La Lengua

29 julio 2004

Un poquito de por favor (I)



Diferenciar los contextos en que ha de usarse la grafía "a" o la "ha" parece ser una tarea hercúlea para unos cuantos millones de hispanoescribientes. Internet tiene muchas cosas buenas y pocas malas: entre las buenas, que cualquiera casi cualquiera, realizando una inversión mínima, como unos euros en un ciber, puede extender sus conocimientos, sus sentimientos y su forma de pensar a lo largo y ancho de este apestoso mundo.

Una de las cosas malas es que la forma de escribir, tanto estilística como ortográficamente, de algunos compatriotas (incluyo a nuestros queridos primos latinoamericanos) realmente hace daño a la vista y a otros sentidos no catalogados aún.

Deseo aportar mi granito de arena. Me da un poco de pena que, teniendo una cultura tan vasta entre los hispanoparlantes de ambos continentes, a veces seamos tan descuidados.

A lo que vamos. Se escribe "ha" en los siguientes casos:

  1. Cuando después viene el participio de un verbo (esas formas que normalmente acaban en "-ado" o en "-ido"). Ejemplos: "ha salido", "ha acabado"; y también, claro, con los participios irregulares: "ha roto", "ha hecho".
  2. En las perífrasis de obligación con "haber de". Ejemplos: "ha de ser niño".
  3. Cada vez menos frecuentes, también se escriben con hache expresiones como "tiempo ha".
En los demás casos, se escribe "a", sin hache. Puede que haya excepciones (seguramente), pero siguiendo estas sencillas reglas acertaréis en casi todos los casos.

Por favor, las almas caritativas, que extiendan mi palabra en todos los foros de adolescentes y otras víctimas de nuestra LOGSE que puedan. Os lo pido de corazón.

25 julio 2004

Más libros



El viernes pasado salí a comprar unos libros. No sabía qué me iba a encontrar, pero en una librería relativamente nutrida no es difícil encontrar algo interesante.

Había un montón de libros apetecibles, pero muchos de ellos eran demasiado caros. Suelen ser novedades en edición de tapa dura, que normalmente no deseo permitirme. Ya expliqué una vez que prefiero los libros de tapa blanda, y no precisamente por el precio. El caso es que algunos que me gustaban costaban más de 30 euros, así que esperaré a que los editen en rústica.

Adquisiciones: aparte de unos que compré para regalo -y que no creo que os interesen demasiado- compré estos tres:

  • La conquista de la felicidad, de Bertrand Russell. José C. me lo ha desaconsejado vivamente, pero ya lo he pagado y no lo voy a tirar. He finalizado el primer capítulo y me está gustando. Eso significa que José y yo somos dos personas distintas, supongo. Con prólogo de Fernando Savater. (No me lo he comprado como libro de auto-ayuda, aunque falta me hace. Había oído hablar de él y siento curiosidad. Pues ya os comentaré.)
  • Un mundo feliz, de Aldous Huxley. Hacía tiempo que tenía ganas de hincarle el diente, a ver qué tal. El que he adquirido no es exactamente el mismo que el del enlace, pero casi. La portada no brilla (en el mío), es algo más pequeño y un par de euros más barato. Por todo lo demás, idéntico. El mío no lo encuentro en la página enlazada. Probad vosotros: el ISBN es 84-8450-241-4.
  • Historia de la Edad Media, de Indro Montanelli y Roberto Gervaso. Tras comenzarlo, advierto que en realidad es una historia de la Edad Media italiana, lo cual no es por sí mismo un defecto... Así aprendo algo casi totalmente nuevo. Comienza el libro contando la germanización del ejército romano. Montanelli -al que supongo la mayor parte de la autoría- tiene un estilo muy agradable y fluido, que suele decirse. Creo que me va a gustar mucho.
Por cierto, la página de búsqueda de la editorial Debolsillo es una mierda.

* * *

Pedí a mi padre que me localizase por casa algún ejemplar de Ana Karenina, de Tolstói, lo que hizo diligentemente. Es un libro muy gordo: más de seiscientas páginas en un tipo de letra microscópico y sin apenas márgenes en las páginas. Aun así, por lo que llevo leído, creo que me va a durar muy poquito.

Un saludo.

20 julio 2004

Las feas artes



Leo en la portada de El arte de la guerra, de Sun Tzu (Pluma y Papel ediciones, Argentina): "De la sabiduría oriental a la excelencia occidental".

Y en la contraportada: "Aplicable a distintos aspectos de la vida, el texto original de "El arte de la guerra" es de hace 2.000 años una guía segura para enfrentar los combates que se presentan en forma inevitable en el transcurso de nuestra existencia."

Yo no diría tanto; de hecho, el último libro de autoayuda que leí fue El arte de amar, de Ovidio. Y creo que es más aprovechable por cualquiera de nosotros: debe de ser por esto del choque entre civilizaciones.

