La Lengua

27 junio 2004

¡Ale!



Ahora que ha acabado una fase de las oposiciones (de las que no quiero que nadie me hable) y a la espera de saber si he de realizar la siguiente o no, puedo volver a escribir en esta humilde bitácora.

Muchos de los que nos leéis estudiáis (carrera u oposiciones, me gustaría enterarme de que tengo algún lector de secundaria), así que sabéis una cosa: cuando más hay que estudiar, más cosas urgentes inaplazables surgen en tu vida. Ejemplos:

A) La habitación está muy desordenada. Claro, como siempre. Pero nunca has sentido mayor necesidad de ordenarla que ahora. Se te van los ojos y sientes un sufrimiento físico al comprobar cómo el polvo se acumula y los volúmenes de la biblioteca parecen cobrar vida cada noche para desordenarse.

B) La guitarra necesita un cambio de cuerdas. ¡Y lo necesita ya! No la voy a volver a tañer al menos hasta dentro de diez días, pero una cosa no quita la otra. Ya me entendéis.

C) ¡Cuánto hace que no voy a comprar deuvedés! Seguro que han salido mil novedades a buen precio, y yo aquí, sabiendo que en cualquier momento alguien irá a la tienda y se las llevará. (En estos casos ayuda no tener un duro. O céntimo, o dracma; qué más da.)

D) Y bueno... pues etc.

En mi caso había dos urgencias en mi vida que no podían esperar más tiempo.

Sufrir una crisis existencial


Tan inoportuna como todo lo que he enumerado más arriba. ¿Por qué ahora? ¿Por qué? Y quién sabe, pero ahí está la crisis, cuando menos falta hace. He salido de ella algo más triste, algo más cansado, algo peor. Vamos, que me ha perjudicado. Esperemos que el tiempo ayude a cambiar mi estado de ánimo.

Cortarme el pelo


¡Otra cosa que no podía esperar! Acabé de repasar un tema y fui rápidamente a la peluquería. Igual que con la crisis existencial, habría sido mejor no pasar el trance. Igual que con la crisis existencial, estoy peor ahora que antes. Igual que con la crisis existencial, espero que el tiempo ayude a superarlo. Aún estoy en una edad en la que el pelo vuelve a crecer.

Os he echado de menos. Saludos.

09 junio 2004

Besos



"DA MI BASIA MILLE"
(Catulo)

Dame, amor, besos sin cuento,
asida de mis cabellos,
y mil y ciento tras ellos,
y tras ellos mil y ciento,
y después
de muchos millares, tres;
y porque nadie lo sienta,
desbaratemos la cuenta
y contemos al revés.


Cristóbal de Castillejo (1492?-1550)

08 junio 2004

Debatiendo



Una de dos: o el diccionario de la RAE está mal (ver definición) o nos están tomando el pelo.

Ya he visto tres debates en la tele para estas elecciones al Parlamento europeo (elecciones europeas creo que son todas las que se celebran en España). ¿Y la idiotez esta de dos (o seis) bustos parlantes escupiendo proclamas de sus respectivos partidos es lo que ellos llaman debate? ¿¿Contenidos pactados ante notario?? Que me devuelvan el dinero.

Esto era esa cosa tan importante que debería estar garantizada por ley... después de ver los tres, más bien pienso que deberían estar prohibidos por la Constitución.

Que no somos idiotas, caray.

06 junio 2004

+



Para ayudarme con las oposiciones, han venido unos técnicos a instalar en mi casa televisión por cable.

Sé que es un tópico, pero lo mejor son los documentales. He visto esta noche uno sobre unos tales escorpiones emperadores de África, y creo que hay posibilidades de que aparezcan en alguna de mis pesadillas.

¿Cómo os va a vosotros?

Un saludete.

02 junio 2004

Off topic: televisión



Me gusta mucho el cine. No tengo unos gustos, digamos, demasiado elitistas: lo mismo disfruto con las películas de Kubrick que con las de Jackie Chan (el tipo de disfrute es distinto, claro).

Sin embargo, con las series de televisión (cuando veía la tele más a menudo; es decir, cuando tenía que estudiar) siempre he sido un poco más selectivo. Nunca he aguantado las series malas de televisión. Sin embargo, hay algunas que siempre tendrán un hueco en mi agenda diaria, en caso de que se emitan. Ejemplos: Los Simpson, Futurama, Búscate la vida, Blossom, Malcolm, Expediente X, CSI, etc.

Si alguna de las series citadas no os suena, es seguramente Búscate la vida. Es la serie con la que más me he reído en la vida. Estaba protagonizada por Chris Elliott. Su argumento es el siguiente: un retrasado mental, que trabaja como repartidor de periódicos, ve cómo cambia su vida al cumplir los treinta años: llega a ser jefe de repartidores, y se emancipa (se va a vivir a un garaje).

El cine español actual me parece en general detestable. Y las series lo mismo. No tengo tiempo para explicar las razones. Simplemente no me gusta.

La televisión tiene una característica fundamental: incrementa su capacidad atractiva de forma directamente proporcional a la proximidad de un examen. Y me temo que he caído en sus redes.

A lo que iba: el otro día vi por primera vez la serie Aquí no hay quien viva, que emite Antena 3. Me quedé gratamente sorprendido: tiene un guión que me hizo reír a carcajadas varias veces. Creo que no todas las interpretaciones están a la altura, pero si os gusta la comedia, probad. La emiten esta noche. ¡Saludos!