel que le llevó un libro para que se lo firmara. Lo mandó a la mierda.

¡A la mierda!


Bonita forma de agradecer un elogio (y, de paso, de fomentar la lectura).

Qué pena que los periodistas no se hayan levantado ?todos? y largado en ese mismo instante. Qué bien habría venido una pizca de corporativismo. Y que presente la película su tía.

Pero los periodistas, como todo el mundo ?y los becarios, si cabe, más? tienen que comer. Y se tienen que tragar la dignidad y aguantar lo que les echen. Qué injusta es la vida, canastos.

Por cierto, he comenzado el artículo afirmando que en España es muy fácil ser catalogado como genio. Pues bien, otra peculiaridad muy typical Spanish es que todos tenemos derecho a ser más o menos ineptos en el trabajo. Es parte de nuestra idiosincrasia. Así que, don Fernando, no se ponga usted así, y cáiganos bien. Tampoco cuesta tanto. Y si le molesta que la gente no trabaje como debe, pues oiga, puede usted emigrar a algún país civilizado.

Claro que quizás en un país civilizado el título de genio cueste más trabajo obtenerlo. He ahí el dilema.
|||110859161430912646|||La mala educación