Al final del libro, una sección donde se recopilan las citas más memorables -supongo que las más usadas- del libro. En parte por llevar la contraria, y en parte no, no voy a publicar ninguna de ellas. La frase del libro a la que más sentido le he encontrado es:

Los soldados deben ser tratados como un rebaño de ovejas, conduciéndolos de aquí para allá sin que sepan a dónde se dirigen.

Y también he encontrado bastante apropiada esta nota a pie de página:

Guerra (del germ. werra: querella): Lucha abierta y armada entre tribus, clanes, estados, grandes grupos sociales, religiosos o étnicos, forma superior de la violencia. La historia universal ha registrado más de 2.500 guerras, entre ellas dos guerras mundiales. En la Primera Guerra Mundial perecieron más de 20 millones de habitantes; en la segunda, más de 50 millones.
Las guerras se realizan para redistribuir, por medio de la violencia armada, los bienes sociales, arrebatándolos a unos y entregándolos a otros.
Antes, este interés egoísta no sólo no se ocultaba sino que se demostraba abiertamente. En los tiempos modernos este interés se encubre con motivos religiosos, geopolíticos, etc. (defensa de convicciones religiosas, acceso a los lugares sagrados, salida al mar, restablecimiento de los derechos de minorías étnicas, "limpiezas étnicas" de los territorios y muchos otros pretextos)...
Diccionario del Nuevo Humanismo, Centro Mundial de Estudios Humanistas, Magenta Ediciones, Buenos Aires, 1996.

He de hacerme con ese libro.

Europa





La editorial Salvat publicó creo que entre los 60 y los 70 una colección llamada libro RTV, con un montón de números, libros pequeños que pueden encontrarse con facilidad en las librerías de viejo. Si miráis esta imagen seguro que os suenan.

Los Relatos de Stendhal que he leído vienen publicados en dicha colección: conforman el número 58 en la serie. Tengo varios de ellos, algunos heredados de mi abuelo, q. e. p. d.; otros son de mi padre. Los hay de literatura nacional y extranjera, de humor gráfico y de otros temas. Tengo especial cariño a unos Viajes de Gulliver de Swift que compré por veinte duros en una librería de viejo en Málaga.

Los siete seis relatos que aparecen en el volumen son Vanina Vanini, Los Cenci, Victoria Accoramboni, Mina de Vanghel, El arca y el aparecido y El filtro. Algunos de ellos, nos dice el autor, son traducción directa de manuscritos italianos comprados por él; otros son composiciones propias inspiradas por su afición a las costumbres de los pueblos de Europa, como el italiano, el español o el alemán (sí, sí; es todo bastante romántico).

No le creo cuando dice que algunos relatos los ha traducido directamente, ya que están igual de bien escritos que los demás. Se burla a menudo de la forma de ser de los franceses, con o sin razón (él mismo era francés, no sé si se conocería bien), a la vez que su admiración por las figuras estereotipadas de los españoles o las italianas no dejan de ser algo así como una caricatura a la inversa (espero que se me entienda). Sin embargo, se disfruta tantísimo leyendo a Stendhal, que se le perdona prácticamente todo.

Hay un fragmento, sobre todos, que me ha gustado especialmente:

El original [del Don Juan] es de un español, Tirso de Molina; y hacia 1664 representaba en París una imitación, con gran éxito, una compañía italiana. Probablemente se trata de la comedia más representada en el mundo entero. Y es que hay en ella el diablo y el amor, el miedo al infierno y una pasión exaltada por una mujer; es decir, lo más terrible y lo más dulce para todos los hombres, a poco que se eleven sobre el estado salvaje. (págs. 43 y 44)

18 julio 2004

Números y otras cosas



Bonitos, o al menos curiosos, son los números en la página de estadísticas de hace un rato. ¿No os parece?

Por otra parte, Blogger ha introducido una serie de cambios que, si bien no he tenido tiempo de mirarlos todos con detalle, algunos de ellos me parecen muy prácticos. Ya comentaré un día de estos.

Saludos.

Con permiso



Andaba por la red hace tiempo una especie de tratado de buenas maneras, en que el autor -que Dios guarde- proponía una serie de directrices para hacer más efectivo y sobre todo agradable esto de la comunicación entre nodos. Mientras escribía este párrafo he recordado el nombre del tratado: netiqueta.

Si usáis algo de tiempo en leer el tratado, haréis muy bien; si además hacéis caso de las directrices e incluso aconsejáis a cuantos conocéis que hagan lo mismo, sería capaz de plantaros un beso en medio de los morros (no a todos, lo confieso).

Es una simple cuestión de código compartido. ¿O será tal vez que me estoy haciendo mayor? Cada vez que leo en algún sitio 'xq' lo primero que me viene a la mente no es "porque", sino "ksk" (tal vez el nombre de un nuevo robot, yo qué sé).

Aún no lo he releído, pero recuerdo una norma que por su sencillez y utilidad se me quedó grabada: la red no es un teléfono móvil, nadie te va a cobrar por el número de caracteres, así que no es necesario que los economices (algo así).

Desde luego, las abreviaturas en los sms son no sólo útiles, sino fascinantes para alguien que estudia La Lengua: es la economía lingüística llevada un paso más allá. Pero en el resto de situaciones comunicativas son un maldito engorro, ya que uno no espera abrir un mensaje de correo y tener que descifrar las abreviaturas esemesísticas, cosa que sí ocurre cuando uno lee un ese eme ese.

Una de las reglas aconsejadas por la netiqueta es la regla fundamental de toda civilización: No hagas nada que no quieras que te hagan.

* * *

El caso es que leo muchos foros en la red, algunos de literatura, otros que me ayuden a entenderme con este bicho en el que estoy escribiendo, y otros simplemente para pasar el rato. Son muchas palabras leídas a lo largo del día (ay, si estudiara lo mismo, ya sería doctor, al menos). He decidido dejar de leer los mensajes con abreviaturas.

Razones:

1.Se me hace increíblemente molesto leerlos, sobre todo cuando no hay justificación para que estén escritos de esa manera (en los foros no suele haber límite de caracteres, y además no cobran los mensajes).

2.En los foros que frecuento, la mayor parte de la gente escribe normal (con muchas faltas de ortografía y expresión, pero sin abreviar), y cuando lees un mensaje á lá sms tienes que cambiar el chip (Dios, que expresión más megaguay) para entender los 'xq', 'manxa', 'x', etc.

3.Seamos francos: creo que la probabilidad de que un mensaje escrito de esa forma en un foro pueda decir algo interesante es casi nula.

Es posible que un mensaje esemesístico tenga algo importante que decir; me lo perderé. Pero valdrá la pena pagar ese mensaje entre un millón por todo el tiempo que me voy a ahorrar de leer soplapuerteces.

Elías, que os quiere.

13 julio 2004

Cosas



Algunas cosas que no me hacen gracia, a pesar de que a mucha gente sí:

-Cruz y Raya

-Los Serrano

-El anuncio de loteria en que algunos actores simulan estar componiendo la canción del verano

Kundera por tres



Sigo repitiendo autores: si no me equivoco, este año he comentado dos de Ray Bradbury y tres de Gabriel García Márquez, y de Kundera, con este van tres.

El arte de la novela, según creo, es cronológicamente anterior a Los testamentos traicionados, y además es de temática parecida: un ensayo original multitemático sobre la sociedad europea, las bellas artes (incluidas, claro está, la literatura y la música, y dentro de ésta no sólo la clásica, sino también el jazz y el rock), la historia de la novela, etc.

Una cosa, entre otras, me gusta de este libro de Milan Kundera y el otro que cito en esta entrada: me hace conocer parte del bagaje cultural de Europa, que probablemente esté infravalorado (la cultura centroeuropea, y sobre todo, claro está, la checa).

No sé si esto es bueno, pero pasa: con algunos autores (Kundera, Gabo, Baroja) es difícil elegir una cita, porque cada libro es como una cita de tres o cuatrocientas páginas. Lo intentaré, no obstante.

La novela no examina la realidad, sino la existencia. Y la existencia no es lo que ya ha ocurrido, la existencia es el campo de las posibilidades humanas, todo lo que el hombre puede llegar a ser, todo aquello de que es capaz.

...

CARACTERES. Los libros se publican con caracteres cada vez más pequeños. Imagino el fin de la literatura: poco a poco, sin que nadie se dé cuenta, los caracteres disminuirán hasta hacerse completamente invisibles.

Creo que todavía tenemos tiempo para otra:

CHECOSLOVAQUIA. Jamás utilizo la palabra Checoslovaquia en mis novelas, aunque la acción se sitúe generalmente allí. Esta palabra compuesta es demasiado joven (nacida en 1918) [...]. Aunque se pueda, en rigor, fundar un Estado sobre una palabra tan poco sólida, no se puede fundar sobre ella una novela.

He retomado El arte de la guerra y La inteligencia emocional, y sigo con los relatos de Stendhal, que cada vez me entusiasman más.

11 julio 2004

Calma y tiempo



Um cantinho, um violao,
este amor, uma cançao,
pra fazer feliz a quem se ama


Las vacaciones, igual que todo en esta vida, se aproximan inexorablemente.

Muita calma pra pensar,
e ter tempo pra sonhar


Corcovado, por Antonio Carlos Jobim y Elis Regina (del disco Elis y Tom)

Pues sí, y creo que, después de todo, de la playa, de las noches que vengan frescas (que haberlas las habrá), de tener mucha calma para pensar y tiempo para soñar, lo mejor de las vacaciones es esto: poder permitirse perder la noción del tiempo.

08 julio 2004

Jerga política



Eso mismo: hablando como los políticos, lo mío ha sido una derrota sin paliativos.

Iba a quejarme del tribunal, alguno (o alguna) de cuyos miembros (o miembras) ciertamente no ha estado a la altura de las circunstancias en determinados momentos, pero lo cortés no quita lo valiente: he suspendido de forma totalmente merecida. De hecho, si alguien en el mundo merecía suspender, sin duda era yo.

A la miembra (o miembro) del tribunal cuyo comportamiento fue mejorable, me gustaría decirle un par de cositas:


1.CENSURADO

y

2.CENSURADO


Bueno, pues ya me he quedado a gusto. ¿Sobre qué hablamos?

Podemos hablar acerca de los libros que empecé y aparqué en un determinado momento. Creo que es un buen momento para terminarlos. Recuerdo los siguientes:

La fiel infantería, de Rafael García Serrano (no sé si Dios me dará fuerzas para acabarlo; no sé si Él mismo las tendría... claro que soy un pelín ateo, así que mi opinión no cuenta demasiado).

Inteligencia emocional, de Daniel Goleman. Tengo ganas de acabarlo ya, tanto por las partes del mismo que disfruto como por las que no.

Moby Dick, de Herman Melville. Se me iba haciendo un poco pesado; veremos ahora.

Nineteen eighty four, de George Orwell. Éste no creo que lo retome ahora. No tengo ganas de leer en inglés.

El arte de la novela, de Milan Kundera. Seguramente caerá de los primeros.

El arte de la guerra, de Sun Tzu. Idem.

El castillo, de Franz Kafka. Creo que este momento no es el mejor para Kafka. Demasiado kafkianas son las circunstancias que rodean unas oposiciones. ¿Verdad, Priscila? ¿Verdad, Juan Carlos?

Había comenzado un libro con los relatos de Stendhal, y me estaba gustando tal vez lo retome también.

Además, quiero empezar con El Quijote, que quiero tener fresco para el centenario de 2005.

Y esta tarde voy a ir al centro, así que tal vez vuelva con algún que otro libro nuevo. Tengo ganas de comprar Guerra y Paz de Tolstói, alguna versión reducida para adolescentes (es broma).

Bueno, pues ya os contaré.

ACTUALIZACIÓN: Esta entrada (¿qué os parece el término "entrada" para post? Ya me iréis contando) la escribí ayer por la tarde, pero la estoy publicando esta mañana. Fui al centro y descubrí que la librería abría a las seis de la tarde. ¿Esperé? ¡No! Me volví para casa. No estaba preparado para un retraso de quince minutos.

Y es que ayer no fue un día muy bueno.

03 julio 2004

Noticias breves



Ha muerto Marlon Brando. Descanse en paz.

Ha aprobado la 1ª parte de las oposiciones, y el lunes me examino de la segunda y última (pensad en mí en algún momento desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde; no sé a qué hora me tocará).

El día 28 de junio llegué a la impresionante cifra de 2 (dos) meses sin fumar excepto de forma pasiva.

El otro día me devolvieron lo de la declaración de la renta. Me ha dado una alegría tremenda. El año pasado tuve que pagar casi 500 euros (y eso que no había ganado mucho dinero...).

Mi teléfono móvil no tiene colores, ni melodías polifónicas, ni cámara de fotos... pero me encanta: lo uso para llamar y recibir llamadas, como despertador, y como recordatorio-mini agenda. Las tres funciones las hace de maravilla. Además me lo regaló mi novia el 14 de febrero de 2003 (cuando cumplí 28 años).

Por cierto, es un Siemens M50, de color plateado y celeste.

El Bosco es uno de mis pintores favoritos desde siempre. Os recomiendo esta página.

Enhorabuena, Cristina, y mucha suerte, Priscila. No sé qué haría sin vosotras, pardiez.

(Mucha suerte también a ti, Juan Carlos, por supuesto; ya me iréis contando).

Por cierto, mi número de teléfono móvil comienza por 6.

(Satch y José C.: por supuesto que me acuerdo de vosotros, ¿o qué pensábais? Pero tenéis que escribir de vez en cuando, fenómenos. Ya nos saludaremos. Por cierto, a esta hora estoy conectado a la cosa esa (messenger) pero por aquí no aparece ni Dios.)

En definitiva: que os envío un saludo tamaño mediano a todo el que lo quiera.

01 julio 2004

Carta de amor



Esta carta de amor ha ganado un primer premio en un concurso, no recuerdo cuál concretamente, de cartas de amor.

No he leído las demás que participaban en el concurso, pero dudo que lo merecieran más.